[R-P] [CUPV) BBC Mundo: REFERENDO-VENEZUELA: ¿Por qué ganó Chávez? (2004)

Patricia desdemilibertad01 en yahoo.com.ar
Dom Dic 2 16:50:17 MST 2007


REFERENDO-VENEZUELA: ¿Por qué ganó Chávez?

Por Humberto Márquez

CARACAS, 17 ago (IPS) - El presidente venezolano Hugo
Chávez triunfó en el referendo sobre su mandato porque
transformó la lucha electoral en una campaña de calado
militar, con unidad de mando, de mensaje y de líder, y
porque cabalgó con éxito sobre la fractura social que
se reveló en Venezuela al menos 15 años atrás. 

Chávez, sometido a una consulta que pudo revocarle el
mandato que ahora concluirá en enero de 2007, obtuvo
según resultados preliminares del poder electoral,
casi seis de los diez millones de votos emitidos (58
por ciento), contra alrededor de cuatro millones que
alcanzaron sus opositores (42 por ciento, según las
proyecciones). 

Cuando por primera vez obtuvo la presidencia, en
diciembre de 1998, Chávez reunió 3.673.000 sufragios,
56,2 por ciento de los votos válidos. Cuando se impuso
en una nueva elección, en julio de 2000, obtuvo
3.757.000 papeletas, 59,8 por ciento de los sufragios.


La convocatoria a una asamblea constituyente en abril
de 1999 fue aprobada por 3,6 millones de electores, y
la aprobación del texto constitucional, en diciembre
de ese año, obtuvo 3,3 millones de votos. 

”Los códigos con los que la población ha respondido a
las elecciones venezolanas desde 1998 han sido los
mismos para un sector de la sociedad que se identifica
con un cambio radical”, dijo a IPS Germán Campos,
profesor de Ciencias Políticas en la Universidad
Central, de Caracas. ”Ha sido en el fondo repetir la
misma elección”, apuntó. 

Se trata de ”una matriz de ruptura con el pasado y
búsqueda de alternativas, que viene desde el
caracazo”, agregó Campos, en alusión a la semana de
desórdenes y saqueos que en febrero de 1989 siguieron
a la aplicación de un paquete de medidas de ajuste
neoliberal y que dejaron medio millar de muertos y
centenares de heridos. 

En 1992, se produjeron dos alzamientos militares, uno
de ellos encabezado por Chávez y que tuvo respaldo
popular durante muchos meses, según las encuestas. 

En los comicios de 1993 ganó la presidencia de
Venezuela por segunda vez Rafael Caldera, tras romper
con el partido socialcristiano Copei que fundó y en
cuya representación gobernó de 1969 a 1974,
presentándose ahora como candidato extrapartidario. 

El Instituto de Estudios Superiores de Administración
indica que Venezuela experimenta desde 1978 una
continua caída de la inversión privada y del salario
real, hasta llevar a una situación tal que hizo hoy
que 56 por ciento de los hogares del país vivan en la
pobreza, según el Instituto de Investigaciones
Económicas de la Universidad Católica Andrés Bello. 

Chávez ha sostenido un discurso de identidad con las
mayorías. Cuando habla en público, casi a diario,
cuenta su vida como muchacho pobre, la de su familia y
su terruño en la llanura, y su paso por los cuarteles
(fue teniente coronel), todo lo cual se magnifica en
su programa dominical de radio y televisión ”Aló
presidente”. 

”Es un líder extraordinariamente bueno para
comunicarse, con dotes excepcionales para conectarse
con su audiencia”, comentó a IPS Luis León, director
de la encuestadora Datanálsis y quien ha estudiado el
caso Chávez desde 1997. 

La gestión concreta de Chávez por las mayorías pobres
no se diferenció sustancialmente a la de gobiernos
anteriores durante los primeros años de su mandato,
salvo por dedicar unidades militares a labores
asistenciales. 

Pero desde el año pasado, cuando empezó a dibujarse en
el horizonte una salida electoral a la crisis de
gobernabilidad en Venezuela, el gobierno lanzó una
serie de programas sociales, al margen de las
estructuras tradicionales del Estado, dirigidos a la
población de menores recursos y más excluidos del
sistema social. 

Ahí surgieron los programas ”Mercal”, de expendio de
alimentos subsidiados, ”Máxima protección”, con la
instalación de comedores comunitarios, ”Robinson”, que
es la alfabetización de más de un millón de adultos,
”Ribas”, para ayudar a completar estudios secundarios,
y Universidad Bolivariana, creando cupo para
centenares de miles de bachilleres en la educación
superior. 

Entre las más destacas se encuentra la misión ”Barrio
Adentro”, que desplegó más de 10.000 médicos cubanos
para prestar servicios ambulatorios de salud en
barriadas populares. 

Todas esas misiones recibieron una inyección adicional
de recursos en los últimos meses, recursos facilitados
por los crecientes ingresos producidos por los altos
precios del petróleo en el mercado mundial. 

Los planes sociales obraron un cambio en la percepción
de Chávez, según las encuestas, que advirtieron
simpatía hacia esos programas en al menos uno de cada
tres opositores. 

Por ello, cuando Chávez lanzó su campaña el pasado
junio, la inscribió en esa línea de éxitos y la
bautizó ”misión” Florentino, un acierto publicitario
al apelar a una figura del folclore nacional, como es
la leyenda del combate a base de coplas, propio de la
llanura, entre el cantautor Florentino y el Diablo
(para Chávez, la oposición). 

Las misiones tocaron a millones de personas, con algún
tipo de beneficio material, pero como intangible quedó
la percepción de que Chávez en efecto se ocupa del
conjunto de necesidades de los pobres. 

Oscar Schémel, director de la encuestadora
Hinterlaces, que combinó sondeos de intención de voto
con ”focus groups” (grupos de conversación), dijo a
IPS que en todos esos estudios ”encontramos una
necesidad muy intensa de afecto y de identificación
con un líder 'que sea de los nuestros', que no sólo
represente sino que comprenda”. 

Puestos en campaña el oficialismo y la oposición, esta
última se quedó engatillada y repitió el esquema
empleado durante más de dos años, con multiplicidad de
portavoces y de denuncias por parte de los muchos
dirigentes de la coalición Coordinadora Democrática,
que reúne a unos 20 partidos políticos y unas 40
asociaciones civiles. 

Los dirigentes pedían el ”Sí”, para revocar el mandato
de Chávez, pero demoraron la elaboración de un
programa o propuesta alternativa, de la que
prácticamente no hicieron difusión alguna. 

En cambio, los partidarios del gobierno desarrollaron
”una estrategia comunicacional agresiva, intensa y
rica, con la ventaja de que el mensaje fue uno solo”,
señaló León. 

La campaña del ”No” revocar al mandatario
prácticamente cubrió con sus afiches rojos todas las
calles del país, con un despliegue de recursos que
deberá justificar ante el poder electoral. 

La mayoría de las encuestas hechas en el país desde
fines de 2001 hasta mayo de 2004 mostraron una
intención de voto contraria a Chávez, en cualquier
tipo de elección que se presentase en el país, y
algunas veces en proporción de dos a uno, pero
empezaron a cambiar desde junio. 

La campaña iniciada ese mes achicó el campo de los
indecisos, también llamados aquí ”ni-ni”, que en el
fondo eran mayoritariamente ”chavistas”, según una de
las hipótesis de León. 

Se creó en las últimas semanas una sensación de
victoria por el ”No” contra la cual la oposición sólo
alcanzó a erigir una suerte de teoría de ”voto
oculto”, según los consultados, por temor, respondían
a los encuestadores que votaría por Chávez cuando en
realidad lo haría en contra. 

También Chávez se benefició del incremento del padrón
electoral, que era de 12 millones de votantes en
diciembre, cuando la oposición recogió firmas para
solicitar formalmente el referendo, y pasó de 14
millones cuando se cerró la inscripción de nuevos
sufragantes el último julio. 

Muchos nuevos inscritos eran jóvenes que recién habían
cumplido 18 años, pero la mayoría fueron personas que
no lo habían hecho por carecer de documentos de
identidad, o que fueron nacionalizados en los últimos
meses, y la mayoría pertenecía a los estratos más
pobres de la población, donde el apoyo a Chávez es más
fuerte. 

La suma de elementos como éstos construyó o afianzó la
mayoría por el ”No”, sin que pueda desestimarse la
capacidad de Chávez como estratega y conductor --él
personalmente dirigió su comando de campaña--,
organizando a los activistas de su causa en miles de
”unidades de batalla electoral”, una estructura que
desea conservar. 

El presidente, quien apela constantemente a la
historia venezolana del siglo XIX, dijo que su campaña
para ganar el referendo fue una nueva ”batalla de
Santa Inés”, en referencia a un combate entre
liberales y conservadores durante la llamada Guerra
Federal (1859-1863). 

En Santa Inés, en las llanuras del sudoeste, el
caudillo popular Ezequiel Zamora atrajo al ejército
conservador hasta sus posiciones, dispuestas en cuatro
líneas que entregó sucesivamente mientras infligía
bajas al adversario, y en la última apeló a sus
reservas para un contraataque fulminante que liquidó
al adversario. 

Sin embargo, en vez de liquidación, Chávez y su
vicepresidente, José Vicente Rangel, han llamado al
diálogo a sus oponentes, aunque la Coordinadora
Democrática todavía este martes aparecía renuente a
reconocer la claridad de la victoria que, en cambio,
avalaron la Organización de Estados Americanos y el
estadounidense Centro Carter para la Paz. (FIN/2004)





  "Ella funde lagrimas con cada lluvia y se pregunta si tantas despedidas valieron la pena. El hoy es tan frio y duro aún en verano que el amor suele traer apenas gotitas de alegria. Mejor es no mirar atrás ni mucho para adelante. La calle es para ir, nunca para volver... Cada despedida un final incierto. Los tiempos son inseguros y muertos aunque el sol nos esté calentando."



      Compartí video en la ventana de tus mensajes (y también tus fotos de Flickr). 
Usá el nuevo Yahoo! Messenger versión Beta. http://ar.beta.messenger.yahoo.com/



Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular