[R-P] Repsol YPF por dentro. Un análisis de las nuevas políticas ...
José María Cavalleri
ingcavalleri en hotmail.com
Dom Dic 2 05:13:16 MST 2007
Repsol YPF por dentro. Un análisis de las nuevas políticas de administración
empresaria
por Hernán M. Palermo*
Resumen: el proceso de privatización
de las empresas estatales acarreó no sólo
la pérdida de poder del Estado para garantizar
la prestación de los servicios públicos
sino también del sentido de pertenencia del personal
y de su responsabilidad como servidores del pueblo.
En las privatizadas las administraciones trabajaron
sistemáticamente para seleccionar al personal
que retenían, y disciplinarlo a los criterios
de gestión privados. Aquí el ejemplo de Repsol YPF.
Los procesos de privatización llevados a cabo en la Argentina en los años
90, siguen interpelando a los estudios de las ciencias sociales y a los
análisis de los investigadores. A más de 15 años de transcurrido el
vaciamiento de la empresa y su venta, las profundas transformaciones del
pacto privatista en YPF ponen de manifiesto no solo las múltiples y variadas
fuentes de racionalización sistemática de trabajadores, sino también
aquellos dispositivos empleados para lograr adhesión y consentimiento entre
los nuevos trabajadores de Repsol YPF.
Las formas en que se ha dirimido la puja por recomponer la hegemonía
empresaria sobre el trabajo, requieren de un análisis detenido de los
dispositivos de control social y cultural que han buscado sistemáticamente
el re-disciplinamiento de los trabajadores en el actual contexto de la
empresa. En este sentido, la implementación de políticas empresarias
sustentadas en una nueva idea de ´sujeto flexible´, y comprometido con los
criterios de eficiencia y productividad en las firmas, define un escenario
diferente en la gestión de las relaciones laborales y en los dispositivos
empresarios para disciplinar la fuerza laboral.
En el año 2006 se implementa en Repsol YPF la Gestión por Compromiso (GxC).
Esta política de administración empresaria forma parte de un paquete de
políticas importadas -que Repsol YPF compra a consultoras internacionales,
en este caso a la Boston Consulting Group- que luego son adaptadas por las
áreas de recursos humanos. Este nuevo programa, introducido en Argentina
primeramente en la administración central de la empresa y luego en las
distintas áreas productivas localizadas en todo el país, pone bajo la lupa,
ya no los objetivos cumplidos por los trabajadores, sino cómo son realizadas
las tareas.
Otro de los ajustes que plantea el sistema corporativo es la necesidad de
diferenciar con claridad a los trabajadores en función de su mérito. Esta
política es entendida por la empresa y en particular por el área que le da
dinamismo, recursos humanos, como potenciadora de la responsabilidad de los
empleados, a la vez que se constituye en un potente mecanismo para ejercer
una vigilancia estratégica con relación a las posibles desviaciones del
patrón disciplinario: “Repsol YPF está inmersa en esta corriente y dentro de
ella se encuadra el último modelo adoptado por la compañía. Es la llamada
GxC o Gestión por Compromiso, una herramienta que se basa en el diálogo
entre jefe y colaborador... …fija reglas de juego claras a la hora de
marcar y evaluar objetivos, establecer un reconocimiento en función de
méritos y fomentar el desarrollo profesional de las personas.” (CONECTA Nº
19- 2006. Revista de difusión interna de Repsol YPF.).
En la GxC, se explicita la necesidad de “gestionar al capital humano” de
forma individualizada, apelando a la autonomía y la iniciativa,
comprometiendo más al empleado con su trabajo y redefiniendo el rol de las
jefaturas en una función más activa en el cumplimiento de la eficiencia. Al
mismo tiempo se apela a la colaboración para cumplir con los objetivos de
equipo. La forma de gestionar a la vez lo individual y lo colectivo señalará
un importante desafío para los mandos, quienes deberán demostrar en forma
cotidiana su “profesionalidad” y “compromiso” para administrar y gestionar
la conflictividad derivada de las normalizaciones y diferenciaciones.
A partir del cambio de política empresaria, encarnada en la Gestión por
Compromiso, se evidencia una nueva refuncionalidad del rol de los mandos en
la empresa, quienes tendrán la responsabilidad de medir eficientemente los
comportamientos y diferenciar el personal a su cargo, para luego aplicar los
“premios” y los “castigos”. Los trabajadores que desempeñan funciones de
mando dentro de la empresa conforman los engranajes fundamentales para
ejercer una vigilancia estratégica desde la materialidad del proceso de
trabajo. Las tensiones y fisuras en el orden empresario, se traducen en la
exigencia de un rol más activo por parte de los mandos, un papel de mayor
control no solo sobre los objetivos cumplidos, sino en la forma en que se
concreta el trabajo.
La empresa construye criterios de valorización tendientes a vehiculizar el
“cambio cultural”. Este comenzó con el proceso de privatización,
primeramente desplazando sistemáticamente a aquellos trabajadores que no
formarían parte del futuro de la empresa, y en segundo lugar, elaborando
políticas administrativas para obtener el consenso en el interior de la
empresa. Resultado de esta valorización surge una “cultura del joven
profesional” con formatos de contratación y rutas profesionales específicas.
El “cambio cultural” debe ser propiciado por los mandos, promoviendo así la
implicancia de todos los trabajadores detrás de los objetivos de la empresa.
Los instrumentos de gestión utilizados para sostener la nueva dirección
empresaria adjudican un papel estratégico a la gerencia de recursos humanos,
que vehiculiza los nuevos sentidos corporativos que deberán ajustarse a los
parámetros de eficiencia y productividad. La disputa por provocar un “cambio
cultural” se traduce también en cambios fundamentales en los criterios que
juegan en el reclutamiento y movilidad ocupacional, definiendo un nuevo
contexto que busca la re-profesionalización de los mandos. Los trabajadores
de más antigüedad -muchos de ellos con una amplia experiencia de trabajo y
que ocupaban puestos de responsabilidad con mando- en quienes aun persiste
la cultura empresaria de la ex empresa estatal, son desplazados
sistemáticamente por jóvenes profesionales que demuestren adhesión a los
nuevos objetivos empresarios. El mando se encuentra interpelado en un
escenario que busca perfiles capaces de aplicar aquellos dispositivos de
control de desempeño, identificando entre sus subordinados la “desviación de
los comportamientos”, generando sanciones y premios que se traducen en
modalidades de variabilidad salarial.
Las transformaciones provocadas por las privatizaciones, producto de las
políticas neoliberales en la Argentina de los 90, requieren ser aprehendidas
en un sentido amplio, dentro y fuera de las situaciones de trabajo,
recuperando las experiencias vitales de los trabajadores. La
desnaturalización de las prácticas empresarias, al poner en evidencia los
dispositivos de control empleados así como las estrategias de administración
empresaria, aporta elementos de análisis valiosos para la construcción de la
acción colectiva, a la vez que deja al descubierto la problemática de Repsol
YPF para “construir” un trabajador con adhesión a los intereses de la
empresa post-privatización.
*Licenciado en Ciencias Antropológicas. Investigador del Grupo de
Antropología de Trabajo de la Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de
Buenos Aires. Miembro del MORENO.
_________________________________________________________________
Regístrate en el nuevo Windows Live Messenger beta.
http://imagine-msn.com/minisites/messenger/default.aspx?locale=es-ar
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular