[R-P] [Daniel Samper P.] En Colombia hay más espectáculo que proceso

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Mie Ago 8 15:45:50 MDT 2007


[Daniel Samper Pisano es un importante periodista de Colombia. Tengo 
pocas mentas de él, salvo que es un admirador de Les Luthiers, a 
quienes dedicó un divertidísimo libro. Pero en el texto que va a 
continuación incluye una frase que, me parece, describe con precisión 
escalofriante el clima político de ese país: "aquí todo conmueve,
pero nada se mueve".]

Gentileza de "Mompox"

      

Colombia se conmueve mucho, pero se mueve poco
Daniel Samper Pizano. Columnista de EL TIEMPO. 

Es mejor un frío protectorado internacional que espectáculos emotivos 
pero
inútiles.
La caminata del profesor Gustavo Moncayo conmovió al país; también 
resultó
conmovedor el apoyo brindado para que instalara cambuche permanente 
en la
Plaza de Bolívar, y no fue menos conmovedora la actitud del 
presidente
Álvaro Uribe cuando se presentó en la Plaza dispuesto a controvertir 
a
Moncayo y enfrentar un público hostil.
Desde hace rato Colombia vive un carrusel de conmociones. Tanto 
conmovió al
país la foto de Tirofijo con un enviado de Andrés Pastrana, que en 
1998
eligió gobernante al segundo y cogobernante al primero. Luego 
conmovieron
tan hondamente las prédicas del candidato Uribe contra las FARC, que 
el
pueblo lo llevó al Palacio de Nariño. Masivas y conmovedoras, las
manifestaciones contra el secuestro organizadas por Pacho Santos le
agenciaron la vicepresidencia.
Vamos de conmoción en conmoción. Nada más conmovedor que la campaña 
francesa
para rescatar a Íngrid Betancur o la emotiva ola de correos de 
internet que
exige la libertad de Emanuel, hijo silvestre de una periodista y un
guerrillero. También produjeron conmoción la fugas de Fernando Araujo
-coronada con la conmovedora decisión de nombrarlo canciller- y del 
policía
John Frank Pinchao. La infame matanza de los diputados conmovió 
calles y
plazas con enormes multitudes, y también las declaraciones de la 
viuda de
Diego Mejía Isaza, muerto en un intento de rescate. No provocaron 
menos
conmoción las confesiones de los jefes paramilitares sobre algunos de 
sus
crímenes, ni las mentiras burlonas sobre otros. Las palabras 
vehementes del
presidente Uribe -donde iguala a guerrilleros y ex guerrilleros o a
violentos y sindicalistas y pide a sus generales que bombardeen los 
ignotos
campamentos rebeldes¿suelen conmover al país tanto como sus líricas
invocaciones a la Patria (ver "Esquirlas") o ciertos gestos 
inesperados:
soltar porque sí un centenar de guerrilleros presos, liberar a un pez 
gordo
de las FARC por sugerencia de Francia o nombrar una ministra para 
agradar a
unos congresistas gringos. 
Sí: Colombia no cesa de conmoverse. Lo lamentable es que aquí todo 
conmueve,
pero nada se mueve. Las emotivas explosiones no han servido para que 
las
FARC entreguen a sus secuestrados, ni para que Uribe acepte el 
acuerdo
humanitario, ni para que las autodefensas ejerzan a fondo y sin 
engaños el
proceso de reinserción social. Ni siquiera la prolongada conmoción de 
la
caminata de Moncayo sirvió para que el gobierno se mueva del sitio en 
que
tercamente está clavado.
Resulta mucho más fácil conmover que mover, y por eso Colombia no 
resolverá
solo con emociones el conflicto violento que la asedia. En algunos 
procesos
atascados ocurre a veces que un gesto espectacular destraba el 
embrollo,
como sucedió en 1977 con la paz de Anwar Sadat, Menahem Begin y Jimmy 
Carter
en el Medio Oriente. Pero en Colombia hay más espectáculo que 
proceso; por
eso vivimos un permanente "reality" que no conduce a ninguna parte 
porque
conmueve mucho pero no mueve nada. 
Los hombres providenciales y la inteligencia emocional han rendido 
poco
fruto; las emociones ofrecen mejor bolo electoral que las ideas, pero 
sus
resultados indigestan.
Por eso no saldremos del pantano sin una fuerte tutoría extranjera
administrada de manera cerebral, pragmática, realista. Pueden hacer 
más por
nosotros unos fríos y hábiles diplomáticos de las Naciones Unidas, 
como
ocurre con el "tribunal híbrido" ONU-Camboya, que esporádicas y 
conmovedoras
explosiones callejeras o gestos hermosos y bien intencionados como el 
del
profesor Moncayo, a quien ya proponen como candidato a la 
Presidencia. Lo
cual no deja de ser tan conmovedor como absurdo.
ESQUIRLAS

* Recientes consejos de Uribe en Nueva York a un ciudadano que le
pregunta qué puede hacer por el país: "Primero, amar a Colombia; 
segundo,
amar más y más a Colombia; tercero: amar a Colombia más, más amar a 
Colombia
 amar a Colombia intensamente". Estremecedor. E inútil. A estas cosas 
me
refiero.

Daniel Samper Pizano 



Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
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