Nota sobre Aerolíneas Argentinas
Hugo Santos
hasantos en uolsinectis.com.ar
Jue Ago 2 13:14:34 MDT 2007
Estimados colisteros:
adjunto a este mensaje nota que me
publicaran en el diario "El Imparcial" de Ushuaia en el día de la fecha.
HAY QUE PONER FIN A LOS PROBLEMAS EN AEROLÍNEAS ARGENTINAS
En los noventa, de la mano del neoliberalismo, nos quisieron convencer de
que la solución a los problemas económicos del país se iba a lograr a través
de las privatizaciones. El Estado, burocrático e ineficiente, tenía que
desprenderse de las numerosas empresas que dirigía y debía circunscribirse a
manejar la educación, la salud y la seguridad pública. Y fueron muchos los
que lo creyeron.
Tras esa lógica impuesta con el apoyo de una orquestada campaña a través
de los medios de comunicación, se produjo la privatización de la mayoría de
las empresas en manos del Estado argentino: YPF, Gas del Estado, ENTEL,
y.... (entre otras tantas) Aerolíneas Argentinas.
La línea aérea "de bandera" fue concesionada a Iberia, que vaya ironía,
era una empresa... ¡estatal! En otros casos de privatización, también se
dio la "casualidad" que los beneficiarios de las mismas eran empresas
estatales del Primer Mundo. Sin embargo a muy pocos los movió a la
reflexión esta aparente contradicción: no eran empresas "privadas" las que
se beneficiaban con el desguace del Estado nacional.
Iberia, contrariamente a lo que estaba estipulado en el contrato de
concesión, procedió a iniciar un sistemático vaciamiento de la empresa
argentina, llevándose los mejores aviones a engrosar su flota europea;
quedándose con oficinas de AA en distintas ciudades de América y Europa y
desmantelando los simuladores de vuelo. Comenzaron a verse claramente las
"bondades" de la privatización.
Cuando el desguace terminó y la empresa ya no le rendía lo suficiente,
procedieron a buscar un comprador, dejando un "tendal" detrás. El gobierno
nacional, en lugar de volver a administrar "su" aerolínea volvió a buscar un
concesionario. A partir del año 2001 fue Marsans.
Y así nos encontramos hoy. Con una empresa que ha reducido drásticamente
los vuelos a Río Grande y que, en cada momento del año donde la demanda de
pasajes crece, la población de Tierra del Fuego se ve sometida a todo tipo
de arbitrariedades y manoseos (cambios de horarios, suspensión de vuelos,
sobreventa de pasajes, etc.). ¡Aumentó el precio de los pasajes, pero no
mejoró el servicio!
Este año, la Cámara de Turismo, asociada a la Municipalidad y el Gobierno
Provincial, tuvo que salir a "bancar" vuelos extras para cubrir las
necesidades de más plazas. Resulta entonces que SI hay posibilidad de más
cantidad de vuelos; sólo que debieron ser "otros" los que tomaran la
iniciativa para paliar el problema.
Si uno se toma el trabajo de comparar el mapa europeo con la Argentina,
descubre fácilmente que una importante cantidad de países caben en el
nuestro en cuanto a superficie. Inversa es la relación en cuanto a la
cantidad de habitantes. Por lo tanto una aerolínea que deba cubrir lo que
sería una parte importante de Europa, pero con los habitantes de uno sólo de
sus países (y no de los más habitados), INDUDABLEMENTE no está destinada a
obtener grandes ganancias, a menos que reduzca las rutas que vuela,
quedándose con las más rentables.
Por otra parte, las aerolíneas "de bandera" y los otros medios de
transporte en manos del Estado (como en la mayoría de los países europeos)
no están destinados a generar ganancias, su función es otra: el FOMENTO DEL
DESARROLLO.
Cuanto más en Argentina es necesario que exista una aerolínea "de bandera"
que sirva al desarrollo del país. Un país donde las distancias son enormes.
Y no debe esperarse que la empresa de ganancias. O mejor dicho: la ganancia
está en que ayude a acortar las distancias a los trabajadores que tienen que
cumplir tareas en distintas partes del país; a los empresarios, que les
agilice aquello que sirva a su expansión interna; a los estudiantes que
tienen que hacer sus carreras en otros puntos del país; a los enfermos que
deben viajar por problemas graves de salud a centros de mayor complejidad y
así podríamos seguir dando ejemplos de las necesidades que debe cubrir una
aerolínea en un país periférico.
Mientras la Cámara de Turismo habla del "éxito" de los vuelos
incorporados, muchos pasajeros deben pasar muchas horas en el aeropuerto
esperando por un avión que lo deposite en su lugar de destino (si es que su
lugar no fue ocupado por otro).
Aquí lo que falta es inversión en aviones, en repuestos, en mantenimiento,
por parte de Marsans. Lo que se han comprometido a realizar cuando se
hicieron cargo de la empresa. Y si no pueden cumplir el contrato que se
vayan, como sucedió con Aguas Argentinas. Si no podemos esperar del
Gobierno nacional una política más dura con respecto a los sectores
estratégicos (energía, transporte), al menos que se haga cumplir lo
prometido y si no, que Aerolíneas Argentinas vuelva a ser una aerolínea DE
BANDERA y que se ponga al servicio de las reales necesidades del país. Y si
nos conviene hacer del turismo (nacional y) extranjero una política de
ingresos y de creación de fuentes de trabajo (lo que es opinable), entonces
que se fije una política clara y se hagan los esfuerzos necesarios para que
AA sirva a esa política.
No estaría de más, tampoco, que el Gobierno provincial entrante pusiera en
práctica el fallido proyecto de conformar una aerolínea regional con Santa
Cruz y Chubut, comprando el avión que Tierra del Fuego tenía que poner para
su integración, para contar con una alternativa para los pasajeros, sobre
todo a los que deben viajar dentro de la región a las innumerables
actividades que se van gestando en la Patagonia. Una tercera pata que
complementaría esta política sería la reactivación de LADE.
Con la clara demostración de que las privatizaciones no fueron una
panacea, debemos romper el temor de volver a manos del Estado resortes
estratégicos para cualquier país (más para un país periférico). Máxime
cuando las concesiones están, además, subsidiadas por montos que antes
significaban el costo del servicio en manos estatales. Hay que parar esta
sangría que sólo sirve para que las empresas extranjeras se lleven jugosos
dividendos a su país de origen y se sigan perjudicando los usuarios. Seamos
realmente un país en serio.
HUGO A. SANTOS
Referente provincial
Partido Patria y Pueblo
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