[R-P] Los trucos de los precios del petróleo
Patricia H.A.
desdemilibertad01 en yahoo.com.ar
Mar Sep 26 19:41:28 MDT 2006
Si bien es una noticia del 2001 me pareció interesante
por lo que en ella se expresa, fue enviada a IN por
Alberto Ortíz:
Los trucos de los precios del petróleo *
La nueva crisis del petróleo desencadenada durante el
último año y medio tiene poco que ver con la de 1973.
A raíz de la subida de esta subida de precios, las
economías buscaron energías alternativas al petróleo,
aun así hoy en día significa el 35% de la energía que
se consume en el mundo. Desde esta primera crisis
todos los males del mercado del crudo se le achacan a
la OPEP (Organización de Países Exportadores de
Petróleo), cuando la realidad, como veremos a
continuación, es bien distinta ya que para su
desgracia cada vez tienen menos poder sobre el precio
de la mercancía que es la principal fuente de riqueza
para muchos de sus 11 países (Arabia Saudí, Irán,
Iraq, Emiratos Árabes, Kuwait, Qatar, Nigeria, Libia,
Argelia, Venezuela e Indonesia). Son las grandes
empresas transnacionales las que van adquiriendo un
mayor poder, defendiendo sus intereses particulares, y
los de sus accionistas, lo que se ha traducido en el
aumento de los abusos y violaciones de los derechos
humanos a costa de la población local. Algunos
ejemplos suceden en Nigeria, Sudán (donde a pesar de
la guerra que vive el país cada año aumenta el número
de concesiones a empresas petrolíferas extranjeras),
Arabia Saudí, Argelia o Colombia, países donde estas
empresas no dudan en contratar los servicios de grupos
armados e incluso fuerzas de seguridad nacionales
conocidas por su brutalidad. Finalmente han sido estos
conglomerados internacionales los grandes beneficiados
del aumento de los precios, ya que sus resultados se
han disparado (Repsol-YPF triplicó sus beneficios en
los nueve primeros meses del año), al tiempo que sus
stocks, tanto los extraídos como los que aun
permanecen en sus yacimientos, se revalorizan.
Durante la primera mitad de 1998 la OPEP intentó
rescatar el barril de crudo, que andaba por debajo de
los 10 dólares el barril, su precio más bajo en 18
años, recortando la producción de sus miembros que
controlan el 40% de la extracción mundial. Pero la
alta tasa de incumplimiento de los recortes, unida a
la baja demanda por la todavía reciente crisis
económica asiática, y el permiso para que Iraq
aumentase su producción, hizo que la medida pasase
desapercibida. Fue en marzo de 1999 cuando se llegó a
un acuerdo entre los tres productores que acaparan el
mercado estadounidense Arabia Saudí, Venezuela y
México (este último no pertenece a la OPEP) para
realizar un importante recorte que se cumplió a
rajatabla. Las grandes empresas del sector
acostumbradas a la inestabilidad interna de la OPEP
decidieron usar sus abundantes reservas a la espera de
que el pacto se incumpliese y volviese a bajar el
precio del barril. Pero los países productores
animados por la buena marcha de la iniciativa
empezaron a cumplir con suficiente firmeza los
recortes logrando el apoyo de países productores no
pertenecientes a la organización como Rusia y el
mencionado México. El objetivo era lograr un precio
equilibrado que permitiese a los países productores
beneficiarse de sus propias riquezas.
Es a partir del inicio de la subida de los precios
cuando se desencadena una guerra dialéctica sobre la
verdadera razón de la excesiva subida que se produjo
durante el año 2000. La OPEP defiende un precio del
barril de crudo entre los 22 y 28 dólares, pero
durante los diez primeros meses del año se pagó en
torno a los 30 dólares, llegando en octubre a más de
35 dólares, lo que significó volver a los precios
vigentes durante la Guerra del Golfo. Lo que no
quedaba claro era la razón por la que los precios no
bajaban, dado la OPEP aumentó su producción en más de
3 millones de barriles diarios para igualar la oferta
a la demanda, cediendo a la incesante presión de los
gobiernos occidentales. La versión en todos los medios
de comunicación se basaba en hablar del "cartel del
petróleo" y en su objetivo de influir en los precios
fijando cuotas de producción por debajo de la demanda.
Incluso la UE se llegó a plantear denunciar a la
organización con sede en Viena ante el Tribunal de la
Competencia acusándola de manipular los precios. El
bombardeo de noticias sobre la inevitabilidad de la
escalada de precios era continuo. Los gobiernos
occidentales han preferido continuar con su presión
directa sobre el aumento de la oferta, y no tomar
medidas más dolorosas para su bolsillo como la
reducción de los impuestos sobre hidrocarburos, de
manera que el temido repunte inflacionista no fuese
tan acentuado, y no llegara la augurada recesión fruto
de los altos precios del crudo impuestos por sus
insensibles productores. Incluso se puso en duda la
capacidad de los países productores para satisfacer la
demanda real del mercado. La Agencia Internacional de
la Energía (AIE) calculó en marzo del 2000 que la
oferta era 4,5 millones de barriles diarios inferior a
la demanda. Se hablaba del mayor coste de explotación
de los yacimientos que se tendrían que poner en
funcionamiento para alcanzar esta cifra, por lo que
ese nuevo petróleo llegaría ya más caro al mercado.
Con esta retórica cada anuncio de aumento de
producción realizado por la OPEP era calificado de
insuficiente, por lo que los precios se mantenían
invariables.
La posición contraria la defendían varios países
dentro de la OPEP, sobre todo Irán y Venezuela, que
acusan a los actores de la economía occidental de
inflar la demanda artificialmente y especular con el
precio del crudo, a costa de la imagen de su
organización. Hay que recordar que al principio de la
crisis las grandes empresas usaron sus reservas
destinadas al refino a la espera de una bajada de
precios. A la fuerte demanda por la falta de
existencias, se le sumó la recuperación del ciclo
económico a nivel mundial lo que dio lugar a una gran
tensión entre la oferta y la demanda, dando así la
razón a los que defendían que los aumentos de los
precios se debían más a las rigideces del sector y al
aumento puntual de la demanda derivada de la necesidad
de recuperar todas las reservas cuanto antes, ya que
todas las perspectivas eran negativas en la evolución
de los precios.
A finales del año 2000 la realidad ha dado la razón a
estos últimos. A pesar de encontrarnos en el invierno
del hemisferio norte, un momento de máxima demanda, el
precio del barril ronda los 25 dólares, lejos de los
40 que había vaticinado la AIE. Parece que los miedos
a la incapacidad de los productores de abastecer los
mercados eran infundados, así como el nivel real de
demanda en los mercados. Pero la guerra dialéctica
lejos de acabar se mantiene. La siguiente discusión
sobre el aumento o no de la producción volverá a
enfrentar a los distintos bandos dentro de la OPEP.
Por una parte Arabia Saudí más solícita que sus
compañeros a mantener un precio más acorde con las
exigencias de EEUU, o Venezuela e Irán que apuestan
por reducir nuevamente la producción para mantener el
precio del crudo en torno a los 25 dólares, sobre todo
pensando en la llegada de la primavera y el
consecuente descenso de la demanda. La capacidad de la
OPEP para resistir las presiones y salvar la
manipulación exterior será fundamental para que
mantengan un mínimo control sobre los precios del
crudo.
* Publicado en Nación Árabe, núm 43, invierno de 2001
__________________________________________________
Preguntá. Respondé. Descubrí.
Todo lo que querías saber, y lo que ni imaginabas,
está en Yahoo! Respuestas (Beta).
¡Probalo ya!
http://www.yahoo.com.ar/respuestas
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular