[R-P] El "izquierdismo" y el futuro de la humanidad
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Sab Sep 9 21:16:53 MDT 2006
[Ljubodrag "Duci" Simonovic es un intelectual marxista independiente,
doctor en leyes y en filosofía, y campeón mundial de básketbol con la
selección yugoslava. Patriota y socialista revolucionario, el
espectáculo sangriento de la recolonización y destrucción de su país
natal a manos de las fuerzas desencadenadas del capitalismo realmente
existente le ha despertado un pesimismo y una inquietud solo
comparables a su repudio al socialismo burocrático.
Ese repudio no le impidió brindar su apoyo crítico a Slobodan
Milosevic frente a la agresión imperialista y burguesa, del mismo
modo que tampoco lo ciega ante la falsedad íntima de un
"izquierdismo" que ha dejado de percibir la necesidad orgánica del
socialismo como una etapa necesaria, y cada vez más urgente, en la
historia natural de la humanidad.
Su planteo recuerda la crítica de Trotsky a Craipeau, allá por 1937,
quien era muy "izquierdista" pero olvidaba pensar en términos de
desarrollo de fuerzas productivas, el único concepto que permite
establecer una tipología racional, internamente coherente, y
jerárquica, de modos de producción y formaciones económico-sociales.
Simonovic está convencido de que la continuidad del desarrollo
capitalista pulverizó muchas aspiraciones optimistas de los viejos
luchadores socialistas, pero al mismo tiempo torna más urgente que
nunca la realización de sus banderas. Ya no parece tratarse, para
él, de "socialismo o barbarie" sino simplemente de "socialismo o
zombificación aniquilante".
Tomamos de la introducción al libro "Novi svet je moguc" (léase "novi
sviet ie moguts", Un mundo nuevo es posible), escrito por Ljubodrag
Simonovic y su hija Dunia, los párrafos dedicados a la tonta
autocomplacencia de una "izquierda" ciega a las tareas que realmente
le competen.]
El llamado "pensamiento izquierdista" no ha respondido de manera
adecuada al desarrollo del capitalismo. Éste ha invertido la mayor
parte de sus energías en la vana disputa acerca del pasado- en lugar
de enfocar sus esfuerzos hacia el futuro y juntarlos para criticar al
capitalismo como a un orden anulador de la vida. En lugar de diseñar
nociones contemporáneas que pudieran posibilitar la creación de un
concepto político que pudiera servir como una señal de camino para
una lucha radical en contra del capitalismo como un orden
destructivo, continúa usando las herramientas conceptuales creadas
por Marx y Engels, "barridas" por el capitalismo hace mucho tiempo,
al igual que la dialéctica de Hegel (Marx), la cuál se puede tomar
tan sólo condicionalmente como el punto de arranque para la crítica
del capitalismo - ya que su pirámide (histórica) de la libertad está
basada en la certeza existencial. El tren capitalista no paró en la
estación en la que, según Marx, debió haber parado (por medios de la
revolución socialista), y continuó moviéndose - arrastrando a la
totalidad de la humanidad hacia el abismo. La teoría del llamado
"socialismo científico" el cuál es el equivalente histórico de la
teoría del capitalismo como "final de la historia", insiste en el
principio absoluto de desempeño y, en ese contexto, en indicadores
cuantitativos del "progreso" - hundiéndose por lo anterior sin
remedio en las aguas lodosas del capitalismo. No es una casualidad el
que se le diera tal importancia al deporte (al igual que a otras
formas represivas del ejercicio físico), en el sentido de la
ideología de la manía por los récords, en la sociedad soviética.
Privado de su esencia humanista, la idea acerca del socialismo de
Marx fue transformada en la práctica estalinista en el Este; en el
Occidente, muchos "partidos comunistas", tomando el dogma del
"socialismo realizado" en la URSS como un hecho, transformaron la
práctica soviética en la "idea del socialismo" a la cuál habría que
tender. El "proyecto del futuro" ofrecido sigue basándose en la
noción que el capitalismo es un orden injusto, no destructivo. La
tarea más importante del movimiento global anticapitalista no es
únicamente liberar a la humanidad de la opresión sino prevenir su
aniquilamiento. Por todo esto la conciencia de las consecuencias del
desarrollo del capitalismo representa una conditio sine qua non de la
lucha en contra del capitalismo.
La lucha por la supervivencia de la vida y, en este contexto, la
lucha en contra del capitalismo, abren una posibilidad para la
creación de un movimiento político amplio que superará la clásica
división de clases y la lucha de clases, abriendo igualmente la
posibilidad para la dilución de la lucha en contra del capitalismo
dirigiéndo su energía de aspiración al cambio hacia "proyectos
ecológicos" que permanecen limitados a la sanación en vano de las
consecuencias del capitalismo y su "mejoría". El capitalismo ha
"resuelto" el conflicto entre el determinismo y la libertad - entre
los "objetivos potenciales" para la revolución y el voluntarismo
revolucionario - destruyendo la herencia emancipatoria (cultural) de
la humanidad, al hombre como ser biológico y a la naturaleza. La
única solución real (existencial y esencial) sería una guerra total
de la humanidad en contra del capitalismo, lo cuál implica el uso de
todos los medios que pudieran causar su destrucción. Esta lucha no
sería únicamente defensiva, liberadora o revolucionaria, sino una
lucha como nunca se ha peleado: una lucha por la supervivencia de la
humanidad y por la preservación de la vida sobre la Tierra. Teniendo
en cuenta la intensidad de la destrucción global, se vuelve obvio que
el comunismo no es una posibilidad meramente libertaria, como lo es
para Marx, sino una necesidad existencial.
La "parte positiva" de la globalización capitalista es que
inevitablemente genera el movimiento internacional antiglobalizador
que evolucionará, con el tiempo, en un frente anticapitalista más
radical. De la confrontación con el mundo existente, evolucionará en
la lucha por el nuevo mundo. La exclamación de Marx de su Manifiesto
Comunista: "¡Proletarios de todos los países, uníos!" - se vuelve un
grito libertario y existencial de la humanidad despierta y plenamente
conciente. Las demostraciones masivas anti-globalistas son
importantes, pero únicamente si forman parte de la lucha diaria en
contra del capitalismo. Sino, se vuelven parte del circo político y
guían a las energías de aspiración al cambio al extravío. El problema
de la lucha política es primordialmente organizacional. Las formas
individuales de confrontación no son irrelevantes, sin embargo, no
son suficientes para logros esenciales. Si no se cuenta con una lucha
organizada, su impacto permanece tan limitado como lo es el de las
piedras arrojadas al río revuelto - al cuál se le puede vencer
únicamente por medio de fuerzas unidas. La lucha organizada no
significa la dominación de la organización sobre el hombre, siempre y
cuando ésta esté basada en la iniciativa individual y si cada
individuo está conciente del hecho que el problema es la lucha por la
supervivencia de la humanidad. Es un desafío, comparados con el cuál,
todos los demás problemas en disputa se vuelven casi insignificantes.
Entre aquellos que discuten los "problemas de los trabajadores",
algunos no están satisfechos con el comportamiento conformista de una
parte considerable de la clase trabajadora en los países más
desarrollados. Sin embargo, ello resulta de su posición al interior
de la sociedad. El que su posición no esté "terminada de entenderse"
como sujeto político en la lucha en contra del capitalismo confirma
de la mejor manera la "preocupación" de los capitalistas por crear la
(auto)conciencia de la clase trabajadora y por prevenir su
participación política. De hecho, el descontento de los trabajadores
está creciendo, a la par que las formas por conrontarlo están
volviéndose cada vez más despiadadas. La "sociedad de consumo" no ha
agotado únicamente su propio potencial para integrar a los
trabajadores al mundo capitalista, sino que se está desintegrando
ella misma y, consecuentemente, se están desmorronando los muros del
campo de concentración - en el que se sigue manteniendo a la mayoría
de los trabajadores. En cuanto a la "democracia" estadounidense, los
ciudadanos de los EUA nunca tuvieron la oportunidad de escuchar la
verdad sobre un solo tema del que dependen su libertad y su destino y
jamás han participado, como ciudadanos emancipados, en la definición
y la implementación de la estrategia del desarrollo social. Viven en
un mundo que es una mentira absoluta y nunca tuvieron la oportunidad
de escoger realmente. ¿Qué sucederá cuando se caiga la cerca - en una
sociedad en la que no existen instituciones democráticas que pudieran
ofrecer la posibilidad de articular el descontento de la gente
alrededor de objetivos sociales generales?
La filosofía en boga no identifica la confirmación de la autenticidad
de sus posiciones en la vida, sino únicamente en la filosofía - y así
ad infinitum. Se vuelve una razón institucionalizada, separada del
hombre y por ello un vehiculo por evitar las atenciones humanas hacia
la toma de decisiones vitales clave - lo que unicamente ayuda al
orden gobernante. La coraza conceptual fenomenológica se vuelve el
camino hacia la creación de la conciencia virtual en las mentes
humanas y hacia la destrucción de la relación razonable del hombre
con el mundo. El problema correcto puede ser únicamente el problema
concreto histórico. Hoy en día, es el problema de la supervivencia.
Los problemas filosóficos "tradicionales" se pueden discutir
exclusivamente en el contexto de este problema básico histórico
(existencial). De otra manera, crean un laberinto en el que la razón
capaz de revelar las tendencias destructivas del desarrollo
capitalista, prevenir el aniquilamiento de la vida y ganar la causa
por un mundo humano debe desaparecer. Una de las tareas más
importantes de la teoría crítica es la de liberar a la mente de la
filosofía "tradicional" - la cuál desvía la atención de la mente de
los problemas concretos existenciales y esenciales, soluciones de los
cuales requieren de una confrontación radical con el orden gobernante
y la creación de una nueva sociedad - lo cual es el privilegio de los
"filósofos" (ahora reducidos a técnicos intelectuales) y un medio
para suprimir la lucha libertaria del hombre : la lucha por la
libertad (supervivencia) se vuelve una actividad "no razonable" y
consecuentemente pierde la legitimidad de una práctica auténtica que
aspira al cambio. La participación política indica la verdadera
naturaleza de la filosofía - la cual es tan sólo el caparazón en el
que se esconde una razón degenerada a la manera capitalista. Esta
razón media entre el hombre y el mundo, facilitando el aniquilamiento
de la vida y del hombre como ser razonable. La verdad no es un hecho
supra-histórico, alcanzable tan sólo por medio de la ciencia y la
filosofía alejada del hombre. Siempre había sido concretamente
histórica como lo es, también, la lucha por alcanzarla: hoy en día la
verdad es la supervivencia, y la manera de alcanzarla es la lucha por
la supervivencia. Este es el fundamento concreto de la "voluntad por
el poder" del hombre contemporáneo y el criterio para determinar lo
apropiado de la acción política.
La teoría crítica no se esconde detrás del "objetivismo" histórico,
sino que posee una orientación política clara basada en los valores:
invierte esfuerzos para el aniquilamiento del capitalismo y está
basada en el derecho del hombre a la vida y la libertad. No intenta
crear una nueva filosofía, pero tiende a abolir la filosofía como una
esfera separada que media entre el hombre y el mundo y a implementar
el legado emancipatorio de la sociedad moderna simbólicamente
expresado en los principios rectores de la Revolución Francesa:
Liberté, Egalité, Fraternité. En la filosofía clásica alemana, la
cual formó la conciencia del hombre moderno, la noción de la razón se
relacionaba con la noción de la libertad. Hoy en día, la razón no es
únicamente la precondición para la libertad, sino igualmente para la
existencia: la lucha por la razón se vuelve la lucha por la
supervivencia.
La teoría crítica del capitalismo se debe modernizar a través de la
introducción de nuevas nociones, teniendo en cuenta el hecho que la
tendencia del desarrollo del capitalismo influye también en la
crítica hacia éste. Dos nociones clave deberían volverse la base para
la creación de la teoría crítica moderna del capitalismo: la
destrucción de la vida por parte de capitalismo y, en oposición a
ello, la práctica humana creadora de vida. Éstos conceptos se
encuentran dialécticamente en opuesición: la destrucción totalizadora
de la vida efectuada por parte del capitalismo lleva a la integración
de la humanidad basada en la práctica totalizadora de la creación de
la vida. Si en el pasado se podía aún argüír que no existía un punto
de partida claro para la fundación y el desarrollo de una teoría
crítica de la sociedad, hoy en día, el aniquilamiento de la vida cada
vez más dramático, es decir la naturaleza ecocida del capitalismo,
representa el punto unificador de partida tanto para el pensamiento
crítico como para la práctica (política) con aspiración al cambio.
Ello se relaciona con la naturaleza subjetiva de la libertad y la
transformación del potencial objetivo de la libertad, establecido al
interior de la sociedad civil, en un potencial realista para la
liberación del hombre. El verdadero significado de la lucha no está
en alcanzar algún tipo de objetivo supra-humano, sino en el
desarrollo del potencial humano y de la sociedad como una comunidad a
manera de hermandad de individuos emancipados capaces de manejar de
manera directa su propia vida (social). Ello no es una tarea para un
hombre abstracto, sino para todo hombre. La humanidad está en
peligro, ya que la vida de cada individuo se encuentra en peligro
directo. Históricamente, el hombre había tenido la oportunidad de
alcanzar su propia humanidad a través de la lucha en contra de la
tiranía; hoy en día, tiene la oportunidad de lograr su propia
humanidad y la oportunidad de sobrevivir por ese medio - luchando en
contra del orden aniquilador de la vida. La disposición de sacrificar
su propia vida por la libertad se vuelve la disposición de ofrecer su
vida por la supervivencia de la humanidad.
El corredor de la muerte capitalista transforma todo lo que el hombre
ha creado -instituciones sociales, tecnología, ciencia, economía,
educación, arte, religión, deporte, los medios de comunicación - en
un vehiculo para la operación del capital, es decir para el
aniquilamiento de la vida. Ninguna esfera social permanece siendo el
aliado del hombre. No existe nadie más a quién le podría pedir ayuda
más que los otros hombres: la sociabilidad es un imperativo
existencial. Sólo ahora, cuando ha sido abandonado, solo en su lucha
en contra del capitalismo, tiene el hombre la oportunidad de expresar
sus propios valores humanos, de volverse el Hombre real y de
transformar su mundo en una comunidad de hombres libres. La batalla
más extensa y más dramática jamás librada se está llevando a cabo: o
el hombre triunfará sobre el capitalismo, preservará la vida en este
planeta y creará el mundo compatible con su propia imagen - o será
aniquilado.
Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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