[R-P] [J. Rachid] ¿QUIENES SOMOS LOS QUE NO SOMOS?

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Vie Sep 8 17:38:09 MDT 2006


¿QUIENES SOMOS LOS QUE NO SOMOS?
Un artículo de jorge rachid


Los que no somos ni oficialistas ni opositores, que somos?
Somos aquellos que se permiten el derecho de cualquier compatriota y 
el deber de todo militante de la causa nacional, que es el de 
conservar y desarrollar el pensamiento crítico.

Se puede aplaudir la política de derechos humanos y plantear que 
limitarla a los 70 solamente es amputar la historia sin ser 
demonizado?. Se puede plantear que desde 1955 las masacres en nuestro 
país tuvieron un solo destinatario, que fue el pueblo peronista y que 
la derrota del modelo de Nación del 76 sólo fue una etapa en la lucha 
de los sectores del privilegio por consolidar hasta hoy su hegemonía, 
sin ser por eso catalogado de nostálgico?

Quienes fuimos críticos de las relaciones carnales y hoy asistimos a 
la complacencia con Bush en el genocidio internacional que provoca y 
proponemos que sea juzgado por los Tribunales de la Haya, como 
Milosevic, estamos en las antípodas del poder?

Es que en nuestro país haber combatido el neoliberalismo durante la 
dictadura y cuando la década del 90 lo afianzó destruyendo el sistema 
solidario, es pecado? Cuando decimos hoy que las AFJP son una estafa 
al pueblo argentino y las ART responsables de las muertes de los 
trabajadores y las invalideces producto de la falta de inversión en 
higiene y seguridad en el trabajo, privatizadas y sin presencia del 
Estado en su cuidado.

Cuando defendemos el Movimiento Obrero Organizado como bastión de la 
lucha contra el neoliberalismo y en el mantenimiento del andamiaje 
laboral, producto del Estado Solidario aún a costa de sus propios 
intereses como sector, fortaleciendo las Obras Sociales aún en el 
avance privatizador de apropiamiento del recurso del ahorro interno 
genuino de los trabajadores, nos dicen que es ahistórico su rol en la 
globalización. O nos plantean la claudicación de sindicalistas, que 
los hubo, como en cada sector social de la Argentina en ésta diáspora 
de la fragmentación neoliberal.

Podemos decir parafraseando al criollo "que el paisano es agradecido 
pero le gusta que lo empujen" y si hay políticas que pueden ser 
correctas deben plantearse en el marco de la "Conducción Política" de 
Perón que nos decía que conducir es predicar y predicar es persuadir. 
Se puede decir que debe primar la convicción antes que la encuesta 
sin por ello quedar afuera de cualquier discusión en ésta democracia 
limitada y ajustada al Consenso de Washington , como si la filosofía 
política fuese tributaria de las elecciones y la conciencia de los 
pueblos cautiva de los intereses económicos.

El neoliberalismo ha invadido culturalmente cada espacio nacional, 
desde 1976, a cada uno de nosotros en su pensamiento y en su acción 
determinando hábitos y comportamientos impensables en épocas de lucha 
y de compromiso pleno. Así la política perdió sus utopías dejando 
paso a la profesionalización, de ahí a la acumulación de dinero antes 
que de voluntades fue solo un paso. El poder se comenzó a construir 
desde otro lugar, con reflejos militantes en lo táctico, producto de 
la experiencia anterior, pero con instrumentos bastardos que 
impidieron cualquier visión estratégica, sin continuidad de políticas 
de Estado y con un deterioro profundo de la identidad nacional y su 
capacidad soberana.

Puede el sector financiero seguir manejando la agenda nacional 
mientras se plantea un modelo productivo? Es desatinado plantear un 
impuesto a los plazos fijos y colocaciones bancarias especulativas 
como los valores de bolsa que se dedican a la timba financiera 
mientras desde los medicamentos a los comestibles pagan IVA? Se le 
puede pedir al Ejecutivo que deje de rogarle a las AFJP que le 
acepten las colocaciones de bonos a tasas lógicas cuando el dinero es 
trabajadores argentinos, ya esquilmado por esas entidades 
financieras? Si planteamos que esos fondos deben ser manejados por el 
Estado nos plantean la seguridad jurídica, si solicitamos la 
eliminación del impuesto al cheque nos dicen que vamos al déficit 
fiscal, si decimos que reconstruyamos la política tributaria a favor 
de los sectores productivos y desprotegidos de la sociedad nos 
contestan que no se puede subsidiar. Sin embargo desde el transporte 
a los créditos parece que los subsidios existen en determinada 
dirección y se bloquean en otras, lo mismo que los fondos 
fiduciarios.

Plantear la reconstrucción del modelo social solidario implica una 
lucha profunda por el cambio de los paradigmas que dominaron nuestro 
tiempo desde el 76. Si el Gobierno está en condiciones o no de darla 
es otra cuestión, pero hay algo que es indudable que la misma no se 
dará en la lucha electoral, se dará en el debate de cara a la 
sociedad en cada uno de los sectores que hoy demandan presencia y 
políticas activas de un Estado presente. 

Está dentro de las posibilidades plantearse confrontaciones con 
sectores rurales del privilegio siempre y cuando se recomponga stock 
ganadero con créditos blandos y apoyo fiscal a los pequeños y 
medianos productores como plan a mediano plazo. Es posible fijar 
políticas de precios en función social antes que por el manejo 
macroeconómico con un diseño de país productivo planificado. Se puede 
y se debe promover la obra pública, generadora de mano de obra 
genuina pero debe darse en el marco de políticas federales abiertas 
que integren al país y no limiten los recursos por adhesiones 
condicionadas.

La seguridad no es patrimonio de nadie y es reclamo de todos en un 
país desvastado por la exclusión y la marginación social. No se puede 
calificar de procesista a quienes reclaman por la misma, ni contestar 
con chicanas planteos que afectan a la comunidad y en especial a los 
sectores más humildes. Puede ser que algunos se suban para confrontar 
al reclamo, pero nadie duda de la necesaria respuesta desde el 
peronismo, desde la Comunidad Organizada, desde la democratización 
del poder, sin el garrote, sin mano dura ni impunidad cómplice, con 
políticas de Estado que como marca la Constitución garanticen los 
derechos y permitan la reinserción social de los individuos y la 
tranquilidad pública de los argentinos.

No se puede especular con la visión del mundo, desde Argentina. No se 
debe callar ni dejar de condenar los ataques sobre población civil 
del Líbano y Palestina para evitar ser catalogado de antisemita. 
Quienes bregamos por la paz no podemos caer en los maniqueísmos que 
nos proponen en general los medios de prensa. Podemos estar de 
acuerdo con la existencia y la seguridad  necesaria del estado de 
Israel y condenar enérgicamente su política de terrorismo de Estado, 
expansionista e imperialista como lo hacen miles de judíos en el 
mundo con una visión como la nuestra, que pasa por los pueblos no por 
los intereses petroleros ni estratégicos del imperio. Podemos 
condenar el terrorismo en cualquiera de sus formas y al mismo tiempo 
reconocer la resistencia Palestina o Libanesa al ejército invasor, 
como legítima, sin ser contradictorios ni muchos menos acusados de 
supuestos antisemitismos.

Ser militante del campo nacional y popular nos da una visión no 
siempre coincidente con el poder y mucho menos cuando el mismo 
intenta marcar la astilla en el ojo ajeno y desconoce la viga en el 
propio. No se puede medir a todos, todo el tiempo, por la estatura 
propia del poder porque achica la política y la hace mediocre, mas 
aún cuando de su conjunto de funcionarios de Gobierno, no existen 
demasiadas perlas blancas para mostrar en términos históricos.

Con humildad, sin rencor y con alegría se puede reconstruir la Nación 
desde el peronismo como eje aglutinante del movimiento nacional. El 
Perón doctrinario sigue vigente para las respuestas de la hora, sería 
interesante debatirlo, pero no se debate. Cada uno y eso es 
neoliberal cree que la historia comienza con su tiempo. Cada uno y 
eso es neoliberal cree en los héroes individuales, cuando en los 
procesos políticos populares de masas, lo que existen son los 
pueblos, como hecho colectivo. Cada quien cree que acumulando para 
determinado cargo, puede cambiar los ejes macro del país, eso es 
neoliberal. Quienes son incapaces de conectarse con la realidad 
poniendo la oreja a la necesidad y determina políticas sociales desde 
despachos donde sólo se planifican entregas públicas y movilizaciones 
marcadas por la necesidad, eso es neoliberal. Las políticas sociales 
deben ser seguidas de indicadores de calidad de vida que permitan al 
Estado mejorar al largo plazo el marco de Justicia Social no 
prebendaría, ya derrotada por Evita junto a la Beneficencia, en la 
década del 40.

La Argentina debatirá a futuro entre un modelo capitalista 
prebendarlo de excedentes presupuestarios para políticas sociales, al 
estilo Tercera Vía de Giddens o un modelo social solidario 
estructurado desde un Estado productivo y autosuficiente que se 
proponga como objetivos estratégicos la felicidad del pueblo y la 
grandeza de la Nación, con base doctrinaria y convocatoria nacional 
movimientista.

En ese debate estaremos todos junto al pueblo en la busca de los 
nuevos paradigmas, sin silencios provocados, ni sumisiones a priori, 
ni miedos de pérdidas de espacios, sin especulaciones, ni 
provocaciones maniqueas, porque cuando los procesos trascendentes de 
los pueblos, se ponen en marcha , se sabe como empiezan pero no como 
terminan. De una sola cosa podemos estar seguros, los militantes no 
seremos testigos de la historia para relatarla sino protagonistas 
para dar nuestro testimonio y nuestro compromiso.


JORGE RACHID
IBAPE
CESS
MIP

SETIEMBRE DE 2006



Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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