[R-P] Ratzinger re-afirma a Baseotto
Edgar Schmid
condornacional en yahoo.com.ar
Mar Nov 14 11:20:06 MST 2006
Está en idioma vaticano, disculpen que n o traduzca.
------------------
Mensaje a los capellanes castrenses y personal de las
Fuerzas Armadas y de seguridad, dado al término del
Congreso de Obispos militares de todo el mundo (27 de
octubre de 2006)
Queridos capellanes:
1. A Uds. y a quienes forman parte de la Iglesia
castrense les deseamos la gracia y la paz de parte de
Dios, nuestro Padre y del Señor Jesucristo (cfr. 1
Cor. 1,3).
2. Los saludamos, nosotros los Obispos encargados por
la Iglesia Católica de la asistencia espiritual a los
militares, reunidos en Roma en estos días, llamados
por el Papa Benedicto XVI, junto al sepulcro del
Apóstol Pedro, para conmemorar el vigésimo aniversario
de la promulgación por Su Santidad, el Siervo de Dios
Juan Pablo II, de la Constitución apostólica
“Spirituali Militum Curae” (21 de abril de 1986).
Mediante ella, el Sucesor de Pedro transformó los
servicios de asistencia pastoral al mundo militar en
estructuras eclesiásticas asimiladas a Diócesis o
Iglesias particulares dentro de cada una de las
naciones, a fin de promover más adecuadamente el
impulso misionero y la renovación cristiana
propugnados por el Concilio Vaticano II.
3. Damos gracias a Dios por la clarividencia y el
valor que entonces caracterizaron a Juan Pablo II, que
no solamente mantuvo, sino que potenció, la asistencia
pastoral a un grupo social y un ámbito como el
militar, llamado a vivir en condiciones peculiares y
en circunstancias humanas frecuentemente aisladas y no
favorables para la fe.
4. El Papa, con su autoridad, reafirmó ante todo, la
necesidad de atender espiritualmente a la profesión
militar, reconocida como instrumento legítimo para la
seguridad y la libertad de los pueblos y para el
mantenimiento de la paz mediante la justicia y el
perdón. Juan Pablo II constituyó los Ordinariatos
militares o castrenses como testigos y servidores del
evangelio de Jesucristo para los militares y restantes
miembros de este ámbito, dadas las peculiaridades de
su vida y “el común sentir de la sociedad de nuestro
tiempo respecto a la naturaleza y función de las
Fuerzas Armadas en la convivencia de los hombres”
(Constitución S. M. C., preámbulo).
5. En este quinto Congreso Internacional,
conmemorativo de la referida Constitución apostólica,
hemos verificado con gratitud el acierto de aquella
decisión del Papa Juan Pablo II en 1986, y examinado
el camino desde entonces recorrido para su aplicación,
que resulta ser preferentemente positivo. Y hemos
reflexionado con gran interés sobre los nuevos
desafíos y exigencias, sintiéndonos urgidos a ofrecer,
junto a todos los miembros de la gran familia militar,
respuestas adecuadas a este tiempo.
Como dice Su Santidad Benedicto XVI en el mensaje
para la Jornada Mundial de la Paz de este año: “Tanto
a los Ordinarios Militares como a sus capellanes va mi
estímulo a mantenerse, en toda situación y ambiente,
fieles evangelizadores de la verdad de la paz”.
6. Nuestro corazón ahora se vuelve hacia nuestros
Capellanes, que han aceptado la misión de evangelizar
el mundo militar, y que viven y trabajan
cotidianamente entre soldados, oficiales y familias,
especialmente entre jóvenes que constituyen la gran
mayoría, dando testimonio de esperanza y viviendo con
ellos en comunidad de fe y de caridad. A todos los
alentamos con nuestro afecto a continuar esta obra, en
condiciones a veces muy difíciles. Y deseamos
vivamente que el Señor Jesús suscite vocaciones entre
nuestros fieles.
7. Los Capellanes castrenses son el corazón de la
evangelización dentro de las Fuerzas Armadas y la
imagen viva del Buen Pastor en ellas. En efecto:
anuncian el Evangelio, educan en la fe, inician en la
oración, celebran los Sacramentos (alientan y guían la
vocación laical), dan razón de la esperanza cristiana
y acompañan humanamente a los soldados en las
circunstancias que a éstos les corresponde vivir.
Ciertamente estos presbíteros, con numerosos diáconos,
religiosos y laicos, prestan un servicio y ofrecen un
testimonio, desde los Ordinariatos militares, que han
sido y son preciosos. Y en modo alguno, superfluos en
nuestro tiempo.
8. En no pocas de nuestras naciones, los Ordinarios
militares, con sus Capellanes, ejercen también con
gran fruto la responsabilidad pastoral sobre el
personal policial y sobre otro personal perteneciente
a entidades del bien público, en atención asimismo a
las peculiaridades y exigencias de estos otros ámbitos
de vida.
9. Son muchos los católicos que, desde su dedicación a
la profesión militar, proclaman con sencillez y
lealtad, su fe en Jesucristo en el respeto a toda otra
legítima convicción religiosa. Apreciamos grandemente
a todos los no católicos que, desde esta misma
profesión y según su propia conciencia, contribuyen a
la construcción de la paz y a la reconciliación entre
los pueblos.
10. Por todo ello, damos gracias a Dios con Uds., por
los dones divinos que hemos recibido en medio de los
soldados y agentes de seguridad, servidores de quienes
destacamos su generosidad y entrega, muchas veces
heroica. Y con ustedes doblamos hoy nuestras rodillas
ante Dios Padre, pidiendo que nos fortalezca con su
Espíritu, nos cimiente en el amor y avive nuestra
confianza en Jesucristo que ha venido, viene y vendrá
(cfr. Ef 3,14 y ss).
Que ante Él, interceda por nosotros y nuestros fieles
la Santísima Virgen María, Madre del Señor y Madre
nuestra, Reina de la Paz.
Los Obispos Castrenses del mundo reunidos en Roma
27 de octubre del año 2006.
__________________________________________________
Correo Yahoo!
Espacio para todos tus mensajes, antivirus y antispam ¡gratis!
¡Abrí tu cuenta ya! - http://correo.yahoo.com.ar
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular