[R-P] Venezuela: "¡SOCIALISMO A FONDO, PRESIDENTE, ES EL MOMENTO!"
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Mie Jun 28 08:45:57 MDT 2006
[En el llamado de Martín Guédez suena claramente un alerta
equivalente al de Jorge Enea Spilimbergo, en la Argentina de 1969:
"la confluencia de [pequeña medias y proletariado] en el peronismo...
realizaría, no el frente nacional revolucionario bajo la jefatura del
proletariado, sino la impotencia de todos bajo la jefatura indirecta
pero férrea del nacionalismo burgués". O al llamamiento a armar
milicias obreras para defender la Revolución, hecho por Ramos en
1955, ante la inminencia de la chirinada oligárquica.
Aprender en cabeza ajena para evitar derrotas propias, es el secreto
del arte militar y de la política.]
Gentileza de la lista Redial Simón Bolívar
¡SOCIALISMO A FONDO, PRESIDENTE, ES EL MOMENTO!
Por, Martín Guédez
Puede verse en los medios de la reacción un cambio en su estrategia.
Conscientes al fin de las palizas que la imagen de Chávez les ha
propinado apuntan sus baterías contra la obra de Chávez. La
estrategia es relativamente simple y nada nueva. Si se encuentran
razones de peso y colaboradores a lo interno, Chávez podría terminar
siendo en la imagen popular un presidente bueno pero inepto. Al
final, si lo logran, el pueblo conservará en su corazón ese nexo
afectivo con el presidente, pero herido el sentimiento por esta
especie de convicción de que no gerencia, no hace cumplir lo que
ordena, y de que sus subalternos detienen y en muchos casos boicotean
sus mejores intenciones. Esa es la matriz de opinión que hoy fijan
los medios.
Justicia revolucionaria que no funciona. Política de vivienda
entorpecida que no llega con celeridad al pueblo. Misiones
torpedeadas.
Política comunicacional deficiente. Desarrollos endógenos, cogestión
empresarial y cooperativismo convertidos en semilleros del hombre
viejo.
Organización social ninguneada por los partidos políticos. Un
reformismo galopante protagonizado por una especie de nuevo rico
oportunista y pantallero. Burocratismo e ineficiencia... Todo un
caldo de cultivo como para que la contra aproveche la oportunidad y
pesque en río revuelto. ¡Ni pendejos que fueran!
La Revolución Bolivariana ha debido librar batallas estelares a lo
largo de estos siete años. El proceso dialéctico de la historia se ha
ido imponiendo y hasta ahora el pueblo ha logrado una victoria tras
otra.
Primero fue el desprendimiento de la derecha enquistada en el
proceso, tanto militar como política, que sacó los colmillos en
noviembre de 2001 cuando las leyes habilitantes mostraron la decisión
del presidente.
Aquello culminó con el golpe de estado de abril de 2002. La
revolución pudo quitarse el lastre de algunos militares rastreros
junto a la banda mafiosa de Miquilena. El retorno del presidente
llevó a la derecha enquistada en el proceso al ensayo de nuevas
estrategias. Se impuso, al mejor estilo de la primera república,
aquella desgraciada e indefensa república, la política de la
reconciliación, las Mesas de Diálogo y los espacios para el
reencuentro. ¡Error! ¡Cómo van a reencontrarse sin heridas el
predador y la presa!
La impunidad, fruto de esta "estrategia", puso en el camino del
proceso revolucionario la trampa mortal del sabotaje petrolero.
Mientras en el campo revolucionario se imponía el diálogo y el perdón
la contra armaba su siguiente zarpazo. No hay reconciliación posible
entre explotadores y explotados. La historia humana hay que verla
como lo que realmente es: un teatro de lucha de clases. Un teatro
real, sangriento y monstruoso. La Grecia, la Roma, la España, la
Inglaterra o los EE.UU., imperiales no fueron espacios donde imperaba
la belleza, el arte o la armonía; era, el teatro de la más sangrienta
represión social.
En la Venezuela cuartorepublicana nunca imperó la armonía, la
tolerancia o la justicia. Todo era apariencia, invisibilización de la
víctima. Bajo esa apariencia de armonía las inmensas mayorías de
excluidos sufrían la falacia de ser propiedad privada de sus amos. La
mujer, convertida en un objeto inservible, fue reducida a una
inferioridad física y mental, sólo útil para mal parir hijos;
Campesinos y obreros con manos encallecidas de tanto apretar los
sueños; Miles y miles de niños condenados a la exclusión educativa.
¡Por Dios!. Imaginar espacios de encuentro entre la criatura y la
bestia es más que una torpeza, es traición a la condición humana.
La reacción no descansará hasta ser aplastada o aplastar la
Revolución. Irá, eso sí, cambiando de disfraz. No importa si hoy
aparece como caperucita o mañana lo hace con piel de oveja, debajo
siempre estará el lobo. Salvo en un mundo sobrenatural descrito en la
Biblia, donde se echan en armonía el león y la oveja, en el mundo
real el león es carnívoro y se come a la oveja. ¡Todo lo demás es
cuento y río de hojas!. La revolución bolivariana no tiene más que un
camino: profundizar el modo socialista de organización política,
económica y social. No hay otro.
Socialismo, democracia y capitalismo son excluyentes. Agua y vinagre.
Mera ilusión de mezcla que el tiempo pronto descubre dolorosamente.
¿Aún habrá quien dude de lo que harán con el pueblo si toman el
gobierno de nuevo?
Lo que hoy está sufriendo el proceso revolucionario es la
consecuencia de seguir teniendo en sus entrañas el veneno capitalista
disfrazado de chavismo. El individuo con mentalidad capitalista es
primero individuo que persona. Es egoísta, piensa en sí mismo, en sus
intereses, se mimetiza, canta, baila y se viste de revolucionario,
pero todo cuanto hace tiene por fin su propio progreso. Posee la
cualidad del camaleón, maneja las gradaciones y hasta tolera ciertas
conquistas no esenciales del pueblo, pero al final trabaja por la
conservación de sus privilegios.
Trabaja para el enemigo de clase porque él mismo ya lo es. Con sus
acciones siembran incertidumbre, duda, desazón, desesperanza. El
pueblo -en quien reside el único poder real de la revolución-,
termina siendo presa de la manipulación. Esto, dolorosamente, me
consta.
Dos tareas inmediatas lucen imprescindibles, (1) el trabajo
concientizador en el seno del pueblo a fin de que reconozca con
claridad al lobo bajo sus variados disfraces, (2) el ataque a fondo
contra la quinta columna dentro del proceso. Junto a ello, sin
ambages, un salto adelante, atrevido, descarado, sin temor ni dudas,
en la aplicación de políticas socialistas. Entre otras cosas eso los
hará descubrirse.
Saltarán como la liebre. Medran en la ambigüedad y le tienen terror
al socialismo. ¿No les gusta la sopa? ¡TRES PLATOS!.
Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
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