[R-P] Reenvío artículo de Teodoro Boot sobre papeleras

Administrador Reconquista Popular recpopad en gmail.com
Lun Ene 30 09:25:35 MST 2006


Incómodo quizás por el tono de algunas respuestas que recibió, el
suscriptor Jorge Tribó prefirió enviar por vía privada un material de
gran interés para la polémica sobre el problema de las papeleras.

La moderación cree conveniente subsanar dicha reticencia e instar a
los miembros de esta lista a contribuir a la polémica siempre y cuando
las contribuciones sostengan un nivel parejo y adecuado de
profundidad, respeto y -porqué no?- buen humor.  De paso: sería bueno
también contar con las réplicas que recibió Boot de Sosa y Caballero.

------- Forwarded message follows -------

Date sent:      	Mon, 30 Jan 2006 12:02:57 -0300 (ART)
From:           	jorge tribo <jorgetribo en yahoo.com.ar>
Subject:        	PAPELERAS POLEMICA


No tengo interes de llevar la polemica a RP,
simplemente les reenvio material que recibo

ENVIADO POR CAUSA POPULAR
28/01/06

Polémica por las papeleras. Deshaciendo equívocos a la
hora de la siesta

 - Nota de la Redacción: La polémica sobre las
papeleras puede generar mucho ruido, pero hay veces
que multiplica el conocimiento a los dos costados del
Río de la Plata. Quizás esta sea una de esas
oportunidades: tras la publicación en este sitio de
"23 píldoras amargas" de Teodoro Boot, los comentarios
orientales no se hicieron esperar. Llegaron de la mano
de Horacio Caballero, columnista de
Criticasesfácil.com, un sitio que aborda con nuestro
mismo empeño el problema de las papeleras. Las
críticas de Caballero acompañan esta edición con el
título: "Huir del nacionalismo ramplón". Apenas
Teodoro las leyó, como buen polemista que es, se puso
a escribir y esto es lo que dijo:

Por Teodoro Boot, especial para Causa Popular.- Nota
Preliminar. Se me borró el contenido del outlook,
donde, por tontería, conservaba muchísimos archivos.
Es así que, entre otras muchas cosas (como la mayoría
de mis notas), no encuentro una muy interesante y
fundamentada de Raúl Zibechi o un reportaje al Pepe
Mujica en el que, si no exageraba como yo en lo que
refiere a la superficie forestada en Uruguay, le
pegaba en el palo. Sí conservo los libros-reportajes
de Giglio y Mazzeo, en los que habla del tema, así
como su retrato, que me resisto a descolgar a pesar de
todas las barbaridades que anda diciendo.



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- Monocultivos

A fin de no entrar en una polémica al cuete y evitarme
una búsqueda en internet que puede muy bien demostrar
que dije una desmesura, voy a aceptarlo de movida.
Seguro que no es una cuarta parte del territorio
uruguayo el forestado con pinos y eucaliptus, pero si
se me permite, les diría a estos amigos que recorran
la costa oriental del río Uruguay a fin de que
comprueben que, en cuanto a porcentajes, en esa zona
me quedé corto.

De todos modos, en lo que Zibechi, Mujica y yo
estaríamos de acuerdo, es en que se plantaron y se
están plantando eucaliptus en tierras aptas para
mejores fines. Y que, a partir de las plantas de
elaboración y blanqueo de pulpa celulósica, ese
proceso se potenciará, a expensas de otros cultivos y
actividades, generadoras de más divisas para el país.
Y de mayor mano de obra. De ser uruguayo, es en esto
en lo que me fijaría. Pero no tengo más remedio que
mirarlo desde otro lado y, al fin de cuentas, si uno
no puede evitar la creciente tendencia al monocultivo
y al latifundio en su propio pago ¿cómo meterse
entonces en el del vecino?

  Contaminacion

Otro tanto podría decirse de la contaminación. Y sobre
eso, creo que vuelvo. pero si vuelvo, será con dudas,
porque lo de los "niveles" de contaminación es un
asunto muy relativo y que acabaremos por evaluar
recién después. Antes, que Caballero trate de ser
menos perezoso que yo (no le costará mucho) y busque
en internet, si quiere, acerca de la resolución de la
Unión Europea que prohíbe, a partir de enero del 2007,
la existencia de plantas blanqueadoras de celulosa en
todo su territorio. Esta es una de las razones de
ENCE, que debe cerrar su planta de Pontevedra, como lo
recuerda, una y otra vez, el alcalde de esa localidad,
para quien ENCE es una auténtica bestia negra.

La otra, como muy bien dice Caballero, la de maximizar
sus beneficios, no tanto porque acá están los
arbolitos, sino porque pagará menos impuestos,
salarios más bajos y podrá aprovechar mejor las
debilidades del Estado uruguayo, que son muchas si lo
comparamos con la Unión Europea. No veo nada qué
objetar en que un gobierno decida aprovechar estas
"ventajas" comparativas para procurar inversiones,
pero debería analizarse mejor si los perjuicios no
serán acaso mayores que los beneficios en vez de
aferrarse a esa vieja (y mucho más obsoleta que la de
"soberanía") idea del "progreso" o del desarrollo
industrial como panacea para solucionar nuestros
males.

  Más pérdidas que beneficios

Para ir al ejemplo concreto, las papeleras anuncian,
en sus páginas Web, que crearán entre ambas 700
puestos de trabajo directos y unos 8000 indirectos.
4000 cada una, aunque no especifican si serán 4000
distintos. Y en tren de no especificar, no especifican
nada, de lo cual podría muy bien deducirse que
contabilizan a una enorme cantidad de empleos ya
existentes, como los de los carpidores, hacheros o
transportistas.

A cambio, y me permito asegurarlo así nomás, Fray
Bentos perderá los puestos de trabajo derivados del
turismo (muy mal aprovechado y desarrollado, por otra
parte) y verá reducido el valor inmobiliario de sus
propiedades, como ya está ocurriendo en Las Cañas. Si
las plantas contaminan seriamente (que contaminan,
contaminan, como lo hace prácticamente cualquier
proceso industrial) no sólo destruirá la pesca
artesanal, sino que afectará la actividad agrícola y
tambera (según afirma el alcalde de Pontevedra, que
habla todo el tiempo en las radios locales, Francia,
gran importador de marisco gallego, exige que no
provenga de la ría de Pontevedra. Eso muy bien puede
ocurrir con los lácteos de Young, a mi modesto
parecer, entre los mejores del mundo). La zona
forestal tendrá adonde expandirse, y lo hará a
expensas de tierras que hoy ocupan mayor mano de obra
de la que requieren los arbolitos.

Franca... mente abusivas

Sería así que para Fray Bentos y el departamento de
Río Negro, los beneficios de las plantas parecerían
relativos. Pero ¿cuáles serían los del Uruguay?
Sinceramente, ignoro si el gobierno de Tabaré modificó
el convenio firmado por Batlle según el cual las
plantas se radicarían en la zona franca, lo que las
exceptúa de impuestos internos así como de derechos de
exportación. Si esa zona franca funciona como una real
zona franca, los derechos de exportación se aplicarían
a la pasta celulósica sólo si se vende al Uruguay,
como ocurre en la absurda zona franca argentina de
Berisso-Ensenada, en la que, además, los empresarios
argentinos sólo pueden ingresar sus productos luego de
hacer una exportación..

En cambio, pueden ingresar libremente mercaderías e
insumos a la zona franca de Fray Bentos mediante un
despacho de "en tránsito". En "transito" por el
Uruguay hacia la zona franca internacional. Con toda
sinceridad, espero que Tabaré haya modificado este
disparate, pero de todos modos reconozcamos que esas
plantas NO fabricarán papel. Ni la pasta que produzcan
será uruguaya.

  Artigas, ¿el traidor?

En cuanto a la soberanía, o me expresé muy mal o el
amigo Caballero me lee con desatención. En primer
lugar, no me "lamento" de nada, ya que el momento de
lamentarse era otro. Simplemente constato el hecho de
que nuestros países han perdido la capacidad de tomar
hasta las más básicas decisiones. Sí afirmo que hay
que construir esa capacidad que, como dije en la nota,
tiene límites y que, como también dije, de existir,
sólo puede existir siendo compartida. Así que en esto
no veo qué me critica Caballero, si estamos diciendo
lo mismo. Tanto Caballero como Sosa deberán disculpar
lo de la Malinche, es una metáfora que, por otra
parte, no inventé yo. Aunque debo decir que Sosa me
desconcertó mucho con esto de: "Es mentira, por
ejemplo, que Artigas haya sido el gran traicionado,
más bien fue al revés", y con su pretensión de
descalificarme tildándome de "piquetero".

  Orgullo piquetero

Y digo pretensión, porque en lo que a mí respecta,
"piquetero" está muy lejos de ser un descalificativo.
Los piquetes nacieron, hace ya unos cuantos años, en
las ex localidades petroleras de Cutral Co y General
Mosconi, acabadas luego de la privatización de YPF,
que dejó a medio mundo sin empleo. Fue la única forma
de hacerse oír de los que carecían de existencia, de
obreros desocupados cuyos problemas y destino no le
importaban a nadie. Acuerdo con Sosa en que los
piquetes en el puente internacional son
contraproducentes en muchos sentidos, pero ¿qué otra
cosa puede hacer el pueblo de Gualeguaychú?, si nadie
le da bolilla y el gobierno uruguayo muestra una
prepotencia y una irreductibilidad merecedora de
mejores causas.

  Ñandubaysal

A propósito, Tabaré hablaba de "la herencia maldita"
al referirse a las papeleras, convertidas ahora en
"cuestión nacional". ¿Es que son tan difíciles de
entender las razones de Gualeguaychú? ¿Conocen ustedes
la zona? Por empezar, los desechos de las plantas, aun
en el caso de que pudiera reducirse al mínimo el nivel
de contaminación, arruinarán la playa de Ñandubaysal,
a no más de 2000 metros de la descarga de Botnia y,
para colmo, en una ensenada, que es donde "se
recuesta" el agua del río. Se trata el principal
balneario y camping de Gualeguaychú, el único sobre el
río Uruguay. También arruinará Las Cañas, aunque en
Fray Bentos se consuelan pensando en los puestos de
empleo.

  Adios al turismo

Pero lo importante, y siempre en la hipótesis de
niveles mínimos de contaminación, es el inevitable
hedor que despide el proceso. Es así, que Gualeguaychú
no sólo se verá privado de Ñandubaysal, sino que los
malos olores ahuyentarán al turismo, de lejos, la
principal "industria" de la localidad. ¿Cuantos
pueblos de 80 mil habitantes conoce el señor Sosa en
que existan casi cincuenta restaurantes, por no
mencionar los boliches, hoteles, etc.? ¿Por qué piensa
que mencioné ese dato? ¿Qué cree que ocurrirá cuando
se pierdan los miles de empleos directos e indirectos
que genera el turismo? Más que duplican los que
crearían las papeleras con las que pretende salvarse
Fray Bentos. Imagine usted qué pasa si los elimina de
golpe.

  Polo

No es, seguramente, el fin de "la vida", excepto las
que se tome el delito, que es la primera consecuencia
de la desocupación brusca, como muy bien pudimos
comprobarlo en nuestro país en las últimas décadas.
No, no es el fin de "la vida". Es el fin de la vida
social y económica, y la progresiva emigración.
Justamente cuando en Gualeguaychú se verifica el
proceso contrario. La paciente y constante política de
fomentar el turismo, desarrollando infraestructura,
educando a su muy antiporteña población en acoger a
los visitantes e inventando nuevos atractivos (de los
que Gualeguaychú está escaso, de comparárselo con Fray
Bentos o Colón) tuvo como resultado niveles mínimos de
desocupación, el mejoramiento de las condiciones
sociales y una notoria reducción del delito.
Circunstancias estas que atraen a nuevos vecinos, con
todo lo que eso supone en cuanto a la revitalización
de la actividad económica.

  Circulos

Hasta acá, Gualeguaychú viene, económica y
socialmente, en un círculo virtuoso. De acabarse el
turismo, se verá metido en un círculo vicioso. El olor
a huevos podridos en el aire no es precisamente algo
que atraiga visitantes, a no ser aquellos que hayan
escapado de un manicomio. Y con mucha o poca
contaminación, las plantas de celulosa emanan olor a
huevos podridos. Resulta por eso incomprensible el
empeño del gobierno uruguayo en no escuchar, no
conversar ni una sola vez, no analizar alternativas o
nuevas posibilidades, manejándose en cambio con
prepotencia y obcecación, haciendo del tema una
cuestión de "soberanía nacional" (no soy yo,
Caballero, el que habla de esto. Es el gobierno del
Frente Amplio). El Uruguay hará valer su derecho
soberano, dice Tabaré. Yo no me vanagloriaría: con un
pueblito como Gualeguaychú, cualquiera es taura.

  El frente amplio fue el primero.

¿Cuáles son las razones de Tabaré para ciscarse en las
razones de Gualeguaychú? Resulta inevitable hacerse
esta pregunta, porque, a primera vista, parece
incomprensible. Es posible que Caballero esté en lo
cierto y que el gobierno uruguayo esté manipulando el
asunto para legitimarlo, soslayando una adecuada
discusión. A decir verdad, la protesta contra el
proyecto de las papeleras empezó en Fray Bentos, no
sólo promovida por asociaciones ecologistas, sino por
fuerzas políticas integrantes del FA. Dos ediles del
FA se trasladaron varias veces a Gualeguaychú a fin de
interesar al concejo municipal, dar conferencias y
reportajes a los diarios locales. Hoy, esos objetores
se encuentran soslayados y sin espacio en una
discusión convertida en conflicto internacional.

  Busti, la soja y los eucaliptus.

Dicho sea de paso, si bien Caballero no recuerda que
los dirigentes del FA se hayan opuesto a las
papeleras, los vecinos de Gualeguaychú tenían muy
buenas razones para pensar que así sería, habida
cuenta que fueron dirigentes del FA los que los
interiorizaron del tema. Claro, como son de Fray
Bentos, seguramente no tienen importancia. Por
supuesto, el gobierno uruguayo no está solo en eso de
manipular el tema hasta sacarlo de órbita y hacerlo
irresoluble: lo acompaña Busti, que es quien más ha
hecho para encarajinar todo. Ahora devino en "Primer
ecologista", justamente él, cuya primera medida de
gobierno fue eliminar el decreto firmado por su
errático predecesor que prohibía la tala del monte
natural.

Que es lo que se está haciendo (¡y quemándose en el
campo ñandubays, algarrobos y espinillos!) para
plantar soja (nuestro equivalente a los eucaliptus
uruguayos) sin que al gobernador se le mueva un pelo.

Si los hermanos pelean...

Está demás hacer notar que ese "bustismo" que se me
atribuye lo tomo como un agravio personal. Y además,
gratuito. No dije que el gobierno uruguayo se haya
"vendido" por unas monedas (ni por "un plato de
lentejas", como dice Eduardo Galeano), sino que mil
cuatrocientos millones de dólares son, al menos desde
un punto de vista macroeconómico, una suma
considerable con la que es posible justificar
cualquier cosa.

Lo que muy bien puede servir de precedente para, con
cifras mayores, justificar otras peores y pasarse por
el tujes un par de principios. Y acá viene a cuento lo
de Malinche, cuya supuesta traición puse entre
comillas, precisamente porque no es traición ni algo
tan simple como eso. Y de ahí las alusiones a Pizarro
y etc, incluyendo a Artigas, por más que le disguste a
Sosa. Se trata de una conducta recurrente, originada u
originaria de una mentalidad que consiste en dirimir
disputas internas recurriendo a la "ayuda" de
terceros, más poderosos, lo que al cabo resulta siendo
fatal.

La paradoja de pancho

Dar los ejemplos llevaría un tratado de historia, así
que me conformaré con dos: fue en base a esa
mentalidad que la oligarquía porteña recurrió a los
portugueses para acabar con el artiguismo. Y esa misma
mentalidad llevó a Pancho Ramírez a, después de haber
vencido completamente a Buenos Aires, entablar
"conversaciones" con su gobierno, a espaldas de
Artigas. No era un "traidor", ni quería traicionar a
Artigas. Tan sólo pretendía sacar ventajas propias. Y
miren cómo terminó todo. (De paso, cañazo, amigo
Sosa).

Amnesias colectivas

Me tranquilizaría pensar que las razones del gobierno
uruguayo fueran las que supone Caballero, pero de
agregarse otros datos de la realidad a la prepotencia
de Tabaré, es posible sospechar otras posibilidades.
Hoy, los dirigentes del FA se desayunan de que el
Mercosur no sirve para nada, pero se olvidan de cuánto
hicieron por eso Lacalle y Batlle. Es como si nosotros
nos olvidáramos de Menem. O del caos político del que
no termina de salir Paraguay. O de que Brasil, que es
el que mostró mayor coherencia, no termine de entender
que la integración implica inevitablemente que nos
nivelemos económicamente y nos integremos política y
socialmente. Pero no en abstracto, en las "cumbres",
sino a partir de situaciones puntuales, empezando de
una buena vez por liberar el tránsito de personas.

  El litoral y la china

La protesta por la eventual contaminación de las
papeleras podría haber dado la oportunidad de elaborar
en conjunto un proyecto de desarrollo regional, pero
no de "la gran región" sino de una región concreta, la
del litoral, incluyendo la contaminación que producen
otras industrias y el abuso de herbicidas y
fertilizantes. En ese marco podría discutirse lo de
Atucha, en vez de usarlo como excusa para justificar
el propio aporte al desastre. O la contaminación del
Paraná. O el desmonte desenfrenado. Pasa, tal vez, que
desde Montevideo y desde Buenos Aires, el litoral
queda más lejos que la China. De igual modo, los
problemas y necesidades de Fray Bentos son más
parecidos a los de Gualeguaychú que a los de
Maldonado. Y esto debiera entenderse de una vez por
todas, tanto en Montevideo como en Buenos Aires.

  Cortita

La actitud del gobierno uruguayo de imponer su
decisión en forma unilateral, en vez de discutir la
región, le viene fenómeno al gobierno argentino para
seguir desatendiendo tanto las cuestiones ambientales
como el despilfarro de recursos y un modelo agrario
retrógrado y pernicioso, no sólo para la naturaleza
sino para la sociedad y, a la postre, el propio
desarrollo económico. Esa es la paradoja de la "jugada
cortita" a la que somos tan propensos y de la que las
papeleras pueden llegar a ser un buen ejemplo.

Desencuentros

En medio del palabrerío "bustista" y "vazquista", de
las "contribuciones" de Greenpeace, que no ayudan en
nada, y el desconcierto del gobierno argentino, que no
puede fingir la inexistencia de la protesta, pero le
gustaría, los vecinos de Gualeguaychú se ven cada vez
más impotentes y frustrados. Es esa impotencia y esa
frustración la que da origen a los piquetes. Supongo
que el resultado será el mismo que teme Sosa.

Pero le debo hacer notar que el intendente de Fray
Bentos, que viene esquivando a su colega de
Gualeguaychú desde hace meses, desde que empezaron los
piquetes comenzó a buscarlo desesperadamente. "Ahora,
el que no me encuentra, es él" ironizó con visible
amargura el intendente Irigoyen. Las cosas hay que
tratar de verlas en su contexto.

Me despido lamentando de todo corazón que al amigo
Sosa le haya parecido que hablo con mentiras, medias
verdades, y gritos. Ocurre seguramente que la
impotencia y la frustración no son buenas consejeras
para nadie. Tampoco para mí.

Teodoro Boot. (Que por contestar estos comentarios, se
quedó sin siesta. Espera, entonces, que se valore
debidamente el sacrificio).

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