[R-P] Así habló Komeini (nota de Gabriel Fernandez)

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Vie Feb 17 07:41:58 MST 2006


Apuntes para entender los claroscuros de la Revolución
Iraní
 
Así habló Komeini
 
por Gabriel Fernández 
 
La bondad y la maldad. Un aroma sutil. El
antisemitismo. La soberanía y la soledad. Deseo de
trascendencia. Desprecio a las tarántulas. El sentido
de la vida. 
 
Respirar aire puro y desplegar cierta alegre maldad.
Dejar de lado a los guías tradicionales del Occidente
y establecer los propios caminos. (El hombre necesita)
trascenderse a sí mismo y corroer su tendencia a la
autocompasión. Todo eso implica lucha, pero también
soledad. 
 
La bondad y la maldad
Algunas de las premisas marcadas con energía y desdén,
como quien tira margaritas a chanchos que parecen
pensar, fueron lanzadas por Nietzsche -- Zarathustra
en su obra magna. Varios rastros emergen en la
historia reciente iraní y complican el análisis dual
que pretenden efectuar algunos medios atorados por el
primitivísimo esquema bien - mal que descargan
unilateralmente sobre los ayatollahs.
 
No es tan extraño: desde el nombre hasta el estilo del
protagonista de la obra en cuestión se asientan en el
decurso de la antigua Persia. En síntesis, estamos
ante el intérprete de una cultura que no busca
mostrarse "buena" ante el mundo sino, ante todo,
autónoma. 
 
Ese y no otro fue el objetivo de la enorme Revolución
concretada en 1979 contra la autocracia feroz y
entreguista del Sha Reza Pahleví. Militantes populares
de la más variada gama confluyeron con clérigos
islámicos en el desarrollo de una gesta que gatilló el
crecimiento de esa región del Golfo Pérsico hacia
niveles aún hoy desconocidos entre los vecinos. 
 
Un aroma sutil
Es que Nietsche - Zarathustra no se oponía al saber;
lejos de forjar una filosofía irracionalista planteaba
la importancia de averiguar con la experiencia propia
si los saberes admitidos tenían alguna ligazón con la
realidad. ¿Una variante molesta del materialismo? Por
lo pronto, difícil de encuadrar aún para el
pensamiento rebelde de otras zonas del planeta. 
 
Lo cierto es que el sutil aroma de algunos preceptos
se percibe integrado al proceso en cuestión. Desde
aquél momento los iraníes pusieron en marcha un
esquema educativo abierto que potenció el estallido
cultural más interesante del mundo islámico, así como
una industria que --asentada en la riqueza petrolera--
tomó caminos extraños, si hemos de considerar extraño
el rumbo recorrido sin la autorización de las
potencias centrales.
 
El resultado ha sido una creación intensa cuya
plasmación más asequible para los occidentales quizás
resulte el extraordinario cine iraní. Es notable que
muchos hombres y mujeres de nuestra cultura que
sostienen amar esa lenta tensión expresiva no reparen
que la misma está incentivada y sostenida desde el
mismo Estado. 
 
Es dramático además, que no se informe ni se admita
que las mujeres de los países islámicos aliados a los
Estados Unidos que anhelan estudiar, resuelvan fugarse
hacia Irán. Allí, insertas en vaqueros que las cámaras
jamás registran, concurren a casas de altos estudios
donde la increíble narración chiíta de la vida y de
las cosas se amalgama --más o menos-- con la ciencia y
la técnica más avanzadas. 
 
El antisemitismo
La hegemonía clerical por sobre la diversidad de
sectores que impulsaron la Revolución del 79 forzó una
orientación discursiva sin variantes que contrasta con
el despliegue industrial y cultural. La soledad, al no
importar, no importó; y en lugar de buscar variantes
que permitieran integrar segmentos antiimperialistas
en el orden internacional, Irán ha mostrado el costado
difuso de su orgullosa autonomía.
 
De hecho, si lo que se busca es repudiar la influencia
norteamericana en el Golfo y el accionar policíaco del
Estado de Israel, la torpeza comunicacional oficial
--asentada en una visión singular del islamismo-- está
derivando en la expulsión de respaldos probables y en
el engorde de la argumentación "democrática" de
quienes anhelan barrer la experiencia por su hondo
contenido desafiante. 
 
Digamos de una vez algo evidente para muchos:
involucrar a "los judíos" del mundo en las trapisondas
de algunos gobernantes implica una equivalencia
relativa a la identificación de --por acercarnos--
argentinos y chilenos con los crímenes de Videla y
Pinochet. 
 
En lugar de reaccionar política y firmemente a la
irrespetuosidad de las imágenes danesas, la humorada
sobre el genocidio en la Segunda Guerra coloca a Irán
en una zona "indefendible" justo cuando sus argumentos
soberanos resultan incontrastables. 
 
Ya lo indicamos: no buscan mostrarse "buenos", sino
independientes. Es harto probable que en vastas
franjas del funcionariado iraní, así como en el ruso,
en el sirio, en el pakistaní y en el birmano, las
formidables agresiones de potencias con discursos
progresistas durante la Tormenta del Desierto en
primera instancia y en la invasión a Irak
posteriormente, los hayan convencido acerca de la
inutilidad de respetar ciertas convenciones. 
 
Nietsche - Zarathustra desprecia al poderoso, pero no
se conduele del débil. Por eso decíamos que los
rastros son múltiples; y tonto de aquél que lea esta
nota como una defensa cerrada de un proceso complejo.
Sólo es posible defender a quien permite la ayuda. 
 
La soberanía y la soledad
Pues, ¡también es cierto!: Los clérigos desplazaron
del control estatal al resto de los sectores
políticos. Estos, sin embargo, no han adoptado
posiciones contrarias a la Revolución. Aunque, claro
está, no puede evaluarse un ordenamiento cerrado sobre
una sóla concepción como un ideal organizativo
popular. Los claroscuros del sendero iraní son
pronunciados y cualquier intento de traspolación puede
derivar en un disparate autoritario. 
 
Pero. Desde hace cinco años, aproximadamente, Irán
enfatizó tres aspectos elementales de una nación
soberana. Persistió en el control irrestricto de su
riqueza petrolera, orientó su educación y su
investigación hacia aspectos ligados a la energía
nuclear y resolvió utilizar sus reservas del modo más
conveniente, según los propios intereses. 
 
La derivación resultó preocupante para Estados Unidos:
el precio del petróleo coopera con los emprendimientos
persas, los adelantos técnicos han devenido
imponentes, y el abandono del dólar deterioró aún más
el endeble esquema norteamericano. 
 
Deseo de trascendencia
La complejidad del panorama internacional envuelve las
motivaciones centrales de las actuales presiones. El
mundo se está continentalizando aceleradamente y si
bien el gobierno de Bush tiene poder para promover
admisiones forzadas aquí y allá, todos sacan cuentas
--reales-- antes de votar, antes de hablar, antes de
actuar. 
 
(Casi) nadie quiere pelearse con Estados Unidos y
Europa. Pero hay acuerdos bilaterales sumamente
nutritivos. Rusia piensa, por ejemplo, cuál es el paso
que la beneficia. ¿En qué piensa Francia? Venezuela,
Cuba y Siria definieron una actitud que merece
caracterizarse como valiente. Y el mundo árabe, que
tiene (casi) tanta desconfianza hacia Irán como en los
años ochenta, prefiere rezongar por los dibujos. 
 
La resolución de este dilema no es sencilla. Hay un
"mundo", una constelación de preceptos abigarrados,
que pretende sostener su propio camino con esa dosis
de alegre maldad, un cierto orgullo por su deseo de
trascendencia y algo de indolencia frente a la
eventual soledad. Enfrente, hay un Imperio aún
poderoso que consume petróleo salvajemente y no lo
posee en abundancia, mientras vive de la fabricación
de papeles verdes que pueden devaluarse merced a un
puñado de decisiones externas. 
 
Empero, las imágenes dan cuenta del mono loco de
Zarathustra contrastando con el atildado homo sapiens.
Esas "fotos" no encarnan la hondura de la Revolución
Islámica ni las pretensiones del Occidente.
 
Desprecio a las tarántulas
Desde esta región del planeta, el interés sudamericano
debe resultar prioritario a la hora de tomar
decisiones acerca de un litigio que crece. Esas
determinaciones tendrán que evaluar elementos
económicos, políticos y culturales, todos ellos unidos
por un hilván estratégico. 
 
Hay referencias históricas para considerar: de poco
sirvió el estricto alineamiento dictatorial con los
Estados Unidos a la hora de afrontar la recuperación
de las Islas Malvinas; de nada sirvió enviar tropas al
Golfo durante la tormenta del Desierto.
Estructuralmente, la Argentina fue tratada con el
mismo desprecio con que hoy es juzgado el presidente
Saddam Hussein. Es que el crimen no paga. 
 
Parece ser que, a pesar de todo, la felicidad del ser
humano está bastante relacionada con la decisión de
rumbear por donde a uno se le dé la gana. Es difícil
convencer a todo un pueblo que ha conocido esa
sensación para que transite un sentido diferente. 
 
"Donde existen sacrificio y servicios, y miradas de
amor, allí hay también voluntad de dominio. Por
caminos tortuosos se introduce el débil en el fortín,
hasta el corazón del poderoso, y le roba el poder.
Este secreto me ha revelado la vida: 
--Mira, me vino a decir, yo soy lo que siempre debe
superarse a si mismo. (...)
Con vuestros valores, con vuestras palabras sobre el
bien y el mal, vosostros, los valoradores, ejercéis la
violencia, y ese es vuestro oculto amor, el esplendor,
la emoción, el desbordamiento de vuestra alma. 
Mas de vuestros valores brota una violencia más fuerte
y una renovada superación: al chocar con ella se
rompen el huevo y la cáscara.
Y quien quiere ser un creador en el bien y en el mal,
ese ha de ser primero un destructor,
 y quebrantar valores.
Así, para realizar el mayor bien hay que cometer el
mayor mal; esa es la bondad creadora.
Hablemos de esto sapientísimos, aunque haga daño. 
Peor es callar: todas las verdades calladas se vuelven
venenosas.
¡Y rompamos todo aquello que podamos romper a nuestras
verdades! 
¡Hay aún muchas cosas por edificar!
Así habló Zarathustra".
 
El sentido de la vida
Nadie se preocupa mucho por entender. Quién sabe; en
una de esas, la función del hombre sea luchar y
dominar, en lugar de comprender al otro. El "mal" que
anida en uno lo lleva a preguntarse ¿Qué haría Irán si
saliera fortalecido de esta contienda? Los esbozos de
respuesta, resultan inquietantes.
 
El problema es que no lo sabemos. Pero sí sabemos lo
que hace Estados Unidos cada vez que sale fortalecido
de alguna guerra: Crear más guerra. Entonces, los
esfuerzos por lograr equilibrios relativos no parecen
vanos desde la Unión Sudamericana, una zona que recién
comienza a esbozarse.
 
Una eventual invasión contra Irán puede derivar en una
hecatombe de imprevisibles proporciones. Es posible
que el principal damnificado termine siendo Estados
Unidos. Pero quizás, contrariando a Nietsche, sea
mejor no probar. 
 
GF/
Director Periodístico Revista Question Latinoamérica /
Director La Señal Medios
Febrero 2006


	
	
		
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