[R-P] Kintto Lukas sobre Latinoamérica

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Lun Feb 13 08:46:43 MST 2006


Gentileza de  rodelu.net 	
10 de febrero de 2006

América del sur:

Claves para entender
los gobiernos de izquierda

    Kintto Lucas *
    Quincenario Tintají / Quito

En las últimas semanas se abrió una polémica sobre el carácter de los 
actuales gobiernos progresistas o de izquierda de América del Sur. 
Sin embargo, la falta de información y el desconocimiento de los 
procesos que están detrás de cada gobierno, la personalidad e 
historia de cada presidente, la correlación de fuerzas internas en 
cada país, la realidad social, política y económica, la potencialidad 
de los sectores que sustentan cada gobierno, las particularidades 
propias de cada geografía, las vicisitudes geopolíticas y los 
intereses de la derecha para crear divisiones, ha llevado a una 
clasificación simplista entre buenos y malos o entre serios y 
populistas. ¿Pero qué mismo son los gobiernos progresista o de 
izquierda que han triunfado y siguen triunfando en las elecciones 
sudamericanas en los últimos años? Es necesario establecer 
diferencias que tienen mucho que ver con el entorno, la historia, el 
proceso que los llevó al gobierno, el discurso, las formas y el 
avance en la implementación de sus propuestas, pero no tanto en la 
concepción estratégica.

El gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, del que gran parte de la 
izquierda y los movimientos sociales de América Latina rehuían 
durante los primeros años por falta de información e incapacidad de 
analizar el proceso, ha pasado de un primer momento en que se dedicó 
a consolidar la correlación de fuerzas a su favor y por lo tanto 
mostraba ambigüedad en sus posiciones, a otro en el que las fuerzas 
ya están claramente definidas. Entonces ahora sí va hacia la 
construcción de un nuevo modelo social, aunque sabe que no se puede 
descuidar y no debe dejar de seguir construyendo el poder con todo lo 
que eso representa en lo social, económico y militar. Pero además, el 
presidente venezolano parece conciente que hoy en día la 
transformación social pasa también por consolidar bloques integrados 
como la Comunidad Suramericana de Naciones a la que, entre otros, 
viene apostando. Y en esa construcción el petróleo es una gran ayuda. 
Sin embargo, en el comienzo de su gobierno Chávez quería dar "buenas 
señales" y una imagen de persona "ponderada", y nombraba como 
Ministra de Hacienda a Maritza Izaguirre, la misma del presidente 
anterior Rafael Caldera, y defensora de un pensamiento neoliberal.

En su discurso de posesión del 2 de febrero de 1999, Chávez decía que 
en lo económico era urgente solucionar el déficit fiscal por lo que 
"la Ministra de Hacienda Maritza Izaguirre ha estado explicando a los 
venezolanos las medidas que en ese orden fiscal estamos preparando, 
la reducción del impuesto al consumo suntuario y ventas al mayor, por 
ejemplo, que es de los más altos en el continente, pero su 
transformación en un Impuesto al Valor Agregado y la ampliación de la 
base de recaudación es algo urgente; según nuestros cálculos, ahí 
pudiéramos recabar o incrementar la recaudación casi en un punto del 
Producto Interno Bruto, para ir haciendo manejable ese inmenso hueco 
fiscal que estamos heredando". El presidente de Venezuela también 
trataba de despejar dudas a nivel internacional. "Desde su Majestad 
el Rey Juan Carlos de Borbón hasta el Primer Ministro Canadiense, 
desde el Presidente del Gobierno Español Don José María Aznar hasta 
el Presidente de los Estados Unidos Bill Clinton, el Presidente o 
Director Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, el señor 
Camdessus, pasando por el Director del Banco Mundial y del Banco 
Interamericano de Desarrollo, del Club de París, con todos ellos 
hemos estado hablando en estos últimos cuarenta días; nosotros no 
hemos descansado y ustedes lo saben, buscando, viajando, hablando, 
tratando de convencer, primero: que yo no soy el diablo ".

Reiteraba además su confianza en la libre empresa y las fuerzas del 
mercado, llamando reiteradamente a la inversión extranjera, y 
declarándose a favor de la total apertura petrolera venezolana al 
capital externo. Explicaba que su proyecto no era estatista ni "al 
extremo neoliberal". "Estamos buscando un punto intermedio, tanto 
Estado como sea necesario y tanto mercado como sea posible. La mano 
invisible del mercado y la mano visible del Estado, eso lo leí de 
usted, Presidente (Jamil) Mahuad cuando asumió su digno cargo allá en 
la hermana República del Ecuador", comentaba el presidente venezolano 
en su discurso al asumir.

El presidente de la General Motors de Venezuela, el estadounidense 
Michael Nylin, lanzaba elogios a Chávez, y decía: "seríamos más ricos 
como americanos y como seres humanos si adoptáramos una actitud de 
ayuda, soporte y asistencia" a Chávez.

Desde aquel comienzo con una ministra de economía neoliberal hasta el 
presente donde se trata de consolidar un modelo económico más 
equitativo y se empieza a profundizar en el cambio social intentando 
acelerar el paso, transcurrieron siete años. Y aunque paga 
puntualmente como ninguno la deuda externa hoy es considerado el 
gobierno más a la izquierda, y lo es más por su antiimperialismo que 
por las transformaciones sociales que sin duda están en curso pero 
todavía falta para que se consoliden. En el año 2000, cuando gran 
parte de los que hoy se dicen "bolivarianos" criticaban al gobierno 
Chavista escribí un artículo rescatando su proceso desde la rebelión 
de 1992 hasta la Constitución y las leyes Agraria y de Pesca, y 
poniendo énfasis en el valor de ciertas figuras históricas que daban 
sustento al proceso como José Vicente Rangel o Alí Rodríguez, a la 
postre los dos hombres que junto a Chávez vienen marcando el rumbo.

El proceso del Frente Amplio en Uruguay es distinto. Desde 1971 
cuando se creó sufrió cárcel, muertes, exilios hasta asumir el 
gobierno en marzo de 2005. Y a pesar de que sufrió todos los 
avatares, pudo mantener la unidad de la izquierda. Pero ser gobierno 
no es lo mismo que ser oposición y el proceso que se lleva adelante 
no excluye las contradicciones propias de un momento de ardua disputa 
en la correlación de fuerzas. Si en Venezuela es muy importante el 
liderazgo de Chávez, en Uruguay es más importante el liderazgo 
compartido de diferentes sectores.

Si bien Vásquez está solo diez meses en el gobierno los logros son 
importantes. La decisión de solucionar el tema de las violaciones a 
los derechos humanos durante la dictadura, aunque todavía falte 
mucho, es fundamental porque está llevando a la instrumentación de un 
relevo en las fuerzas armadas pensando en su reestructuración futura, 
en un país donde la mayoría de sus integrantes tiene una formación 
casi fascista. Pero eso no se hace de un día para otro. Ni en 
Venezuela donde existían sectores nacionalista y Chávez conocía por 
dentro las fuerzas armadas se pudo cambiar enseguida. En Uruguay, un 
país muy marcado por la institucionalidad, los legisladores del 
Frente Amplio tuvieron que ejercer la mayoría para aprobar una ley 
según la cual todos los coroneles pueden ascender a general sin tener 
en cuenta la antigüedad. Eso permite que de a poco se vaya dando el 
ascenso de coroneles más democráticos y el pase a retiro de los más 
fascistas, y en el futuro se podrán tener mandos distintos. Esa sola 
ley es un paso muy importante. Y por primera vez en la historia del 
país, el nuevo comandante en jefe suscribió acuerdos para proyectos 
sociales y obras con alcaldías. Otra ley fundamental es la ley de 
fuero sindical que prohíbe despedir a los trabajadores sindicalizados 
y que despertó la oposición de las patronales. A eso hay que sumar 
como positivo el plan de emergencia que, con dificultades por el 
manejo un tanto burocrático, instrumenta salidas urgentes a la crisis 
que padecen importantes sectores de la sociedad, y que se complementa 
con la puesta en marcha de un proyecto de apoyo a la producción 
nacional, el fomento de la microempresa y el microcrédito, y la 
instrumentación de proyectos productivos entre el Estado y los 
trabajadores, como el de plantación de caña de azúcar par alcohol 
combustible. En la política internacional ha priorizado el 
fortalecimiento del MERCOSUR y de la Comunidad Suramericana de 
Naciones. Los acuerdos energéticos y petroleros, así como los 
proyectos económicos y sociales con el gobierno de Venezuela son otra 
muestra de esos avances en el camino de un cambio.

El camino de Evo Morales, que recién comienza, parece similar al de 
Chávez pero a pesar del discurso ha decidido a manejarse con 
prudencia por eso su gabinete también está integrado por empresarios, 
ya envió un mensaje de respeto a las inversiones extranjeras, intenta 
una convivencia con las fuerzas armadas que en Bolivia son un poder 
fundamental y tienen una formación similar a las del Cono Sur y 
propone buenas relaciones con Estados Unidos. El gabinete ministerial 
está integrado por gente de la izquierda tradicional, de los nuevos 
movimientos sociales, técnicos un tanto "pragmáticos" y un importante 
empresario de Santa Cruz. "Se trata de un gabinete 'sui generis', muy 
al estilo del presidente Morales, y bueno comenzaremos a trabajar con 
ellos", comentó Bernard Abendroth, presidente de la Federación de 
Empresarios de La Paz. En todo caso tiene a su favor el apoyo 
mayoritario de la población lo que le da cierto respiro para iniciar 
los cambios.

En Brasil Lula, que ganó las elecciones de 2002 con el apoyo de 
sectores industriales, en lo interno no pudo torcer la correlación de 
fuerzas a favor de los sectores populares, y las transformaciones 
sociales aspiradas no llegaron aunque el Plan Hambre Cero funcionara 
a medias, la entrega de tierras a los campesinos sin tierra haya sido 
mayor que durante otros gobiernos y los créditos a los sin tierra 
asentados hayan aumentado considerablemente. En lo internacional en 
cambio, ha consolidado una posición que se enfrenta a Estados Unidos 
fortaleciendo el camino de unidad Sudamericana. En eso ayuda la 
posición nacional de la burguesía y las fuerzas armadas brasileñas, 
que siempre han trabajado por consolidar el poder político y 
económico de su país en América del Sur. La asunción de Evo tal vez 
pueda consolidar una alianza con Bolivia en la que Petrobrás se 
fortalezca.

Néstor Kirchner que ha iniciado un trabajo externo volcado hacia 
América del Sur, al igual que Brasil renegoció la deuda externa de su 
país con éxito, ha logrado sacarlo de la crisis, profundizo en el 
juzgamiento a los violadores de los derechos humanos y ensaya cambios 
a nivel militar y judicial. Pero todavía no se han producido 
transformaciones sociales. En tanto que la elección de Michele 
Bachelet en Chile aporta con una mirada más volcada a lo social que 
sus antecesores.

Pero un signo del cambio que puede consolidarse en América del sur 
con los gobiernos actuales es el proyecto del gasoducto que saldrá de 
Venezuela y atravesará Brasil y Uruguay hasta llegar a Argentina y 
las posibles alianza de defensa. Pero también existen intereses y 
asimetrías que se deben resolver. Las diferencias de hace algunos 
meses atrás entre Brasil y Argentina llevó a un congelamiento en las 
relaciones hasta que Lula bajó su protagonismo y le permitió a 
Kirchner ser figura durante la última Cumbre de las Américas en la 
que el MERCOSUR dijo no al ALCA. Con la mediación venezolana ahora 
son nuevamente buenos amigos.

Las diferencias actuales entre Uruguay y Argentina por la instalación 
en el primero de dos plantas de celulosa crean un nuevo problema. La 
argumentación desde Argentina de oposición a la construcción de las 
plantas por razones ecológicas no es muy veraz ya que no se ha hecho 
nada por eliminar las que tienen dentro de su territorio si no más 
bien devela el interés de que se construyan en Argentina. Ante la 
inercia del MERCOSUR el Ministro de Encomia uruguayo, quien tiene una 
visón neoliberal de la economía, lanzó la posibilidad de firmar un 
TLC con Estados Unidos, lo que obviamente fue descartado por el 
canciller y otros ministros de peso, dirigentes del Frente amplio y 
por el propio presidente Tabaré Vásquez. Sin embargo, fue una muestra 
de que el olvido de las asimetrías puede fomentar posiciones que van 
contra la unidad de proyectos supuestamente afines.

El pago coordinado de la deuda externa de Brasil y Argentina con el 
FMI dejando de lado al MERCOSUR y particularmente a Uruguay, que se 
supone socio "afín políticamente" también mostró las debilidades del 
bloque.

El proceso de consolidación de los gobiernos de izquierda en América 
del Sur todavía está en camino. No es una cuestión de buenos y malos 
o de que unos defrauden y otros no. La consistencia de los mismos 
dependerá de la correlación de fuerzas internas (donde muchas veces 
se encuentran enfrentados a la derecha y a sectores que quieren los 
cambios en forma más urgente como si se tratará de revoluciones), del 
apoyo que se puedan brindar entre sí, la movilización social y la 
profundización de una verdadera integración.

Segunda Quincena de Enero de 2006

* Este artículo es un pequeño resumen del libro que el autor está 
preparando sobre el tema. Kintto Lucas es escritor y periodista 
nacido en Salto (Uruguay). Premio Latinoamericano de Periodismo José 
Martí 1990. En Uruguay fue miembro del Consejo Editorial de la 
revista Mate Amargo. Desde 1992 vive en Quito donde ha sido Editor 
Cultural y Editorialista del diario Hoy y Editor de la Revista 
Chasqui, además de colaborador de los diarios El Comercio de Quito y 
Expreso de Guayaquil. Actualmente es Director del Quincenario Tintají 
de Quito, y corresponsal de la Agencia de Noticias Inter Press 
Service (IPS) y de la revista Brecha de Montevideo, En 2004 recibió 
la Pluma de la Dignidad de la Unión Nacional de Periodistas del 
Ecuador en reconocimiento a su trayectoria. Experto en geopolítica de 
la Comunidad Andina. Ha sido docente de periodismo en la Pontificia 
Universidad Católica de Quito y en la Universidad Andina Simón 
Bolívar; además de conferencista de diversas universidades y de la 
Comisión de Control Cívico de la Corrupción. Algunos de sus libros 
son: Rebeliones indígenas y negras en América Latina (1992); Mujeres 
del siglo XX (1997); Apuntes sobre fútbol (1998); La rebelión de los 
indios (2000), traducido al inglés con el título We Will Not Dance on 
Our Grandparent's Tombs. Indigenous uprisings in Ecuador; Plan 
Colombia. La paz armada (2000) y El movimiento indígena y las 
acrobacias del coronel (2003). A comienzos de febrero saldrá su nuevo 
libro: Un país entrampado (del Plan Patriota al TLC con enroque 
presidencial incluido)


Kintto Lucas
Escritor y periodista uruguayo radicado en Ecuador
Tintají Informa

Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 
"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
Aparicio Saravia
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 






Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular