[R-P] Bolivia: Una opinión sobre la nueva política económica y el MAS
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Sab Feb 11 10:13:58 MST 2006
Gentileza de Carlos Carvajal Nava
LA NUEVA POLÍTICA ECONÓMICA Y EL GOBIERNO DEL MAS
A pesar que la convocatoria a elecciones generales fue una salida de
la oligarquía para frenar las movilizaciones encaminadas a recuperar
los hidrocarburos, la otra era el golpe militar, elpueblo asistió a
definir con su voto entre dos opciones diferenciadas: de un lado el
continuismo neoliberal representado por PODEMOS de Jorge Quiroga
R.,el único candidato presidencial sobreviviente después de las
jornadas de octubre de 2003 y mayo-junio de 2005, y de otro lado la
alternativa de cambio representada por el líder campesino Evo
Morales, en representación del Movimiento al socialismo (MAS), como
la mayor fuerza política de oposición a la "partidocracia".
El triunfo contundente con poco más del 53 % de la votación obtenida
por el MAS, constituye un hecho trascendental no solo porque es el
primer indígena que accede a la presidencia de la República por vía
electoral, sino porque representa el rechazo a la política vigente en
los últimos veinte años. Es indudable que el elemento fundamental
para esta votación que dio al traste con el más conspicuo
representante del neoliberalismo, después de Sánchez de Lozada, fue
la toma de conciencia del pueblo a partir de las jornadas de octubre
de 2003, demandando la recuperación de la propiedad de los
hidrocarburos de manos de las petroleras y la industrialización del
gas natural. En perspectiva este resultado significa una especie de
consenso social en favor de la candidatura que podríamaterializar
esas demandas y paralelamente convocar a la Asamblea constituyente
para reconstituir el Estado nacional y fortalecer la unidad nacional,
frente al intento de dos gobiernos del exterior para dividir a
Bolivia, en complicidad con la oligarquía nativa, y continuar con el
saqueo de nuestros recursos.
Por el contrario las propuestas de los candidatos neoliberales
significaba profundizar el modelo privatizador y la sumisión a los
dictados de las petroleras determinando la inviabilidad del Estado
Nacional, el abandono de la industrialización y el mayor
empobrecimiento y marginación de la mayoría de los bolivianos. La
opción del pueblo era clara y en esa perspectiva cabe destacar el
apoyo otorgado por amplios sectores de la clase media a la opción de
cambio, en identidad con las demandas de octubre y de rechazo a la
política neoliberal.
La composición política del MAS y el cambio del modelo económico.-
Si el MAS quiere dar solución a las demandas del pueblo y consolidar
el Estado Nacional - sin esperar como tabla de salvación la Asamblea
Constituyente - requiere dos requisitos: En lo político asumir la
condición subjetiva del proceso de transformación trastocándose, con
base en el importante apoyo social, en un gobierno patriótico y de
unidad nacional con proyección de largo plazo, dotándose de un
profundo contenido ideológico de izquierda que actualmente no lo
tiene La heterogeneidad de clases existentes en el MAS requiere la
consolidación de una estructura partidaria que lidere la
transformación que exige el momento con doctrina revolucionaria y
patriótica. En segundo lugar,cambiar las bases sustantivas del modelo
neoliberal en función de las favorables condiciones objetivas
existentes
A partir de ambas condiciones puede determinar medidas que
signifiquen la recuperación de la soberanía nacional, a través del
control efectivo de sus recursos hidrocarburíferos y mineros,
incluyendo la refinación, el transporte y la comercialización a cargo
de YPFB y la COMIBOL respectivamente, en el marco de la CPE; la Ley
3.058 de hidrocarburos, el referendum sobre política petrolera y la
Ley 2.400 de restitución de la Corporación minera de Bolivia. Esta
decisión deberá ser asumida de manera inmediata por el Poder
ejecutivo, quedando en manos del Estado el control de sus recursos
estratégicos, anulando cualquier posibilidad de vigencia de los
contratos de riesgo compartido; postergar las licitaciones en curso
caso del Mutún; modificar los precios solidarios de exportación de
gas natural, así como revisar el TLC con Chile. Todo ello en el marco
del cambio de la política económica vigente desde 1985.
En el programa de gobierno y declaraciones de los responsables del
MAS se señala que la nacionalización de hecho está contemplada en la
actual Ley de hidrocarburos y que los actuales Contratos de riesgo
compartido deberán convertirse en Contratos de servicios en el marco
de la Ley 3.058. Esta aseveración no solo no es evidente sino, para
que el Estado recupere el dominio y la propiedad de sus recursos, el
Poder ejecutivo debe promulgar uno o dos decretos supremos amparado
en la Carta magna; en la ilegalidad de los contratos y la no
migración de los mismos, restituyendo a YPFB como empresa autárquica
la cual, en representación del Estado boliviano, asuma la propiedad
de los hidrocarburos y los contratos de exportación actuales y
futuros..
Es indudable que la transición al nuevo modelo de desarrollo
económico y social requiere cambiar los parámetros fundamentales en
los cuales se sustenta el modelo neoliberal y que se resumen en la
libertad de los mercados de bienes, de trabajo y financiero; la
apertura comercial irrestricta; el sector privado como motor del
desarrollo en reemplazo de las empresas públicas; la privatización y
la desregulación de precios, los que precisan ser desmantelados.
En consecuencia el nuevo patrón de desarrollo a instaurarse por el
grupo hegemónico debe plantear la concepción de un nuevo Estado y una
nueva sociedad que, sin vulnerar la actual Constitución política del
Estado signifique el inicio de la construcción de la nueva Bolivia y
la base u orientación de la futura Asamblea constituyente. Las
medidas y los lineamientos de la política de Gobierno deben servir al
mismo tiempo de marco referencial para la elaboración de una
estrategia de largo plazo que permita cumplir etapas y procesos de
transformación de corto y mediano plazo en la estructura económica
política e institucional
La implementación de esa estrategia de desarrollo será posible una
vez que el Estado tome el control de sus recursos y sus empresas,
permitiéndole fijar metas de inversión y producción sectorial y
regionalincluyendo el problema de la tierra; las políticas de precios
internos y externos, la distribución, el transportey la
comercialización de bienes y servicios; el comercio exterior, la
deuda externa así como la infraestructura, la educación, la salud y
la vivienda en el marco de un sistema deplanificación que regule la
política económica nacional.
Paralelamente la Ley de hidrocarburos requiere ser modificada en
función de la estrategia de desarrollo nacional, estableciéndose un
nuevo Código del petróleo. Para el sector minero se precisa un nuevo
Código de minería que promueva la explotación y refinación de
proyectos mineros como San Cristóbal, San Bartolomé y otros, con una
nueva tributación, regalías y condiciones modificándose los contratos
negociados inconstitucionalmente por los gobiernos anteriores.
En materia de precios, una vez que el Estado tenga el control sobre
el petróleo y el gas natural será factible rebajar los precios de los
combustibles en el mercado interno en función de sus verdaderos
costos de producción, favoreciendo el consumo y el poder adquisitivo
de los salarios; eliminar las subvenciones que son pagadas a las
petroleras para mantener precios bajos del diesel, el GLP y otros
combustibles, así como posibilitar la reducción de los costos de
producción de la agricultura oriental, la industria y el transporte,
además de permitir la disminución del principal alimento del pueblo:
el precio del pan.
La política financiera y fiscal al servicio del modelo neoliberal
debe ser modificada en función del desarrollo productivo y la
distribución y redistribución del ingreso. Los costos fiscales
emergentes del esquema de ahorro forzoso (AFPs), deberán ser
revertidos a partir de la revisión y/o anulación del proceso de
capitalización, para posteriormente reiniciar el Sistema de pensiones
de carácter solidario. La constitución de una Comisión de política
monetaria, fiscal y de pensiones puede lograr metas inmediatas en el
incremento del ahorro interno, la reducción de gastos innecesarios en
el sector público y particularmente la modificación de las tasas de
interés bancario en concertación con los propietarios de bancos. El
plan de desarrollo deberá programar la creación de bancos o
Instituciones de fomento sectorial en función de las metas de
desarrollo productivo.
En materia salarial, actualmente los salarios están indexados a la
inflación interna o lo que curiosamente se denomina UFV, mientras
rige el salario mínimo de 440 bolivianos y existe el artículo 55 del
DS 21.060 que regula el mercado de trabajo en favor de los
empresarios o patrones. El DS 21.060 puede ser abrogado de manera
inmediata y retomar la Ley general del trabajo, la cual
posteriormente puede ser modificada. El Gobierno en lugar de
pantallazos intrascendentes sobre posibles reducciones de las
remuneraciones del Presidente de la República y los ministros,
manteniendo el resto inalterado, requiere establecer una nueva
estructura funcional y salarial para todo el sector público, quedando
la implementación de la política económica en un Consejo económico y
social, encargado además de plantear políticas de renegociación del
servicio de la deuda externa e interna con países y organismos
internacionales, así como de la deuda contraída por el Tesoro general
de la Nación con las Administradoras de fondos de pensiones, en tanto
se determine su situación.
El poder adquisitivo de los salarios inicialmente podrá ser mejorado
a través de la reducción de precios de los combustibles y otros
bienes y servicios,para posteriormente encarar la reactivación
económica vía incremento de la demanda mejorando los salarios
mínimos, una vez se incrementen los ingresos fiscales mediante el
establecimiento de impuestos al patrimonio e ingresos elevados; el
aumento de la productividad, la reducción de gastos superfluos la
eliminación de superintendencias y la reducción de las remuneraciones
del cuerpo diplomático, ejercito, policía, poder legislativo y
judicial, además de la eliminación de los sobresueldos, consultorías
y gastos reservados. La cara del hambre, el desempleo y la
desesperación no tiene color ni origen por ello el futuro Gobierno
deberá dar señales claras para solucionar estos acuciantes problemas.
En materia de convenios internacionales existe la posibilidad de
establecer procesos de integración conpaíses de la región, de acuerdo
a las conversaciones efectuadas por el Presidente electo, lo que
puede permitirla obtención de materias primas, maquinarias y equipos
a cambio de productos energéticos y excedentes agrícolas
posibilitando la reactivación del aparato productivo y la reapertura
de centros industriales -cerrados por el modelo neoliberal- con el
consiguienteincremento de fuentes de empleo de carácter permanente.
El contrabando, así como la introducción ilegal de bienes, ropa y
vehículos debe ser suprimida a través del control fronterizo por
parte del ejercito para avanzar en el proceso de industrialización a
partir de nuestros recursos agropecuarios y energéticos.
En conclusión, está latente en la conciencia social la perspectiva
de construir un nuevo Estado soberano participativo y equitativo que
además de brindar oportunidades de trabajo y perspectivas de
mejoramiento de la situación actual, permita el desarrollo de su
capacidad productiva vía industrialización del gas natural. Esta
importante tarea debe estar a cargo de YPFB con toda su capacidad
autárquica anterior. La conducción de este sector deberá estar a
cargo de un Consejo de energía encabezado por un Ministro de
hidrocarburos con visión y conciencia patrióticas, al margen de las
prebendas y compadreríos. Se trata de una responsabilidad tan grande
que trasciende los límites de un determinado movimiento o fracción
política así sea del partido que ganó las elecciones.
La política neoliberal ha demostrado que no es suficiente hacer
buena letra con el FMI a través de algunos indicadores
macroeconómicos como el crecimiento del Producto interno bruto a
tasas del 4 %, niveles que ya fueron obtenidos en años anteriores sin
percibir beneficios a favor del puebloEl nivel de reservas
internacionales por encima de los mil seiscientos millones de dólares
es insuficiente para encarar un proceso de reactivación sostenido y
sólo refleja la política contractiva neoliberal. Esas reservas
podrían haber estado cerca a los cinco mil millones de dólares de no
haberse entregado nuestros hidrocarburos a las petroleras. La baja
tasa de inflación sólo significa deflación y reducida capacidad de
consumo de la población. El crecimiento de las exportaciones y el
bajo déficit fiscal, corresponden a la exacción de nuestro gas
natural y minerales como materia prima con destino a los mercados del
Brasíl, Argentina, Chile y Estados Unidos. Los más de dos mil
millones de dólares exportados benefician a las transnacionales
petroleras y otras empresas extranjeras asentadas en la minería y la
agroindustria. En cuanto a la reducción del déficit es producto del
malabarismo en el manejo de las cuentas fiscales y si bien existe un
aumento poco significativo de los ingresos, producto de la
exportación de materias primas, implica mantener las condiciones
depauperantes en salud y educación, frente al incremento de las
remuneraciones de la elite gobernante y el pago del servicio de la
deuda, postergando las perspectivas de generación de fuentes de
empleo, mejores salarios y mayores asignaciones para educación, salud
e infraestructura básica.
Si bien la Ley 3.058 ha incrementado el pago de impuestos y regalías
al 50 %, distribuidos a las prefecturas, alcaldías, universidades y
el gobierno central, por el otro lado se paga a las petroleras por el
petróleo que nos pertenece y por las subvenciones del diesel oil y el
gas licuado. Sin embargo, a pesar de las supuesta situación económica
favorable no existen recursos para pagar salarios justos a los
trabajadores, más aún cuando existen diferencias aberrantes entre un
salario mínimo de 440 bolivianos y remuneraciones de más de veinte o
treinta mil bolivianos para la tecnocracia neoliberal.
Otros países están en el camino de la independencia económica
manteniendo sus empresas estratégicas en manos del Estado. Sin
embargo el pueblo boliviano es ejemplo de conciencia nacional y
patriótica -para el resto de Latinoamérica- al plantear su lucha por
reivindicar sus derechos sea en elecciones o la movilización popular.
El proceso electoral ha configurado un nuevo escenario económico
político y social en el que las mayorías excluidas han dado su
veredicto por el cambio. A partir de sus resultados es necesario
organizar en todos los niveles sectoriales, regionales, provinciales,
pueblos y comunidades indígenas comités de defensa de los recursos
naturales, de la tierra y territorio. Es necesario impulsar el nuevo
proceso social dotándole de contenido ideológico, en una visión
global de desarrollo dejando de lado los intereses gremiales y
regionales, para enfrentar los resabios oligárquicos que pretenden
mantener sus prebendas y hacer fracasar las perspectivas de
transformación revolucionaria Es hora de defender aquello que por
derecho pertenece al pueblo.
La Paz, Enero 12 de 2006
Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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