[R-P] [R. Wiener] Alan García y Telefónica

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Vie Dic 29 09:32:28 MST 2006


Telefónica y García
por Raúl Wiener

I

Imaginemos por un momento que la nota de prensa del gobierno dijera 
lo siguiente:

Como resultado de las negociaciones sostenidas entre los 
representantes del gobierno y la empresa Telefónica del Perú, se ha 
acordado adelantar los ajustes de tarifa por factor de productividad 
para el siguiente año y aplicarlo a la disminución de la renta 
básica, lo que sumado a otras cifras balanceadas en otros servicios y 
programas permite anunciar que la renta básica que se cobrará desde 
enero será de 39 soles.

¿Cómo habrían sido los titulares de prensa? Podían haber dicho por 
ejemplo:

Ajustón a la Renta Básica (La República) Telefónica rebaja tarifas 
(Correo) Al fin baja la Renta Básica (La Razón) Bajan costo de 
llamadas (La Primera) Renta básica bajará para un millón y medio de 
usuarios (El Comercio)

Evidentemente no habrían traducido el sentido de fondo de la noticia.

Pero todos dieron cuenta de una negociación que había logrado una 
directa rebaja, como si Zavala y la Telefónica hubieran estado 
conversando para ver cómo es, cuánto te rebajas o te meto la ley de 
la eliminación de la renta básica, te suelto a Lescano o cualquier 
otra opción de fuerza.

Pero no. Lo que estuvo tratando la ministra es como iba quedando la 
renta de la gran empresa por cada sol que le íbamos retirando a la 
dichosa renta básica. Ese sol lo podemos recuperar de aquí y ese otro 
lo traemos de la rebaja programada y así sucesivamente. O sea, en 
estricta aplicación del Contrato de 1994, elaborado con la 
colaboración de los mejores amigos de Verónica, lo que los 
reguladores y funcionarios del Estado que meten sus narices pueden 
hacer como máximo es re-balancear en toda la maraña de servicios, 
planes y menús específicos, de donde derivan los ingresos de la 
empresa y subir en algún lado para poder bajar en otro, manteniendo 
invariable la tasa de rentabilidad.

Eso, frente a la decisión del Congreso (con voto aprista), de 
eliminar la mamadera básica, por ser un concepto fuera del contrato y 
corresponder a un cobro arbitrario, no ofrece el menor punto de 
comparación. Y es una perfecta tontería, es decir una frase propia de 
Del Castillo, sostener que esta es una opción mejor porque no nos 
hace pelear con el inversionista y asegura que seguirán los planes de 
expansión que llevarán líneas a los que aún no tienen.

Lo que ha pasado, dicho en los términos más simples, es que el 
gobierno y Telefónica se han sacado de encima la norma del Congreso, 
que reflejaba a su vez la presión de la opinión pública, y han 
engañado al país presentando un reordenamiento de ingresos dentro del 
presupuesto de la empresa, como si fuera un sacrificio a favor de los 
usuarios.

Si decir esto con la mayor claridad posible se califica de demagogia 
y calentura de cabeza, habrá que aceptarlo. Peor es la eterna 
cobardía ante el poder económico, el sí o sí de los que no hacen 
valer los derechos nacionales.

II

García emprendió viaje el 2001 desde París para salvarnos de 
Telefónica y de sus tarifas abusivas, incluido el super abuso de la 
"renta básica" que se paga sin recibir ningún servicio. No pudo 
hacerse elegir pero pasó los siguientes años hablando de servicios 
públicos, porque como todos sabemos el APRA oficialmente aplaude la 
inversión, pero propone un Estado antiimperialista que la controle y 
la obligue a someterse a las leyes nacionales. Por lo menos eso es lo 
que dicen los libros que se supone ha estudiado el actual presidente.

En el 2003, García tuvo a Toledo a tiro de piedra cuando el Congreso 
votó una ley para eliminar la renta básica y el presidente de 
entonces la vetó y la convirtió en una negociación que terminó 
vergonzosamente en una rebaja del monto de este concepto, que la 
compañía compensaba aplicando aumentos a otros de sus servicios y 
programas con la anuencia del gobierno y el regulador que habían 
estudiado matemáticamente la fórmula de que la renta no bajara un 
solo centavo.

Del García que a fines del 2005 volvió a convertirse en candidato 
podían decirse muchas cosas: que encabezó el peor gobierno de nuestra 
historia, que desató la hiperinflación y se le escapó de las manos la 
violencia política, que hizo prescribir sus juicios por corrupción, 
que maniobró para eludir las denuncias sobre violación de derechos 
humanos, etc., pero había una cantidad de gente que le creía que 
tenía sensibilidad social, especialmente en el tema de las tarifas de 
servicios públicos que reducen la capacidad de consumo de las 
mayorías nacionales.

En febrero del 2006, en el óvalo de Breña en Lima, el candidato 
García se comprometió a eliminar la renta básica. Esta consignado en 
los diarios que reseñan los puntos principales de su discurso por el 
llamado "día de la Fraternidad". O sea que este era un tema 
importante. Y lo era porque había una situación de abuso, de esas que 
deben pelearse para que no continúen, así el abusador amenace con 
irse, que siempre lo hará para mantener sus privilegios.

Nadie podía imaginar que "eliminar" podía ser reemplazo por 
"rebajar", y que para acabar con un cobro abusivo, había que jalarle 
ingresos a la empresa para que con abuso rebajado pudiera seguir 
ganando lo mismo.

Pero ese es el Estado "antiimperialista" que acaba de consagrarse con 
la negociación Zavala-Telefónica, que es además el mismo que se 
patentiza en la negociación con las mineras para el "aporte 
voluntario". Un Estado sin ninguna energía, que se somete al poderoso 
y le dice la oído dame algo porque si no se me rebela la gente. Sin 
ninguna dignidad.

III

El Congreso ha sido zarandeado dos veces durante los últimos años, 
mostrándose totalmente incapaz de contrarrestar el entreguismo 
anidado en el Poder Ejecutivo, que para el caso ha sido igual con 
Fujimori, Toledo y García.

La experiencia del 2003 se ha repetido casi como una gota de agua en 
el 2006. Y en ambos casos los votos del APRA parlamentaria se han 
dirigido a eliminar la renta básica y han sido derrotados por el veto 
de la presidencia. Sólo que en el último caso, la presidencia la 
ejerce el principal dirigente de su partido.

¿Qué quiere decir todo esto? En primer lugar que el Poder Legislativo 
no sirve para nada y que García está en condiciones de dejarlo a un 
lado o de servirse de él para mostrar los dientes del tigre y luego 
pasarles una lima y convertirlo en un minino inofensivo. La segunda 
lección es que la opinión nacional tiene razón cuando los califica 
como la peor de las instituciones del Estado, porque no tiene poder 
real. Hay una simetría entre gobierno que no quiere confrontar con 
las trasnacionales y Congreso que no quiere hacerlo con el Ejecutivo. 
Al final quién gana son las grandes empresas.

La tercera lección es que, aunque se puedan contar con los dedos, hay 
congresistas que se las juegan y mantienen una posición de 
fiscalización y son los que la ciudadanía reconoce. El vilipendiado 
Lescano es uno de ellos.

IV

El cuento de los contratos ley, que no nacieron de ninguna ley y no 
fueron discutidos por el Congreso y ni siquiera por el gabinete de 
ministros, y fueron obra de la tecnocracia privatizadora (de la que 
forma parte la ministra Verónica Zavala, ex jefe de FONAFE, directora 
en la COPRI -Comisión de Privatización-, secretaria de la Presidencia 
del Consejo de Ministros, funcionaria de cuatro gobiernos desde 
1995), respaldados en la Constitución de 1993, es la camisa de fuerza 
que se ponen los gobiernos para que aquí nada se mueva.

Más aún, Toledo y García han repetido el esquema de dejar a los 
tecnócratas negociar sobre las demandas de opinión pública sobre los 
efectos de las privatizaciones, concesiones y contratos, que ellos 
mismos inspiraron. O sea, a los inventores de la renta básica y del 
contrato del 94, les piden buscar un acuerdo para corregir los 
excesos.

El resultado es el que tenemos.

Y seguimos creyendo que los herederos de Boloña, Camet, Silva Rute y 
Kuczynski, son la economía y la única manera como se pueden hacer las 
cosas. Y que las empresas están en el país porque son buenas y se les 
trata con guantes de seda, y no porque logran excepcionales 
ganancias, aprovechan nuestros recursos naturales y controlan las 
facturas que obligatoriamente tenemos que pagar cada mes.

¿Dejarían todo eso porque el Estado levanta la voz en la mesa de 
negociaciones?

Que cada uno se de su propia respuesta.

28.12.06


Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 
"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
Aparicio Saravia
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 






Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular