[R-P] EE.UU: 50 millones de evangelistas partidarios de Israel
Julio Fernández Baraibar
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Mie Ago 23 12:19:38 MDT 2006
El sionismo cristiano o la locura del Antiguo Testamento
Julio Fernández Baraibar
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Subject: EE.UU: 50 millones de evangelistas partidarios de Israel
El nuevo movimiento proisraelí en Estados Unidos
El CUFI: 50 millones de evangelistas partidarios de Israel
por Thierry Meyssan*
En un país cuyos ciudadanos abandonan los partidos políticos para integrarse
a las iglesias evangélicas, el condicionamiento de la opinión pública
empieza por la manipulación de los creyentes. Paralelamente a la preparación
de la ofensiva contra el Líbano, el Pentágono y el ejército israelí montaron
el CUFI, una federación que reúne a los cristianos sionistas y cuyo objetivo
es transformar a 50 millones de adeptos de las iglesias evangélicas en
militantes a favor de la guerra.
18 de agosto de 2006
Desde
París (Francia)
Con vistas a garantizar el apoyo de la opinión pública estadounidense a la
guerra contra el Líbano -y probablemente contra Siria e Irán-, el Pentágono
y Tsahal [ejército israelí] crearon, a finales de 2005, una estructura
proselitista encargada de movilizar 50 millones de adeptos de las iglesias
evangélicas.
El eje central de la operación consistió en integrar a los líderes de estas
a una estructura ideológica única que responde al nombre de Christians
United for Israel (Cristianos Unidos por Israel - CUFI). La función de este
nuevo grupo no es reemplazar al AIPAC (American Israel Public Affairs
Committee) [1] en lo referente al cabildeo dentro de la clase dirigente sino
propagar la teología sionista en el seno de las iglesias evangélicas y más
allá para que la mayoría de los estadounidenses perciba el apoyo a las
ofensivas israelíes como un deber religioso.
En enero de 2006 se publicó un libro que causó sensación, Jerusalem
Countdown: A Warning to the World... the Last Opportunity for Peace (El
conteo inverso de Jerusalén: una alerta para el mundo... la última
oportunidad para la paz) [2]. Este volumen obtuvo inmediatamente, y mantuvo
durante tres meses, las mejores cifras de venta en los supermercados
estadounidenses.
Trataremos de resumir el contenido de este libro sin por ello perder en
profundidad. En él se afirma que Irán es un país dirigido por fanáticos que
quieren borrar a Israel del mapa lanzando una bomba atómica sobre Jerusalén.
Después de la invasión de Israel por musulmanes y rusos, Estados Unidos
tendría que librar una segunda guerra por el control de Israel contra China
y la Unión Europea. Esa guerra daría lugar al surgimiento del Anticristo [3]
bajo la forma de presidente de la Unión Europea. Finalmente, una terrible
guerra atómica pondrá fin a ese ciclo. La batalla decisiva tendrá lugar en
Meggido (Armagedón). Radiante, Cristo podrá entonces volver a la tierra para
recompensar a quienes creyeron en él. Por suerte, el ejército israelí y el
Pentágono pueden hacer que la balanza se incline del lado correcto mediante
una intervención preventiva, recurriendo incluso a la utilización de nuevas
bombas nucleares tácticas. Así que la solución consiste en ir a la guerra
sin más dilación.
El autor de este best-seller de índole militar y religiosa es el pastor
tejano John Hagee, nueva vedette del cristianismo sionista [4].
Orígenes del cristianismo sionista
Históricamente, el sionismo es un fenómeno cristiano desde mucho antes de
ser judío. Los cristianos sionistas se creen un segundo pueblo elegido y
piensan que su destino está ligado al del pueblo judío. Para ellos, el
regreso de Cristo se producirá únicamente cuando los judíos se hayan
reagrupado en Palestina. Para propiciar el fin de los tiempos tendrían por
tanto que volver a crear un Estado para los judíos sin tener miedo a
provocar cataclismos apocalípticos.
El primer jefe de Estado que pretendió convertir su país en un segundo
Israel y llamar a la creación de un Estado judío en Palestina fue el
puritano inglés Oliver Cromwell, en el siglo XVII. Luego de la restauración
de la monarquía sus seguidores fueron expulsados del reino o huyeron a
Irlanda del Norte y los Países Bajos. Más tarde fundaron colonias en África
austral y en América. Pero esa corriente político-religiosa no desapareció
del todo en Inglaterra. Incluso encontró una nueva forma de expresión en el
primer ministro de la reina Victoria, Benjamín Disraeli, quien constituye
hoy la principal referencia histórica de los neoconservadores. Sin embargo,
los rabinos fueron siempre enérgicamente opuestos a la creación de un Estado
judío.
En el siglo XII los rabinos rechazaron incluso una proposición del rey
Saladín el Magnífico, y, en ese sentido, no cambiaron de opinión en mucho
tiempo [5].
Los cristianos sionistas tuvieron que esperar hasta el siglo XIX y la
aparición del nacionalismo de Theodor Hertzl para encontrar al fin judíos
secularizados que apoyaran sus planes.
Como demostró Jill Hamilton, la decisión de crear en Palestina un «hogar
nacional judío» tomada por Llyod George y Lord Arthur James Balfour en 1917,
que dio lugar a numerosas justificaciones retóricas, no es más que la
culminación del acercamiento entre cristianos sionistas y nacionalistas
judíos [6].
Esa alianza enfrentaba, sin embargo una contradicción: el antisemitismo
cristiano. En efecto, los cristianos sionistas afirmaban que en el último
momento los judíos tendrían que abrazar la fe de Cristo o serían arrojados
al infierno. O sea, el buen judío sería el judío convertido al cristianismo.
Como quiera que sea, los intereses coincidentes a corto plazo se
antepusieron a ese tipo de consideración y llegaron a convertirse en
política.
Durante la Guerra de los Seis Días (1967), Israel tomó conciencia del peso
electoral de las sectas evangélicas sionistas en Estados Unidos y comenzó a
financiar al líder de estas, el pastor Jerry Falwell, cofundador de la Moral
Majority [7]. En 1978, Falwell fue invitado a plantar árboles en la «Tierra
prometida» y dio su nombre a un bosque. En 1979, el gobierno israelí le
ofreció un jet privado para contribuir a su ministerio religioso. En 1980,
el primer ministro Menahem Begin le hizo entrega solemne de la medalla Zeev
Jabotinsky, que lleva el nombre del pensador de extrema derecha que le
sirvió de mentor y cuyo secretario no era otro que el padre de Benjamín
Netanyahu.
Esa alianza se institucionalizó en septiembre de 1980. En ocasión del voto
de una resolución del parlamento israelí que proclama Jerusalén como capital
de Israel, lo cual constituye una franca violación del derecho
internacional, Begin financia la creación de la Embajada Cristiana
Internacional de Jerusalén (International Christian Embassy Jerusalem). Este
organismo desarrolla el turismo evangélico y recoge fondos entre los
peregrinos para financiar la inmigración judía. Para facilitar las cosas, el
mismo organismo abre un «consulado» en cada Estado de los Estados Unidos.
En agosto de 1985, la Embajada organiza con las autoridades del régimen del
apartheid el primer Congreso Mundial de Cristianos Sionistas [8]. El
congreso tuvo lugar en Basilea (Suiza) en la misma sala en que Theodor Herzl
había creado el movimiento judío sionista 98 años antes.
En octubre de 2003, los cristianos sionistas sellaron su alianza con los
neoconservadores en el marco de la Cumbre de Jerusalén, en presencia de Ehud
Olmert y de Benjamín Netanyahu [9].
Finalmente, el 5 de enero de 2004, el buró de la Cumbre de Jerusalén creó
un grupo ad hoc de 14 miembros del parlamento israelí bajo el nombre de
Christian Allies Caucus [10].
Todas estas operaciones se han desarrollado con ayuda de la Fellowship
Foundation, organización particularmente discreta que supervisa y financia
desde el Pentágono una pléyade de iglesias evangélicas a través del mundo
[11].
La teología de las dos alianzas
La originalidad del pastor John Hagee consiste en haber conciliado la fe
evangélica con la realidad del Estado de Israel. Ya en 1988, Hagee afirma
que los judíos que observen la Ley de Moisés alcanzarán la salvación sin
tener que convertirse al cristianismo. En eso consiste la «teología de las
dos alianzas», según la cual Dios hizo pactos diferentes con sus dos pueblos
elegidos, los judíos y los evangélicos. Al principio, el reverendo Hagee fue
rechazado por Jerry Falwell. Más tarde fue reintegrado al concierto de los
cristianos sionistas para convertirse en su actual vocero [12]. Esta
trayectoria y su innovación ideológica lo convirtieron en el hombre ideal
para transformar el movimiento cristiano sionista en un grupo de influencia
de masas a favor de Israel.
El 7 de febrero de 2006, el reverendo John Hagee dirige en Texas un
encuentro de 400 pastores evangélicos estadounidenses con vistas a la
creación de una federación de cristianos sionistas. Simultáneamente crea con
la Embajada Cristiana JP Christian Edition una revista bimestral que se
distribuye como suplemento del Jerusalem Post. El Post es un diario
neoconservador cuyo director, Aviv Bushinsky, fue consejero de relaciones
con la prensa y vocero del primer ministro israelí Banjamin Netanyahu. El
suplemento mezcla artículos sobre el parque de atracciones evangélico de
Galilea y sobre la amenaza que representan Irán y sus brazos armados, Hamas
y Hezbollah. También denuncia a los universitarios europeos que analizan la
Biblia dentro de su contexto histórico-social y que hablan del Israel
bíblico como un mito.
Lejos de constituir un impedimento para su nueva misión, el extremismo del
reverendo Hagee atrae a los miembros del Likud en la medida en que el
reverendo escribió un elogio del asesinato de Yitzhak Rabin, al que
considera culpable de haber vendido a vil precio la «tierra prometida» [13]
La federación de cristianos sionistas nace durante un banquete de 3 500
pastores y responsables evangélicos organizado en el hotel Milton de
Washington... el 18 de julio de 2006, o sea cinco días después del inicio de
la ofensiva israelí contra el Líbano. La Providencia hace las cosas tan bien
que el evento de Washington sirve de marco a una movilización de todas las
organizaciones evangélicas a favor del ejército israelí. Además del pastor
Jerry Falwell pasan por la tribuna varios congresistas estadounidenses (los
senadores Sam Brownback, John Cornyn, Kay-Bailey Hutchison y Rick Santorum
así como el representante Henry Bonilla), el embajador de Israel Daniel
Ayalon y el ex jefe de Estado Mayor, general Moshé Yaalon. La nueva
federación toma el nombre de Christian United for Israel (CUFI) [14].
De paso, los congresistas miembros del CUFI crean dentro de la Cámara de
Representantes un Israel Allies Caucus que será el interlocutor del
Christian Allies Caucus anteriormente creado en el seno del parlamento
israelí. El Israel Allies Caucus es copresidido por el republicano Dave
Weldon y por el demócrata Eliot Engel [15]. Grupos parlamentarios similares
están siendo creados en Filipinas y Corea del Sur.
Aunque el reverendo John Hagee es un exitoso predicador que dirige un
pequeño imperio de la comunicación, no es él la cabeza pensante del CUFI.
Quien dirige la federación de los cristianos sionistas es David Brog,
asistente parlamentario judío sionista y primo del ex primer ministro
israelí Ehud Barak. Aunque hay entre sus miembros varios congresistas
demócratas, el CUFI se dirige casi exclusivamente a los republicanos. Son
bien conocidos los estrechos vínculos que existen entre la Casa Blanca y el
CUFI, que desempeñó un importante papel en la adopción por el Congreso
estadounidense de una resolución de condena contra «los recientes ataques
contra el Estado de Israel, considera a los terroristas y los Estados que
los apadrinan responsables de esos ataques y apoya el derecho de Israel a la
autodefensa» [16]. Texto redactado por el AIPAC y adoptado por 410 votos a
favor y ocho en contra en la Cámara de Representantes y por unanimidad en el
Senado. Al mismo tiempo, el CUFI y el Israel Allies Caucus convencieron a
115 representantes para que escribieran al presidente Bush exhortándolo a
reforzar las sanciones contra Siria.
Fue David Brog el que lanzó la expresión «dolores del parto» al referirse a
la remodelación del Gran Medio Oriente citando el Evangelio según Mateo,
Capítulo 24. De las guerras actuales surgirá un nuevo mundo. ¿No fue Jesús
quien dijo «Muchos vendrán invocando mi nombre y dirán "Yo soy Cristo" y
engañarán a muchos? También tendréis que oír hablar de guerra y de rumores
de guerra, pero no os alarméis porque eso tiene que suceder, aunque no será
todavía el fin. (.) Y todo ello no hará sino comenzar los dolores del
parto». Esta expresión la retomó Condoleezza Rice para que los evangélicos
se sumaran a la política de los neoconservadores [17].
«Israel hace nuestro trabajo y actúa a favor de los pueblos libres. Sus
enemigos son los mismos que los enemigos de Estados Unidos. Se trata de una
batalla que forma parte de una guerra más amplia, la que se libra contra la
civilización judeocristiana de las fuerzas del Bien contra las del Mal. (.)
Israel está en la línea del fuego de la guerra contra el terrorismo y no
podemos hacer otra cosa que apoyarlo», declaraba David Brog a la AFP hace
unos días [18].
El trabajo de David Brog consiste principalmente en acercar los judíos a los
cristianos sionistas haciendo olvidar siglos de antisemitismo cristiano
[19]. Nada fácil en un país que hace dos años aplaudía un film de Mel
Gibbson, La pasión de Cristo, que señalaba a los judíos como deicidas [20].
En mayo de 2006, Brog publicó un ensayo Standing with Israel: Why Christians
Support Israel (De pie con Israel: por qué los cristianos apoyan a Israel)
[21]. En este ensayo Brog se toma libertades con la Historia al afirmar que
ambos pueblos se reconciliaron cuando Estados Unidos venció al III Reich y
votó por la creación del Estado de Israel.
Impacto del CUFI
El pastor John Hagee dispone de medios de comunicación excepcionales. Dos
veces al día produce un talk-show transmitido por una de las tres grandes
redes mundiales evangélicas de televisión, la Trinity Broadcast Network
(TBN). Transmitido al mundo entero vía satélite, ese programa se ve en 92
millones de hogares estadounidenses. La TBN siempre ha mantenido vínculos
con Israel y estuvo ligada al gobierno sudafricano en la época del apartheid
[22]. El reverendo Hagee cuenta también con la editora de su amigo Steve
Strang que edita la publicación mensual Charisma.
John Hagee no tiene problemas financieros. En el año 2000 compró en
Bracktteville (Texas) un rancho administrado por la Texas Israel
Agricultural Foundation que le costó 5,5 millones de dólares. Allí recibe a
sus amigos, cuyos aviones aterrizan en su aeropuerto privado. En 2001, el
salario de este predicador bendecido por Dios se elevaba a 1,25 millones de
dólares [23]
Kevin Phillips, considerado uno de los mejores expertos en sociología
electoral de Estados Unidos, asegura que la administración Bush se basa en
el apoyo de tres grupos sociales: la burguesía petrolera, los fieles
evangélicos y los retirados que viven de los créditos [24]. Debido al
reemplazo del predominio del partido republicano por el de las iglesias
evangélicas, las evoluciones teológicas se hacen determinantes para la
política de Washington.
Es temprano aún para afirmar que el CUFI ha alcanzado su objetivo. Sin
embargo, ante los hechos que ensangrientan el Líbano, el 68% de los
estadounidenses declara en los sondeos que se sienten espontáneamente
cercanos a Israel y el 63% afirma que la administración Bush debe mantener o
reforzar su apoyo militar al ejército israelí [25].
Thierry Meyssan
Periodista y escritor. Presidente de la Red Voltaire. Autor de La gran
impostura y del Pentagate
[1] «Les fondamentalistes pour la guerre», por Thom Saint-Pierre, Voltaire,
3 de abril de 2003.
[2] Jerusalem Countdown: A Warning to the World...the Last Opportunity for
Peace, por el reverendo John Hagee, Frontline ed., 2006.
[3] Para los cristianos el Anticristo es un personaje cuya llegada debe
producirse antes de la llegada de Cristo y cuyo objetivo es desviar a los
fieles. La propia denominación del Anticristo subraya también que se trata
de un personaje que se opone a Cristo.
[4] «Pastor Strangelove», por Sarah Posner, American Prospect, 6 de junio de
2006.
[5] Las cruzadas vista por los árabes, libro de historia de Amin Malouf
[6] God, Gunns and Israel: Britain, the First World War and the Jews in the
Holy Land, por Jill Hamilton, Sutton Publishing, 2004.
[7] Jerry Falwell: An Unauthorized Profile, por William Goodman y James
Price, Lynchburg, 1981.
[8] Prophecy and Politics, Militant Evangelists on the Road to Nuclear War,
por Grace Halsell, Lawrence Hill & Company, 1986. La autora, que asistió al
congreso como periodista, fue la redactora de discursos del presidente
estadounidense Lyndon B. Johnson.
[9] «Sommet historique pour sceller l'Alliance des guerriers de Dieu»,
Voltaire, 17 de octubre de 2003.
[10] «The Judeo-Christian Alliance - Is the Messianic Era Beginning?», por
Victor Mordechai, Israel Today Magazine, 16 de febrero de 2004. El
presidente de este grupo es el diputado Yuri Shtern, miembro del Buró de la
Cumbre de Jerusalén.
[11] Sobre ese tema, ver las tres presentaciones que se desarrollaron en la
conferencia Axis for Peace sobre la penetración evangélica en América
Latina, en el mundo árabe y en África negra. Ver también «Las iglesias
evangélicas y el juego de Estados Unidos en el mundo árabe », por Charles
Saint-Prot, Voltaire, 14 de noviembre de 2005.
[12] Falwell publicó su condena contra Hagee en el número de Liberty Flame
correspondiente al 6 de mayo de 1994 con el título «John Hagee: Heretic?»
dando lugar de paso a una crítica de la vida privada del reverendo Hagee,
quien se divorció de su primera esposa para casarse con una adolescente. Su
rehabilitación se produjo durante un mitin organizado en la Liberty
University, el 4 de julio de 2002. Ver «Falwell festivities have surprise
guest», por Julia Duin, The Washington Times, 3 de julio de 2002, y «Old
foes Falwell, Hagee defuse fireworks ar 'old-fashioned fourth'», Church and
State, septiembre de 2002.
[13] Ver The Beginning of the End, por John Hagee, STL, 1996.
[14] «Christian group to advocate more support for Israel», por Julia Duin,
The Washington Times, 13 de julio de 2006. «Evangelical Christians plead for
Israel», por Richard Allen Greene, BBC, 19 de julio de 2006.
[15] «Congress forms Israel Allies Caucus», por Edgar Lefkovits The
Jerusalem Post, 27 juillet 2006.
[16] Resolución HR 921 del 20 de julio de 2006.
[17] «Los neoconservadores y la política del «caos constructor», por Thierry
Meyssan, Voltaire, 25 de julio de 2006.
[18] «Pour des évangélistes, la guerre au Proche-Orient est "entre le Bien
et le Mal"», AFP, 11 de agosto de 2006.
[19] «Birth Pangs of a New Christian Zionism» por Max Blumenthal, The
Nation, 8 de agosto de 2006.
[20] «L'implosion de l'alliance judéo-chrétienne», Voltaire, 23 de febrero
de 2004.
[21] Standing with Israel: Why Christians Support Israel, por David Brog,
Frontline, 2006.
[22] Spiritual Warfare, The Politics of the Christian Right, por Sara
Diamond, South End Press, 1989.
[23] «Critics say John Hagee's compensation is too high», por Analisa
Nazareno, San Antonio Express-News, 20 de junio de 2003.
[24] American Theocracy: The Peril and Politics of Radical Religion, Oil,
and Borrowed Money in the 21st Century, por Kevin Phililips, Viking, 2006.
Kevin Phillips fue el consejero electoral del presidente Nixon.
[25] Sondeo de la CNN realizado el 2 y el 3 de agosto de 2006.
(Red Voltaire 21/08/06)
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