[R-P] El mate más gaucho
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Lun Ago 14 13:24:40 MDT 2006
[Un divertido texto del geógrafo uruguayo (montevideano, con toda la
carga implícita) Danilo Antón, revela que la Banda Oriental bien
podría atender al menos parcialmente a sus necesidades de yerba mate.
Desde el punto de vista militar esto sería un dato espantoso porque
la Argentina perdería su principal mecanismo de presión contra el
Uruguay, que es justamente cerrar nuestra frontera y ocupar la que
tienen con el Brasil, rindiéndolos por sed ante la necesidad que
tienen los hermanos transplatinos de importar el precioso
combustible. Si prosperase la idea de Antón, en caso de que alguna
vez fuéramos a las manos por causas tan enaltecedoras como una
chimenea que le arruina el paisaje a los comerciantes turísticos
gualeguaychinos, no tendremos modo de reducirlos por sitio, cerrando
sus fronteras: habrá que pelear, nomás, para mayor gloria del Pis
Verde, Busti y sus asociados.
Pero también puede mirarse la cosa desde un ángulo diferente, menos
humorístico: por una parte, el provincianismo de espaldas a
Sudamérica (¿será realmente lógico que el Uruguay produzca su propia
yerba, o es tan ilógico como exigir que hagan lo mismo cordobeses y
entrerrianos?); por otro lado, la escualidez productiva de las
republiquetas oligárquicas (si en Uruguay no se cultiva yerba mate,
en parte se debe a la monoproducción impuesta por la arcaica
estructura agraria); por último, la tristeza sempiterna de nuestras
burguesías locales, que han sido incapaces de colocar la yerba en el
mundo como infusión estimulante (antes bien, tras la independencia
fue perdiendo terreno en Sudamérica, particularmente en el Pacífico).
De todos modos, los dejo con Danilo Antón, por gentileza de la lista
Pichirica]
Los uruguayos le debemos mucho a los inmigrantes guaraníes del siglo
XVIII. Ellos nos trajeron su idioma que quedó Impreso para siempre en
nuestra musical toponimia geográfica, constituyeron la base principal
de la población rural del siglo pasado y, entre tantas otras cosas,
nos legaron una afición incontrolable y orgullosa a su bebida
tradicional: El mate.
El Uruguay es el primer importador de yerba mate del mundo. Como se
sabe, el 'mate' es una infusión que se bebe fundamentalmente en los
países productores de yerba mate: el Paraguay, el Brasil (sobre todo
en Río Grande do Sul) y la Argentina. El único gran consumidor de
yerba mate que importa todo su consumo es Uruguay. La yerba mate
también se consume en volúmenes algo significativos en Bolivia y
Chile (que no producen yerba) y en menor cantidad en otros países del
mundo, generalmente en vinculación con las colonias de emigrados
rioplatenses, brasileras o paraguayas (América del Norte, algunos
países del Medio Oriente, algunos países europeos, etc.).
A diferencia de todos los otros países consumidores de yerba mate, el
Uruguay es el único que la consume en forma generalizada en todas las
regiones del país. El mate se toma en múltiples ocasiones y
situaciones, por gentes de ambos sexos, de todas las edades, y
variada condición social. El mate es una pieza clave de la identidad
nacional, y mucha gente cuando toma mate, lo hace tal vez, como una
forma más de aferrarse a ella, lo que a veces es tan difícil en un
mundo de alienaciones abundantes y agresivas.
Muchas de las marcas de yerba mate más famosas (incluso en el
exterior) son de origen uruguayo. Pero dichas marcas solo designan
mezclas de yerbas originarias de Paraná (Brasil) o de otras regiones
productoras.
Desafortunadamente, toda la yerba consumida es importada y allí se
van también preciosas divisas.
Sin embargo, el Uruguay sí produce yerba mate. El arbusto de donde se
saca la yerba mate, el IIlex parnguayensis crece silvestre, "a
monte", en las quebradas de los Cuervos, de Otazo, de Las Tejas, y
otras. Albergan miles de ejemplares de yerba mate oriental que casi
han pasado desapercibidos a lo largo del tiempo. En una pequeña
estancia ovejera de la Quebrada de Las Tejas se elabora para consumo
casero yerba mate nacional.
Quien esto escribe la ha probado por primera vez en estos días. Yerba
verdadera, fuerte, amarga, sabrosa, auténtica, uruguaya.
¿Por qué no se planta? ¿Por qué no se aprovecha?.
Hubo intentos promisorios hace casi un siglo, y otros más recientes.
Algunos proyectos de ley incomprendidos. Sin embargo la producción no
se lleva a cabo más que en forma artesanal en un criollazo rincón de
Treinta y Tres (que no en vano es llamado el "pago más oriental").
Hoy, los uruguayos, tenemos que cambiar la visión del potencial de
nuestros ecosistemas.
Llegó La hora de valorizar Las plantas autóctonas, entre las que se
cuenta esta sabrosisima yerba mate nacional. Y esta valorización debe
comenzar por proteger los ecosistemas y utilizarlos para desarrollar
una producción sostenible que no destruya, y sí permita producir a
partir de esa protección constructiva.
Tal vez, la producción futura de yerba mate nacional no deba llevarse
a cabo a través de plantaciones monoespecíficas, sino por medio de un
extractivismo controlado que asegure no solo la conservación sino la
diseminación de la yerba mate en amplias zonas de montes indígenas y
en algunas praderas arborizadas.
Otra vez deberemos reunir el conocimiento del pasado y el del futuro
para dominar el presente. El viejo recurso del yerbatal criollo
deberá asociarse con los viejos y modernos métodos de cultivo.
Material extraído del libro URUGUAYPIRÍ del geógrafo uruguayo Danilo
Antón.
Editado en 1995 por ROSEBUD EDICIONES.
Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
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