[R-P] Piñas a Pigna
Julio Fernández Baraibar
juliofernandezbaraibar en alternativagratis.com.ar
Sab Abr 22 00:06:58 MDT 2006
Un historiador rosista aplica, cum studio et sine irae, algunas buenas piñas
al mediático Pigna.
Julio Fernández Baraibar
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Texto de la carta enviada al Profesor Felipe Pigna el 27 de marzo de 2006
con observaciones al programa "Algo habrán hecho" de noviembre de 2005,
emitido por canal 13.
ROSAS Y LA TELEVISION
Profesor D. Felipe Pigna
De nuestra consideración
Nos dirigimos a Ud. motivados por algunos pasajes de su programa televisivo
"Algo habrán hecho..." en el que se recuerda el segmento histórico cuyo
protagonista fue don Juan Manuel de Rosas, programa exhibido en canal 13 de
la Capital Federal en el mes de noviembre del año pasado.
En rigor periodístico, seguramente esta respuesta esta fuera de tiempo, pero
no es nuestro objetivo primordial concordar con los tiempos periodísticos
que hacen efectiva una respuesta en este caso, sino producir una
contestación en el marco de lo histórico, que desde nuestro punto de vista,
pongan las cosas en su lugar. Desde luego que ello no implica no darla
conocer al público en general, nos anima un espíritu esclarecedor de la
historia, a la que por otra parte estamos habituados institucionalmente.
Nuestra discrepancia no busca una descalificación personal con atuendo
academicista ni la crítica técnico-televisiva, que por su especificidad es
terreno inabordable para nosotros.
Tampoco se considere esta una intermediación en la polémica desatada entre
Ud. y las dos profesoras que lo impugnan ya que siendo los tres del mismo
signo historiográfico deberán o no resolver sus diferencias interpares.
Nuestra intervención es aportar información histórica faltante: señalar, a
nuestro entender, errores de información en el segmento histórico tratado,
insinuaciones tendenciosas sin sustentación y los aciertos que encontramos.
INSINUACIONES TENDENCIOSAS
En los tramos iniciales se hace una breve referencia, y con intención
maliciosa, a la ausencia de Rosas durante las jornadas de Mayo de 1810. El
personaje entonces tenía 17 años.
Otros que tenían 24, 25 y más años de edad, tampoco estuvieron en aquellas
jornadas iniciales pero se destacaron inmediatamente después, y a nadie se
le ocurrió, hacerles un cargo por ese ausentismo.
¿Porqué insinuarlo en un joven de 17 años que como hijo primogénito de una
familia numerosa estaba trabajando manteniendo el establecimiento de sus
padres a casi 70 leguas de Buenos Aires?
Sí corrió a defender su ciudad viviendo en ella durante las invasiones
inglesas teniendo 13 años y estuvo ausente en mayo de 1810 se debe al hecho
fortuito de hallarse en la ciudad en un caso y en la campaña en el otro.
Nada pierde la importancia de Rosas en la historia argentina por su
ausencia en aquellos días, como no pierde la de Napoleón por el hecho de
haber presenciado la Revolución Francesa como un espectador silencioso, para
después encarnarla mejor que sus iniciadores.
Nada disminuye el patriotismo de Rosas por aquel ausentismo a los 17 años y
estando en campos lejanos trabajando para su familia. Ese joven, después,
con sus acertados esfuerzos durante veinte años, afianzó la emancipación,
que algunos de sus iniciadores comprometieron, aventó la disgregación
nacional amenazada por la anarquía que él no inició ni participó y consolidó
la independencia argentina a la que tuvieron que reconocer los cañones de
Trafalgar y el chauvinismo expansivo francés. ¿Merece que se deslice un
comentario o referencia tendenciosa por un ausentismo en edad tan temprana?
(Leer el discurso de Rosas pronunciado el 25 de mayo de 1836 al cuerpo
diplomático extranjero explicando la significación de esa fecha).
La reflexión que se desliza dejando sugerida la posible participación de
Rosas en el magnicidio de Barranca Yaco, ya que de esa manera se libraría de
un supuesto competidor político es una insinuación carente de fundamentación
documental. No le pedimos que se traslade al A.G.N. (Archivo General de la
Nación, Leandro N. Alem 246-Ciudad Autónoma de Buenos Aires) para estudiar
el sumario criminal con la intervención y testimonios de jueces, fiscales,
abogados defensores, testigos, etc.
Pero al menos hubiera consultado con los historiadores que han abordado
documentada y exhaustivamente el hecho.
En la revista "Todo es Historia" Nº 3 de julio de 1967 en un tribunal
convocado por el historiador Felipe Cárdenas (Félix Luna), presidido por
Enrique M. Barba y compuesto por Roberto Etchepareborda, Juan Carlos
Ferreira, Fermín Chávez, Carlos Alberto Lanzilotto, Raúl Molina y el R. P.
Ramón Rosa Olmos (la mayoría sin ninguna predilección hacia Juan Manuel de
Rosas) exhumaron el tema con toda la documentación existente y desecharon
definitivamente toda sospecha sobre Rosas ("Proceso a los responsables de
Barranca Yaco"). Ud. pudo consultar algunos de esos
historiadores-investigadores que aún viven e investigan seriamente. Pero sin
recurrir a tan sencillo asesoramiento pudo echar mano al sentido común para
advertir:
1º) Los acusados sentenciados y ejecutados por el crimen ni antes de la
detención, ni después acusaron a Rosas como instigador.
2º) Después de Caseros cuando los cargos contra Rosas se prodigaban "a
boleo" a ningún unitario se le ocurrió cargarle con aquel fardo de 1835.
3º) Ni los abogados defensores de los Reynafé después de Caseros lo
hicieron.
4º) Después del asesinato de Facundo, su esposa Dolores Fernández vivió
durante un tiempo en la misma casa de Rosas y confió en él y en su esposa
Encarnación los negocios de su marido: si entonces hubiera circulado una
mínima sospecha, la esposa de la víctima ¿hubiera permanecido en la casa y
bajo la protección de su sospechado victimario?
5º) Es sabido que uno de los hijos de Facundo fue un fervoroso rosista que
luchó en la Vuelta de Obligado en 1845.
6º) Ya exiliado Rosas y despojado de todo poder y riqueza, vivió de pequeñas
sumas que le remesaban donantes desde Buenos Aires, entre esos donantes se
contaron el propio Urquiza y la viuda de Quiroga.
En fin, el intento de ensuciar a Rosas no tiene sustentación histórica, ni
lógica, ni psicológica.
Sólo pareciera que estuviera destinado a complacer aquellos que en la
actualidad demonizan sistemáticamente "al poder" actitud de moda, aunque
contradictoriamente, participen de él, lo utilicen y lo disfruten.
En carácter de insinuación tendenciosa también consideramos el comentario
según el cual durante varias jefaturas presidenciales no se cumplió con la
voluntad testamentaria de San Martín que señaló su deseo de que sus restos
("mi corazón") descansaran en su patria.
Cumplimos en informarle que no fue desidia de los sucesivos gobiernos, sino
que la hija del Libertador se negó durante muchos años a desprenderse de los
restos de su padre amado. Le reiteramos la importancia de investigar en
repositorios privados y públicos en donde se puede encontrar documentación
fidedigna, por ejemplo en el Instituto Nacional Sanmartiniano (Mariscal
Castilla y Aguado-Plaza Grand Bourg-Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
RETACEOS Y OMISIONES
Salteando la explicación de los aspectos sustantivos del primer gobierno de
Rosas, período en donde consolidó su prestigio gubernativo en un país con
veinte años de fracasos institucionales (Reglamentos y estatutos jurídicos,
constituciones fracasadas, más de diez formas distintas de gobierno y más de
20 gobernantes que no terminaron su mandato) Ud. privilegia el final de la
explicación del rechazo de Rosas a la reelección mostrando en esa brevedad
su animadversión hacia el personaje.
No va a recordar la gestión de Rosas en su primera experiencia de gobierno
pero si informamos que hay también otras razones en la negativa de Rosas que
confluyeron a aquella decisión: Rosas ya había concebido la expedición al
Sur y durante su gobierno ya se había invitado al de Chile a un comienzo
conjunto.
El momento (1833) era propicio además porque el "negocio pacífico" (que
tampoco se explicó) metodología de Rosas en sus relaciones con los indios,
posibilitaba una colaboración con pampas vorogas, y grupos ranquelinos para
una pronta estabilización de la frontera y no había que perder tiempo ante
el desbarre cordillerano de los pehuenches-huilliches que se venían de Chile
a llevarse hacienda hacia el país trasandino. En el último libro "Rosas y
sus relaciones con los indios" de Jorge Sulé, se demuestra fehacientemente
lo que afirmamos aunque sabemos que las obras revisionistas son
descalificadas antes que leídas, y silenciadas antes que refutadas: no
obstante hay escritores actuales antirrosistas con presunción de
historiadores que toman alguna "perla" de no mucha significación, que
extraen del arsenal revisionista y sin decir la fuente la exhiben como una
frutilla que colocan en la crema de su discurso histórico haciendo un
revisionismo de cotillón que emboba a los ignorantes.
EL PACTO FEDERAL
Se lo limitó a un simple expediente para enfrentar a Paz. Para validar este
"capito diminutio", se silenciaron varios hechos por ejemplo, que el
cordobés, segundo del ejército decembrino que fusiló a Dorrego, se instaló
militarmente en Córdoba, derrocó a los gobernadores federales poniendo
gobernadores títeres y se hizo dar "facultades extraordinarias" que tanto se
critican en Rosas. Se silenció que el Pacto fue el soporte jurídico
reconocido por todas las provincias durante casi veinte años, que la
Constitución de 1853 señaló su importancia como lo señalaron Adolfo Saldías,
Emilio Ravignani, Joaquín V. González, Carlos Sánchez Viamonte, Alberto
González Arzac y tantos otros historiadores y constitucionalistas. Se pueden
hacer resúmenes de los procesos históricos pero no al precio de muchos y
significativos silencios que terminan por adulterar la direccionalidad de
los mismos.
LA EXPEDICION AL SUR
En cuanto a las explicaciones televisivas sobre la campaña al sur, ellas no
pudieron ser más indigentes.
Ud. afirmó que fue una mezcla de consenso y represión y da la cifra de las
bajas indígenas en el orden de 3.200 muertos, 1.200 prisioneros y 1.000
cristianos rescatados del cautiverio. Se olvidó de contabilizar las bajas de
la columna del improvisado ejército.
¿O no hay que recordar a los gauchos milicos que quedaron en los arenales y
faldones de los ríos Colorado y Negro? Le proporcionaremos las cifras: de
2.000 efectivos que salieron de Monte solo regresaron a Bahía Blanca 1.000
efectivos: el 50 % ¿O no son argentinos que "algo habrán hecho?"
Por otra parte las cifras consignadas no ofrecen significación al no
establecerse comparaciones con otros emprendimientos similares.
Se nos hace difícil, conocido su porte y "cashet" europeo, imaginarlo con un
collar de plumas arengando a las huestes de Chocorí en el río Negro.
No obstante su indigenismo, ni Catriel, Cachul, Llanquelen, Nicasio, Antuan,
Coñuepan y sus más de 400 lanzas que acompañaron a Rosas lo hubieran
perdonado si lo hubieran pillado en Choele-Choel. También silenció la
disposición de Rosas que autorizó para la expedición la presencia de las
mujeres de los soldados que quisieran acompañarlos. También silenció los
pactos de paz y reconocimientos de espacios propios para tehuelches y todos
los grupos indígenas (menos Chocorí considerado un delincuente) que
reconocieran como suya la bandera azul y blanca.
En orden a las relaciones con los indios también silenció el hecho que Rosas
introdujo por primera vez la vacuna antivariólica entre ellos, acción
sanitaria que le valió ser nominado "benefactor de la Humanidad" por la
sociedad Jenneriana de Londres, gesto que se olvidó después de Caseros
cuando vino "el progreso de la Argentina moderna".
También silenció la entrega de arados, bueyes, semillas y enseres a los
indios para que se iniciaran y aficionaran a la agricultura, escalón
civilizatorio superior que los preparaba para otras instancias
verdaderamente progresivas e integradoras.
En fin: muchos silencios: ¿Será para evitar el enaltecimiento de Rosas o
simple ignorancia?
SEGUNDO GOBIERNO DE ROSAS
El espectador del programa citado, quedó medio en ayunas o palpitando nuevos
escamoteos. No se explicó que Rosas exigió un plebiscito electoral ante los
poderes supremos que le otorgaba la legislatura.
El pronunciamiento popular respondió con 9.720 votos afirmativos y solo 4
votos en contra.
Se retacea la explicación de la ley de aduana de corte proteccionista que no
respondía a los intereses de la clase de la que procedía Rosas.
Silenció las leyes de colonización que obligaba a comprar las tierras
concedidas en latifundios, uno de los motivos del alzamiento de los
estancieros. Omitió la creación de la Casa de la Moneda, banco estatal,
dejando expirar el banco privado creado en época rivadaviana, nido de
especulaciones corruptas. Omitió explicar que la aduana para mercaderías
importadas en tránsito fluvial al interior, devolvió derechos, cuando por el
sistema de guías y tornaguías se demostraba que habían pagado en las aduanas
provinciales. Es claro todo esto lo tuvo que omitir para después repetir los
viejos clichés del monopolio aduanero que Buenos Aires reimplantó después de
Caseros para burla del interior fluvial y mediterráneo.
AGRESIONES IMPERIALISTAS
El tratamiento de estas agresiones de las dos potencias más grandes del
mundo que por aquellos años se repartían continentes y acá "mordieron el
freno" fue lo suficientemente parco como para desdibujar su magnitud, no sea
cosa de enaltecer demasiado a Rosas; también esa parquedad sirvió para:
a) Evitar la evaluación condenatoria de aquellos que auspiciaron y se
unieron al imperialismo por razones de ambiciones políticas, personales,
económicas y/o partidistas.
b) Para eludir la explicación sobre muchas de las causas de la violencia y
represiones ejercidas contra personas que estaban en connivencia con el
agresor externo. Los procesos no se pueden explicar cuando hay ausencia de
sucesos o sea información concreta de los hechos y contextualizada.
LA RELACION CON SAN MARTIN
Se afirmó que San Martín sólo adhirió a la conducta de Rosas en materia de
la defensa de la soberanía y no en cuanto a la política interna.
Se advierte, no solamente, su desconocimiento de las 16 cartas
intercambiadas entre ambos sino las opiniones del Libertador referidas a
Rosas, vertidas sin ambages a sus amigos especialmente a Guido y también a
los que lo visitaban como Sarmiento que salió disgustado por las opiniones
que sustentaba San Martín de Rosas.
Para el esclarecimiento de la época de Rosas que se intentó, era más
pertinente esa información que mostrar la foto de Bolívar. Motivo éste de
otro tema.
En la última carta de San Martín a Rosas tres meses antes de fallecer le
manifestó "...como argentino me llena de verdadero orgullo el ver LA
PROSPERIDAD, LA PAZ INTERIOR, EL ORDEN Y EL HONOR restablecidos en nuestra
querida patria y todos estos progresos efectuados en medio de circunstancias
tan difíciles... Por tantos beneficios yo felicito a Ud. como a toda la
Confederación Argentina. Que goce Ud. de salud completa y que al terminar su
vida pública SEA COLMADO DEL JUSTO RECONOCIMIENTO DE TODO ARGENTINO, son los
votos que hace y hará siempre a favor de Ud. su apasionado amigo y
compatriota... Fdo. José de San Martín".
La Prosperidad es un logro de la política interna; la Paz interior idem; el
Orden idem; el Honor hace alusión a la defensa de la soberanía. La política
es una sola. No puede ser considerado bueno Rosas cuando defiende la
soberanía de la agresión imperialista y malo porque persigue a los unitarios
unidos a ese imperialismo. En vez de ofrecerle idolátricos y litúrgicos
homenajes a San Martín es preferible seguir sus votos e imitar su
coherencia.
ERRORES DE INFORMACION
La designación de Rosas como Comandante de Milicias Rurales se efectuó por
Decreto de Vicente López y Planes refrendado por Marcos Balcarce el 14 de
julio de 1827 y no por Rivadavia. El mismo Dorrego amplió sus facultades.
Cuando Ud. se refiere a la campaña al sur (1833/4) hace alusión a Calfucurá.
Le informamos que el cacique recién pedirá la paz hacia 1841 cuando advirtió
que no podía incursionar impunemente sobre la frontera.
El Salón Literario de 1837 funcionó en la trastienda de la librería de
Marcos Sastre, calle Victoria 59 inaugurado el 18 de junio de 1837 con tres
discursos: excepto el de Gutiérrez los otros dos, el de Sastre y Alberdi
fueron obsecuentemente rosistas. Los 5 pesos de plata por mes que se
cobraban daban derecho a participar de lecturas programadas, debates y
cursillos, para pasar luego al ambigú, consumición aparte.
Cenáculo caro (800 $ por mes de los de hoy) ante la falta de pago de las
onerosas cuotas y las consumiciones adeudadas, entre enero y marzo de 1838
los martilleros Thomas Gowland y J. J. Arriola por cuenta y orden de los
acreedores procedieron al remate del Salón, librería y bienes de Sastre.
El famoso salón cayó así bajo el martillo del rematador judicial y no bajo
el machete de la Mazorca.
El pretexto de la intervención francesa no fue por el encarcelamiento de 4
franceses por espionaje. Juan Lavié fue preso por ladrón, Martín Larré y
Jourdans Pons fueron incorporados a la milicia en función de la ley de 1821,
cumpliendo turnos de guardia bien espaciados en el cabildo de Luján y nunca
se quejaron.
A Blas Despouys se le cerró su curtiembre por razones de higiene y el
litógrafo Hipólito Bacle sufrió prisión domiciliaria por vender mapas a
agentes de Bolivia: este es el único caso de espionaje y según su nacimiento
era suizo.
Para ilustrar la violencia en vez de contextualizarla y explicarla se pasan
imágenes de uniformados de rojo con gorro de manga apuñalando a la gente por
las calles de Buenos Aires. Error.
Solo el cuerpo de policía montada de la ciudad de Buenos - como lo ilustra
Marengo en uno de sus cuadros - vistió ese uniforme, la llamada Mazorca no
estaba uniformada, vestían de civil y los uniformes con chiripá rojo y
calzoncillo blanco cribado y gorro de manga rojo punzó pertenecían a los
"Colorados", batallón de milicias rurales con asiento en San Miguel del
Monte, y al mencionado escuadrón policial, que era la escolta personal del
gobernador. En cuanto al uniforme que se lo presenta a Rosas en el desierto
corresponde a un mariscal francés, dibujado imaginativamente por un artista
francés llamado Tagliabue, de París. Puro cocoliche.
ACIERTOS
Reconoce la base popular y mayoritaria en la que se asentó el prestigio de
Rosas. No cae en la nota lacrimosa de Camila O`Gorman.
No repite el disparate de que Rosas cambió el patrono de Buenos Aires, San
Martín de Tours por San Ignacio de Loyola. No se enredó en el "farmers"
incestuoso y de amoríos inventados por escritores inescrupulosos. Se
desembarazó de algunos lastres pero aún le queda un largo camino por
recorrer.
OLVIDOS
El Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas
hace poco tiempo atrás organizó un encuentro en forma de panel que tituló
"La significación de Caseros" al que concurrió Ud. Invitado, como el Dr.
Mario O`Donnell y en la que el Académico de Número del Instituto,Profesor
Dr. Jorge Sulé. Ud. habló de la "deserción de Urquiza", el Dr. O`Donnell fue
mucho más severo y el último disertante, el mencionado Profesor Sulé, se
refirió a las consecuencias inmediatas de aquella fractura. Los
disentimientos expresados con razones fundadas y sin agravios no alteran las
reglas de urbanidad. Por lo que su silencio en aquella oportunidad, no pudo
interpretarse sino de otorgamiento a las conclusiones negativas que se
desprendieron del análisis.
Nada de lo dicho y abordado por Ud. y los demás participantes en aquel
encuentro que fue acentuadamente crítico trascendió al tramo final de su
emprendimiento televisivo cuando se habla de Urquiza y Caseros. Al fin y al
cabo es Ud. el autor del guión histórico televisivo y también sabemos -nadie
más que nosotros-, que la significación de los hechos históricos también se
construyen con los olvidos.
ENCUADRE SOCIOLOGICO
Cuando su alumno, con su aprobación, habló "de las vaquitas" que Rosas
defendería y representaría, se dejó deslizar la imagen despectiva de la
pertenencia oligárquica del Restaurador. Cabe la pregunta: ¿por qué la
historia escrita por esa oligarquía lo proscribió a Rosas? ¿Por qué en su
momento Rosas reprimió a los estancieros de Buenos Aires? ¿Por qué no
arregló prontamente los conflictos con Francia e Inglaterra para
desembarazarse de una guerra y un bloqueo que perjudicaba sus intereses
exportadores?
¿Por qué dictó una ley de aduana proteccionista si era más redituable el
libre comercio y que por el contrario dicha ley propendía a beneficiar a
industriales y artesanos?
¿Por qué obligó a comprar los campos a los estancieros que se sentían
cómodos con los baratos cánones de la enfiteusis? ¿Por qué dejó pudrir los
cueros en las barracas entre 1838/1840 y 1845/1848? Etc., etc. Si Rosas por
origen familiar -su madre- heredó campos y se hace hacendado, cuando llegó
al poder no gobernó en función de ese sector. Por otra parte, el análisis
sociológico nos permite detectar que la oligarquía procede de la burguesía
mercantil: tenderos, comerciantes en general que compran y venden sin
modificar ni agregar nada al circuito económico, mercaderes, banqueros,
financistas, profesionales, intelectuales y algunas jefaturas militares.
Rosas ni fue burgués, sino fronterizo (vivió largos años en la campaña,
opuestamente a lo que hacía un burgués), ni fue mercantil: por hacendado fue
productor ya que tiene que "hacer la hacienda" -además de agricultor- y como
saladerista fue industrial, empresario que otorga valor agregado a la
materia prima -carne- a la que transforma -charque- para el mercado interno
y para la exportación. En aquellas épocas la estancia y el saladero fueron
el factor más dinámico de la economía como la industria manufacturera lo
sería en el siglo XX. En otras palabras, Rosas fue la expresión de las
primeras etapas del capitalismo moderno en la economía del siglo XIX.
Advertimos que para los alumnitos de la primaria estas inferencias son muy
densas, pero arriésguese, inténtelo, por ahí, algo entienden.
COLOFON
Quizás Carlyle exagere cuando afirma que "la historia del mundo no es más
que la biografía de los grandes hombres". Otros afirman que los hechos
históricos son parte de procesos que se van elaborando desde "abajo hacia
arriba". Creemos que no son excluyentes ni incompatibles ambas visiones.
Lo indudable es que alguien en definitiva se constituye, en un momento
dado, en referente válido: en intérprete y creador, en representante y
generador, en escuchante y escuchado.
El desempeñarse como verdadero jefe es el papel más difícil: recoge las
fuerzas del haz comunitario, la intención directriz de la comunidad, dándole
sentido y direccionalidad. Sin Rosas, la Argentina al borde del colapso y la
desintegración antes de su llegada, hubiera sido otra.
De la misma manera que sin Napoleón dándole quicio a una revolución que se
consumía en asambleas y gobiernos fallidos, la historia de Europa y
particularmente de Francia hubiera sido otra.
La matemática moderna no se concibe sin Einstein. Volviendo al Río de la
Plata y cambiando de género, sin De Caro, Troilo y Piazzolla, el tango
anónimo y de multiorigen, hubiera desaparecido en los cuartuchos mistongos
de la Recova Norte. No está mal que se refiera a las personalidades de
nuestra historia lo reprobable es el maniqueísmo dialéctico que utiliza
buscando la espectacularidad melodramática que exigen los instrumentos
mediáticos; cierto es que la Historia y la Política están relacionadas por
lo que no creemos en una Historia aséptica elaborada en alambiques de
ensayo.
Creemos en la visión cervantina y de Alberdi por aquello de que "la
historia émula del tiempo..." por lo que nuestra interpretación se
corresponde a una teleología de los intereses nacionales, teniendo en cuenta
el magisterio del pasado.
Pero Ud. directamente politiquea con la historia que es una forma de
adulterarla.
No se lo aconsejamos.
Profesor Dr. Oscar J.C. Denovi
Académico de Número
Vocal de la Comisión Directiva
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