[R-P] Ambito finaciero solidario con los trabajadores
juan maría escobar
escobar45 en infovia.com.ar
Jue Abr 13 16:38:09 MDT 2006
[Ambito Fimanciero protesta por la represión a los huelguistas del subte:
"la Policía, que reaccionó ante la toma de las vías y estaciones por parte
de los sectores trotskistas con una celeridad y una determinación que no
aplica cuando los cortes y bloqueos los encabeza Pablo Moyano, hijo del
camionero que conduce la CGT."]
Desalojó Policía a activistas de subtes
Ambito Financiero 13 de abril de 2006
El gobierno intenta, con éxito relativo, desactivar el conflicto en los
subtes, lugar donde su principal aliado sindical, Hugo Moyano, no logra
operar. Sobrevive en el sector desde hace tiempo un conato gremial de
ultraizquierda que se rebela contra Juan Manuel Palacios, líder de UTA y
aliado íntimo de Moyano. Son los promotores de los paros y los que
desafiaron a la Policía, que reaccionó -por orden- ante la toma de las vías
y estaciones por parte de los sectores trotskistas con una celeridad y una
determinación que no aplica cuando los cortes y bloqueos los encabeza Pablo
Moyano, hijo del camionero que conduce la CGT. A medianoche, activistas de
Metrovías se reunían en una asamblea en la Estación Constitución, donde se
analizaba una propuesta del gobierno alcanzada a última hora, que podría
desembocar en el levantamiento de las medidas de fuerza y la paulatina
normalización del servicio. Ayer, la Ciudad volvió a ser un caos por las
enormes complicaciones en el tránsito.
Otro paro de las líneas de subterráneos porteñas complicó ayer a los
usuarios. Activistas se acostaron en las vías para impedir servicio de
emergencia. La Policía detuvo a 10 gremialistas.
El Ministerio de Trabajo elevó a medianoche una propuesta para que los
trabajadores de subte levanten el paro por tiempo indeterminado que, por
segundo día consecutivo, volvió a provocar un verdadero caos en el tránsito
e inconvenientes a miles de pasajeros. La oferta, de la cual no se
informaron mayores detalles, fue recibida ayer, pasadas las 23, por los
delegados, que abandonaron las cabeceras de cada línea y se dirigieron a
Constitución, donde, al cierre de esta edición, debatían en una nueva
asamblea los pasos por seguir.
No obstante, dos de las cinco líneas de los subtes porteños reanudaron
anoche el servicio luego de los paros efectuados por empleados que reclaman
su incorporación al convenio de la UTA. El resto de la red continuaba
paralizada. Como consecuencia de las diferencias entre trabajadores y la
empresa, se produjeron enfrentamientos entre los operarios y la Policía que
terminó con un saldo de 10 detenidos. Luego de la reyerta y una vez que las
vías fueron liberadas, en horas de la tarde, las personas volvieron a tener
el servicio de las líneas A y D con personal jerárquico de la empresa
Metrovías, como lo había solicitado previamente el gobierno. Fue como
consecuencia de que el Ministerio de Trabajo había exigido a las partes
involucradas que cumplan con los servicios mínimos, aunque los trabajadores
se negaron sistemáticamente a continuar con el funcionamiento de los subtes.
Dada la intransigencia sindical, la Policía procedió a desalojar a los
trabajadores que bloqueaban las vías en la estación Primera Junta de la
línea A.
En el enfrentamiento, se produjeron incidentes y forcejeos de consideración
porque los trabajadores apostados en la estación mencionada y los que
estaban acantonados en los rieles enfrentaron al escuadrón policial que
pugnaba por echarlos del lugar. La situación terminó luego con 10 delegados
gremiales detenidos. La tarea policial se trasladó a otras estaciones y
puntos de convergencia de trabajadores que propiciaban la continuación del
paro, en un intento por liberar la totalidad de las vías obstaculizadas en
distintos puntos de la red, cuyo bloqueo afectaba a cerca de un millón de
usuarios.
Según señaló la concesionaria del servicio, las fuerzas de seguridad
actuaron a través de una orden emitida por el Juzgado Nacional Correccional
número 12 de la Capital Federal y ejecutada a través del Ministerio del
Interior.
«Con el desalojo quedó demostrado que al gobierno no le interesa el diálogo
y que apela a la represión», dijo el delegado sindical Néstor Segovia en la
terminal de Constitución. «No nos vamos a ir hasta que liberen a nuestros
compañeros», agregó el delegado.
Los detenidos fueron trasladados a la Seccional N° 12 del barrio de
Caballito. El operativo estuvo a cargo del comisario inspector de la
Dirección General de Seguridad del Transporte, Ricardo Faranna.
Convocatoria
El corte se profundizó a las 11 de la mañana cuando la empresa intentó
realizar un cambio de servicio con otra formación. En ese momento, un grupo
de trabajadores llegó al lugar e impidió que salgan los trenes nuevamente
programados.
El conflicto del subterráneo fue generando mayor tensión y los delegados de
los trabajadores tomaron medidas para profundizar las medidas de fuerza: «No
vamos a salir del subte, pero tampoco vamos a enfrentarnos con la Policía»,
anunciaba Segovia en la estación Constitución.
Un grupo de adherentes al paro mantuvo cortada la vía de la estación
Constitución, donde colocaron un durmiente atravesado sobre las vías y
permanecieron en el lugar para garantizar la prolongación de la medida,
«hasta que se resuelva la situación de los empleados tercerizados que piden
su incorporación al convenio de la UTA, y hasta que liberen a sus compañeros
detenidos por la Policía».
«Convocamos a todas las organizaciones políticas para que vengan a
ayudarnos», requirió el delegado de UTA. Los trabajadores recibieron la
solidaridad de partidos de izquierda y trabajadores de Telefónica que se
sumaron al corte en la estación.
Por la tarde, Metrovías puso en marcha un servicio de emergencia en las
líneas A y D con personal jerárquico de la empresa. Sin embargo, la Policía
llegó a desalojar a los pocos trabajadores que se encontraban sobre los
rieles de la estación Constitución, ya que en esos momentos era la mayor (y
tal vez la única concentración) que se resistía a la reanudación de los
servicios.
Como se recordará la protesta había comenzado el pasado martes con un
bloqueo de molinetes en la estación de Constitución. El conflicto se fue
agrandando y se extendió a todas las linceas del subterráneo.
Como consecuencia de esta medida se produjo un gran caos vehicular en la
zona céntrica. Sin subtes, los colectivos y automóviles atascaron las
calles.
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