[R-P] conspiranósis y energía

jota jota jota2002 en gmail.com
Mar Sep 20 11:42:51 MDT 2005


No se si en la lista se conoce la biografía de Nicola Tesla, pero ya
que hemos hablado de energía...

por cierto, en otra biografía que ahora no encuentro en la web, se
mencionaba que las casas Morgan y Roschild (tanto monta) se hicieron
con muchas de sus patentes




Nicola Tesla: el guardián del rayo. 
 

Para unos fue un genio, para otros un loco y hay quienes piensan que
fue un extraterrestre. Sin duda sí que fue un personaje peculiar.

Nicola Tesla fue una de las mentes más brillantes de la historia de la
humanidad. Sin embargo, los logros de este inventor fueron
ensombrecidos por su contemporáneo Thomas Edison y por una sociedad
que no quiso honrar a un extranjero capaz de opacar la capacidad
inventiva de su máximo héroe científico.

Sin embargo, su obra abarca más de 700 patentes que incluyen las bases
del sistema de televisión, la radio, el microondas y el polémico
sistema de defensa estadounidense conocido como "la guerra de las
galaxias".

Nicola Tesla  

Nicola Tesla nació en 1857 en el pequeño pueblo de Smiljan, en
Croacia, en el seno de una familia de origen serbio. Su padre era un
sacerdote ortodoxo y su madre una analfabeta apasionada por la poesía.
Desde pequeño, demostró tener una prodigiosa memoria y una igual
afinidad por las ciencias humanísticas.

Para aprovechar sus dotes, sus padres lo enviaron al Instituto
Politécnico de Gratz y más tarde a la Universidad de Praga, en donde
se graduó de ingeniero. Dueño de una brillante inventiva, tuvo su
primer trabajo en 1882 en la sede parisiense de las empresas Edison y
luego en Estrasburgo, Austria, en donde, en sus horas libres,
desarrolló el primer motor de inducción.

En 1884, con muy poco dinero (en su biografía cuenta que desembarcó
con sólo 4 centavos en sus bolsillos) emigró a los Estados Unidos para
intentar una carrera. En Nueva York comenzó casi de inmediato a
trabajar en los laboratorios de Thomas Edison en donde terminó de
desarrollar muchos de los trabajos sobre los que el máximo inventor
norteamericano trabajaba hacia muchos años. La capacidad inventiva de
Tesla y los celos profesionales de Edison hicieron que la relación
entre ambos terminara con el despido de Tesla.

Pero Tesla no se rindió y comenzó a juntar fondos para armar su propio
laboratorio. Allí desarrolló el primer sistema de corriente alterna
(AC), una forma mucho más sencilla y segura de utiliar la electricidad
que el método continuo propuesto por Edison.

Un año más tarde, George Westinghouse, un millonario que invertía en
el negocio de la electricidad, compró esa patente a Tesla y junto a
otros desarrollos del serbio sirvieron de base para crear el imperio
Westinghouse que hasta hoy sigue siendo uno de las mayores
conglomerados de empresas del mundo.

De hecho, el sistema de corriente alterna de Tesla sirvió para que esa
empresa se impusiera al sistema público de energía propuesto por
Edison, basado en la energía continua.

Precisamente fue Westinghouse quién apoyó a Tesla para instalar la
primera usina de corriente alterna en las cataratas del Niágara
durante 1895, que sirvió para proveer de electricidad a un millón de
personas en la zona de Buffalo City.

Durante esos años patentó, además, el motor de inducción, la mejora
del dínamo y el método para distribuir la corriente eléctrica. Le
siguieron las patentes del generador eléctrico y sistemas de
transmisión de energía eléctrica a grandes distancias.

Pero a medida que crecía la fama de Tesla comenzaban a aparecer los
problemas. Hacia mediados de la década de 1890 empezó a anunciar que
un nuevo sistema que desarrollaba le permitiría entregar energía
eléctrica a millones de hogares en forma gratuita o a un precio casi
imperceptible.

Sus proyectos, decían que teóricamente era posible transmitir la
energía sin necesidad de utilizar ningún tipo de cable a partir de
ciertos principios que decían que era posible que la electricidad
viajara por aire sin una perdida significativa de energía. Estos
principios son los mismos que hoy permiten la transmisión inalámbrica
que utilizamos cotidianamente en un control remoto normal o en un
teléfono celular.

Pero la genialidad de Tesla, es haber descubierto que haciendo vibrar
la energía a cierta frecuencia, la misma carga eléctrica de la tierra
funcionaba como elevador de la tierra aumentando ilimitadamente la
energía que llegaba al destino.

A partir de entonces los grandes industriales de la electricidad que
lo venían apoyando comenzaron a disminuir sus partidas de dinero hacia
el inventor, hasta que, a comienzos del siglo pasado, Tesla debió
enfrentar un freno casi absoluto a sus experimentos por falta de
dólares.

Un amigo que trabajaba en la empresa de electricidad de Colorado
Springs, lo convenció en 1899 para que se trasladase a esa localidad y
también persuadió a los dueños de la compañía generadora para que
proveyeran a Tesla de energía sin costo.

Allí, comenzó a trabajar en una torre de transmisión de energía de 60
metros de alto denominada "la bobina de Tesla", con la cual pretendió
demostrar que podía proveer de electricidad a una gran cantidad de
aparatos sin necesidad de cables transmisores.

Su primer experimento fue un éxito. 200 lámparas de luz se encendieron
a cierta distancia de la torre. El método de Tesla fue transmitir una
onda de frecuencia a través de la tierra para hacer llegar la energía
a las lámparas situadas a 40 kilómetros de la torre.

El inventor tenía una predisposición muy grande a la teatralidad para
presentar sus experimentos. Por ejemplo, mostró como un tubo al vacío
relleno con ciertos gases se iluminaba cuando se lo acercaba a un
campo electromagnético. Los tubos que presentó estaban doblados de
manera de formar los nombres de renombrados científicos especialmente
invitados para esa oportunidad. Esta forma de iluminación es lo que
luego fue desarrollado como tubo fluorescente, ampliamente utilizado
en la actualidad.

Durante el año 1898, Tesla demostró en pleno Madison Square Garden un
prototipo de barco no tripulado guiado a control remoto. Era tal el
futurismo del modelo, que el sistema de comando inalámbrico incluía un
método de guía por medio de la voz, el cual fue experimentado por una
cantidad importante de espectadores que acudió a la presentación.

Entonces se produjo un extraño incidente que marcó su éxodo desde
Colorado Springs. Un experimento de transmisión de energía hizo volar
a todos los generadores de la compañía de electricidad y sus dueños,
enfurecidos con el inventor, se negaron a continuar dándole
electricidad.

Además, las quejas de los vecinos de la ciudad se habían multiplicado
a raíz de denuncias por extraños sucesos, como la aparición de
extrañas bolas luminosas sobre el laboratorio, lámparas eléctricas que
explotaban espontáneamente y chispas que salían de las calles de la
ciudad cada vez que sus habitantes corrían para cruzarlas.

Muchos creyeron que se trataba de las consecuencias de los
experimentos de Tesla para transmitir electricidad a través de la
tierra, lo que habría provocado que el terreno de Colorado Springs se
encontrase cargado de extremos niveles de magnetismo.

Todo esto, sumado a los problemas financieros cada vez mayores, le
hicieron recurrir en el año 1900 al multimillonario J. P. Morgan.
Tesla le vendió un proyecto para crear un sistema de transmisión de
datos a distancia y sin cables que abarcaría todo el planeta. Morgan,
que vio la posibilidad de acceder a un virtual monopolio del sistema
de comunicaciones, le dio 150.000 dólares para desarrollar sus
inventos y un predio en Long Island donde instaló el laboratorio de
Wardenclyffe.

Una serie de accidentes le dio fama de mala suerte al nuevo
laboratorio. Para peor, el entusiasmo de Morgan iba en disminución
ante la falta de resultados concretos para exhibir. La gota que colmó
el vaso fue la conversación que tuvo una noche Tesla con el
millonario; el inventor, quizás con algunas copas de más, le confesó
que el plan de transmisión de comunicaciones era en realidad un
proyecto para transmitir electricidad sin costo a los hogares
norteamericanos.

Al día siguiente Morgan cortó todo apoyo a Tesla y éste se vio
obligado a buscar nuevos inversores. Ésta fue la última oportunidad
que tuvo para demostrar que era capaz de hacer realidad el proyecto de
electricidad gratuita y sin límites.

Los inversores se negaron a apoyar a Tesla debido a la mala prensa que
venía teniendo desde hacia algunos años. Desde que comentó a un grupo
de periodistas que en su laboratorio de Colorado Springs había logrado
captar señales de radio provenientes de un lugar en el espacio que
probablemente fuera el planeta Marte, los reporteros comenzaron a
calificarlo como un científico excéntrico y loco demasiado
predispuesto a la fantasía.

En otra oportunidad dijo poseer un rayo capaz de crear ondas de
frecuencia capaces de "partir a la tierra en dos como si se tratase de
una manzana" .

Los dueños de las empresas que siempre lo habían escuchado, vieron en
él un peligroso visionario capaz de entregar energía gratuita a todos
los ciudadanos, poco a poco comenzaron a darle también la espalda.
Otros, que tomaron partido a favor de Edison en su lucha contra el
inventor serbio, se sumaron a la larga fila de personas dispuestas a
opinar que se trataba de un personaje cercano a la locura y el
desvarío.

Pasó el tiempo y Tesla debió recurrir al gobierno para tratar de
financiar sus ideas. Basándose en los experimentos de la "bobina de
Tesla", presentó un proyecto para construir un artefacto capaz de
lanzar un rayo electromagnético a miles de millas de distancia "capaz
de derribar aviones a 400 kilómetros de distancia".

Corrían entonces los primeros años de la primera guerra mundial y
Tesla vio entonces la oportunidad de sumarse al esfuerzo de rearme de
los Estados Unidos. También presentó una serie de planos para
construir lanchas torpederas a control remoto, asegurando que de haber
contado con ellas, durante la guerra contra España, Estados Unidos
hubiera ganado la guerra en solo una tarde sin perder un solo hombre
en la contienda.

Las propuestas de Tesla fueron ignoradas y entonces el inventor
recibió un pedido de la Armada Alemana para desarrollar un nuevo
sistema de propulsión eléctrico, que se supone fue la base para el
desarrollo de los motores que utilizaron luego los alemanes en sus
submarinos durante la segunda guerra mundial.

Pero el ingreso de Estados Unidos en la guerra y el peligro de ser
acusado de traición hizo que Tesla cortara su relación con los
alemanes.

Por medio de una carta, se dirigió al entonces presidente Wilson
revelando poseer un rayo capaz de destruir grandes extensiones de
tierra. Denominó a su invento "el rayo de la muerte". De acuerdo con
su carta, ya había logrado resultados concretos que demostraban el
enorme poder destructivo de su arma y ponía como condición para su
entrega que fuera utilizado solamente con fines defensivos.

Reveló, además, que durante 1908, mientras su amigo Robert Peary
intentaba llegar al Polo Norte, envió uno de sus rayos para que cayera
al oeste de donde este se encontraba. De acuerdo con los registros que
obran en la Fundación Tesla, envió un críptico telegrama a Peary en el
que le anunciaba que recibiría una inequívoca señal de Tesla mientras
se encontraba de camino al Polo.

Peary volvió sin haber percibido nada anormal. Pero el mismo día que
Peary conquistaba el Polo, una devastadora y todavía inexplicada
explosión sacudió a la zona de Tunguska, en Siberia, Rusia. Cerca de
3.000 kilómetros cuadrados de bosque fueron barridos por una explosión
que se calcula tuvo el poder equivalente a una bomba atómica de 50
megatones.

Nunca se dio una explicación convincente al suceso, ya que jamás se
encontraron restos de algún meteorito, cráter u otro factor capaz de
explicar semejante devastación. La explosión subsiguiente fue oída a
620 millas de distancia del lugar.

En su carta al presidente, Tesla sugería que su rayo había sido el
culpable de esa explosión y, debido a errores en sus cálculos, el
estallido se había producido en una zona alejada de sus planes.
Escribió que el enterarse del peligro que encerraba su invento,
decidió desarmar la máquina hasta que estuviesen dadas las condiciones
para que sea debidamente comprendida, pero que, debido al estado
desbocado de la guerra, se ofrecía a rearmar para recuperar el
equilibrio mundial.

La carta fue recibida por un secretario de la presidencia y nunca
llegó a su destino. Más tarde Tesla hizo un nuevo intento y sobre el
final de la guerra propuso un haz de ondas electromagnéticas para
detectar aviones y submarinos a distancia, pero su eterno competidor,
Thomas Edison, recomendó desechar la idea por inviable. Años más tarde
los británicos desarrollaron el sistema y lo denominaron radar, el
que, luego, fue adaptado para operar en las profundidades y sirvió
para desarrollar los sonares modernos.

Condenado a ser tratado como un marginal de las ciencias, Tesla acabó
sus años amargado y tratando de subvencionar sus experimentos con lo
poco que recibía de múltiples patentes desarrolladas a lo largo de su
prolífica carrera. Pero la suma de la envidia y las burlas le
impidieron recuperar el prestigio y el respeto de los que gozó al
principio de sus días.

En un último intento por aportar con sus inventos a la humanidad,
envió reproducciones de los planos de su "rayo de la muerte" a los
gobiernos de Estados Unidos, Francia, Rusia y del Reino Unido, con la
idea que con semejante poder destructivo en manos de todas las
potencias se lograría un equilibrio capaz de traer una nueva época de
prosperidad y paz a la humanidad.

Enfermo debido a su continua exposición a intensos campos
electromagnéticos, Tesla murió durante 1943 tratando en vano de
aportar con sus ideas al esfuerzo norteamericano para derrotar la
maquinaria bélica del eje.

A modo de reconocimiento final a su carrera, ese mismo año, la Corte
Suprema de los Estados Unidos falló a favor de Tesla al indicar que
las patentes presentadas por el serbio eran décadas anteriores a las
de Marconi y contenían todos los principios teóricos necesarios para
desarrollar la radio.

Al día siguiente a su muerte todas sus notas y los aparatos de sus
laboratorios fueron retirados por agentes del gobierno y hasta la
fecha continúan protegidos por el secreto de estado.

Noticias recientes indican que ninguna de las potencias que recibieron
los planos del "rayo de la muerte" dejó de tomar en serio al invento
de Tesla.

Estados Unidos fue el primer país en presentar en público un rayo
acelerador de partículas (principio desarrollado por Tesla en la
década de 1920) como parte de su esfuerzo por crear un sistema de
defensa antimisiles basado en el espacio durante la década de 1980/90.

Además, a través del proyecto HAARP ese país estudia la posibilidad de
calentar ciertas áreas de la atmósfera a fin lograr un control
climático sobre algunas áreas del planeta. Este proyecto está
íntegramente basado en los experimentos de Tesla para transmitir
energía a distancia.

Rusia pareciera poseer un rayo electromagnético cuyos efectos son muy
similares a los que Tesla describe que puede provocar su rayo. En
1987, el líder de la ultraderecha ruso, Valentín Shirinovsky, amenazó
a occidente con utilizar "el rayo de la muerte" capaz de destruir
todas las fuerzas de la OTAN que operaban contra serbia durante la
crisis de los Balcanes.

Fuentes de la inteligencia occidental se apresuraron a desmentir que
existiera un arma semejante, pero la prensa rusa dio a conocer algunos
documentos que revelaban que la ex Unión Soviética poseía ese rayo
desde la década del cincuenta.

La ironía del destino quiso que el ruso amenazara con usar por primera
vez el arma en la tierra que vio nacer a su mentor.

China y la India también estarían recorriendo un camino similar en sus
investigaciones sobre aceleración de partículas, y se dice que con el
debido desarrollo, podría convertirse en un eficaz método antimisiles
al alcance de cualquier potencia media del planeta.

El tiempo pasó y Tesla poco a poco comienza a ser reconocido como uno
de los mayores inventores de la época moderna, un poco tarde quizás
para alguien que planteó la utopía de utilizar la energía como un
método para alcanzar un mayor grado de bienestar y equidad en la
humanidad.

Su pelea con Edison y sus intentos por pasar por encima de las reglas
del capitalismo mercantilista le valieron el oprobio de los
empresarios y la ignorancia activa de los funcionarios del país que
adoptó como suyo en 1891.

Su doble condición de extranjero y utópico del futuro lo relegaron a
un lugar de olvido.

Hoy, un grupo cada vez mayor de gente indaga sobre la vida y obra de
este genio incomprendido, cuyo mayor mérito fue conjugar el
conocimiento con la sensibilidad hacia la humanidad.

Algunos curiosidades.

Tesla ideó aparatos para capturar la energía del viento y de las
mareas. Creó métodos para canalizar la energía geotérmica y para
convertir la luz del sol en electricidad.

Inventó el velocímetro de los automóviles y presentó en el Madison
Square Garden de Nueva York el primer bote a escala guiado por control
remoto, que causó gran admiración, ya que parecía que Tesla lo
controlaba con el pensamiento.

También ideó un serpentín, precursor de los circuitos básicos de las
computadoras actuales. Sin embargo, sus colegas trataron por todos los
medios de ridiculizarlo y rechazar sus ideas de hacer un mundo mejor
para todos.

En una ocasión, en su laboratorio de Manhattan logró conseguir la
frecuencia de resonancia de la tierra y provocó un pequeño terremoto
que se sintió en varias cuadras a la redonda. Descubrió esta
resonancia 60 años antes de que la ciencia confirmara sus resultados.

En su laboratorio de Colorado construyó un gigantesco transmisor para
demostrar que la Tierra podía usarse como conductor eléctrico. Logró
enviar una onda de energía por la atmósfera y recibirla de nuevo. El
resultado fue el más grande arco eléctrico producido hasta el día de
hoy. El trueno se oyó 35 Kilómetros a la redonda y el tremendo voltaje
logró encender 200 lámparas ubicadas a 40 Kilómetros del laboratorio,
sin utilizar cables.

Tesla planificó entonces un procedimiento para aprovechar las
vibraciones eléctricas naturales de la Tierra y conseguir una energía
eléctrica universal y de bajo costo. El magnate de los ferrocarriles,
John Pierpoint Morgan, quedó impresionado por los logros del inventor
y lo apoyó financieramente para crear un sistema de transmisión de
datos a distancia y sin cables que abarcaría todo el planeta.

Morgan, que vio la posibilidad de acceder a un virtual monopolio del
sistema de comunicaciones, le dio 150.000 dólares para desarrollar sus
inventos y un predio en Long Island, donde instaló un laboratorio y
erigió una torre de madera de 45 metros de altura, en la que se
instalaría un enorme complejo emisor.

Pero comenzaron a surgir dificultades y una serie de accidentes le dio
fama de mala suerte al nuevo laboratorio. El entusiasmo de Morgan iba
disminuyendo ante la falta de resultados concretos para exhibir.

La gota que derramó el vaso fue la conversación que tuvo una noche
Tesla con el millonario. El inventor, quizá con algunas copas de más,
le confesó que el plan de transmisión de comunicaciones era en
realidad un proyecto para transmitir electricidad sin costo a los
hogares estadounidenses. Al día siguiente, Morgan cortó todo apoyo a
Tesla.

Tesla afirmó que con su "Sistema Mundial" se hubieran podido
transmitir noticias, música y mensajes a todo el planeta por medio de
la interconexión de los sistemas existentes de telégrafo, teléfono,
los teletipos utilizados para las informaciones bursátiles y otras
emisoras de señales. Además, se habría implantado un servicio de
navegación universal y un sistema de impresión a distancia.

Otros inversionistas se negaron a apoyar a Tesla debido a la mala
prensa que tenía desde que había comentado a un grupo de reporteros
que en su laboratorio de Colorado Springs había logrado captar con su
"Teslascopio" señales de radio provenientes de un lugar en el espacio,
que probablemente fuera el planeta Marte. Los periodistas comenzaron a
calificarlo como un científico excéntrico y loco, demasiado
predispuesto a la fantasía. Hoy se sabe que fue la primera persona en
detectar las ondas de radio del espacio, pero en aquel tiempo la
Radioastronomía no estaba desarrollada.

En 1912, Nikola Tesla había rechazado ser nominado para el Premio
Nóbel de Física porque, según dijo, la academia sueca tendría que
habérselo otorgado tres años antes, en 1909, en lugar de dárselo a
Guglielmo Marconi.

Durante la Primera Guerra Mundial, el gobierno estadounidense estaba
desesperado por conseguir un método para detectar los submarinos
alemanes. Tesla propuso emplear la energía de ondas, lo que hoy se
conoce como radar, pero Edison, encargado de la investigación, desechó
la idea, considerándola ridícula. El mundo tuvo que esperar otros 25
años para que el radar fuera inventado, basado en los principios
establecidos por el genial croata.

Tesla recibió en 1917 la Medalla Edison, el más alto honor otorgado
por el Instituto Estadounidense de Ingenieros Eléctricos. Era una
cachetada para un hombre que había recibido todo tipo de insultos y
ataques de este personaje.

Nikola Tesla era tan famoso por sus inventos como por sus
extravagancias. Tenía una hermosa estampa, era alto y delgado,
extremadamente elegante aunque pasado de moda y misógino
recalcitrante. Se mantenía alejado de las mujeres, como si
pertenecieran a una exótica especie de insecto transmisor de alguna
misteriosa peste. Hoy en día se dice que en realidad era homosexual.

Era un maniático de la higiene. En sus años dorados tenía mesa
permanente en el lujoso restaurante Delmonico's, pero no era una mesa
cualquiera. Sobre el mantel se veían alineadas una cantidad de
servilletas de finísimo lino de Irlanda. Llegaba, se sentaba y
comenzaba su ritual: limpiaba con prolijidad quirúrgica las cucharas,
los tenedores, los cuchillos, las copas, usando una servilleta para
cada tipo de cubierto y de copa. Posteriormente, realizaba cálculos
compulsivos sobre el volumen exacto de cada platillo que le servían.

Gran gourmet, con los años fue perdiendo el placer de la mejor cocina
y se alimentó exclusivamente con leche hervida y verduras, porque
había proclamado la intención de celebrar su centésimo cumpleaños.
Odiaba las corrientes de aire y en invierno vivía encerrado en sus
habitaciones en un hotel, donde tapaba con cinta adhesiva todos los
intersticios por donde pudiese filtrarse un chiflón. El ambiente era
sofocante, pues sostenía que la temperatura ideal para el ser humano
no debía bajar de los 32 grados Celsius.

En primavera y verano, acudía al Central Park y a la Catedral de San
Patricio para dar de comer a las palomas, y en otoño e invierno se
hacía llevar al hotel a las aves heridas o enfermas para brindarles
personalmente atención médica.

Debido a su tozudez en finalizar todos los proyectos que había
iniciado, su sistema nervioso decayó y sufrió un colapso físico total.
Sus agotados nervios se estremecían a la vista de la luz solar o ante
el ruido del tránsito; no soportaba el zumbido de las moscas o el
tic-tac de un reloj en una habitación vecina, ya que esos pequeños
ruidos, en su cerebro, retumbaban como una gran explosión.

En la noche del 7 de enero de 1943, falleció en su habitación del
Hotel New Yorker de Manhattan, de una trombosis coronaria. Tenía 86
años y se encontraba completamente solo. Nikola Tesla murió en la
extrema pobreza, pero interiormente satisfecho consigo mismo.

Antes de que su cuerpo fuera transportado a una funeraria, agentes del
FBI entraron en su habitación, violaron la pequeña caja de seguridad y
se llevaron todos los papeles que contenía. También desaparecieron de
un almacén seis cajas pertenecientes al inventor.

Cientos de personas asistieron a los servicios funerarios de Nikola
Tesla en la Catedral de San Juan el Divino. Sus restos fueron
incinerados y sus cenizas enviadas posteriormente a su país de origen,
en ese tiempo Yugoslavia.

Se recibieron mensajes de todo el mundo lamentando la pérdida de un
gran genio. Tres ganadores del Premio Nóbel asistieron al funeral y le
rindieron tributo como uno de los mayores intelectos del mundo.

Lord Kelvin, el científico británico, dijo acerca del olvidado pionero
de la energía eléctrica; "Tesla ha aportado a la ciencia de la
electricidad más de lo que cualquier otro había hecho hasta ahora".

Prácticamente todo lo que hoy utiliza electromagnetismo está derivado
de sus patentes originales y por eso la unidad internacional de medida
de flujo magnético es llamada Tesla en su honor. Sus principios de
transmisión inalámbrica de energía son los que utilizamos
cotidianamente en un control remoto normal o en un teléfono celular.

Tesla murió con más de 800 patentes registradas y se dice que no
registró más que Edison por sus problemas financieros.

Aunque muchos de sus documentos fueron entregados al Museo Tesla de
Belgrado en 1952, los que fueron incluidos en la Memoria del Mundo,
hasta la fecha gran parte de sus notas y aparatos de sus laboratorios
continúan siendo secreto de estado.

Entre sus documentos se encontraba el principio del rayo láser, que
fue conseguido hasta 1960, así como los planos de un avión de despegue
vertical, que no pudo construir por falta de dinero.

Nikola Tesla tenía completas sus teorías de transmisión de voz, imagen
y datos por satélite cuando apenas existían los primeros aviones;
imaginaba transmisiones radiales con estaciones que emitirían desde
uno a otro confín del planeta; soñaba con cohetes espaciales, predijo
que la energía del átomo podría ser utilizada con fines bélicos e
imaginó un sistema para la transmisión de fotografías y documentos a
gran distancia.

Nikola Tesla durante su vida fue tomado por loco, gracias a la
afirmación que sostenía de que él no inventaba si no que veía sus
inventos como en otro mundo y los copiaba, todo esto añadido a sus
excentrecidades le dieron su mala fama. Fracasó en una sola de sus
profecías: no llegó a los cien años de edad.



-- 
jota2002 en gmail.com




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