[R-P] Guantánamo: la sala de torturas de la democracia
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Vie Oct 7 10:47:46 MDT 2005
Gentileza de Redial Simón Bolívar
[El gran patriota puertorriqueño Don Pedro Albizu Campos llegó a
sospechar que durante su prisión en Atlanta lo estaban irradiando con
material nuclear. Nada puede asombrarnos en este imperio global
liderado por una "democracia" plutocrática, surgida del maridaje
entre una burguesía rapaz y los esclavócratas.]
06-10-2005
Huelga de hambre en Guantánamo, los detenidos prefieren morir a
soportar las bárbaras condiciones
Nicole Colson
Socialistworker
Traducido para Rebelión por Felisa Sastre
Los presos del Gulag estadounidense de la Bahía de Guantánamo, Cuba,
han llegado a tal grado de desesperación que muchos prefieren
enfrentarse a la muerte.
Desde el 8 de agosto, al menos 210 de los más de 500 detenidos que
había en Guantánamo en aquellos momentos, han estado en huelga de
hambre para protestar por su detención indefinida, la falta de
derechos legales y las brutales condiciones en las que se les
mantiene presos.
El Pentágono, en una tentativa de minimizar la gravedad de la
situación, ha afirmado que el número de participantes en la huelga es
de 105, pero oficiales del ejército han reconocido que al menos 20
detenidos, cuya salud estaba seriamente amenazada, han sido
trasladados al hospital del campo, esposados y atados de pies,
mientras se les obliga a alimentarse a través de sondas nasales.
No obstante, el Mayor Jeffrey Weir, portavoz del ejército, se niega a
llamarlo "alimentación a la fuerza". El Pentágono prefiere el término
"alimentación asistida", dijo al New York Times, "no les vamos a
permitir que se priven de comida hasta ocasionarse daños", afirmó
Weir.
Pero el verdadero daño para los detenidos se lo producen las
condiciones inhumanas del gulag donde se mantiene a los prisioneros
de la "guerra contra el terrorismo" estadounidense.
Según el Center for Constitutional Rights (CCR, Centro de Derechos
Constitucionales), que representa a muchos de los detenidos, la
"preocupación" del Pentágono por los presos no llega a ser lo
suficiente como para desvelar la identidad de los prisioneros que
están en huelga de hambre, o la identidad de quienes están
hospitalizados y a quienes se alimenta a la fuerza.
Thomas Wilner, un abogado que representa a 11 kuwaitíes detenidos en
el campo, afirma que los abogados del Gobierno le habían comunicado
en principio que no creían que ninguno de sus clientes estuviera
implicado en la huelga. Más tarde, el Gobierno le notificó que tres
de sus clientes participaban en ella. Pero cuando Wilner fue al campo
en persona, descubrió que 10 de sus clientes estaban en huelga. Uno
de ellos, Abdullah al-Kandari, no había comido en 15 días y "estaba
pálido, con los ojos turbios, desorientado, apenas se le oía y había
perdido mucho peso", declaró Wilner al New York Times.
A las desesperadas familias de los detenidos no se les comunica si
sus seres queridos están en huelga. "Resulta asombroso que hombres
que se encuentran bajo la custodia del ejército de EE.UU. estén
decididos a seguir la huelga hasta que se les conceda un juicio
imparcial o llegar hasta la muerte", declaró el abogado del CCR,
Gitanjali Gutiérrez, "pero el más aspecto más espantoso de la huelga
de hambre es la negativa del Departamento de Defensa a compartir
cualquier información con las familias sobre lo que les está pasando
a sus hijos, esposos y padres. Es un grado de inhumanidad
sorprendente".
Grupos de prisioneros de Guantánamo, sometidos a vigilancia constante
en las más duras condiciones, han ido a la huelga de hambre en
repetidas ocasiones desde principios de 2002, cuando algunos presos
se negaron a comer, según se informó entonces, después de que un
vigilante estadounidense diera patadas a un Corán,. En agosto de 2003
se produjo un intento de suicidio masivo, con 23 prisioneros que
intentaron colgarse en sus celdas, usando ropas y otros artículos
durante un período de ocho días.
La huelga actual es la continuación de la que organizaron docenas de
presos los pasados junio y julio en la que, según los abogados, los
presos convocaron "una huelga pacífica, no violenta" para presionar a
favor de sus demandas de respeto a su religión, y exigir "juicios
imparciales, con verdadera representación legal", "comida humana y
agua limpia", "El derecho a tener contactos con los seres queridos" y
el derecho " a ver la luz solar y a no ser obligados a estar durante
meses sin ver la luz del día".
Mientras el Pentágono declaraba que sólo 52 presos participaban en la
huelga, de acuerdo con el CCR, al menos 200 prisioneros estaban sin
comer.
En un momento determinado de julio, la huelga se había extendido
tanto que los médicos no podían atender a todas las necesidades y
decidieron dejar de hacer visitas médicas. Algunos presos estuvieron
26 días sin comer y varios tuvieron que ser hospitalizados.
Y ¿cuál fue la respuesta de los militares estadounidenses? El
prisionero Shaker Aamer- un residente británico que no había visto a
su mujer y a sus cuatro pequeños hijos desde hacía más de tres años-
afirma que el personal militar le dijo: "¿Crees que el mundo se
enterará de tu huelga de hambre? Nunca dejaremos que se sepa... no
nos preocupa en absoluto si alguno de vosotros muere".
Precisamente, al mismo tiempo que tenía lugar la huelga de hambre, el
Pentágono pagaba con los impuestos de los contribuyentes "viajes de
estudio" al campo de prisioneros para docenas de políticos
estadounidenses. "Un grupo mixto de los dos partidos, republicano y
demócrata, de todo el país- incluido el jefe de policía de Miami- ha
ido en los viajes inspección de un día organizados por el Pentágono y
ha vuelto a casa con souvenirs", informaba el Miami Herald el mes
pasado.
Durante la visita, los políticos sólo tuvieron acceso al menos cruel
de los cinco campos de la prisión, y se les prohibió hablar
directamente con cualquier detenido.
De vuelta a casa, cantaron las excelencias de Guantánamo. El senador
demócrata por Massachussets, Ted Kennedy, alabó "la cortesía y
profesionalidad de los militares". Pat Roberts, senador republicano
por Kansas, tras su viaje de julio, declaró a la MSNBC, "allí hay
algunas gentes repugnantes, por decir lo mínimo...la gente que no es
dócil, que no se comparta bien, que no responde a los interrogatorios
y que causa problemas...no recibe helado".
En efecto, los activistas por los derechos humanos que han visitado a
los presos en el campo dicen que la gran mayoría se encuentra en
terribles condiciones- alojados en pequeñas celdas, con grilletes,
durante días, se les niega el contacto con la familia y los abogados;
y se les somete a interrogatorios brutales, con muchos casos
documentados de abusos físicos y psicológicos.
Los militares eventualmente pusieron fin a la huelga de hambre de
junio-julio mediante la promesa de permitir la creación de un comité
de quejas de los prisioneros, compuesto por seis miembros, para
negociar con los funcionarios de la prisión y conseguir que el campo
de prisioneros cumpliera con las Convenciones de Ginebra. Pero el
Pentágono incumplió el trato y puso en celdas de aislamiento a los
miembros del comité.
El mes pasado, las terribles palizas propinadas a varios prisioneros
por la "Extreme Reaction Force" del campo provocó la última huelga de
hambre.
El preso Binyam Mohammed explicó al CCR "Sólo pedimos justicia: que
nos traten, mientras estamos en prisión, según lo prometido, según
las normas de las Convenciones de Ginebra para los prisioneros
civiles, y que se nos juzgue imparcialmente si existen acusaciones
válidas o se nos ponga en libertad".
Clive Stafford Smith, un abogado británico que estaba visitando el
campo cuando empezó la más reciente huelga de hambre, declaró al New
York Times que su cliente, Omar Deghayes le confesó: "Mire, muero de
una muerte lenta en este lugar. No tengo ninguna esperanza de
conseguir un trato justo, así que no tengo nada que perder".
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=20948
Este correo lo ha enviado
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
[No necesariamente es su autor]
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"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
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