[R-P] Y dale con los fondos...
C J Lazor
clazor en ciudad.com.ar
Lun Nov 21 10:20:58 MST 2005
Los periodistas Adrián Salbuchi y Enrique Romero, con el patrocinio letrado
del Dr. Juan Gabriel Labaké, denunciaron ante la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos que el gobierno argentino ha vulnerado su derecho a ser
oídos por un juez competente (art. 8º-Garantías Judiciales, del Pacto de San
José de Costa Rica).
Los denunciantes relatan que "el 7-5-04 presentamos ante la Juzgado Criminal
y Correccional Federal Nº 7 de la ciudad de Buenos Aires una denuncia penal
por las graves irregularidades que, al parecer, habrían cometido el
presidente de la Nación Dr. Néstor Kirchner, y el gobernador de la provincia
de Santa Cruz Dr. Sergio Acevedo, al 'fugar' irregularmente al exterior más
de 530 millones de dólares en 1993, sin que hasta hoy los hayan repatriado,
ni siquiera hayan explicado qué pasó con ellos".
El juez interino actuante, Dr. Jorge Urso, ante dicha denuncia, envió un
exhorto diplomático a Suiza, para que se investigara la suerte corrida por
tan cuantiosos fondos públicos. El juez suizo solicitó que previamente se le
informaran los alcances de los fueros del presidente de la Nación. Al
momento de responder dicho requerimiento de Suiza, el gobierno designó un
nuevo juez, el Dr. Guillermo Montenegro, quien decidió de inmediato que el
caso era de competencia provincial, y no federal. El fiscal no apeló, por lo
que el expediente fue remitido a Santa Cruz.
En esa provincia, el juez Santiago Lozada estimó, sin realizar averiguación
alguna, y sin responder la requisitoria de Suiza, que "no existía delito en
el caso", y por ello archivó la causa sin más trámite. Es fiscal provincial
tampoco apeló, como es su obligación legal. De esa forma irregular,
prosiguen los denunciantes, un asunto tan grave quedó sin posibilidad
procesal de ser investigado.
Por ello, los citados Labaké, Salbuchi y Romero, se dirigieron a la Corte
Suprema de Justicia de la Nación solicitando, como medida extraordinaria y
urgente, que el más alto tribunal del país tomara cartas en el asunto, y
ordenara una amplia y exhaustiva investigación. Para ello, adujeron que la
impunidad de un delito de tal envergadura y gravedad constituía un gran
escándalo moral, jurídico, político y social que dañaría en forma profunda y
permanente a la sociedad argentina.
La Corte, sin dar explicaciones ni argumentos, decidió que el asunto no era
formalmente de su competencia y resolvió dejarlo archivado definitivamente.
Los denunciantes agregan que, en este momento y como es de público y notorio
conocimiento, no existe la menor independencia del Poder Judicial como para
pensar que ese otro Poder del Estado pueda efectuar la citada e
indispensable investigación sobre el grave hecho de los fondos de Santa Cruz
hoy desaparecidos.
Es por ello, que Salbuchi y Romero, con el patrocinio de Labaké, entienden
que debe intervenir la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para
exigir al gobierno argentino que un juez competente atienda su legítimo
reclamo de investigar lo sucedido en este gravísimo caso.
Buenos Aires, 21 de noviembre de 2005.
Dr. Juan Gabriel Labaké
PRESENTACIÓN ANTE LA H. COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
Buenos Aires, 9 de noviembre de 2005.
A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
Organización de los Estados Americanos
1889 F Street, N.W.
Washington, D.C. 20006 Estados Unidos
Honorable Comisión: Ref.: Salbuchi Adrián y Romero Enrique
con Estado Nacional
Argentino.
Adrián Salbuchi, pasaporte argentino No. 10.369.848, con domicilio real en
calle Charcas 2529, 3er piso, "F", Buenos Aires, Argentina y Enrique Romero,
DNI 16.821.530, con domicilio real en calle Zabala 1725 2º piso D, Buenos
Aires, Argentina, ambos por derecho propio, y constituyendo el domicilio
legal junto con su letrado patrocinante, Dr. Juan Gabriel Labaké, abogado,
pasaporte argentino Nº 6.484.949, matrícula nacional CSJN T.7 F. 311, en
calle Tucumán 1650, PB, 1, Ciudad de Buenos Aires, Argentina, a esa H.
Comisión nos presentamos y respetuosamente decimos:
I.- EXORDIO
Que venimos a denunciar la violación, por parte del Estado Nacional
Argentino, de nuestro derecho a ser oído por un tribunal competente, que
protege expresamente la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto
de San José de Costa Rica) en su art. 8º-Garantías Judiciales, según los
hechos que pasamos a exponer.
II.- NUESTRA DENUNCIA CRIMINAL
El 5 de mayo de 2004, con el patrocinio de los Dres. Juan Gabriel Labaké y
Juan Carlos Iglesias, presentamos ante la Juzgado Criminal y Correccional
Federal Nº 7 de la ciudad de Buenos Aires una denuncia penal por las graves
irregularidades que, al parecer, habían cometido el actual presidente de la
Nación Dr. Néstor Kirchner, mientras fue gobernador de la provincia de Santa
Cruz y hasta hoy, y otros altos funcionarios oficiales. Acompañamos copia de
dicha denuncia penal.
En ella consta que denunciamos la eventual comisión de graves delitos, como
apología del delito (art. 213 del Código Penal), defraudación agravada por
tratarse de fondos públicos (art. 174 inc. 5º del CP), e incumplimiento de
sus deberes de funcionario público (art 248 del CP) y otros que surgen de
nuestra presentación inicial (art. 260 del CP: malversación de caudales
públicos; art. 261: peculado [si los fondos estuvieren a nombre de
particulares]; art. 262 que se refiere a los funcionarios que, por
imprudencia o negligencia, o por inobservancia de los reglamentos o deberes
a su cargo, dieren ocasión a que se efectuare por otra persona la
sustracción de caudales o efectos de que se trata en el art. anterior).
III.- ANTECEDENTES
En su discurso en el acto de clausura de la llamada "Cumbre Extraordinaria
de las Américas", realizado en la ciudad de Monterrey, México, el día 16 de
enero de 2004, el señor Presidente de la Nación, Dr. Néstor Kirchner, dijo
textualmente (transcribimos del sitio web de la presidencia
http://www.presidencia.gov.ar/prensaoficial/discursos_show y de su casilla
de correo-E webmaster en presidencia.gov.ar):
"En la mayor crisis de mi país me tocaba gobernar la provincia de Santa Cruz
y retiré los fondos de mi país llevándolos a la Reserva Federal de los
Estados Unidos a una tasa del 1 por ciento anual, mientras había gente que
invertía en el país al 30 por ciento anual, ganando en un año lo que
nosotros nos proponíamos ganar en 30. Cuando uno tiene altas tasas de
interés asume como meta el riesgo y no la seguridad de la inversión."
La claridad de esa confesión del señor presidente y la gravedad de los
delitos que en ella reconoce haber cometido, nos llevó a efectuar una
primera comprobación. Para ello escribimos al Banco de la Reserva Federal de
los Estados Unidos de Norte América, solicitando información fidedigna
acerca de la posibilidad de que alguien efectúe una inversión o depósito de
fondos, en ese organismo financiero y, de ser así, si el Dr. Kirchner fue el
autor de uno de tales depósitos o inversiones. Esta consulta la realizamos
por correo electrónico a través del "sitio público en internet" del Banco de
la Reserva Federal ("public web site"),
http://www.federalreserve.gov/feedback.cfm .
"Brevitatis causae", transcribimos directamente, tanto nuestra misiva a la
Reserva Federal como su respuesta, y en ambos casos lo hacemos en inglés,
idioma en el que se enviaron ambas notas y en español. Estos son sus
respectivos textos:
Lunes, 27 de enero de 2004 4,33 PM
Nombre: Adrián
Apellido: Salbuchi
Correo-E: salbuchi en fibertel.com.ar
Profesión: Consultor Internacional
Organización:
Ciudad: Buenos Aires
Estado:
País: ARGENTINA
Código Postal: 1425
Contenido del Correo electrónico:
Estimados señores,
Actualmente formo parte de un equipo académico que se encuentra realizando
una investigación general sobre el tema de las inversiones argentinas en el
exterior realizadas tanto por entidades públicas como privadas. En su
reciente discurso durante la Cumbre de Monterrey en México, el presidente
argentino Néstor Kirchner manifestó que cuando él era gobernador de la
provincia austral de Santa Cruz, había logrado preservar una inversión
importante (alrededor de u$s 800 millones), dado que en lugar de depositar
dichos fondos en bancos argentinos (lo que habría significado que quedaran
congelados a fines de 2001 y luego obligatoriamente pesificados), él
supuestamente tuvo la previsión de "invertirlos en el Banco de la Reserva
Federal", a pesar de que rendía una baja tasa de interés.
Mi consulta consiste en saber si el Banco de la Reserva Federal opera de
alguna manera como un banco de inversiones y, en tal caso, si ustedes
aceptarían un depósito semejante de un Estado extranjero - en este caso, el
de la Provincia de Santa Cruz, que forma parte de la República Argentina.
Serían ustedes tan amables de esclarecerme sobre este tema.
Atentamente,
Adrián Salbuchi,
Buenos Aires"
----------
Miércoles, 28 de enero de 2004 6:29 PM
"Ref.: Respuesta a su correo electrónico respecto de: Consulta Internacional
Estimado:
Gracias por su reciente correspondencia en la que usted solicita saber cuál
es la intervención de la Reserva Federal como banco de inversiones.
La información sobre inversiones que usted ha recibido es falaz (Nota
nuestra: engañosa, es la otra acepción que otorga el diccionario CUYAS de
APPLETON a la palabra inglesa "deceptive").
Usted debería dar aviso a las autoridades. La Reserva Federal es el banco
central de los Estados Unidos y, como tal, realiza transacciones con
gobiernos, bancos comerciales y otras instituciones financieras. La Reserva
Federal no participa en operaciones de inversión y no existe ninguna oficina
de la Reserva Federal en Santa Cruz.
Espero que esta información le sea de utilidad.
Atentamente,
EH
Personal de la Junta
Si requiere responder a este mensaje, hágalo desde el sistema de correo
electrónico público en nuestro sitio en Internet
http://www.federalreserve.gov/feedback.cfm.
-------------
First Name: Adrián
Last Name: Salbuchi
E-Mail: salbuchi en fibertel.com.ar
Profession: International Consultant
Organization:
StreetAddress2:
City: Buenos Aires
State:
Country: ARGENTINA
Postal Code: 1425
Email Content:
"Dear Sirs, I am presently part of an Academic team carrying out an overall
investigation on the subject of Argentine investments abroad by both public
and private entities. In his recent speech during the Monterrey Summit in
Mexico, Argentine president Néstor Kirchner said that when he was Governor
of our southern province of Santa Cruz, he had been able to preserve an
important investment (around u$s 800 million), because instead of depositing
these funds in Argentine banks (which would have meant their being frozen at
the end of 2001 and then forcibly converted into pesos), he allegedly had
the foresight of "investing them in the Federal Reserve Bank", albeit at a
low interest rate. My question is whether the Federal Reserve Bank acts in
any way as an investment bank and whether you would actually accept such
deposits from a foreign State - in this case, the Province of Santa Cruz
which is part of the Argentine Republic. Would you be so kind as to
enlighten me on this issue.
Thank you and kind regards,
Adrián Salbuchi,
Buenos Aires"
---------
Original Message from: <FRB.Mail en frb.gov>
To: <salbuchi en fibertel.com.ar>
Sent: Wednesday, January 28, 2004 6:29 PM
Subject: Reponse to your email concerning: International Inquiry
From: <FRB.Mail en frb.gov>
To: <salbuchi en fibertel.com.ar>
Sent: Wednesday, January 28, 2004 6:29 PM
Subject: Reponse to your email concerning: International Inquiry
Dear:
Thank you for your recent correspondence in which you requested the Federal
Reserve's involvement as an investment bank.
The investment information you have received is deceptive. You should notify
the authorities. The Federal Reserve is the central bank of the
United States, and, as such, it undertakes transactions with governments,
commercial banks and other financial institutions. The Federal Reserve is
not involved in investment businesses and there is no Federal Reserve Office
in Santa Cruz.
I hope this information is helpful.
Sincerely,
EH
Board Staff
IF YOU NEED TO REPLY TO THIS EMAIL, YOU MUST DO SO FROM OUR
PUBLIC WEB SITE AT: http://www.federalreserve.gov/feedback.cfm
De la respuesta dada por la Reserva Federal de Estados Unidos de
Norteamérica a nuestra nota se deducía con claridad que no era posible que
el Dr. Kirchner, tal como lo afirmó en Monterrey públicamente, hubiera
depositado aquellos cuantiosos fondos públicos en ese organismo
gubernamental extranjero.
Esta comprobación, unida a las citadas palabras del señor Presidente de la
Nación, crearon una compleja y grave situación, que podemos resumir como
sigue:
1.- El Dr. Kirchner había confesado públicamente, y desde una tribuna de
gran nivel internacional, que cuando era gobernador de Santa Cruz depositó
fondos del Estado fuera del país, en lugar de colocarlos en algún banco,
oficial o privado, de la Argentina. Esa actitud lo colocaba a la misma
altura de los malos argentinos que, con una conducta contraria a los
intereses de nuestro país - inadmisible en cualquier ciudadano y con mayor
razón en el primer magistrado -, fugaron sus fortunas al exterior
produciendo los enormes daños que hemos sufrido desde 1976 y que se
agravaron dramáticamente a fines de 2001. Existe un segundo agravante: los
particulares fugan sus propios dineros; el Dr. Kirchner fugó fondos de
propiedad del Estado.
2.- También por boca del señor presidente había quedado probado que colocó
esos fondos a un interés muy bajo: él habla del uno por ciento, cuando en la
última década, los Bonos del Tesoro de EEUU de Norte América, que se
considera la inversión más segura del mundo, en ese lapso pagaron una tasa
de entre el 1,75% y el 5,75% anual. El interés pagado por los bancos
privados ha sido, lógicamente, bastante mayor.
3.- El Dr. Kirchner jamás ha informado a su provincia y al país qué monto de
dinero propiedad del Estado llevó al extranjero, y en qué banco u otra
institución financiera o no depositó realmente tales cuantiosos fondos. Por
ese mismo motivo, se desconocen los intereses que ha cobrado por dichos
depósitos, de qué manera fue contabilizado a nivel de la Provincia de Santa
Cruz y el destino que les dio.
4.- El Dr. Sergio Acevedo, actual gobernador de la provincia de Santa Cruz,
conocía desde el inicio esta situación tan anormal, pues fue ministro del
Dr. Kirchner durante muchos años. Antes, como ministro, y luego como
gobernador, jamás efectuó reclamo alguno, ni formuló una denuncia judicial
sobre la virtual desaparición de centenares de millones de dólares
(obviamente, casi tres veces más de pesos) del erario provincial.
5.- Otro tanto puede decirse de la casi totalidad de los legisladores de la
provincia de Santa Cruz que ejercieron sus funciones en la última década. De
acuerdo a la legislación argentina, esos fondos sólo pueden ser colocados o
depositados en bancos oficiales, normalmente en el propio banco de la
provincia que cumple las funciones de agente financiero del gobierno local.
Santa Cruz no es una excepción a esa sana y lógica regla. A pesar de ello,
no pudimos detectar la existencia de autorización alguna de la Legislatura
santacruceña para el depósito de tales fondos, y menos para su radicación en
el exterior bajo estricto y rarísimo secreto, por lo que cabía incluir a los
citados legisladores en esta maniobra.
6.- Tanto las autoridades del Ministerio de Economía y Producción, y del
Poder Ejecutivo en general, como así también las del Banco Central de la
República Argentina conocían la grave e insólita irregularidad que nos
ocupa, sin que tampoco hubieran hecho nada para ponerle coto en al menos
once años.
7.- El hermético secreto impuesto por el Dr. Kirchner sobre el lugar donde
estuvo esa fortuna estatal, así como sobre la tasa de interés que devengó y
la fecha de vencimiento de la colocación, había dado pie a perversas y
dañinas sospechas, que estaban y están envenenando la sociedad. Y esas
sospechas se basaban en que semejantes fondos gozaron durante diez años de
un estado clandestino de ubicación y condiciones de inversión, sin que ni el
actual señor presidente de la República, ni el gobernador de la Provincia de
Santa Cruz, ni los legisladores santacruceño ni funcionario alguno del Banco
Central se hubieran interesado sobre su paradero, existencia real,
titularidad, rendimiento y contabilización de ganancias en los presupuestos
sucesivos a su depósito. Todo indica que se encontraban ( y aún encuentran)
en un paraíso fiscal y, por esta razón, no se puede dar información precisa
al respecto. Con la falsedad informada en Monterrey por el Dr. Kirchner,
esas sospechas habían crecido apreciablemente.
8.- Al margen de los presuntos delitos que los hechos sacan a luz, es
evidente que estábamos y estamos frente a un escándalo político y jurídico
que debería avergonzarnos como pueblo civilizado. Sólo en una república
bananera o en un régimen de primitivo despotismo feudal puede darse el caso
aberrante de un gobernante que dispone, arbitrariamente y a su solo antojo,
de inmensas fortunas públicas, las saca al extranjero en secreto, se niega a
informar en cuál institución financiera la depositó (y cuando lo hace,
brinda información falaz al dar el nombre de un banco central extranjero
como depositario), guarda en secreto la tasa que cobra y la fecha de
vencimiento de la colocación y, por si todo eso fuera poco, se ufana
públicamente, en un foro de gran repercusión mundial, de haberlo hecho.
Consideramos que semejante conducta en la persona del presidente de la
Nación atenta contra el honor del pueblo argentino y nos degrada como
nación.
Como último paso prejudicial, a través de cartas fechadas el 3 de febrero y
el 15 de marzo de 2004 solicitamos aclaración al Sr. presidente, sin haber
recibido jamás respuesta alguna, motivo por el cual recurrimos a la Justicia
para un pronto esclarecimiento de los hechos descriptos.
De esa forma, el día 5 de mayo de 2004 presentamos la citada denuncia
criminal ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 7 de la ciudad
de Buenos Aires. El juez Dr. Jorge Urso, que estaba a cargo interinamente de
dicho Juzgado, dispuso las primeras medidas de investigación. Entre ellas,
una que era vital: envió un exhorto diplomático a Suiza, para que el
gobierno de ese país informara sobre la suerte corrida por los fondos
durante el lapso mencionado (1993/2004), en base a un cuestionario
presentado por nosotros.
En Noviembre 2004, el Poder Ejecutivo Nacional, es decir el propio Dr.
Kirchner, designó el Dr. Guillermo Montenegro como nuevo juez a cargo del
Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 7. El Dr. Montenegro recibió la
respuesta de Suiza: el gobierno de ese país deseaba conocer el alcance de
los fueros del presidente de la Nación, antes de responder el exhorto del
enviado por el juez Urso.
El Dr. Montenegro no respondió dicha requisitoria suiza, sino que dispuso
enviar la causa al juez correspondiente de Santa Cruz por entender que el
juzgamiento de los delitos denunciados en nuestra presentación era de
competencia provincial y no federal. El fiscal del Juzgado Nº 7 no apeló la
medida del juez Montenegro, por lo que la causa pasó irremediablemente a
Santa Cruz.
En esa provincia, la tramitación de nuestra denuncia recayó en el Juzgado
Penal a cargo del Dr. Santiago María Lozada. Este juez, según es de público
y notorio conocimiento en Santa Cruz, hace al menos un año que mantiene una
relación estable de pareja, tipo matrimonial, con una sobrina carnal del
presidente Kirchner (una hija de su hermana y ministro de Bienestar Social
de la Nación, la Lic. Alicia Kirchner). Además, el juez Lozada tiene
numerosos antecedentes de haber dictado sentencias en forma rápida y
arbitraria para cubrir al entonces gobernador Kirchner, o a personas y
funcionarios muy cercanos a él, en casos de resonancia pública y fuerte
sospecha de corrupción.
En conocimiento de tales circunstancias, no nos extrañó del todo cuando el
juez Lozada dispuso, sin efectuar investigación alguna, y sin responder
siquiera la nota enviada por el gobierno suizo, que no había delitos en la
causa abierta por nuestra denuncia, y el 1ero de junio de 2005 la sobreseyó
sin más trámite y sin procesar a persona alguna, y la envió al archivo sin
más.
El fiscal de Santa Cruz, repitiendo la conducta de su par federal de Buenos
Aires, no apeló tal medida como era su obligación hacer, y la causa quedó
definitivamente sobreseída con autoridad de cosa juzgada.
A esta altura, y para una mejor comprensión del tema, es indispensable decir
que en la Argentina hoy no existe el menor atisbo de división de Poderes. La
mayoría del Parlamento Nacional responde ciegamente al presidente, por la
conducta intemperante e avasalladora de éste, salvo en el último mes en que,
por razones estrictamente electorales, el oficialismo se ha dividido en dos
grupos momentáneamente enfrentados. Aun así, en la única oportunidad en que
un sector del oficialismo, junto con la oposición, dieron media sanción a
una ley que no era del agrado del presidente, éste reaccionó en forma
abrupta y con inusitada violencia verbal contra los diputados "rebeldes".
Otro tanto se observa en la relación entre el presidente y los gobernadores
de provincias y aun con los intendentes municipales: el que no obedece al
presidente, no recibe fondos para obras públicas. El que no apoyaba la
candidatura de su esposa en la provincia de Buenos Aires, para los comicios
parlamentarios del 23-10-05, hacía peligrar su estabilidad como intendente,
a manos del Dr. Kirchner y sus "adelantos de fondos" del presupuesto
nacional.
Por desgracia, el mismo panorama, o uno muy parecido, se observa en la
relación del Poder Ejecutivo con el Poder Judicial o algunos de sus
sectores. Ni qué hablar de la sumisión ciega que tienen los tres Poderes de
Santa Cruz respecto al Dr. Kirchner. En esa provincia puede decirse con
propiedad que, desde 1991 (año del inicio de su primera gobernación) no se
le cae un pétalo a una flor sin el consentimiento expreso del Dr. Kirchner.
Lamentablemente y con bastante vergüenza debemos reconocer que en la
Argentina de hoy el Estado de Derecho es sólo una ficción.
Otro tanto puede decirse de la relación del presidente con la prensa.
Abundan los datos y las notas periodísticas que hablan del dinero de
publicidad oficial usado discrecionalmente a favor de los medios adictos al
gobierno, o que callan sus errores, en desmedro de la poca prensa
independiente que ha quedado. Y abundan también los testimonios de llamadas
telefónicas de verdadero acoso o extorsión, de parte de altísimos
funcionarios oficiales hacia periodistas que tratan efectuar alguna crítica
en sus notas. Esa anómala y asfixiante situación es de público y notorio
conocimiento en nuestro país y ha sido motivo de numerosas notas
periodísticas.
El presidente Dr. Néstor Kirchner y el gobernador de Santa Cruz, Dr. Sergio
Acevedo, en una conferencia de prensa conjunta realizada el 1ero de agosto
de 2005, aseguraron que los 530 millones de dólares girados al exterior en
1993/1994, se habían transformado, extraña e insólitamente, en 521 millones
de dólares, y que serían repatriados en los 30 días subsiguientes. Desde ese
momento, han transcurrido casi tres meses, sin que ambos mandatarios hayan
cumplido su promesa de repatriación de los fondos. Esa anomalía escandalosa
se une a la no menos grave irregularidad de que 530 millones puestos a
interés durante once años en bancos privados extranjeros, se hayan reducido
en lugar de aumentar. A una tasa promedio conservadora, el capital inicial
debía ser ahora de alrededor de 1.200 millones de dólares. Resulta
absolutamente increíble que el capital haya disminuido.
IV.- NUESTRA PRESENTACIÓN ANTE LA CSJN
Ante tal absurdo panorama, decidimos efectuar una presentación directa ante
la Corte Suprema de Justicia de la Nación (Expediente L-1159/05), en la que
reclamábamos la intervención urgente y extraordinaria del más alto Tribunal
de Justicia argentino, al margen de la formalidad estrecha de las normas
procesales. Acompañamos copia de dicho escrito, en el que esa H. Comisión
podrá ver nuestra argumentación basada en cuestiones de alto valor e interés
nacional, tanto en el terreno moral, como en el jurídico, en el político y
en el social. La Corte, sin entrar a considerar nuestra profusa y bien
fundada argumentación, rechazó nuestro pedido con un escueto fallo del
20-09-05, aduciendo que el caso no es de su competencia formal.
En la copia de nuestros escritos judiciales (el de denuncia y el de
presentación ante la Corte), que acompañamos, V. H. podrá encontrar otros
antecedentes de este escandaloso caso.
V.- PRUEBA
INSTRUMENTAL:
1.- Copia de nuestra denuncia ante el Juzgado Criminal y Correccional
Federal Nº 7.
2.- Copia de nuestra presentación ante la CSJN.
3.- Copia de la cédula por la cual la CSJN nos notifica su rechazo de
nuestra presentación.
TESTIMONIAL:
Ofrecemos la declaración testimonial de:
1.- Daniel Osvaldo Gatti, periodista, con domicilio en calle Barberia 614,
Río Gallegos, Santa Cruz.
2.- Omar Hallar, diputado provincial de Santa Cruz, con domicilio en la
Legislatura Provincial, Río Gallegos, Santa Cruz.
VI.- PETITORIO
Ante la negativa de la Justicia Federal, de la Justicia provincial de Santa
Cruz y de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a oír nuestra legítima y
fundada denuncia y tratarla, la importancia vital que revisten para la salud
de la República los gravísimos hechos denunciados por nosotros, y la
ausencia de toda instancia local que nos permita dar debido curso a tal
denuncia criminal, ocurrimos en búsqueda de justicia ante esa H. Comisión en
uso de las facultades que nos reconoce el art. 8º-Garantías Judiciales de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos-Pacto de San José de Costa Rica,
para que se reclame al Estado Nacional argentino lo siguiente:
1.- Que se haga público el fallo del juez provincial de Santa Cruz Dr.
Santiago Lozada.
2.- Que algún Tribunal de Justicia argentino acoja nuestra denuncia e
investigue debidamente la suerte corrida por los cuantiosos fondos de Santa
Cruz girados al exterior y aún no repatriados. En particular, solicitamos se
investigue:
a) El importe originalmente salido al exterior de la Tesorería de la
Provincia de Santa Cruz.
b) La fecha de esa salida.
c) La individualización de cada una de las entidades financieras que
recibieron los depósitos.
d) Las razones por las cuales se las eligió.
e) El tipo de depósito efectuado.
f) Sus fechas de conformación.
g) Sus plazos de vencimiento.
h) Las personas físicas o jurídicas que figuran como titulares de los
depósitos.
i) Los importes depositados (cantidades y moneda).
j) En el caso de existir alguna diferencia entre el importe originalmente
salido de Santa Cruz y el depositado, las aclaraciones correspondientes.
k) La modalidad de pago o acreditación de los intereses.
l) Las tasas de interés pactadas según el comprobante del depósito.
m) Las tasas de interés que a las fechas de los depósitos eran ofrecidas,
por la entidad financiera que los recibió, a otros interesados en realizar
transacciones similares a la concretada por Santa Cruz.
n) Las tasas de interés que, a la fecha del depósito, eran ofrecidas por
otras entidades financieras a otros interesados en realizar transacciones
similares a la efectuada por Santa Cruz, con un nivel de riesgo igual o
parecido al asumido por la depositante.
o) En el caso de existir diferencias entre la tasa de interés pactada por
Santa Cruz y las tasas de interés de mercado para operaciones similares
efectuadas en la misma fecha, las explicaciones del caso.
p) Para cada pago de intereses o de amortización del capital realizado por
la entidad financiera, su importe, moneda y fecha.
q) Para cada cobro de intereses o de amortización del capital contabilizado
por Santa Cruz, su importe, moneda y fecha.
r) En el caso de existir diferencias entre los intereses o amortizaciones
pagados por la entidad financiera y los recibidos por la Provincia de Santa
Cruz, las aclaraciones del caso.
Dios guarde a Vuestra Honorabilidad.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular