[R-P] EEUU organiza su ministerio de colonias
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Sab Mayo 28 08:50:55 MDT 2005
[Consecuencia inexorable de la caída de la URSS. Estamos retornando
a 1913. Tenía razón León Trotsky cuando decía que la defensa de la
URSS tenía que ser una bandera de todos los revolucionarios.]
Gentileza de la lista Red Simón Bolívar
Bush revela sus planes para crear una oficina colonial de EE.UU.
Se llamará Oficina de Reconstrucción y Estabilización y tendrá como
función completar la obra de sus invasiones armadas
Bush revela sus planes para crear una oficina colonial de EE.UU.
Bill Van Auken (WSWS/Rebelión)
El gobierno de EE.UU. está creando una agencia permanente encargada
de la consolidación acelerada del control de EE.UU. en países
expuestos a la agresión militar de Washington. Fue el mensaje
esencial del presidente George W. Bush en un discurso del miércoles
ante un público republicano en Washington.
Anunció que su gobierno propone 100 millones de dólares en el
presupuesto del próximo año para un nuevo fondo de "reacción a
conflictos" y 24 millones de dólares para una nueva Oficina de
Reconstrucción y Estabilización dentro del Departamento de Estado.
Esta oficina incluirá un "Cuerpo de Reacción Activa" compuesto de
especialistas en asuntos exteriores del gobierno, así como asesores y
contratistas privados.
Bush cubrió esta nueva iniciativa con el manto de la democracia.
"Vemos el ascenso de una nueva generación cuyos corazón arden por la
libertad - y la tendrán", declaró. Lo que tendrán en realidad, sin
embargo, y lo que prepara la administración de EE.UU., es más guerra.
El presidente escogió una audiencia receptiva a sus opiniones para
dar a conocer su plan: el Instituto Internacional Republicano, parte
constitutiva de la Fundación Nacional por la Democracia (NED, en sus
siglas en inglés). La NED fue creada hace más de 20 años para
utilizar al Partido Republicano, a los demócratas, al gran dinero y a
la burocracia sindical de AFL-CIO como conductos para financiar lo
que antes era suministrado clandestinamente por la CIA a fin de
desestabilizar a gobiernos extranjeros o promover movimientos
patrocinados por EE.UU.
El título de la nueva agencia: "Reconstrucción y Estabilización",
presupone obviamente actos de destrucción y desestabilización, que
han de ser realizados por sus homólogos en el Pentágono y en los
servicios de inteligencia estadounidenses.
Habría que subrayar que el financiamiento anual para las operaciones
globales de este nuevo esfuerzo supuestamente altruista de EE.UU. -
124 millones de dólares - es apenas una septuagésima parte del monto
de las más recientes asignaciones de "emergencia" para las continuas
operaciones militares en Irak y Afganistán.
Bush afirmó que el ímpetu para la nueva agencia - con su capacidad de
enviar equipos civiles de ocupación a cualquier parte del mundo -
provino de la experiencia de la invasión de Irak por EE.UU.
"Saben, una de las lecciones que obtuvimos de nuestra experiencia en
Irak es que aunque es posible desplegar rápidamente personal militar
en cualquier parte del mundo, no pasa lo mismo con civiles del
gobierno de EE.UU.", dijo Bush. Elogió a funcionarios de EE.UU. por
realizar un "sorprendente trabajo bajo circunstancias extremadamente
difíciles y peligrosas", y agregó: "Pero el proceso de reclutar y
dotar de personal a la Autoridad Provisional de la Coalición fue
prolongada, y difícil."
Todo esto no son más que mentiras y deformaciones. Los problemas
esenciales que confrontó la autoridad de ocupación estadounidense de
Irak no resultaron de la falta de un "cuerpo de reacción rápida",
sino de la resistencia del pueblo iraquí y del carácter criminal de
toda la empresa.
El personal de la Autoridad Provisional de la Coalición no fue
seleccionado por su experiencia - el conocimiento de la región, la
fluidez en árabe y la experiencia gubernamental eran algo sospechoso
para la administración Bush - sino por su lealtad incondicional hacia
el presidente.
Muchos de los jóvenes ignorantes que obtuvieron puestos de autoridad
en los ministerios iraquíes fueron reclutados utilizando currículos
enviados al think-tank derechista, la Heritage Foundation.
Las novatas fuerzas de seguridad iraquíes fueron colocadas bajo la
tutela nominal de Bernard Kerik, ex guardaespaldas y ex inspector de
policía plagado de escándalos en la ciudad de Nueva York.
El objetivo primordial en Irak no fueron ni la "reconstrucción" ni la
"estabilización", sino el saqueo de la economía del país y el
establecimiento de un firme control de EE.UU. sobre sus reservas
estratégicas de petróleo.
Esto debía realizarse a través de la privatización de las empresas
económicas de Irak, sus servicios públicos y, sobre todo, de una
parte decisiva de su sector petrolero. El catastrófico deterioro de
todos los principales índices sociales citados en el reciente informe
publicado por el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas, pone a la
luz la vil realidad de que las autoridades de EE.UU. no han
reconstruido la infraestructura de Irak destrozada por la guerra.
Pero han sido hábiles en el saqueo y la privatización.
A comienzos de este año, un informe especial del inspector general
reveló que la autoridad de ocupación de EE.UU. no pudo rendir cuenta
de unos 9.000 millones de dólares que fueron supuestamente gastados
en la reconstrucción.
En un informe del viernes citando entrevistas con antiguos
funcionarios de la ocupación de EE.UU. y memorandos internos, Los
Angeles Times enfocó el mes de junio de 2004, cuando la Autoridad
Provisional de la Coalición fue formalmente disuelta y se instaló un
régimen títere iraquí.
"Junio de 2004 ha emergido como un mes en el que tanto el dinero como
el rendimiento de cuentas fueron tirados por la ventana - algo como
una liquidación de Barney's en el Lejano Oeste, con EE.UU. en el
papel del comprador frenético, dejando que los iraquíes paguen la
cuenta", señala el artículo.
The Times informa que la autoridad expidió más de 1.000 contratos ese
mes, el doble de la cantidad mensual normal. El dinero - malgastado,
malversado y robado - fue extraído de cuentas compuestas de ingresos
del petróleo iraquí y de activos bloqueados del régimen de Sadam
Husein. Esos fondos fueron transferidos en gran parte a contratistas
militares de EE.UU., con algunos sobornos para miembros corruptos del
gobierno títere iraquí.
El robo de fondos iraquíes y estadounidenses es tan astronómico que
el gobierno se ha visto obligado a lanzar una investigación criminal
por presunta malversación de fondos por parte de funcionarios
estadounidenses en conexión con unos 100 millones de dólares de los
fondos desaparecidos destinados a proyectos de reconstrucción.
La privatización ha sido asegurada, por lo menos en el papel. El
único logro innegable de la autoridad de ocupación bajo el procónsul
estadounidense Paul Bremer fue una revisión del código legal iraquí
que, por primera vez en alguna parte del mundo árabe, permite la
propiedad extranjera de un 100% de las empresas iraquíes. Unas 200
empresas de propiedad estatal están ahora destinadas a la
privatización o liquidación por capital extranjero, resultando en la
eliminación de cientos de miles de puestos de trabajo.
Se espera que en el curso de este año el ministerio de industrias
iraquí colocará a sectores de la industria pesada, plantas
petroquímicas, refinerías de azúcar y otras empresas en la plataforma
de subastas. El problema, sin embargo, es la incapacidad de los
militares de EE.UU. de aplastar la resistencia a la ocupación que ha
hecho que pocos capitalistas extranjeros estén dispuestos a invertir
en el país, por favorables que sean las condiciones.
Esencialmente, la nueva Oficina de Reconstrucción y Estabilización
(ORS, en sus siglas en inglés) de Bush deberá realizar el mismo
proceso en otros países objetivo, pero con más eficiencia. Para el
gobierno de EE.UU. "estabilización" significa sobre todo la represión
de toda resistencia a la dominación de EE.UU. "Reconstrucción", por
otra parte, es una palabra de código para la demolición de todo
obstáculo a la explotación de los recursos del país por el
capitalismo estadounidense.
Esto fue explicado por Carlos Pascual, el antiguo embajador de
EE.UU. en Ucrania que fue escogido para dirigir la ORS, en un
discurso en octubre pasado.
"Al mismo tiempo que se está estabilizando, hay que pensar en la
etapa siguiente, que en muchos casos es destrozar lo antiguo", dijo
Pascual a una audiencia reunida por el Centro de Estudios
Estratégicos e Internacionales en Washington. En primer lugar en su
lista de "antiguas" estructuras que deben ser "destrozadas" están
"las empresas de propiedad del estado que crearon una economía no-
viable". Reiteró: "Tenemos que confrontar estos temas e involucrarnos
en un proceso de destrozar lo antiguo si vamos a liberar las fuerzas
de la apertura y de la competencia."
No puede sorprender por lo tanto, que el ímpetu para la nueva Oficina
de Reconstrucción y Estabilización de Bush provenga del Pentágono.
Los militares creen que han pagado un precio importante por la vil
corrupción y criminalidad que dominan el manejo de la ocupación
iraquí por la administración Bush. Estas características han ayudado
a paralizar la restauración de servicios básicos, alimentando aún más
la furia iraquí contra las fuerzas de EE.UU. Los generales ven la
necesidad de una estructura más profesional no sólo en Irak, sino
como parte integral de los preparativos para nuevas guerras
preventivas orientadas a imponer la hegemonía de EE.UU. en áreas del
globo de importancia estratégica y ricas en recursos.
En un informe publicado el verano pasado, el Consejo de Ciencia de
la Defensa del Pentágono aconsejó: "No es probable que las
expediciones militares de EE.UU. a Afganistán e Irak sean las últimas
de su clase. Las fuerzas armadas de EE.UU. son extremadamente capaces
de proyectar la fuerza y lograr una victoria militar convencional.
Pero el éxito en el logro de los objetivos políticos de EE.UU.
involucra no sólo el éxito militar, sino también el éxito en las
operaciones de estabilización y reconstrucción que vienen después de
las hostilidades".
El informe, intitulado "Transición hacia y después de las
hostilidades", continúa: "Para países en los que el riesgo de
intervención de EE.UU. es elevado - llamados "maduros e importantes"
en este informe - el presidente del Consejo Nacional de Seguridad
(NSC) dirigiría la iniciación de un sólido proceso de planificación".
Según informes publicados, el Pentágono y las agencias de
inteligencia de EE.UU. ya han preparado una lista de observación
secreta de 25 países "maduros e importantes". El Consejo Nacional de
Inteligencia ha sido colocado a cargo de revisar esta lista cada seis
meses, mientras que la nueva Oficina de Reconstrucción y
Estabilización sería responsable junto con el Pentágono de la
elaboración de planes detallados para la invasión y ocupación por
EE.UU.
Las identidades de los países en la lista siguen siendo
confidenciales, pero se informa que se concentran fundamentalmente en
las regiones clave productoras de petróleo en Medio Oriente, la
cuenca caspia y África Occidental. No se sabe si también se incluye a
productores latinoamericanos como México y Venezuela.
Aunque da consejos sobre cómo preparar mejor la toma por EE.UU. de
los países que están en la mira, el estudio del Pentágono incluye una
advertencia. Señala que, con fuerzas de EE.UU. ya involucradas en
operaciones semejantes en Irak, Afganistán y, en menor grado, en los
Balcanes, y con la perspectiva de que esos despliegues continúen en
años por venir, los recursos militares se encuentran peligrosamente
bajo presión.
"La historia indica que la estabilización de sociedades
relativamente ordenadas, sin objetivos ambiciosos, puede necesitar 5
soldados por mil personas indígenas", señala el estudio, "mientras
que la estabilización de sociedades desordenadas, con objetivos
ambiciosos que involucran un cambio cultural duradero, puede requerir
20 soldados por mil personas indígenas.
Esa necesidad, con el requerimiento cumulativo de mantener recursos
humanos para entre tres y cinco operación de estabilización
coincidentes, como mencionamos anteriormente, presenta un formidable
desafío."
Considerando la ratio mencionada, EE.UU. debería tener cerca de
cuatro veces más soldados que los desplegados actualmente en una
"sociedad desordenada" como Irak.
"Actualmente, gran parte de nuestra atención se concentra en el área
general de Medio Oriente", declaró Bush en su discurso del miércoles,
"porque veo que 60 años de excusas y ajustes de las naciones
occidentales a la falta de libertad en esa región no hicieron nada
para nuestra seguridad."
La selección de palabras es significativa. ¿Por qué 60 años? Esto
abarca el período de existencia de estados nacionales nominalmente
independientes en la mayor parte de Medio Oriente. Antes del fin de
la Segunda Guerra Mundial, estaban dirigidos por el imperialismo
británico - y, en menor grado, por otras importantes potencias
europeas - como una colección de mandatos, protectorados y estados
títere.
En su segundo período, la administración Bush ha comenzado a pasar
de la justificación del militarismo de EE.UU. en el exterior en
nombre de la guerra global contra el terrorismo a la de una supuesta
cruzada mundial de EE.UU. por la "libertad" y contra la "tiranía".
Insistió en este tema en su discurso en Washington, declarando que
su administración tiene una "estrategia avanzada de libertad en Medio
Oriente". En realidad, de lo que se habla aquí es de un impulso
regresivo para restaurar la dominación colonial, esta vez por el
imperialismo de EE.UU. La única "libertad" que Washington está
interesado en promover es la de la oligarquía financiera de EE.UU.
para apoderarse del control de la riqueza y de los mercados en todo
el mundo.
El verdadero pensamiento de la Casa Blanca de Bush respecto a este
proyecto fue detallado por uno de sus columnistas favoritos: Max
Boot, en un artículo de opinión publicado el mes pasado. "A fin de
estar mejor preparados para la próxima vez - y sí, habrá una próxima
vez - Washington debe crear una agencia gubernamental de EE.UU.
específicamente encargada de reconstruir países destrozados por la
guerra", escribió Boot.
"Estados Unidos necesita su propia versión de la Oficina Colonial
Británica para la era postimperial."
Continuó: "La reciente decisión de establecer una Oficina de
Reconstrucción y Estabilización dentro del Departamento de Estado es
un buen comienzo".
(Traducido para Rebelión por Germán Leyens)
27/5/05
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
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"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
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