[R-P] Los imprescindibles apátridas Info 102
José María Cavalleri
ingcavalleri en hotmail.com
Vie Mayo 27 08:16:18 MDT 2005
Los imprescindibles apátridas
Por Gustavo Calleja*
Resumen: El fallo del CIADI, multando a la República Argentina
por los supuestos perjuicios sufridos por empresas transnacionales,
abre la polémica sobre la gestión del conflicto por parte del Gobierno
Nacional,
en particular sobre la actitud de no denunciar los tratados bilaterales de
inversiones,
que habilitaron el arbitraje del CIADI, a cuyo asesoramiento contribuyen los
apátridas,
exfuncionarios, abogados y expertos argentinos.
En el marco de la celebración del 25 de mayo y ante la ofensiva de las
empresas transnacionales contra nuestro país, el MORENO quiere reafirmar su
posicionamiento en la defensa de los intereses nacionales.
A continuación del artículo de Gustavo Calleja,
se transcriben dos artículos de la prensa nacional que individualizan
a quienes colaboran con el CIADI.
Paralelamente con el dictado del primer fallo adverso a los intereses
argentinos ante el Tribunal de Arbitraje del Banco Mundial -el CIADI-
aparecieron los nombres de ciudadanos argentinos que declararon ante el
mismo como testigos propuestos por las empresas extranjeras, como también
los nombres de los estudios jurídicos que las defienden. Falta conocer
quienes fueron los colaboradores elegidos por el Ministerio de Justicia para
defendernos y, obviamente, conocer las opiniones que vertieron al respecto.
También debe el Gobierno explicarnos cuál es la causa por la que no denuncia
los tratados bilaterales que permiten este tipo de recurrencia arbitral y
si, además de publicitar directa o indirectamente los nombres de los
testigos, tiene pensado aplicarles las disposiciones pertinentes del Código
Penal.
Según el Diccionario de la Real Academia Española, "Apátrida" significa "sin
patria" y también "dícese de la persona que carece de nacionalidad". Esa
obra, considera a la "Patria" como la "Tierra natal o adoptiva ordenada como
nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos,
históricos y afectivos". El poeta y prócer cubano y americano José Martí,
quien fuera también maestro del modelo iberoamericanista, escribió estos
versos, que comparto:
"El amor madre a la patria
No es el amor ridículo a la tierra
Ni a la hierba que pisan nuestras plantas
Es el odio insensible a quien la oprime
Es el rencor eterno a quien la ataca"
Desde 1810 en adelante, nuestra patria fue atacada y oprimida; hoy, somos
una colonia: vivimos en la pobreza, no tenemos sueños colectivos, carecemos
de poder de decisión propio y las riquezas que generamos se van al exterior.
A los grandes próceres -San Martín, Moreno, Belgrano, Castelli, Monteagudo,
Güemes…- los tenemos en el bronce, pero perdimos sus ideas. Cuando nos
sacamos a la "madre patria" de encima apareció la "abuela patria" y, más
recientemente, reducida ésta en su rol de potencia, nos encontramos con su
"hija putativa" y como si esto fuera poco, reapareció la "madre patria", tan
soberbia, insensible y corrupta como siempre, pero que en lugar de enviarnos
sus ejércitos nos conquista con sus empresas: Repsol, Telefónica, Gas
Natural Ban, etc. La historia nos muestra que cambiaron los dominadores,
pero ninguno de ellos pudo prescindir de los apátridas.
Nada de eso hubiese sido posible por la sola acción de la extranjería:
siempre contaron con sus socios minoritarios de adentro, es decir, los
apátridas. Leandro Alem tenía claro que en la Argentina existían dos
ideologías: la de aquellos que la deseaban soberana e independiente,
integrada por hombres que vivieran dignamente y en plena libertad y la de
quiénes siempre pensaron solamente en sus bienes materiales poniendo,
indefectiblemente, al Estado al servicio de sus negocios particulares, es
decir, los apátridas.
El abrazo de Perón y Balbín, no sólo tuvo importancia para cerrar un pasado
de desencuentros, pues el inaugurar una comunión de ideas populares y
nacionales, significaba la marginación de los oligarcas y vendepatrias, o
sea, de los apátridas. El pacto concertado por Menem -continuado por todos
los gobiernos que lo sucedieron, incluido el actual- con los grandes grupos
económicos mayoritariamente multinacionales, dentro de un esquema preparado
por los países centrales y los organismos internacionales, nos sigue
mostrando a los apátridas en situación privilegiada y consolidada, en su
carácter de socios locales y minoritarios de ese conjunto de empresas e
instituciones que llamamos el establishment. Es imposible el mantenimiento
del sistema dependiente sin la presencia de los apátridas.
En esta última etapa, estos personajes perversos, "encantados" por el
"cuento" universal de la globalización, fueron los ejecutores de la creación
e implantación de un modelo socioeconómico de dependencia, cuyo ejercicio
del poder se vale de un Estado pobre e impotente, pero al que no vacilaron
en utilizar en su camino hacia la obtención del lucro exponencial, sin
respetar barreras morales ni legales. Tampoco olvidemos que el único gesto
de sentido "solidario" que mostraron durante los momentos más álgidos de la
crisis que vivimos, actuando en su rol de abrepuertas y voceros de las
multinacionales, consistió en el ofrecimiento de "préstamos patrióticos" a
la tasa más alta del mundo. Los apátridas, especialmente los energéticos,
tienen una sensibilidad especial ante los padecimientos de la mayoría de sus
compatriotas.
Nuestra historia nos muestra que la política de los apátridas consistió
siempre en dirigir procesos destinados a comprarle al Estado, a precios de
remate, sus mejores activos y, posteriormente, ya descapitalizados,
endeudados y ante la ineludible obligación de invertir, volver a vendérselos
a precios fabulosos. Asimismo ante la reciente aparición de grupos
supuestamente integrados por capitales argentinos de origen desconocido e
inexplicable, cabe preguntarnos si no estaremos ante la aparición de una
nueva especie de apátridas, cuyo pasado reciente los mostró al servicio de
las beneficiarias del corrupto proceso privatista y desregulador.
Terminando con Martí, puedo afirmar que ningún apátrida será enterrado de
cara al sol. Decía el poeta en sus Versos Sencillos:
"Yo quiero salir del mundo por la puerta natural
En un carro de hojas verdes ha morir me han de llevar
No me pongan al oscuro a morir como un traidor
Yo soy bueno y como bueno, moriré de cara al sol"
*Gustavo Calleja es vicepresidente del MORENO y director del Instituto de
Energía e Infraestructura de la Fundación Illia.
_________________________________________________________________
MSN Amor: busca tu ½ naranja http://latam.msn.com/amor/
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular