[R-P] Tres sobre la relacion con "el imperialismo brasileño"

INFOR-MET rmermet en yahoo.com.ar
Mar Mayo 3 06:04:48 MDT 2005


El diablo siempre mete la cola. Tal como venimos
alertando desde RP, y ha sostenido con insistencia
Julio FB en su obra sobre las relaciones históricas
entre Peron y Getulio, cada vez que la unidad avanza,
el imperio mete la cola, y actuando sobre el más
débil, le sopla al oido, la vieja tésis divisionistas
del "hegemonismo" , el "expansionismo", el "Anschluz"
de su socio, etc, y como lamentablemente, el número de
tontos es infinito y como la cosecha de cafe "nunca se
acaba", la palanca encuentra un punto de apoyo, y la
prensa comercial, solícita agrega su gota de ácido en
la llaga...

Malas noticias para todos. Van tres.

Rolo
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TENSION BILATERAL: ALTERNANCIAS EN EL HUMOR DEL
GOBIERNO ARGENTINO

Lejos de Brasil y cerca de Estados Unidos

Oscar Raúl Cardoso. 
ocardoso en clarin.com


No es una novedad para los historiadores de la región:
en los días buenos, los argentinos nos reconciliamos
con la idea de que Brasil, el vecino gigante, es una
gran país. Pero en otros, decididamente malos, apenas
si estamos dispuestos a conceder que es un país
grande.

La política exterior del Gobierno de Néstor Kirchner
parece atravesar ahora algunos de esos días malos y
uno de los problemas inveterados de esto es que en
toda esta alternancia del humor argentino, Brasil
sigue siendo la misma nación.

Se sabe ahora, según fuentes inobjetables, que el
canciller Rafael Bielsa tiene al menos tres equipos de
gente de su confianza analizando en el Ministerio los
contenidos de lo que se anuncia como una nueva
política para con Brasil: uno de ellos está abocado a
la situación económica bilateral, otro dedicado a
identificar las posibles demandas de Buenos Aires a
Brasilia que el Gobierno de Kirchner cree que son
impostergables y, por último, el que estudia
consecuencias y duración de un posible
"distanciamiento" del socio.

Debería traer tranquilidad el hecho de que los
diplomáticos de carrera que integran estos grupos sean
los encargados de ponderar cuestiones tan sensibles.
No es necesariamente así. La burocracia del Ministerio
de Relaciones Exteriores practica una curiosa forma de
antiimperialismo: agita su retórica cuando se trata de
Brasil, pero cuando le anuncian la visita de un
enviado de Washington comienzan de inmediato a
ajustarse el nudo de la corbata y a ensayar sonrisas
obsequiosas. Varios de los diplomáticos, antes
hermenautas del menemismo, tienen hoy el oído de
Bielsa.

Un dato interesante que suelen mencionar los allegados
a la conducción político-burocrática del Mercosur que
ejerce Eduardo Duhalde, ámbito en el que este
revisionismo oficial no cayó bien.

Recuerdan ahora una monografía escrita por un ex
embajador de Brasil en la Argentina, José Botafogo
Gon©alves, una de cuyas tesis sobre la relación
bilateral es que cada uno de los países, cuando es
aquejado por un sentimiento de debilidad, tiende a
alejarse del otro y a recostarse en Washington.

Duhalde, dicen, le obsequió un ejemplar del trabajo a
Bielsa, aunque ahora creen que el canciller no tuvo
tiempo para leerlo.

Un dato interesante, difícilmente atribuible a la
casualidad, es que el canciller eligió estos días de
avispero bilateral revuelto para publicar —en las
páginas de este diario— una nota intentando
reivindicar la estancada negociación del ALCA. No fue
el mejor momento, por cierto. Contrariamente a los
sólidos argumentos que suele emplear, este trabajo de
Bielsa tiene añejos ecos del pensamiento alfonsinista.
Sostuvo el canciller la visión de un ALCA
"principista", cuando es evidente que como en toda
negociación que mezcla política y comercio la zona de
libre comercio es esencialmente sobre intereses y, en
este caso particular, es sobre los de Estados Unidos.

Otro tema extraño es el de la Unión Sudamericana.
Aunque Brasilia aun no acusa recibo público del
aspaviento argentinos, ha habido llamados para
recordar que el canciller Celso Amorin invitó a Buenos
Aires a participar de la gestión por la crisis
institucional en Ecuador y que no encontró aquí mayor
entusiasmo.

Como en los grandes debates de política exterior en
este entuerto bilateral se mezclan idealismo y
realismo. El problema más serio es si vamos a ser
"realistas" con Brasil e "idealistas" con Washington
porque, quizá como ahora, dentro de dos años haya que
revisar lo que no resultó.
TENSION BILATERAL: ENTREVISTA CON EL PRINCIPAL ASESOR
EN TEMAS INTERNACIONALES DE LULA

"Esto no puede resolverse en la Bombonera o el
Maracaná"







Lo dijo Marco Aurelio García. Agregó que las
diferencias no deben saberse por la prensa.





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Eleonora Gosman. SAN PABLO. CORRESPONSAL
egosman en clarin.com






Las divergencias entre Argentina y Brasil "no pueden
resolverse ni en la Bombonera ni en el Maracaná". Con
esta frase bien gráfica, Marco Aurelio García, asesor
del presidente Lula da Silva en cuestiones
internacionales, consideró que hay un sesgo de
rivalidad casi futbolística que las autoridades
argentinas "imprimen" a las relaciones bilaterales. El
funcionario, de gran influencia en el trazado de la
política sudamericana de Brasil, reconocía, sin
embargo, ante Clarín: "No hay Unión Sudamericana sin
una alianza estratégica entre argentinos y
brasileños".

García, a quien en el Palacio del Planalto (Casa de
gobierno) lo califican de "mejor amigo" de los
argentinos, señaló ante esta corresponsal que "no es
bueno que haya tanta susceptibilidad" entre Buenos
Aires y Brasilia. "Si Argentina se siente incómoda con
gestos brasileños, como sugieren las declaraciones
registradas en su diario, debería hablarlo con el
gobierno brasileño".

Lo que más le sorprendió es que las diferencias "se
planteen a través del periodismo". Según García, "los
sentimientos del gobierno brasileño respecto del
argentino son de absoluta proximidad. Y hacemos todos
los esfuerzos para mantener esa amistad".

—La diplomacia argentina cuestiona la tendencia de
Brasil a asumir liderazgos sin medir costos…

—Brasil no pretende imponer liderazgos. Pero lo real
es que no puede quedar paralizado. Nosotros vamos a
avanzar en la defensa de nuestros intereses. Vea por
ejemplo el caso de la ONU. Ahí tenemos diferencias con
la Argentina sobre cómo reformar el organismo y el
Consejo de Seguridad, para democratizarlo. Cada uno
tiene su visión, pero lo que no es verdad es que
nosotros usemos la Comunidad Sudamericana de Naciones
(creada el año pasado) para conseguir un asiento
permanente en el Consejo.

—Se dice que Brasil trató el tema de Ecuador sin
fijarse en qué pensaban otros países...

—Mire, la Comunidad Sudamericana (que se reunió hace
unos días en Brasilia sin la presencia del canciller
Rafael Bielsa) tenía que tomar una iniciativa respecto
de Ecuador, un asunto que supera la esfera del
Mercosur. Yo estuve cuando el canciller Celso Amorim
se comunicó con Bielsa. Y éste acordó que habría una
representación argentina en la misión de la Comunidad
Sudamericana a Ecuador.

Marco Aurelio García, quien es, además, un dirigente
histórico del Partido de los Trabajadores, estuvo
reunido el viernes pasado en Montevideo con la primera
dama Cristina Kirchner y el jefe de Gabinete Alberto
Fernández. Según el asesor de Lula, "en el encuentro
hubo un clima de colaboración, muy cordial, donde
discutimos mucho de las relaciones entre Argentina,
Brasil, Chile y Uruguay. Tanto es así que decidimos
armar una nueva cita en Buenos Aires para el 20 de
mayo. La está preparando Chacho Alvarez". García
sugirió que por eso se sintieron tan sorprendidos con
los cambios de humor de la diplomacia argentina. 

García dijo que Brasil defendió a la Argentina en el
Fondo Monetario Internacional. "No es cierto que
exista una falta de apoyo de Brasil a la Argentina en
el FMI. En la última reunión, en Washington (a
mediados de abril), el ministro Antonio Palocci quedó
aislado al ser el único que defendió a la Argentina". 

Sobre las diferencias comerciales y las asimetrías
entre los dos países, García admitió: "Tenemos
asimetrías y somos conscientes de eso. Pero el
gobierno brasileño quiere que se resuelvan de la
manera más rápida y eficiente posible.


TENSION BILATERAL: DEFINICIONES DEL CANCILLER EN
WASHINGTON
Bielsa admitió diferencias con Brasil y ausencia de
respuestas







Entre otros puntos, reiteró que Argentina no obtuvo
aún una reacción apropiada al planteo de Lavagna para
resolver asimetrías comerciales. Y marcó diferencias
sobre cómo encarar las crisis de la región.



 
Ana Baron. WASHINGTON. CORRESPONSAL
abaron en clarin.com






El canciller Rafael Bielsa admitió ayer que hay
tensiones en la relación con Brasil y ratificó que la
Argentina aún espera una respuesta a la propuesta de
equilibrar el comercio y resolver las "asimetrías
económicas". Ya había indicado: "Siempre la relación
entre dos vecinos es compleja." 

La política argentina hacia Brasil fue, de hecho, uno
de los temas abordados el pasado fin de semana durante
el "retiro intelectual" que Bielsa tuvo en Washington
con seis embajadores políticos, junto a quienes
analizó toda la agenda exterior.

Preguntado sobre si habría un endurecimiento hacia el
"socio estratégico", uno de los participantes en esa
reunión sólo atinó a decir: "Espere y verá." En
principio, aseguran, ayer no hubo contactos
bilaterales y no está prevista ninguna reunión. Pero
el 10 de mayo, Kirchner deberá viajar a Brasilia a la
cumbre de Sudamérica con la Liga Arabe y nadie sabe
cómo será el clima con Lula, su anfitrión.

Bielsa accedió a un diálogo con Clarín en uno de los
salones de la OEA, adonde asistió a la elección del
chileno José Miguel Insulza como secretario general. 

—¿Cuáles problemas generan tensión con Brasil?

—Una diferencia fue la candidatura de Luis Felipe de
Seixas Correa a la OMC. Nosotros comprometimos nuestro
apoyo al candidato uruguayo, Carlos Pérez del
Castillo, seis meses antes de que la candidatura de
Seixas Correa, que es un excelente profesional, fuese
oficializada. Cuando el gobierno de Tabaré ratificó su
candidatura, Argentina no hizo más que honrar su
palabra. 

—¿Qué pasó con Ecuador?

—Ante la fluidez de los acontecimientos en Ecuador,
Argentina planteó que la OEA, el Grupo Río y la
Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) debían
expresarse con una sola voz y un solo contenido. Ese
mismo miércoles a la mañana hablé con Amorim. Llegamos
a un acuerdo, pero a las seis de la tarde el
comunicado que apareció era de la CSN, sin la
intervención del Grupo Río ni la OEA. El problema es
que entre que hablé con él y la emisión del comunicado
ya había hablado con seis colegas en la región, a los
cuales les había transmitido lo acordado a la mañana.
A eso yo lo llamo una situación un poco desordenada y,
en el medio, ingresaron otros factores al comunicado
que tuvieron mucho más en cuenta el lugar de emisión
del mismo (Brasil) que los problemas que había en
Ecuador. Argentina en ese mismo momento tomó la
decisión de remitir su actuación al ámbito
hemisférico, que es la OEA, y de ahí no nos apartamos.

—¿Está en contra de la CSN?

—Pensamos que todavía hay mucho por hacer en materia
institucional en el Mercosur. Básicamente, lo que
establece el Tratado de Asunción, que habla de la
coordinación macroeconómica. Es muy razonable poner la
vara en 2,10 metros, pero primero hay que saltar 1,40.
Sobre todo, cuando hemos invertido 14 años.

—¿Empezar por el Mercosur?

—No. Hay que continuar por el Mercosur, porque ya
hemos empezado y esa otra nueva instancia habrá de ser
institucionalizada, sin duda, cuando la madurez del
proceso lo indique. La tarea prioritaria que tiene en
su agenda Argentina es que se cumplan las medidas para
eliminar asimetrías en el Mercosur propuestas por el
ministro de Economía, Roberto Lavagna, hacia fines del
año pasado. Hasta el día de hoy este documento no ha
recibido una respuesta satisfactoria. Nosotros vamos a
seguir insistiendo, ya que lo que estamos pidiendo no
es ni más ni menos que el cumplimiento de una norma,
como lo indica el tratado de Asunción que dio origen
al bloque.

Ayer, por los corredores de la OEA había comentarios
sobre la tensión y comparaciones con otros países. "La
canciller de Paraguay califica a Brasil de
atropellador", comentó un diplomático a Clarín. 

"Lo que pasa es que Brasil no se da cuenta de que para
tener liderazgo, los liderados deben aceptarlo. Y ése
no esta siendo el caso", agregó el diplomático, que
también destacó que había escuchado hablar a Bielsa de
la hiperkinesia diplomática brasileña, que no respeta
los intereses nacionales de cada país.


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