[R-P] E. Lacolla: "Jugando con la verdad"
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Jue Mar 17 07:16:31 MST 2005
BUENOS AIRES, 17(PSI).- "JUGANDO CON LA VERDAD".
El título corresponde a la nota del periodista y escritor Enrique
Lacolla, publicada en la edición del domingo 13 de marzo, del
matutino "La Voz del Interior" de la ciudad de Córdoba. La
profundidad y actualidad del análisis del colega nos motiva a darla a
conocer a nuestros abonados.
"La caída de la Unión Soviética (URSS) en 1992 abrió una crisis
mundial que ha puesto a todos los habitantes del globo frente a un
proceso de transición significado por dos datos esenciales. El
primero, la liquidación de las esperanzas más o menos utópicas que se
depositaban en la posibilidad de instaurar un mundo fundado sobre
pautas que en algún momento podían llegar a ser racionales. El
segundo, la reconfiguración del sistema capitalista, sostenido por la
nueva revolución tecnológica y propulsado por las políticas
neoliberales y neoimperialistas.
Estamos viviendo la plena manifestación de esta última tendencia. A
partir del atentado contra las Torres Gemelas en Nueva York, el 11 de
setiembre de 2001 (11-S), el sistema soltó el freno. Y el mundo se
convirtió en una jungla a una escala sin precedentes. El bienestar,
la civilización, la estabilidad, que más o menos podían discernirse
como posibles hasta entonces, se convirtieron en una entelequia.
Al incremento de las contradicciones materiales, como la desigualdad,
la exclusión, la precariedad y la miseria, se sumaron la degradación
ambiental y moral y la expansión de la guerra. El discurso político,
nunca demasiado sincero, se vio agraviado por una ola de hipocresía
sin precedentes. La semana que pasó hubo sobrados motivos para darse
cuenta de esto.
La liquidación del líder insurgente checheno Aslán Masjádov,
presentado por el Kremlin como un terrorista pero que en realidad era
el único líder rebelde en disposición de negociar con Moscú; las
exigencias del retiro de las tropas sirias del Líbano formuladas por
el gobierno de Estados Unidos, que son presentadas como una demanda
democrática pero que no sugieren una contrapartida respecto de la
ocupación israelí del Golán y, sobre todo, de la presencia
norteamericana en Irak, son apenas ejemplos de la falsedad de los
discursos que nos rodean. Una falsedad tan estrepitosa y omnipresente
que ensordece y opaca las voces, que no son pocas, que intentan poner
de relieve una realidad donde la ley de la selva devuelve al mundo a
los Tiempos Oscuros. Pero esto es lógico. La reacción social, en
cualquiera de sus formas, se ve obligada a disfrazar su naturaleza
verdadera. La distorsión de la realidad y las cortinas de humo de las
grandes palabras no convencen demasiado; tan grande es el peso de la
evidencia. Pero, propulsadas por una maquinaria comunicacional de
proporciones descomunales, pueden paralizar a muchas de las
voluntades que podrían oponerse al curso que toman las cosas.
Pirueta en el Altiplano Este tipo de discurso quiere hacer creer, por
ejemplo, que la institucionalidad boliviana era puesta en tela de
juicio por la presión de corporaciones irresponsables y que fue ella
la que llevó a la renuncia del presidente Carlos Mesa, más tarde
redesignado por el Congreso. De hecho, Mesa concibió su movida como
un recurso para reforzar su poder, chantajeando al espectro político
con la amenaza del caos que se supone habría seguido a su salida del
gobierno. Fue un expediente políticamente legítimo, pero al que no
conviene describir como una lucha por la democracia sino como una
argucia destinada a ganar tiempo, y que no modifica el problema
básico de Bolivia, no muy diferente al de los otros países
latinoamericanos. Es decir, la contraposición entre dos modelos de
país.
Uno, minoritario, pero económicamente más fuerte, virado hacia el
exterior y habituado a vivir en simbiosis con él; otro, popular,
nacionalista y proclive a la estatización de los recursos
estratégicos. La renuncia y reconfirmación de Mesa profundizaron este
enfrentamiento. Si los partidos tradicionales acaban de formar una
"megacoalición" para sostener al presidente, las organizaciones
sindicales y el Movimiento al Socialismo (MAS) que lidera Evo Morales
firmaron un pacto para pedir al gobierno que eleve las regalías
petroleras que pagan las empresas transnacionales, del 18 al 50 por
ciento, cuestión a la cual Mesa se opone con resolución y que estuvo
en la base de la tensión social que desembocó en la crisis
institucional.
Es esperable que los próximos días sean difíciles en Bolivia. ¿Qué
hará el Gobierno argentino si la situación llega a un punto de
ruptura? No es una pregunta ociosa. Repsol-YPF tiene intereses en
Bolivia y el Estado nacional tiene una relación difícil pero especial
con esa empresa. ¿Va a anteponer esta relación y la necesidad de
importar gas boliviano a los criterios generales de la política
continental que se esbozara desde la asunción de Néstor Kirchner? La
forma en que resuelva ese dilema hablará del grado de compromiso que
tendrá el país en el proyectado eje iberoamericano, del cual Bolivia
es parte muy importante.- XXX
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
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"Sí, una sola debe ser la patria de los sudamericanos".
Simón Bolívar al gobierno secesionista y disgregador de
Buenos Aires, 1822
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