[R-P] Colomiba: vida cotidiana e invasión narcomilitar

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Sab Mar 5 07:10:19 MST 2005


[La atención de los medios se concentra, generalmente, en la 
confrontación de guerrillas apoyadas por las poblaciones campesinas y 
paramilitares apoyados por EE.UU. y el narcorrégimen colombiano (Ver 
al respecto los artículos de H. Calvo Ospina publicados en Question 
Latinoamérica nro. 7).  Poco se sabe de lo que sucede en las zonas 
bajo control de las FARC:  ¿Cómo se vive allí, qué hace y dice la 
gente común en las zonas dominadas por la guerrilla?  Mucho menos, 
paradójicamente, se sabe de lo que ocurre en la Colombia "ordenada", 
donde el Estado central ejerce su poder.

Esto no es una casualidad, por cierto.

Vaya un botón de muestra para entender lo que es la Colombia de hoy, 
a casi medio siglo del asesinato de Gaitán.  

Este tipo de cosas es lo que se pretende asegurar con el Plan 
Colombia y sus diversos sucedáneos.  Es *para defender esto* que 
combaten los "defensores de la libertad" y los supuestos adalides del 
ataque al narcotráfico...]

Desde Washington
por Marcela Sánchez -- DC - USA - 4 de Marzo de 2005

La lucha con los avances de las reformas de mercado 
Por Marcela Sanchez

Especial 
Para washingtonpost.com 
Friday, March 4, 2005 

CARTAGENA -- Hace diez años, Tomasa Contreras y los vecinos del 
barrio Torice se unieron para abrir zanjas, instalar sus propias 
tuberías e ilegalmente conectarse al agua de la ciudad para tenerla 
en su abandonado vecindario. Cuatro años más tarde, la empresa Aguas 
de Cartagena instaló sus propias tuberías y empezó a cobrar a los 
vecinos de Torice por el servicio -- además de pagos atrasados por 
los años en que lo tuvieron de manera ilícita. Contreras, de 44 años 
de edad, y su esposo Luis luchan ahora para tener con qué pagar por 
el lujo del agua potable y los demás gastos que requiere mantener un 
hogar de seis personas en su casa de concreto con dos habitaciones. 
Esta semana tuvieron que ingeniárselas para encontrarle a su hijo de 
18 años un par de zapatos negros acorde con el uniforme de la escuela 
pública. Por lo menos este año la matrícula escolar es la más baja 
que han pagado nunca. Pero el trabajo sigue siendo irregular y escaso 
y Contreras está considerando la posibilidad de dejar a su familia y 
su país para trabajar en el exterior, donde ella cree que el trabajo 
abunda. Irónicamente, Contreras vive en la ciudad colombiana que más 
se benefició de la llamada apertura. A comienzo de los 90, Colombia 
comenzó a liberalizar el comercio y abrir su economía. Pronto esta 
bella ciudad colonial, visitada por cientos de miles de turistas al 
año y considerada la ciudad más segura de Colombia, se convirtió en 
la primera productora de substancias químicas industriales y 
plásticos y transformó su puerto en el más activo de la nación. Hoy, 
el ingreso per cápita de Cartagena es el más alto del país. Pero 
basta con echar un vistazo por esta ciudad para darse cuenta de que 
se está ante lo que Alberto Abello llama "espejismo estadístico". 
Abello, uno de los economistas más respetados del Caribe, atribuye a 
un crecimiento sin generación de empleo y a la disparidad en los 
ingresos, la escasez de empleos formales y la pobreza persistente. El 
empeño en lograr un desarrollo con destinos específicos no ha 
ayudado. Tampoco ha tenido un impacto en las disparidades regionales 
entre áreas ricas y pobres del país. Al igual que en los estados del 
sur de México y el noreste de Brasil, las políticas de desarrollo 
regional en la zona del Caribe colombiano, donde Cartagena es una de 
las principales ciudades, "no han sido plenamente satisfactorias", de 
acuerdo con el lenguaje mesurado del Banco Mundial. Según el informe 
"Más allá de la ciudad", que el Banco Mundial emitirá en Colombia la 
próxima semana, el producto interno bruto per cápita del Caribe 
colombiano ha llegado apenas a la mitad del de Bogotá en los últimos 
40 años. Una quinta parte de los colombianos vive en el Caribe pero 
representa más de una tercera parte de los pobres del país. El 
informe asegura que las inversiones en educación o infraestructura no 
son siempre suficientes para el desarrollo económico. Como lo señala 
Abello, la región puso demasiada fe en la liberalización y la 
descentralización. Y las esperanzas de "subirse a la ola" de la 
prosperidad desaparecieron cuando la ola no se materializó. Se creyó 
que el mercado crearía por sí solo las condiciones para atraer 
empresas y generar empleo. A diferencia de otros países con retos 
similares de llevar los beneficios del libre comercio a "regiones 
rezagadas", Colombia no proporcionó incentivos para nuevas empresas y 
se limitó a contar con la inversión en infraestructura y con los 
logros que se esperan del libre mercado. El Caribe colombiano parece 
tener todos los ingredientes adecuados para tener éxito -- su 
proximidad a Miami (dos horas y media de vuelo), sus modernos 
puertos, su turismo. Pero hasta ahora, cero es exactamente el número 
de compañías que se han reubicado aquí. Abello teme ahora que el 
acuerdo de libre comercio con Estados Unidos empeore las cosas. La 
eliminación de la tarifa de impuestos del 15 por ciento a las 
substancias químicas que ahora se producen en Cartagena podría acabar 
con casi todos los 11.000 y pico empleos industriales que ahora se 
encuentran en la ciudad, con innumerables implicaciones negativas 
para la economía regional. Parecería que la reciente experiencia de 
esta región debiera servir de evidencia como para no descartar 
tarifas e incentivos directos porque podrían violar o distorsionar el 
modelo de libre mercado que tanto impulsa Washington y la 
Organización Mundial del Comercio. Incluso el informe del Banco 
Mundial reconoce que países como Italia, Portugal o España, con 
marcados problemas de desarrollo regional, "verían difícil la idea de 
que no se haga ninguna intervención" en ese tipo de regiones. Para 
Contreras la apertura, al igual que la inversión pública en 
infraestructura y educación que vinieron después, han sido una 
bendición a medias. Hoy más cartageneros tienen agua, teléfono, gas, 
electricidad y alcantarillado. Pero debido a que no ha habido un 
aumento comparable en empleos y riqueza, a Contreras y a sus vecinos 
ahora les llegan cuentas de cobro que no existían cuando todo lo que 
tenían era un piso de tierra y un techo sobre sus cabezas -- y ahora 
su lucha es también para pagarlas. 


Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar

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"Sí, una sola debe ser la patria de los sudamericanos".
Simón Bolívar al gobierno secesionista y disgregador de 
Buenos Aires, 1822
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