[R-P] sobre el art. de alberto lapolla
daniel v.
eldani69 en hotmail.com
Jue Mar 3 16:15:46 MST 2005
02-03-05.-
Algunos temas concretos.
Puede ser importante y bastante preciso el artículo de Lapolla sobre todo en
lo que respecta a los Tupas. Vaya mi admiración por ellos. Respeto su
historia, sus dirigentes y las particulares características de esa
organización, seguramente una de la más lúcidas de Latinoamérica.
Ahora bien, hay algunas referencias de Lapolla a Montoneros imposible de
dejar pasar sin que a uno no se le revuelva el estómago, y sin ánimo de
hacer “montonerismo barato”. Pero las cosas en su lugar. Asistimos
nuevamente a la falsificación de nuestro pasado más reciente, a una
generalización banal, falta de rigor analítico y la consiguiente dosis de
gorilaje que siempre anida en nuestros intelectuales admiradores de todo lo
que no sea nacional.
Dice Lapolla en relación a Montoneros:
“...El comportamineto de su organización en los campos de exterminio de la
dictadura y su desfachatada colaboración con el gobierno cipayo de Carlos
Saúl I, mostraron su degeneración de los objetivos dados por su nombre
original...”.
Sin entrar a considerar lo de la “colaboración con el gobierno de Carlos
Saúl I” (supongo que se referirá a alguno de los sobrevivientes de la
conducción nacional), es de una hijaputez tremenda querer involucrar a todos
los militantes de esa organización en comportamientos que tuvieran que ver
con la delación y la colaboración con el enemigo, como se desprende de lo
señalado por Lapolla.
A quien se referirá? Quizás a Norma Arrostito, torturada salvajemente el
primer día de su detención, y que pese a ello se plantó frente a sus
captores a quien les espetó un rotundo “Yo no colaboro”,ganándose el respeto
del enemigo y permaneciendo en cautiverio en la Esma durante 13 meses hasta
su traslado, sin entregar un solo dato a los milicos.
O tal vez al “Monra” Marcelo Kurlat, quien se tiroteó durante horas con la
patota hasta quedar casi moribundo? El mismo que fuera llevado como trofeo a
la Esma por el teniente de navío Rata Pernía, a quien se dio el lujo de
putear antes de morir.
O por ahí se refiere a la “conducta vergonzante” del jefe montonero Julio
Roqué, alias “Lino”, quien después de horas de tiroteo con el GT 3.3.2. de
la Marina, al verse sin posibilidades de escape y contando con información
de la organización en su poder, prefirió volarse el mismo en mil pedazos
antes de que cayera un solo dato en poder de los milicos.
Ah no, por ahí se refiere al “Nariz” Horacio Domingo Maggio, quien pudo
escapar de sus captores, y pese a ello eligió volver al país a proseguir su
lucha, lo que le costó la muerte, al igual que el “Pato” Zucker, quien
estuvo secuestrado y pudo salir del país, eligiendo volver a principios de
los ’80 en el marco de la segunda contraofensiva lanzada por la organización
(y aprobada por los militantes que participaron de ella).
Podría seguir durante horas ejemplificando.
Que alguno de los militantes se quebró y colaboró, o incluso terminó
trabajando para el enemigo, es público y notorio. Pero también lo es que
fueron la excepción y no la regla. Cuántos casos en cuántos miles?
Aparte me pregunto: desde que lugar nos creemos capaces de juzgar conductas
ajenas en condiciones límites?
En carácter de qué habla este Lapolla? Y con qué derecho?
Puede asegurar él como se hubiera comportado en situaciones similares?
Volvemos a lo mismo: es muy fácil juzgar la historia que hacen los demás. Y
sobretodo desde la comodidad de un libro. Que depara unos buenos pesos
además...
Y atendamos este párrafo donde Lapolla mismo se contradice:
“...Contra la opinión de algunos, en el sentido de que quienes habían
brindado información en la tortura eran objetivamente traidores, Sendic
opinaba que “el que cantó es objetivamente flojo. Lo que tenemos que
averiguar es porque es flojo y porque aflojó, y apoyarlo para que
se afirme....".
Son palabras de Sendic, no mías.
Y resta señalar que en la repartija del aparato represivo al Ejército se le
asignó el PRT-ERP y a la Marina los Montoneros. Mientras los primeros
consideraban “irrecuperables” a los primeros, la Marina consideraba
“recuperables” a algunos militantes de la orga Montoneros en virtud de sus
raíces católicas, nacionales y peronistas. No hace falta hablar del ensayo
político de Massera. Y esto lo digo para entender porqué algunos militantes
de la organización Montoneros capturados por los milicos pudieron sobrevivir
(la mayoría simulando colaborar, otros no), y porqué la mayoría de los
cuadros del ERP fueron asesinados. Estos últimos en líneas generales, una
vez en poder de los milicos no tuvieron posibilidades de sobrevivir,
simplemente porque no existía esa posibilidad.
Por último y dedicado a los admiradores de Tupamaros, algunos de los cuales
siguen empecinados en condenar el accionar “terrorista” de las
organizaciones político-militares de Argentina, negándole a éstas el
carácter de guerrillas “por operar fuera de un ámbito agrario”. Tomo la cita
de Lapolla:
“...En este aspecto Sendic también se apartaba del
clásico esquema de la fórmula guerrillera. Así como no
advertía una oposición frontal entre guerrilla rural y
guerrilla urbana y no concebía un antagonismo entre
lucha armada y lucha de masas, tampoco adhería al
principio totalizador del centralismo inherente a la
jefatura guerrillera....”.
De nuevo, son palabras de Sendic, no mías.
Saludos.
Daniel V.
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