[R-P] El apetito voraz de las multinacionales Info 107

José María Cavalleri ingcavalleri en hotmail.com
Mar Jun 28 15:49:02 MDT 2005


El apetito voraz de las multinacionales

  Por Bernard Maris
  Resumen: publicamos nuevamente un artículo de la renombrada revista
Manière de voir, Nº 65, septiembre-octubre de 2002, París, pp. 72-76,
número dedicado a "La oleada hacia el agua".
La reproducción se justifica dada la actualidad del tema por las 
renegociaciones entre
las empresas privadas francesas del agua y funcionarios de nuestro país, y 
por
las reprivatizaciones que propone el gobierno de Argentina.
Bernard Maris es profesor de la universidad París VIII.
Traducción de Lucía Vera.

Las grandes sociedades privadas no tienen ninguna legitimidad para 
administrar un bien común de la humanidad ni para apropiarse de su renta.

Según la Fundación de las Naciones Unidas(1) , la mitad de la humanidad 
(9.300 millones de personas) corre el riesgo de que le falte agua en 2050. 
Los 49 países menos avanzados (PMA) (1.860 millones de personas en 2050) no 
tendrán los 50 litros por persona y por día necesarios, según esta misma 
Fundación, para cubrir las necesidades elementales. El 54% del agua dulce 
del planeta se utiliza cada año (70% en 2025). La urbanización creciente 
constituirá un factor de escasez y de polución.

EL CAPITALISMO FUNCIONA A FUERZA DE ESCASEZ, INDIFERENCIA Y DISCRIMINACIÓN

Para el agua como para todo bien económico, el capitalismo funciona de 
acuerdo con una triple lógica: escasez, indiferencia, y discriminación.

Escasez: un bien económico tiene valor de mercado sólo si es escaso; su 
valor está asociado a rendimientos decrecientes al que le corresponde un 
sistema de renta. Cada vez cuesta más caro producir un agua cada vez más 
escasa: el agua es un "caso de libro" de la captación de renta.

Indiferencia: las cuestiones de polución o de limpieza no le interesan en 
absoluto a las empresas o grupos capitalistas. Estas cuestiones afectan 
eventualmente a los consumidores, pero no a las empresas: "Si el agua está 
sucia, la descontamino; si está limpia, la vendo limpia; y si es abundante, 
la hago escasear por medio de un sistema de tarifa".

Discriminación: vendo caro a los que pueden pagar caro, y menos caro a 
otros, con el fin de captar el máximo de renta. Los seres humanos son 
desiguales ante un producto. Muchos responsables políticos proponen 
distinguir dos categorías de agua: el agua "como herramienta de trabajo", 
"creadora de empleos y de riqueza", y el agua empleada para usos domésticos. 
Esto equivale a decir: los agricultores deben recibir un tratamiento más 
favorable y los consumidores deben pagar(2).

El mercado mundial del agua -800.000 millones a 1 billón de dólares- está 
totalmente localizado y fragmentado. El mercado estadounidense suministra un 
ejemplo típico. El 89% de este mercado es municipal (unos 237 millones de 
personas) y está servido por 60.000 empresas públicas y privadas. La 
totalidad del saneamiento está controlado por administraciones municipales. 
El conjunto del mercado estadounidense del agua en sentido estricto 
representa 40.000 millones de dólares (de los cuales 35 millones de dólares 
corresponden al "mercado municipal"). Esta enorme cifra es particularmente 
tentadora para las multinacionales francesas, muy conquistadoras.

Ante la multitud de mercados locales existentes, existe una decena de firmas 
transnacionales o multinacionales. Las tres primeras son Vivendi, 
Suez-Lyonnaise y la SAUR (Société d'Aménagement Urbain et Rural), filial del 
grupo Bouygues. Su peso relativo en el mundo corresponde a su participación 
en el mercado francés: 36,5% Vivendi; 22% Suez; 16,5% SAUR.

Aunque las estadounidenses no tienen una lógica multinacional, las empresas 
francesas, en cambio, que son privadas desde la mitad del siglo XIX, tienen 
un comportamiento de conquista de los mercados. Las tres mayores, 
mencionadas más arriba, intervienen en el sector de la energía (gas y 
electricidad, especialmente), de la construcción y obras públicas, así como 
en los transportes colectivos. Los franceses han adquirido indiscutiblemente 
un saber hacer de las llave en mano (suministros, instalación, distribución, 
depuración) que seduce a las municipalidades y explica su éxito 
internacional

LAS COMPAÑÍAS NO ESTÁN VERDADERAMENTE EN COMPETENCIA

Las compañías no están verdaderamente en competencia. El mercado francés 
está así totalmente cerrado para las alemanas. Y con frecuencia se asocian 
para sus conquistas. En Berlín, una alianza de Vivendi y RWE obtuvo el 
mercado del agua. En Francia, el 75% de los consumidores beben agua 
"privada" y el 25% agua "pública". En 1945, la relación era inversa: 25% 
privada y 75% pública. El desarrollo de la concesión y del arrendamiento le 
dio a tres empresas la posibilidad de constituir verdaderas fortalezas 
financieras y tesoros de guerra, que les permiten diversificar sus 
actividades.


UN MERCADO DOMINADO POR LAS FIRMAS FRANCESAS

Desde la compra de la estadounidense US Filter, Vivendi es indiscutiblemente 
el primer grupo en el mercado mundial del agua. Acaba de aliarse a Enel, 
gigante italiano de la electricidad, segundo europeo después de EDF, y que 
controla, en España, a FCC (Fomentos de Construcciones y Contratos SA).

Suez-Lyonnaise compró en 1999 US Water Ressources, segundo operador privado 
en Estados Unidos, y la británica Northernbrian. Controla la compañía Aguas 
de Barcelona.

La SAUR es, tal vez, un poco más débil que la alemana RWE en términos de 
facturación, pero superior en términos de "conquista" de mercados 
internacionales.

RWE está en tercer lugar con 11 millones de clientes. Ha comprado a Thames 
Water, estadounidense de 23 millones de abonados.

Luego se encuentra otra alemana, E.ON, que compró a la estadounidense US 
Utilities.

Luego venía la estadounidense Enron (química y salud), propietaria de un 
gran proveedor de agua, Azurix, pero que casi ha cesado sus actividades, y 
deberá vender a Azurix.

El primer operador privado estadounidense es American Water Works, con sólo 
5 millones de abonados.

Luego la estadounidense Waste Management (tratamiento de deshechos y 
suministro de agua).



Las tres firmas forman un oligopolio estable y cerrado: presión competitiva 
débil, interdependencia de sus miembros, de naturaleza capitalista, 
estratégica o cooperativa. "Cierran" la entrada a su capital y la toma de 
decisiones (neutralizando a sus accionistas) por el procedimiento denominado 
de autocontrol: yo controlo una filial que tiene, a su vez, una 
participación en la sede central/. Desde hace treinta años no ha cambiado el 
sistema de estas tres sociedades: Bouygues (familiar), Suez-Lyonnaise (del 
banco Suez) y Vivendi Environnement (enteramente en manos de sus 
dirigentes). Si se consideran las tres tomadas de dos en dos se encuentran 
siempre accionistas comunes: el Crédit Lyonnais, el Crédit Agricole, Suez y 
Axa. O administradores comunes: Jean Peyrelevade, gerente del Crédit 
Lyonnais, está en el Consejo de Administración de Bouygues y de Suez; 
Bernard Arnault en el de Vivendi y posee el 10% de Bouygues.

QUIEN TIENE LOS MEDIOS POSEE A LOS POLÍTICOS, Y QUIEN POSEE A LOS POLÍTICOS 
TIENE LOS SERVICIOS PÚBLICOS

La cooperación se ejerce en el extranjero: en México o Buenos Aires, en 
1993, recurrieron a un consorcio Générale-Lyonaise para la gestión de las 
redes de agua. En 1995, el metro de Karachi, en Pakistán, también fue 
concedido a una estructura común donde se encontraban los dos grupos. En 
Venezuela, es un consorcio de los tres grupos el que controla la gestión del 
agua en la capital. En 1995, Vivendi y Bouygues lanzaron una Oferta Pública 
de Compra (OPA) contra la compañía británica Mid Kent Holding, de la que 
poseían ya en conjunto el 39% del capital. Por cierto, este tipo de 
cooperación es todavía más frecuente en Francia. En febrero de 1993, 
Générale y Lyonnaise construyeron en común un horno antipolución en Toulouse 
y, en marzo de 1993, la estación de depuración de agua de la ciudad de 
Colombes.

La cooperación es también frecuente en otras actividades. LCI, canal de 
información de Bouygues, se difunde por cable gracias a un acuerdo con la 
Lyonnaise. Canal + (Vivendi) y TF1 lanzaron un puñado de canales de 
televisión numérica. TPS, otro puñado numérico, está financiado por TF1 y M6 
(es decir, Suez). Las tres más grandes tienen una fuerte actividad en los 
medios de comunicación: TF1 (Bouygues), Canal + (Vivendi), M6 
(Suez-Lyonnaise). Porque quien posee los medios tiene a los hombres 
políticos. Y los hombres políticos tienen un gran papel a desempeñar en el 
reparto de los mercados locales.

Desde hace ciento treinta años, Vivendi y Suez-Lyonnaise se reparten 
equitativamente el territorio francés y no cuestionan ese reparto. Por 
ejemplo, París está dividida en partes iguales entre Lyonnaise y Vivendi: la 
Lyonnaise en la orilla izquierda y Vivendi en la derecha. Lo mismo ocurre en 
Lille y Marsella. La parte urbana que rodea París está bastante bien 
repartida: Saint Denis para Vivendi, Neuilly para Suez-Lyonnaise, Versailles 
para Vivendi, etc. La SAUR (16,5% del mercado) posee los mercados de Saumur, 
Aix-les-Bains, Brive y Nîmes. En Nantes la distribución la hace Cise, 
exfilial de Saint-Gobain, comprada por la SAUR. El resto, 25% del mercado 
del agua, está distribuido en administraciones municipales.

Sobre los 8.000 gobiernos locales que agrupan a las 36.000 comunas de 
Francia, menos del 3% de los contratos son renegociados cada año. Es decir, 
que la fuerza y perennidad de las estructuras permiten extraer la renta del 
agua. Desgraciadamente, esta renta es difícil de medir.

Existen pocos estudios sobre la contabilidad del agua y su rentabilidad. 
Daniel Baudru y François Morin estiman que la rentabilidad ha pasado de 5% 
en 1982 a 10,5% en 1992(3): Las "majors", en sus informes anuales, dan 
solamente 3% de rentabilidad neta en el mercado nacional; dicho de otra 
manera, asignan cifras mucho más elevadas para su actividad en el 
extranjero. Las tasas de ganancia en los mercados emergentes son del orden 
del 25%(4) ; pueden llegar al 30% o al 35%. En el mercado del agua 
británico, se ha hablado de una cifra de 36,9% de margen. Algunos informes 
del Tribunal de Cuentas (especialmente aquel célebre, de 1997, y un informe 
de la Cámara Regional de Cuentas de julio de 2000) hicieron aparecer 
márgenes del 60% a Vivendi en el Var (Fréjus-Saint Raphael), vinculados, es 
cierto, a un sistema complicado de doble facturación.

Tomemos el caso de la más opaca de las tres firmas: la SAUR, que es un 
holding integrado en el grupo Bouygues y, de hecho, no sometido a la 
obligación de cuentas específicas. Sus cuentas son "consolidadas" con las de 
Bouygues. Sólo son accesibles sus cuentas sociales, presentadas con un 
retraso promedio de tres años a la secretaría del tribunal de última 
instancia. Estos documentos no pueden ser explotados. Imposible hacer 
aparecer una renta captada por el grupo SAUR en el marco de su actividad de 
distribución del agua en el territorio nacional. Como sus dos hermanas, la 
SAUR practica una "perecuación"(5) de sus actividades, lo que hace difíciles 
las imputaciones y es claramente escandaloso. Además, desde el punto de 
vista contable, las compañías integran los impuestos y los cánones, lo que 
aumenta artificialmente la facturación, de alrededor del 35%, y reduce la 
tasa de rentabilidad neta.

LAS SUPERRENTAS DEL AGUA

Vivendi brinda un buen ejemplo de la dificultad de los cálculos. La compañía 
se fundó a partir de la Générale des Eaux que, en 1997, administraba 3.200 
contratos de distribución de agua en Francia, representando alrededor de 26 
millones de usuarios, y 59 millones en el mundo. Si se considera el agua y 
su tratamiento, la Générale abastece a 42 millones en Francia a partir de 
4.302 contratos con los gobiernos locales, de los cuales 3.200 son de agua. 
Vivendi ha tomado el control de Havas en 1997 y, por lo tanto, de Canal+, y 
se fusionó con Universal-Seagram en 1999.

En 1999, la filial "Générale" se fusionó con US Filter, uno de los primeros 
proveedores de agua en Estados Unidos, para transformarse en Vivendi Water y 
ser el primer operador mundial del agua. Vivendi Universal controla Vivendi 
Environnement, o que supone cuatro ramas: el agua (50% de la facturación), 
la energía (Connex, 12%), los transportes (Dalkia, 12%), y los desechos y la 
limpieza (Onyx, 20%).

El 19 de julio de 2000, Vivendi Environnement entró a la Bolsa. Un año más 
tarde, la firma ganó 44% mientras el CAC 40(6) perdió 21% en el período, y 
Vivendi Universal devolvió todos sus adelantos en cuenta corriente a Vivendi 
Universal y se encontró bien... autónoma como para cambiar de nombre. En 
junio de 2001, Vivendi Environnement lanzó un empréstito de 1.000 millones 
de euros, de los cuales suscribió 7. Anunció para los cuatro años siguientes 
un crecimiento del 10% al 14% en sus cuatro actividades. Los contratos 
llegan a su fase de madurez en 2006.

Si se mide el cash, la liquidez efectiva anual por el pago del agua se 
encuentran, después de algunas rectificaciones, tasas de rentabilidad para 
Vivendi, en Francia, del orden del 10% al 20%. Lo que es enorme. Aunque la 
facturación realizada con el agua representaba 45.000 millones de francos en 
1997, con 10% de sobretasa de ganancia, la renta representaba 4.500 
millones. En 2000, la facturación del agua de Vivendi Environnement fue de 
84.220 millones de francos (13.000 millones de euros). Prácticamente se 
duplicó, lo que supuso una ganancia neta comprendida entre 8.400 y 16.800 
millones de francos. En su informe anual, Vivendi declara que el agua 
representa el 50% de sus ingresos. Y sobre la facturación, 30 al 35% 
corresponden a cifras líquidas. Vivendi dispone entonces en caja, 
permanentemente, 4.000 millones de euros líquidos.

Los contratos de agua otorgan un importante poder financiero. En efecto, la 
particularidad de los contratos de arrendamiento o de concesión es el ser 
contratos de muy largo plazo: 15 ó 20 y más, generalmente de 25 a 30 años. 
Al mismo tiempo, la compañía efectúa la recolección, la trituración y la 
disposición de la basura.

En el régimen de concesión, la municipalidad confía pura y simplemente el 
servicio a una empresa privada, que invierte en los equipos necesarios, los 
mantiene, distribuye el agua y les cobra a los usuarios. En el caso del 
arrendamiento, la municipalidad sigue siendo propietaria de las 
instalaciones y las mantiene, al menos en parte. El arrendamiento es más 
corto por esta razón: 15 años. En el caso de la concesión, el gobierno local 
dispone de una cláusula de salida del contrato en la mitad de su transcurso. 
Cuando se renueva el contrato, el negociador local no tiene ningún peso para 
renegociar los precios, especialmente frente a una multinacional (sobre todo 
porque las multinacionales está vinculadas por pactos de no agresión). Esos 
contratos son verdaderas rentas de situación para los grupos. El dinero 
llega anualmente durante décadas.


¿NUEVA ESTRATEGIA EN LA COMUNICACIÓN DE LOS MÁS GRANDES DEL AGUA?

En Le Monde del 26 de octubre de 2001, el presidente del grupo Suez, Gérard 
Mestrallet, abogó por un reconocimiento del derecho universal al agua así 
como por una alianza entre el sector público y el sector privado. En Le 
Monde del 19 de febrero de 2002, expresaba sus temores de ver que el agua se 
volviera "un nuevo factor de inestabilidad" en el planeta. Por su lado, el 
presidente de Vivendi Environnement, Henri Proglio, publicó, en ocasión de 
la Jornada Mundial del Medio Ambiente, un artículo titulado "El aguas, 
nuestro futuro" (Le Monde del 6 de junio de 2002).

Estos dos representantes de los nuevos conquistadores no dejan de repetir, 
en Le Monde especialmente, que las empresas privadas no están interesadas en 
la propiedad de los recursos hídricos y el control político de esos 
recursos. Según ellos, las firmas privadas están mejor equipadas que los 
gobiernos para encargarse, en delegación, de la gestión de los equipos y de 
los servicios de agua, y afirman que esta delegación, según el modelo 
francés, es del interés general de la población...



La renta del agua permite acceder a las licitaciones públicas, que 
representan alrededor del 10% del PIB en Francia, es decir, unos 13.000 a 
14.000 millones de euros. En particular, todo lo que tiene que ver con el 
tratamiento de los deshechos, con la energía, con las obras públicas, lo 
inmobiliario, los transportes escolares, los servicios de comidas, las 
guarderías, los estacionamientos municipales y las comunicaciones ha sido 
construido en torno a la renta del agua. La base de negociación para un 
préstamo de Vivendi se ubica alrededor de 2.000 millones de euros 
garantizados a 30 años, o sea 30.000 millones de euros, y 16.800 millones 
garantizados a 30 años (alrededor de 50.000 millones de euros en total). Lo 
que es simplemente colosal. Habría que agregar a esta capacidad la garantía 
para "licitaciones públicas", ya que las obras públicas, la limpieza y los 
transportes también son competencias de la firma. Conclusión: Vivendi (y más 
generalmente las multinacionales del agua) es una potencia financiera 
establecida sobre la captación de la renta del agua.

LAS TARIFAS SE FIJAN DE MANERA INFORMAL

El precio del agua, en 1990, era de 8,74 francos el metro cúbico; en 1995 
era de 15.19 francos; en 2000 de 17,20 francos: impuestos (34%), reciclado 
(17%), abono y distribución (49%). Se observa una sobrefacturación del lado 
de lo privado. Los precios al público son menos elevados, y la calidad del 
agua idéntica, si no mejor. Los precios se fijan de manera informal. No hay 
una regulación global (como en el sistema británico o estadounidense), no 
hay sistema de mercado (como en el caso chileno). Son los entes del agua, 
creados en 1994, los que se encargan de eso. Controladas por los políticos, 
el lobby agrícola y las multinacionales, administran los cánones pagados por 
los consumidores(7) (8.000 millones), por los industriales (1.400) y por los 
agricultores (1.000). Los agricultores utilizan el 70% del agua en el mundo, 
pero sólo el 20% en Francia; sólo pagan por el 1% y, además, reciben 1.000 
millones de ayudas de las agencias. Ahora bien, los agricultores son los 
mayores contaminantes del agua. Los entes del agua son hostiles a toda 
reforma y a todo principio de imposición "contaminador-pagador". Para luchar 
contra la contaminación, las comunas deben implementar perímetros de 
captación del agua (Ley de 1964). En 2001, el 70% de las "captaciones" ni 
siquiera fueron objeto de una declaración de utilidad pública.

"Hacer sudar el contrato" es un expresión que viene de las obras públicas. 
Especialistas en la preparación de contratos de las multinacionales tratan 
con los gobiernos locales, los que no tienen las competencias o no les 
interesa obtenerlas. Se renegocia el contrato cada vez que algo no funciona 
bien. El precio del agua es evolutivo. El programa de inversiones se 
modifica.

Estos fraccionamientos y flexibilidades (feudalidad) del servicio del agua 
han permitido los peores desvíos de corrupción, siendo la parte emergida del 
iceberg el pacto de la Lyonnaise con la municipalidad de Grenoble (affaire 
Carignon), el negociado de la calefacción de los liceos de la región 
parisina (affaire Méry), donde la Cofreth, rebautizada Elyo, filial de la 
Lyonnaise, está encausada. La Générale tiene un proceso en Saint Denis de la 
Reunión. La Ley sobre el Financiamiento de los Partidos Políticos (1990) y 
la Ley Sapin sobre Prevención de la Corrupción (1993) han puesto un freno. 
Pero el problema del control de la entrada a las licitaciones públicas 
persiste. En 1993, Suez-Lyonnaise y CGE financiaron el 10% de la campaña 
política. Con gran frecuencia, se trata de una corrupción "suave": en 1999, 
los electos de Fréjus fueron invitados a Mérbiel, a 11.860 francos por 
persona, con alquiler de equipos de esquí incluidos. Ese mismo año, Vivendi 
llevó a los electos a visitar una estación de depuración en Camboya.

¿Por qué se ha privatizado? Paradójicamente, porque las municipalidades no 
tenían capacidad financiera. Vivendi recuperó los asalariados municipales y 
les paga mejor; ese "abandono de competencias" hace que se haga más difícil 
una vuelta atrás e, incluso, imposible. Pero acabamos de ver que las 
multinacionales centran su desarrollo en la enorme capacidad financiera 
ofrecida por la renta del agua.

Un principio debería oponerse a este sistema: "el agua financia el agua". 
Recurso renovable, reciclable, no debe servir para financiar a otra cosa que 
ella misma. Todo lo que viene del agua debe ser reinvertido en el agua. Es 
el único medio de crear una agencia de regulación del agua, comparable a la 
Comisión Nacional de la Informática y las Libertades (CNIL), que pueda 
controlar las cuentas de los proveedores de agua.

Las multinacionales no tienen ninguna legitimidad para gestionar los grandes 
conflictos presentes o futuros del agua: conflictos geográficos o 
sociológicos (por ejemplo, el conflicto campesinos vs. habitantes de las 
ciudades, o campesinos vs. consumidores). Finalmente, aun cuando la cuestión 
de las multinacionales quede reglada por la renacionalización, un país (un 
territorio) ¿tiene legitimidad para gestionar un bien que pertenece a la 
humanidad? La creación de una organización Mundial del Agua (OMA), órgano 
independiente de las Naciones Unidas, que administra el patrimonio de la 
humanidad, debería plantear el principio de una gestión más allá de las 
naciones y más allá de todo principio de propiedad privada.

(1)La Fundación de las Naciones Unidas fue creada para administrar los 1.000 
millones de dólares donados a las Naciones Unidas por el hombre de negocios 
estadounidense R. E. (Ted) Turner en 1997.
(2)Es lo que dice, por ejemplo, Jean François Poncet, senador de 
Lot-et-Garonne. Hoy, se suministra a los franceses un agua 100% potable. A 
pesar de eso, beben 50% de agua mineral (fenómeno de sobreconsumo de los 
ricos). En India, sólo el 10% del agua suministrada es potable. ¿Será 
posible extender el modelo francés a India? Ese es otro debate, no abordado 
aquí.
(3)"La renta del agua" documento interno del LEREPS (1997), estudio que 
utilizamos ampliamente en lo que sigue. Nota del InfoMORENO: de estos 
autores leer "Los 4 modelos de gestión (del agua)" en el Boletín InfoMORENO 
Nº 106.
(4)La Tribuna, 25 de marzo de 1997.
(5)Nota del InfoMoreno: forma de subvención cruzada utilizada por los 
franceses.
(6)Nota del InfoMoreno: el CAC 40 es el principal índice del valor 
accionario de la Bolsa de París. Incluye 40 empresas que cotizan en bolsa, 
entre ellas TotalFIna.
(7)El consumo de agua de los hogares se descompone como sigue: 40% para 
baños y duchas, 20% para los sanitarios, 10% para la vajilla, 10% para el 
lavado de ropa7%, para alimentación, y 6% para limpieza de automóviles y 
para riego.

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