[R-P] Una interesante reflexión sobre el "no" francés a la constitución de la UE

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Mie Jun 1 07:15:21 MDT 2005


[Anoche y anteanoche pudimos escuchar a Helio Jaguaribe en Buenos 
Aires planteando que el "no" francés a la constitución neoliberal de 
la UE abría el camino a la reconstitución de un bloque "colbertiano" 
en Europa contra el hasta ahora avasallante bloque atlantista, donde 
Gran Bretaña era el ariete de EE.UU. sobre el resto de la Vieja Dama 
Indigna.

También pudimos escuchar tanto a Jaguaribe como a Alberto Methol 
Ferré y a Marcelo Gullo explicando porqué la unidad argentino-
brasileña era el equivalente local de la unidad franco-germánica, y 
que del destino de esta unidad dependía el destino común de todos 
nosotros.

El "no" francés a la constitución ultra-neo-liberal que se quería 
imponer a toda Europa (más que nada por presión británica) permite 
confirmar ese tipo de apreciaciones.  Y no solo de este lado del 
Atlántico y del Ecuador. Reenvío estas consideraciones de Michael 
Keaney, moderador de la lista A-list, inglés, marxista, socialista y 
europeísta.  Como se verá, la coincidencia con Jaguaribe y Methol es 
muy notable.]

Gentileza de la A-List

Chirac se había colocado en una situación difícil, porque apoyaba un 
tratado neoliberal mientras se oponía a la directiva de los servicios 
Bolkenstein.  Su credibilidad es baja y, tal como sus pares de la 
Unión Europea (Blair, Schröder), se encuentra aprisionado por fuerzas 
que no tiene esperanzas de dominar, en gran medida por lo que aparece 
como una incapacidad de formular una visión alternativa.  Su 
compromiso es con el pasado (una enfermedad muy inglesa), y la base 
social de ese compromiso se está reduciendo a tasas aceleradas. 

De todos modos, hay una posibilidad de que este resultado sea para 
Chirac una especie de liberación, en la medida que ya no está atado a 
un turbio compromiso que tenía demasiado de "anglosajón" (es decir, 
neoliberal), en particular gracias a los ingleses.  La Constitución 
acaba de morir ahogada, y se abre la posibilidad de que se oficialice 
una Europa en dos niveles (que se opone a la versión que de hecho 
está en marcha, aunque no se la enuncie):  los dos estados que 
constituyen el núcleo de Europa, y especialmente la eurozona, 
formularán sus propios planes de integración sin tomar en cuenta las 
objeciones de Inglaterra, y los presentarán al resto de Europa como 
un hecho consumado.

Otros podrán sumarse (y serán muy bienvenidos) o simplemente quedarse 
atrás.  Y ésta es, por lejos, la peor pesadilla de Blair, porque el 
estado inglés y capital inglés se verá frente al asunto europeo de un 
modo que no lo hubiera hecho un referendo en el Reino Unido.  Esto se 
debe a que un "No" inglés, como voto contra el neoliberalismo, 
hubiera tenido mucha menos fuerza que el de Francia u Holanda, dado 
que los ingleses han venido empujando Europa hacia una organización 
cada vez más claramente neoliberal desde que el FMI organizó las 
conferencias sobre responsabilidad fiscal de Denis Healey, y porque 
se hace muy sencillo pintar la eurofobia inglesa como un asunto de 
xenofobia.  Algún tipo de compromiso se hubiera podido alcanzar por 
medio de la fórmula usual de la opción de rechazo (opt-out formula), 
que de cualquier manera hubiera sido necesaria en una UE de 25 
estados, si se tienen en cuenta las enormes diferencias entre los 
miembros.  Pero ahora el eje franco-germano puede "quedarse afuera" 
por las suyas, y dejar que los demás decidan qué clase de miembros 
quieren ser, e incluso si quieren ser miembros.  Esto complica más 
aún la apelación de Blair al "sentido común" del "pueblo inglés", 
porque el asunto ya no es más si Inglaterra se quedará atrás en el 
seno de Europa.  La opción es, en realidad, mucho más drástica, y la 
han venido esquivando un gobierno tras otro década tras década:  
"soberanía" (es decir esclavitud hacia EE.UU.) versus jugador 
europeo, participando plena y significativamente de la UE.

 Michael Keaney

 Original en inglés:

Chirac put himself in a rather difficult position by supporting a 
neoliberal treaty whilst opposing the Bolkestein services directive. 
He has little credibility, and rather like his EU peers (Blair, 
Schröder) finds himself buffeted by forces he cannot hope to contain, 
largely because of an apparent inability to formulate an alternative 
vision. His commitment is to the past (a very British disease), for 
which the social base is shrinking, at an accelerating rate.

 Nevertheless, there is a way in which this result could in fact be 
something of a liberation for Chirac, in that he is no longer tied to 
a messy compromise that featured far too much of the "anglo-saxon" 
(i.e.

neoliberal) stuff thanks largely to the British. With the 
constitution effectively dead in the water, there emerges the 
opportunity for an official two-tier Europe (as opposed to the 
unspoken but de facto version currently in operation), in which the 
two states constituting the core of Europe, and especially the 
eurozone, formulate their own integration plans irrespective of 
British objections and then present the rest of Europe with a fait 
accompli.

Others can either join (and be most welcome to) or get left behind. 
And this is by far a worse nightmare for Blair, because it is going 
to force the issue of Europe for British state and capital in the way 
that a UK referendum would not have. This is because a UK "No", as a 
vote against neoliberalism, would have far less force than that of 
France or Netherlands, given that the British have been pushing for 
an even more robustly neoliberal Europe ever since the IMF programmed 
Denis Healey to give lectures on fiscal responsibility, and that 
British europhobia is too easily portrayed as xenophobic in origin. 
Somehow a compromise could have been reached via the usual opt-out 
formula, which, in a 25-state EU, would probably have been necessary 
in any case, given the vast differences of the membership. But now 
the Franco-German axis can perform an opt-out of its own, and let 
others decide what sort of membership, if any, they want. And this 
makes Blair's appeal to the "common sense" of the "British people" 
all the more difficult, since it is no longer a case of being left 
behind inside Europe. The choice is really more stark than that, and 
one that has been dodged by successive governments for decades: 
"sovereignty" (i.e., chattel to the US) vs.

fully participant and significant EU player.

 Michael Keaney




Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar

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"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
Aparicio Saravia
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