Re: [R-P] Demonios y Política
Marcelo Felipe Gil
mfelipegil en yahoo.es
Dom Feb 20 06:31:20 MST 2005
Hola Juan,
La frase que citas de Néstor es bastante soberbia y supone que el destino de
la nación puede depender de la capacidad de librar una batalla ideológica de
un determinado grupo político (o varios...). Es mas... el hecho de haber
sido derrotado en dicha batalla ideológica no se asume como déficit propio
sino que se le proyecta al que sustentaba una posición diferente la
responsabilidad (o culpa...) de vaya uno a saber que.
De la miríada de factores que confluyen en determinado momento histórico se
eligen sólo algunos para explicar la realidad histórica, eligiendo aquéllos
que resultan mas convenientes para explicar las posturas adoptadas. A mi eso
me parece lícito a nivel interno o personal, pero es imposible que se acepte
como criterio de verdad con el que los demas deben acordar.
Definiciones totalmente nebulosas como las de "ciertas capas de nuestra
clase media" que luego son diferenciadas de "sectores de la clase
trabajadora" (cómo si millones de trabajadores en la Argentina no
pertenecieran a la clase media en los '70) contribuyen a hacer afirmaciones
que no son mas que pareceres. Encarar el tema de la lucha armada
sencillamente como "la opción por el atentado" explica en gran medida porque
la IN perdió la citada batalla ideológica (Esto no quiere decir que la
hubiese ganado si la encaraba de otro manera...).
Frases como: "ahora tenemos esto que vemos a nuestro alrededor" no ayudan en
nada a fundamentar los argumentos. Personalmente veo lo mismo "a mi
alrededor" (que sólo intuyo a que se refiere) en distintas sociedades
latinoamericanas (y en bastantes europeas...), con igual grado de
desarticulación social, política y cultural y sin embargo en muchas de ellas
no se dieron procesos de lucha armada (o se limitaron a una escala que no se
la puede comparar con lo sucedido en la Argentina en los '70).
Si es verdad que los argentinos fuímos derrotados de conjunto en el '76...
pero las organizaciones armadas surgieron del pueblo argentino... no de la
estratósfera. Y claro... uno de los motivos puede ser... a nivel vaguedad...
ya que dichas organizaciones surgieron en la década anterior y no en el
75...
Con el mismo criterio de verdad propuesto, un malintencionado podría
interpretar que un motivo también pudo haber sido la ambición de poder de
los dirigentes sindicales que mostraron estar en contra de las políticas de
gobierno de Isabel (restando un apoyo político concreto) con el paro de los
días 7 y 8 de julio de 1975 cuando le tuercen la voluntad y obligan a que se
homologuen los convenios colectivos firmados durante ese año.
Claro que esta sólo podría ser la lectura de un malintencionado, ya que toda
lucha popular, toda búsqueda de justicia y equiparación por parte del pueblo
utilizando "todos los medios a su alcance" no puede ser considerara, bajo
ningún concepto, como "motivación" política para que los agentes del
imperialismo y la oligarquía actúen.
Toda lucha popular intentará ser manipulada e instrumentalizada por dichos
"agentes" y, en tal sentido, "todo accionar" puede ser sospechado de
"funcional" a sus intereses, hecho que "ellos" abonan constantemente,
sobredimensionando su capacidad de acción, con el objeto de profundizar las
contradicciones del campo popular e impedir que ellas se resuelvan.
La definición del militante Montonero Rodolfo J. Walsh es, quizás, acertada
en cuanto a la política de dicha organización en el contexto histórico en el
que la misma es expresada y sirve, concretamente, para explicar algunos
errores "de la organización Montoneros" que inviabilizaron la proyección de
dicha organización.
Trasladar la responsabilidad de la derrota del pueblo argentino a la derrota
de una/s organización/es (sobre todo a su/s conducción/es) es, cuando menos,
irresponsable. Es como asumir que de haber salido victoriosos la
responsabilidad de la victoria hubiese sido exclusividad de los mismos. A mi
me parecen aseveraciones arriesgadas, utilizando los mismos criterios.
Por otro lado Juan, mismo siendo peronista, respeto la cita de Lenin como la
de cualquier otro pensador/actor político-social. Pero no puedo dejar de
señalar que dicho escrito esta "expresamente" referenciado en el lugar y en
el tiempo, por lo que no es trasladable mecánicamente a cualquier otra
realidad sin tomarse el trabajo de establecer algunos criterios o
parámetros.
Ni siquiera se establece la pregunta: ¿Fue tal (o cual) una organziación
revolucionaria? Ya que el escrito circunscribe y define los actor
"terroristas" así:
"Pero el quid de la cuestión está precisamente en que el terror se propugna
ahora no como una operación de un ejército en campaña, como una operación
ligada de manera estrecha a todo un sistema de lucha y coordinada con él,
sino como un medio de agresión individual, independiente y aislado de todo
ejército. Y el terror no puede ser otra cosa cuando falta una organización
revolucionaria central y son débiles las locales."
Las organziaciones armadas... ¿se definían como "un ejército en campaña"? O
sencillamente se opta por definir que sus actos eran actos "individuales" y
ya está, son "terroristas".
Es mas... la Cuba pre-revolucionaria se parece bastante al cuadro descripto
por Lenin... sin embargo un puñado de "guerrilleros" (o serían terroristas?)
encabezó una revolución triunfante. Revolución que hoy "continúa" mientras
que en la URSS se comen los Mac Donald's...
Marcelo
----- Original Message -----
From: "Juan María Escobar" <escobar45 en infovia.com.ar>
To: "Lista Reconquista Popular" <reconquista-popular en lists.econ.utah.edu>
Sent: Saturday, February 19, 2005 11:06 PM
Subject: [R-P] Demonios y Política
CITANDO LA FUENTE,EL MATERIAL DE ESTA LISTA ES DE LIBRE REPRODUCCIÓN
Hola Diana:
Con respecto a tu inquietud de saber cual es mi postura respecto a la lucha
armada en nuestro
país en la década del 70, coincido con Néstor cuando dice:
Era un enorme error. Desde la IN dimos una batalla contra ese error,
y la perdimos. Con esa derrota, digámoslo con dolor, se perdió el
país. Ahora tenemos esto que vemos a nuestro alrededor. Si queremos
avanzar, aceptemos de una buena vez que que la opción por el atentado
que tanto sedujo a ciertas capas de nuestra clase media (y también,
lo sé, de sectores de la clase trabajadora) fue uno de los motivos
por los cuales los argentinos (en conjunto) fuimos derrotados en
1976.
Es muy gráfica la expresión de Rodolfo Walsh en una de sus cartas a la
conducción de Montoneros: "Nuestra teoría ha galopado kilómetros adelante de
la realidad. Cuando eso ocurre, la vanguardia corre el riesgo de convertirse
en patrulla perdida".
Como un aporte al análisis de lo que nos sucedió y por donde creo que
deberíamos orientar transcribo un fragmento de un artículo de Lenín
publicado en mayo de 1901, en el número 4 de "Iskra. Debemos recordar que el
terrorismo o las acciones armadas no eran ejercidas en Rusia solo por
pequeños grupos aislados si no también por los "destacamentos de combate" de
los socialrevolucionarios que era un partido de masas que nucleaba a
intelectuales, campesinos y sectores obreros, siendo sus acciones apoyadas
también por la burgesia liberal como una forma de presionar al zarismo para
obtener concesiones políticas. También recordemos que el zarismo tampoco era
manco para reprimir y tenía un amplio abanico de medios para hacerlo:
jueces, policía, ejercito, Okrana, "centurias negras", etc.
Un abrazo y los dejo con Don Vladimir
Juan María Escobar
¿POR DÓNDE EMPEZAR?
(Fragmento)
Vladimir Ilich Lenin
Por fortuna Rabóchee Delo (Revista "La Causa Obrera") no tiene razón. El
problema del terrorismo no tiene nada de nuevo, y nos bastará con recordar
brevemente las opiniones, ya determinadas, de la socialdemocracia rusa.
En principio, jamás hemos renunciado ni podemos renunciar al terror. El
terror es una acción militar que puede ser utilísima y hasta indispensable
en cierto momento de la batalla, con cierto estado de las fuerzas y en
ciertas condiciones. Pero el quid de la cuestión está precisamente en que el
terror se propugna ahora no como una operación de un ejército en campaña,
como una operación ligada de manera estrecha a todo un sistema de lucha y
coordinada con él, sino como un medio de agresión individual, independiente
y aislado de todo ejército. Y el terror no puede ser otra cosa cuando falta
una organización revolucionaria central y son débiles las locales.
Por eso declaramos categóricamente que tal medio de lucha en las
circunstancias actuales no es oportuno ni adecuado; que aparta a los
militantes más activos de su verdadero cometido, más importante desde el
punto de vista de los intereses de todo el movimiento; que no desorganiza
las fuerzas gubernamentales, sino las revolucionarias.
Recuerden los últimos sucesos: ante nuestros propios ojos, grandes masas de
obreros y de la "plebe" de las ciudades arden en deseos de lanzarse a la
lucha, pero resulta que los revolucionarios carecen de un Estado Mayor de
dirigentes y organizadores. En esas condiciones, el paso de los
revolucionarios más enérgicos al terror ¿no amenaza con debilitar los únicos
destacamentos de combate en que se pueden cifrar esperanzas serias?
¿No implica el peligro de que se rompa el lazo de unión entre las
organizaciones revolucionarias y las dispersas masas de descontentos, que
protestan y están dispuestos a luchar, pero que son débiles precisamente a
causa de su dispersión? Porque no debe olvidarse que este lazo de unión es
la única garantía de nuestro éxito.
Estamos muy lejos de pensar que deba negarse todo valor a heroicos golpes
aislados, pero es nuestro deber prevenir con toda energía contra la afición
al terror, contra su concepción como medio principal y fundamental de lucha,
cosa a la que tanto se inclinan muchísimos en el momento actual. El terror
jamás será una acción militar de carácter ordinario: en el mejor de los
casos, sólo es utilizable como uno de los medios que se emplean en el asalto
decisivo.
Cabe preguntar: ¿podemos, en el momento actual, llamar a semejante asalto?
Rabóchee Delo, al parecer, cree que sí. Por lo menos exclama: "¡Formad en
columnas de asalto!" Pero también eso es empeño desatinado. La masa
principal de nuestras fuerzas de combate la componen voluntarios e
insurrectos.
Sólo tenemos unos cuantos destacamentos pequeños de ejército regular, y
además sin movilizar y sin ligazón, que no saben todavía formar en columnas
militares en general, y menos aun en columnas de asalto.
En esta situación, todo el que sea capaz de observar las condiciones
generales de nuestra lucha, sin olvidarlas en cada "viraje" del desarrollo
histórico de los acontecimientos, debe ver con claridad que nuestra consigna
en el momento actual no puede ser "lanzarse al asalto", sino "organizar
debidamente el asedio de la fortaleza enemiga".
Dicho en otros términos: la tarea inmediata de nuestro Partido no puede
consistir en llamar a todas las fuerzas existentes a atacar ahora mismo,
sino en exhortar a formar una organización revolucionaria capaza de unir
todas las fuerzas y de dirigir el movimiento no sólo nominalmente, sino en
realidad, es decir, capaz de estar siempre dispuesta a apoyar toda protesta
y toda explosión, aprovechándolas para multiplicar y reforzar los efectivos
que han de utilizarse en el combate decisivo.
________________________________________
INFORMACIÓN SOBRE LA LISTA Y SUSCRIPCIONES POR VÍA INTERNET:
http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/reconquista-popular.
SUSCRIPCIÓN POR CORREO ELECTRÓNICO:
envíe un mensaje escribiendo 'help'
<sin comillas> en el asunto (no escriba nada en el cuerpo del mensaje) a
reconquista-popular-request en lists.econ.utah.edu
EL CORREO ELECTRÓNICO DE LA PERSONA QUE ADMINISTRA LA LISTA ES:
reconquista-popular-admin en lists.econ.utah.edu
TODOS LOS MENSAJES DE ESTA LISTA QUEDAN ARCHIVADOS Y PUEDEN CONSULTARSE EN:
http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/
________________________________________
Lista de correo electrónico Reconquista-Popular
Reconquista-Popular en lists.econ.utah.edu
http://lists.econ.utah.edu/mailman/listinfo/reconquista-popular
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular