[R-P] Chávez en Río Santiago: versión completa de importantísimo discurso

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Lun Ago 15 08:46:26 MDT 2005


Gentileza de Gustavo Di Marzio

ARGENTINA-VENEZUELA: "O SOMOS PATRIA O SOMOS COLONIA".

Discurso de Hugo Chávez, en los Astilleros Río Santiago, Argentina.

11/08/05 

Hay mucha pasión aquí ¿verdad? Mucha pasión, mucha fuerza. ¡Que viva 
el pueblo venezolano! ¡Viva la unión de nuestros pueblos! ¡Viva la 
América Latina ! ¡Viva Perón! ¡Viva Bolívar! ¡Viva Río Santiago!

Queridos compañeros, queridas compañeras de Astilleros Río Santiago, 
el primer mensaje que me sale del corazón es para ustedes, 
trabajadores y trabajadoras de Astilleros Río Santiago, habitantes de 
Ensenada, un abrazo desde mi alma, desde mi corazón para todos 
ustedes, para la gran provincia de Buenos Aires y para toda la gran 
patria Argentina. Un abrazo de mi alma y un beso de mi corazón, con 
todo mi amor.

De Berisso, ¿tú eres de Berisso? Y de todo esto, de toda esta tierra 
mágica.

Miren qué día tan bonito nos ha regalado la naturaleza, el cielo está 
muy argentino, azul y blanco. Día peronista.

Señor Gobernador y amigo nuestro, Felipe Solá, me da mucho gusto 
verte una vez más, nos conocimos fue aquí mismo hace apenas un año y 
unos meses, el 2004, cuando el compañero Presidente Néstor Kirchner, 
con quien pasé unas horas muy gratas ahora mismo en el Palacio, en la 
Casa Rosada , y firmamos nuevos convenios, que ya ustedes estarán 
enterados y se enterarán, dentro de esta dinámica extraordinaria de 
integración entre Argentina y Venezuela, que avanza a paso de 
vencedores, y más allá la integración de Suramérica. Recuerdo que era 
en una reunión Cumbre de Presidentes en Puerto Iguazú, hace más de un 
año. Y luego, el Presidente Kirchner de repente así, me dispara como 
desde la cintura, como dicen los mexicanos, desde aquí, y me dice: 
mirá Hugo, vamos a Río Santiago, al astillero. Yo no tenía ni idea de 
dónde quedaba el Astillero Río Santiago, yo pensé que era cerca de 
ahí, yo tenía que regresar esa tarde a Caracas, según mi agenda, 
estaba por irme, ya había terminado la reunión. Y yo que, igual que 
él, disparamos desde la cintura, le digo: vamos pues. De repente me 
veo en el avión presidencial, ¿y a dónde vamos? A Buenos Aires. Y 
bueno, llegamos aquí y vinimos en helicóptero. Estaba conmigo también 
el Ministro Rafael Ramírez, que me acompaña, el compañero Ministro de 
Energía y de Petróleo venezolano, Rafael Ramírez.

Y bueno, vinimos a esta maravilla de Río Santiago, conocimos los 
trabajadores, dimos algunos discursos, algunas palabras, y bueno, yo 
todavía estaba procesando, pero me fui muy emocionado con lo que ví y 
con lo que oí, y sobre todo con la fuerza de los trabajadores, la 
fuerza de las trabajadoras, cómo ustedes salvaron estos astilleros 
para la nación argentina de esa voracidad neoliberal. Así que me da 
mucho gusto estar aquí de nuevo un año y tres meses después, y 
además, como decía mi amigo el gobernador Felipe Solá, estamos 
avanzando en el cumplimiento de nuestros compromisos, en la 
concreción de nuestros sueños. Estamos mirando ahí ese tanquero.

Ese tanquero antes tenía otro nombre ¿saben? Hasta hace apenas tres 
años tenía otro nombre, tiene no sé cuántos años navegando, ¿cuántos? 
Ah, ya ustedes tienen la respuesta, tiene años navegando ese tanquero 
de Petróleos de Venezuela, pero ese tanquero ha cargado no sé cuántos 
millones de barriles de petróleo venezolano, tiene una capacidad 
cercana a 300.000 barriles de petróleo y durante años y años ha 
estado cargando petróleo y llevando petróleo, pero ese banquero que 
ahora lleva el nombre infinito de Manuela Saenz, la Libertadora del 
Libertador, la mujer de Bolívar pues, pero más que la mujer de 
Bolívar, la mujer revolucionaria que fue, la Manuela. Mucho más que 
la mujer de Bolívar fue una gran revolucionaria, Bolívar la lla mó La 
Libertadora del Libertador, coronela en Ayacucho, de las libertadoras 
de Venezuela y de América.

Ese tanquero que ahora lleva el nombre de Manuela Sáenz, durante 
muchos años estuvo. ¿Me oyen ustedes? A ver si nuestro amigo el 
piloto se aleja un poquito, está patrullando, está cumpliendo con su 
tarea, ya se está alejando parece, ¿o está detenido ahí arriba? ¿está 
detenido? Hazle una seña ahí. Ya nos vio, nos está escuchando.

Miren, ese tanquero, un poco esto que estoy desarrollando es para 
graficar la importancia suprema, la importancia histórica de lo que 
aquí está ocurriendo hoy, ese tanquero navegó mucho, ha navegado 
mucho, pero siempre iba rumbo al norte, siempre salía de Venezuela 
rumbo al norte, hasta hace muy poco tiempo, porque Venezuela fue 
durante muchos años prácticamente una colonia norteamericana.

¡Patria sí, colonia no! ¡Patria sí, colonia no!

Ahí está, muchachos, ustedes con esa consigna están recogiendo el 
gran dilema que aquí nos lleva y que aquí nos trae y nos ha traído 
desde hace siglos: o somos patria o somos colonia, escojamos.

¡Patria sí, colonia no! ¡Patria sí, colonia no!

Nosotros no tenemos nada que discutir, hemos escogido. Queremos 
patria y estamos construyendo la nueva patria grande latinoamericana, 
desde aquí desde Argentina, desde allá desde Venezuela.

Bueno, también saludo junto con todos ustedes, trabajadores, 
trabajadores, vecinos y vecinas, al Intendente Municipal de la Plata 
, Julio César Alak, al Intendente Municipal de Berizo, Enrique Leza, 
al honorable señor Intendente Municipal del Partido de Ensenada, 
Mario Seco, y agradezco mucho el honor con el que me han distinguido: 
el honorable Intendente me ha declarado, cosa que no merezco pero lo 
recibo con infinita humildad, el título de Visitante Ilustre de 
Ensenada. Muchas gracias por esa generosidad, muchísimas gracias.

Al señor Intendente de Luján, Miguel Prince, también lo saludo; a 
Rafael Mañanini, jefe del gabinete del gobierno de La Provincia; a 
nuestro amigo el señor Hugo Bilbao, Presidente del ente administrador 
del Astillero Río Santiago, demás representantes del Astillero, con 
especial cariño saludo y agradezco sus bendiciones a Monseñor Héctor 
Di Monte, Arzobispo de la Arquidiócesis Mercedes-Luján, gracias 
Monseñor, muchas gracias. Yo soy católico, gracias por ese obsequio 
de nuestra Virgen, que es la misma Virgen del mismo Cristo. Yo soy 
profundamente cristiano y estoy convencido que Cristo es uno de los 
más grandes revolucionario de nuestra historia.

Cristo tiene mucho que enseñarnos a nosotros, Cristo dio el máximo 
ejemplo del sacrificio y nos llamó a amarnos los unos a los otr os, a 
vivir como hermanos, en verdadera cristiandad. Por eso recibo con 
mucho gusto y sentimiento sus bendiciones y su obsequio, Monseñor.

Bueno, a todos ustedes mi saludo. Quiero saludar de manera también 
muy especial a aquellos muchachos que están allá, son venezolanos, 
los tripulantes del tanquero Manuela Sáenz. ¿Cómo están muchachos? La 
tripulación del buque. Ahí está el capitán Héctor Urbina, es el 
capitán del buque Manuela Saenz, y todos los marineros y los 
tripulantes de nuestra empresa petrolera, los saludamos de manera muy 
especial y nos da mucho gusto que estén aquí, fundiendo su alma con 
la de este noble pueblo y estos nobles trabajadores de Río Santiago.

Bueno, está también aquí nuestro Canciller, el Canciller venezolano, 
el doctor Alí Rodríguez Araque también nos acompaña, y demás 
ministros y funcionarios del gobierno revolucionario, Rafael Ramírez, 
está la ministra Edmé Betancourt, de Comercio y de Industrias; el 
ministro Gustavo Márquez, de Integración; el Ministro de Agricultura, 
Antonio Albarrán; está Eustoquio Contreras, Viceministro para América 
Latina; el Almirante Quintana, el Director General de los Astilleros 
Venezolanos, Diques y Astilleros Nacionales, con los cuales hoy hemos 
firmado un convenio de cooperación, nosotros necesitamos la ayuda de 
ustedes para recuperar nuestros astilleros y yo sé que la ayuda va a 
ser grandísima. Desde ya les doy las gracias porque vamos a seguir 
recuperando nuestros astiller os allá en Venezuela, parte de nuestros 
proyectos.

Bueno miren, les voy a decir algo, en este momento y desde que 
llegamos aquí está transmitiendo al aire, en vivo y directo desde 
aquí mismo, desde Río Santiago, la nueva estación de televisión 
suramericana, Telesur, estamos saliendo por satélite y debo decirles 
que nos están viendo desde allá, desde el Canadá, desde Washington 
nos están viendo, de todos modos para que aquellos ciudadanos y 
ciudadanas estadounidenses que nos estén viendo, que no tienen la 
culpa en verdad del gobierno que tienen la mayoría de ellos, y para 
que no crean las damas y los caballeros de los Estados Unidos que nos 
están viendo, que somos mal educados, vamos a darles un aplauso y un 
saludo desde aquí al pueblo de los Estados Unidos, al pueblo de los 
Estados Unidos.

Yo he ido allá a los Estados Unidos, en una ocasión visité una de las 
tantas refinerías que Venezuela tiene en los Estados Unidos, en un 
pueblo llamado Lake Charles, ahí conversé con trabajadores muy 
parecidos a ustedes, estadounidenses, trabajadores que laboran en 
nuestra refinería, qué gusto me dio compartir con esos trabajadores. 
Ahí hay un pueblo también ¿saben? Hay que hacer un llamado a la 
consciencia del pueblo de los Estados Unidos para que nos ayude a 
echar a esa gran amenaza que es el gobierno de los Estados Unidos 
para el mundo entero. Hay que hacer un llamado a la consciencia del 
pueblo de los Estados Unidos.

Bueno, pero lo más importante es que nos están viendo en toda esta 
América, por Centroamérica, por el Caribe, debe estarnos viendo Fidel 
Castro allá en La Habana , por Telesur; deben estarnos viendo en 
Jamaica, en Venezuela por supuesto nos están viendo no sólo por 
Telesur sino por nuestro Canal Ocho, Venezolana de Televisión, el 
canal del Estado venezolano, aquí en toda Argentina también se está 
transmitiendo este acto, es muy importante porque forma parte todo 
esto de la batalla de las ideas, para que los pueblos de Suramérica, 
de Brasil, de Uruguay, del Paraguay, de Chile, de Colombia, de 
Venezuela, de toda esta América, se enteren de lo que aquí está 
ocurriendo. Ha resurgido el proyecto de San Martín y de Bolívar, y 
aquí está presente hecho pueblo, hecho consigna, hecho batalla, hecho 
esperanza.

Bueno, compañeros, compañeras, querido compañero Gobernador, ustedes 
saben que yo tengo siempre la tentación a hablar largo, hoy no voy a 
poder hacerlo por cuanto este viaje es un viaje corto, pero vaya qué 
viaje ¿ah? De los más importantes que yo haya hecho a Suramérica en 
toda mi vida.

Ayer estuvimos todo el día en Montevideo, están cambiando las cosas y 
siguen cambiando las cosas y los pueblos en esta América. Desde aquí 
quiero saludar al Presidente y compañero Tabaré Vázquez, allí en el 
Uruguay, ese pueblo hermano, querido pueblo, heroico pueblo como el 
argentino, y saludar la memoria, así como la de San Martín, la de 
José Gervasio Artigas, el gran caudillo oriental que junto a Bolívar, 
San Martín, Bolívar y Artigas forman un verdadero trío de gigantes, 
que no murieron cuando su cuerpo dejó de latir, no, sencillamente se 
quedaron con nosotros para siempre y hoy están aquí vivos, en los 
pueblos que resurgen con sus banderas, con sus cantos y con sus 
sueños.

Ahora, fíjense que ayer firmamos con el Uruguay, con el gobierno 
uruguayo algo muy importante, y es allí donde nosotros, o esa es una 
de las líneas estratégicas en las que el gobierno venezolano seguirá 
insistiendo junto con nuestros hermanos gobiernos, junto con nuestros 
hermanos pueblos.

Venezuela es, y es bueno que lo sepan ustedes, camaradas, compañeros, 
Venezuela es el primer reservorio de petróleo de este planeta. No hay 
país en este planeta que tenga mayor cantidad de reserva de petróleo 
que Venezuela. Venezuela es uno de los más grandes reservorios de gas 
del mundo. Eso no lo sabían ustedes hasta hace poco ¿verdad? ¿Por 
qué? Porque el imperialismo norteamericano había tomado Venezuela 
para sí, para llevarse todo el petróleo. Durante cien años casi, 
digamos que un siglo, se llevaron el petróleo de Venezuela, el gas, 
gasolina, y toda esa riqueza. Y Venezuela que estaba gobernada, con 
una que otra excepción, pero generalmente fue gobernada por lacayos 
del imperialismo, arrodillados al imperialismo, que traicionaron a su 
propio pueblo y no sólo a su propio pueblo el venezolano, sino a los 
pueblos de América Latina y los pueblos de Suramérica. Bueno, estaban 
entregados, y nunca a pesar de que Venezuela fue durante décadas el 
primer exportador de petróleo del mundo, las calles de nueva York, 
las calles de Washington, sépanlo, están asfaltadas con asfalto 
venezolano casi regalado.

Venezuela tiene en los Estados Unidos ocho grandes refinerías de 
petróleo que refinan todos los días dos millones y más de barriles de 
petróleo, todos los días Venezuela ha enviado sin falta millón y 
medio y más de petróleo diariamente a los Estados Unidos. Sólo ahora, 
después que el pueblo venezolano abrió un camino revolucionario y ha 
traído un gobierno para que oriente ese camino, es que estamos viendo 
esto, barcos venezolanos cargados de petróleo por primera vez en cien 
años vienen a Río de la Plata, he aquí la muestra.

Esto es muy importante, insisto, y es quizás una de las cosas más 
importantes que hoy venía pensando qué decirle a ustedes, además de 
agradecerles mil cosas. Porque tú, gracias Gobernador, nos das las 
gracias por esto, pero en verdad esto es un compromiso y si alguien 
tiene que agradecer de primero, permítanmelo, yo le digo a ustedes: 
gracias, al pueblo argentino, porque el pueblo argentino fue capaz de 
romper con el modelo neoliberal, el pueblo argentino con su sabiduría 
fue capaz de traer aquí un gobierno que lo representa en un proyecto 
nacional y que nos ha abierto las puertas a la Argentina. Nosotros 
aquí no vinimos a Argentina, y con mucho dolor lo digo, en años, 
porque no había puerta de entrada para nosotros en la Argentina del 
neoliberalismo. Hoy nos sentimos aquí como en nuestra propia casa. 
Gracias.

Decía que una de las cosas más importantes, además de agradecerles 
tantas cosas, que hoy venía pensando decirles es esta que estoy 
desarrollando. En estos momentos viene navegando un barco por las 
costas de Suramérica, por el Atlántico, salió de Venezuela hace como 
una semana con un millón de barriles, un barco mucho más grande que 
este, un millón de barriles de petróleo vienen a Uruguay. ¿Para qué? 
Bueno, para ayudar a ese pueblo hermano que también necesita 
combustible, también necesita petróleo, también necesita energía. Y 
además, como nosotros sabemos que estos países, Argentina, también 
Uruguay, Tabaré recibió un país en condiciones muy difíciles, así 
como Néstor recibió un país y ustedes recibieron un país saqueado, 
fundido, una economía quebrada, sin recursos, amarrado al Fondo 
Monetario Internacional. El imperialismo económico, Fondo Monetario, 
Banco Mundial, esos no son sino instrumentos del imperialismo 
económico.

Entonces nosotros hemos acordado también con los uruguayos, que una 
parte del pago de ese combustible, de ese petróleo, lo hagan después, 
dos años después, casi sin intereses, en largo plazo, mientras se 
vayan recuperando. Y la otra parte que deberían pagarnos en efectivo, 
ahora dentro de tres meses, además un plazo largo, las 
transnacionales cobran de una vez, te traen un barco de petróleo y 
¡págame ya! Nosotros no, nosotros le cobraremos dentro de tres meses. 
Pero además, no quiero que nos paguen en dinero constante y sonante, 
no. Así como aquí nos hemos llevado para allá en pago al diesel que 
estamos enviando y vamos a seguir enviando, nos hemos llevado 
maquinarias agrícolas, vaquillonas preñadas, equipos médicos, hoy 
hemos firmado otros convenios para otros bienes y servicios, ig ual 
le hemos abierto esa posibilidad a los hermanos uruguayos, que nos 
paguen por ejemplo con cemento, que llaman Pórtland, ellos son 
grandes productores de cemento. Bueno, nosotros necesitamos cemento 
para los planes de vivienda para los pobres sobre todo, que nos 
paguen con cemento para nosotros hacer nuestras viviendas, muy 
sencillo, por ejemplo.

Ahora, en el marco del capitalismo, en el marco de la globalización 
neoliberal estas cosas serían imposible. Por eso es que yo queridos 
camaradas y compañeros, me he atrevido a señalar como rumbo para 
nuestros pueblos, y esto es sólo para el debate, este planteamiento, 
la necesidad de discutir la vía del socialismo para salir 
definitivamente de la maldición de la pobreza, de la miseria del 
capitalismo, del neoliberalismo. Este es un debate que está apenas 
comenzando para este siglo, para el futuro. Pero mientras tanto 
estamos avanzando, concretando.

Este es el tercer barco que ustedes nos arreglan, y además los 
felicito porque han quedado pepiados. Esa palabra no es mala aquí 
¿no? Pepiado es muy bueno, han quedado maravillosos los barcos. Y 
además, buen trabajo y sin especulaciones, porque el trabajo ha 
costado ¿cuánto cada barco? Un millón y medio de dólares por un 
mantenimiento que nos hace falta para continuar transportando 
petróleo, este es el tercer barco, el Manuela Sáenz. Pero hoy hemos 
firmado, y esto es muy importante, ya el Gobernador lo decía, después 
de un intenso trabajo hemos firmado el contrato, ya no son cuentos ni 
son un documento de lo que se llama carta de intención. No, ya es un 
contrato comercial. Hoy hemos firmado entre Petróleos de Venezuela y 
Astilleros Río Santiago, y Dianca, nuestros diques que van también a 
participar en esto, el contrato para que ustedes nos fabriquen dos 
barcos nuevecitos igualitos a ese. Bueno, igualitos no, mucho más 
modernos que ese, ya serán barcos del siglo XXI, más rendidores, 
hecho en Argentina por Astilleros Río Santiago.

Yo me permito llamar, permítanme llamar a este astillero el astillero 
de la dignidad, porque ustedes resistieron la agresión neoliberal, 
por la dignidad de los trabajadores. Los astilleros además de mi 
General Perón, no pudo el imperialismo llevárselos, la fuerza de 
Perón está viva aquí y la fuerza de Eva Perón está aquí viva, la gran 
revolucionaria.

Miren, se me ocurre algo, se me ocurre una cosa muchachos, voy a 
proponer algo, el primer barco que ustedes nos van a hacer se va a 
llamar Eva Perón. ¡Viva Eva Perón! Le vamos a poner el nombre bien 
grande ¿saben? Bien grande, como grande sigue siendo ella.

Bueno, ahora fíjense una cosa, ese primer barco, yo lo que le decía 
al Presidente Kirchner y él me dijo que yo se los dijera a ustedes, a 
los trabajadores, a Bilbao, que hasta donde ustedes puedan tratemos 
de acortar el tiempo, porque fíjate, vamos a hacer el primer barco y 
me dicen que hacen falta dos años y medio, eso pudiera recortarse y 
en la medida en que las inversiones al astillero, que ya el 
Presidente Kirchner decidió, pues se va modernizando el astillero, 
estoy seguro que pudiéramos recortar el tiempo. ¿Por qué? Porque 
necesitamos un barco, el Eva Perón, un segundo barco y dos barcos 
más. Y esos barcos no son para Venezuela exclusivamente, sientan 
ustedes que esos barcos también son de ustedes, porque van a 
conformar la nueva flota petrolera de Petroamérica que estamos 
conformando, Petroamérica es parte de la estrategia de integración 
plena, así como está ya Telesur, estamos construyendo Petrosur que es 
la alianza energética entre Argentina, Brasil, Venezuela, Uruguay, 
Bolivia.

Argentina y Venezuela estamos avanzando al frente y esto es un 
ejemplo de ello, Petrosur. Pero también tenemos Petrocaribe, una 
alianza energética en el Caribe, la sumatoria de Petrocaribe con 
Petrosur le va dando forma a Petroamérica. Venezuela quiere compartir 
su riqueza petrolera con los pueblos de Suramérica, con los pueblos 
del Caribe, sencillamente así. Y esa es la razón de las agresiones 
permanentes del gobierno de los Estados Unidos contra Venezuela, he 
ahí la razón fundamental. Pero a nosotros no nos importan esas 
agresiones, por supuesto que nos cuidamos y nos cuidaremos de ellas 
siempre, porque se trata del imperio más poderoso de toda la 
historia, un imperio que además de poderoso es brutal, además de 
brutal es cruel, allá invadieron a Irak y están bombardeando a aquel 
pueblo. Nos amenazan a nosotros, nosotros no queremos guerra, 
hermanos, nosotros queremos paz, trabajo, vida para nuestro pueblo, 
patria para nuestros pueblos.

En ese sentido muchachos, porque yo estoy un poquito apurado, 
perdónenme, me está esperando Lula para cenar en Brasilia y de aquí 
para allá son varias horas de vuelo. Vamos a saludar desde aquí a 
Lula, vamos a darle un saludo al Presidente de Brasil y al pueblo del 
Brasil, el compañero y amigo Presidente Lula Da Silva.

Miren, fíjate una cosa, qué vamos a querer nosotros guerra? No, ya 
basta, tenemos una guerra pero es contra el hambre, contra la 
miseria, contra la desnutrición infantil, esa es nuestra guerra, 
contra la corrupción, contra el narcotráfico, contra la degeneración 
de las sociedades, esa es nuestra guerra. Pero como el imperialismo 
norteamericano ha demostrado que es capaz de cualquier cosa, derroca 
gobiernos que no le gusten, manda a matar presidentes, invade países, 
inventa cualquier excusa, que si armas de destrucción masiva que no 
existen, etc. Y como Venezuela está amenazada por el dedo del 
imperialismo norteamericano, nosotros hemos dicho que si se les 
ocurre invadirnos batallaremos, daríamos nuestra vida, pero no vamos 
a ser colonia norteamericana.

En ese sentido, aquí en este sitio tan simbólico y sagrado, 
recordando a mi General Perón, a Eva Perón, voy a tomar la frase 
aquella de Eva Perón, voy a tomar aquella frase de Eva Perón, aquella 
frase tremendamente corajuda, valiente: O la patria dejará de ser 
colonia, o la bandera nacional flameará sobre sus ruinas, una de dos.

Nosotros no queremos guerra, lo que le pedimos al gobierno de los 
Estados Unidos es que nos permita hacer lo que nosotros queremos 
hacer, y esto es lo que queremos hacer, trabajar unidos para 
recuperar nuestras economías, nuestra producción, no sólo de petróleo 
y de energía, de alimentos, nuestra producción industrial para que 
nuestros países tengan soberanía económica, ya lo decía Solá, y en su 
maravilloso discurso de hace un rato en la Casa Rosada el compañero 
Presidente Néstor Kirchner, que dejemos de ser colonias económicas, 
que seamos verdaderamente soberanos en lo económico, en lo político, 
que seamos libres de verdad, que podamos definir nuestros proyectos 
de desarrollo nacional, que podamos definir y llevar adelante 
nuestros proyectos de integración interregional, suramerica na y 
latinoamericana, eso es lo que queremos, nada más. No somos ninguna 
amenaza para los norteamericanos, todo lo contrario, de nuestra 
estabilidad, de nuestro desarrollo va a depender también el de ellos, 
ojalá lo entiendan las élites norteamericanas y ojalá el pueblo 
norteamericano cada día lo entienda más, porque también allá están 
surgiendo nuevos liderazgos, nuevas consciencias, tengan ustedes la 
seguridad de que así es.

Pero en fin, esto es lo que estamos haciendo, avanzando por el camino 
de la integración necesaria, la integración para la vida y para la 
libertad, para el impulso de nuestras economías, de nuestras 
sociedades.

Yo hago una propuesta, empeñados, otra más aquí hoy, se me ha 
ocurrido ahora mismo, inspirado en cosas que estamos haciendo allá a 
través de la revolución bolivariana. Dondequiera que PDVSA en 
Venezuela hoy va a hacer una inversión, dondequiera que el gobierno 
de Venezuela hoy va a hacer una inversión, sobre todo la empresa 
petrolera que tiene más capacidad, más músculo, siempre acompañamos 
esas inversiones con obras de desarrollo social en la región. Yo 
quiero proponer para que lo estudiemos, que de los recursos que vamos 
a invertir, del esfuerzo que vamos a invertir, no sólo el dinero sino 
el esfuerzo humano, los trabajadores, la mano de obra, la tecnología, 
para la construcción de esos dos barcos, y dos más son cuatro, señor 
Gobernador y amigo, señores intendentes, que vayamos desde ahora 
mismo con los trabajadores, con la participación de los trabajadores 
y las comunidades, haciendo proyectos complementarios en lo social, 
por cada barco un plan, por más modesto que sea, de los mismos 
recursos que de allí se vayan moviendo, planes de vivienda por 
ejemplo para los habitantes de esta región, planes de vivienda, no 
importa que sea una vivienda, pero creo que podemos hacer unas 
cuantas más con esa inversión que en total son 200 millones de 
dólares para los cuatro barcos. Con esos recursos y su movilización, 
y la participación comunitaria, yo sueño con el día, Solá, en que 
vengamos a inaugurar o a visitar unas viviendas que hayamos hecho, o 
unos planes de producción de alimentos, planes agrícolas, unas 
escuelas para los niños más pobres que tengan hasta computadora, que 
tengan laboratorio, dotación de hospitales que a veces no tienen 
equipos modernos o equipos adecuados. Nos ocurre lo mismo en todas 
partes.

Esa es una propuesta para ir articulando la inversión económica 
productiva con la inversión social, como el agua, hidrógeno con 
oxígeno. No podemos separar lo económico de lo social y esa es una de 
las grandes degeneraciones del capitalismo, que sólo busca la 
ganancia económica.

Judas es el primer gran capitalista de nuestra era, y el primer gran 
socialista y mártir se llamó Jesús el Nazareno, Jesús el Redentor. 
Amaos los unos a los otros.

Bueno, yo no me quisiera ir pero tengo que ir a visitar el barco, y a 
darle un abrazo a aquellos muchachos venezolanos que están allá. 
Tengan la seguridad que aunque nosotros nos vamos físicamente, nos 
quedamos ahí en cada uno de ellos, nos quedamos allá en la superficie 
del barco, y como nosotros somos libres no nos quedamos encerrados en 
el barco, nos quedamos en Ensenada, nos quedamos en Río Santiago y en 
estos caminos de la patria grande de Suramérica.

¡Que viva la patria argentina! ¡Que viva la patria venezolana! Un 
abrazo infinito compañeros y compañeras, muchísimas gracias. Gracias 
Gobernador. 


Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 
"La patria tiene que ser la dignidad arriba y el regocijo abajo".
Aparicio Saravia
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 





Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular