[R-P] (Fwd) [redial_s_bolivar] Fw: Cohorte

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Lun Sep 27 19:38:55 MDT 2004


Gentileza de "redial_s_bolivar"
Date sent:      	Mon, 27 Sep 2004 17:50:27 -0400
Subject:        	[redial_s_bolivar] Fw: Cohorte


Cohorte de líderes del pueblo

                         William E. Izarra 

Cohorte es la agrupación de personas de distintas edades,
identificadas ideológicamente con el Proceso revolucionario, que le 
ha correspondido dirigir a la sociedad en un momento determinado. Los
procesos generan cohortes generacionales y, por ley natural, las
cohortes tiene su punto de inicio, su desarrollo y su momento
culminante. Los mismos procesos demandan cambios permanentes de las
cohortes. Si se mantienen en una fase las cohortes sin que sean
renovadas, el proceso se atrofia. Es imperativo que las cohortes sean
sustituidas (o recicladas) en sus momentos culminantes para que pueda
proseguir el rumbo histórico el proceso que se desarrolla. Para el
avance de cualquier proceso en cualquiera de las instancias de la
dimensión humana es necesario que el individuo tenga conciencia de la
vigencia de las cohortes. Éstas no son permanentes. La evolución es
consecuencia de los surgimientos de nuevas cohortes.

En la nueva fase del Proceso una nueva cohorte generacional tiene que
asumir la dirección del Proceso, a nivel de los gobiernos regionales 
y locales. Exigencia de orden estructural para satisfacer las 
demandas de la nueva fase de la Revolución Bolivariana, tal como lo 
señala el líder del proceso Hugo Chávez. En este período, 2000-2004, 
ha estado en vigencia la primera etapa de la confrontación de los dos 
sistemas políticos: Revolución Bolivariana vs. Reforma 
Representativa. Ahora, agotado el período de conducción de esta 
cohorte, el Proceso exige lograr nuevas metas que materialicen los 
postulados teóricos de la revolución. El vencimiento de esta cohorte 
se da no tanto por el lapso, tal como lo establece la Constitución, 
sino por el agotamiento de la transición. Las expectativas 
revolucionarias están represadas. La conciencia del pueblo 
revolucionario demanda viabilidad de lo que se ha estando difundiendo 
como poder popular o poder constituyente. La diferenciación entre 
reforma y revolución tiene que instrumentarse en la cotidianidad de 
la práctica revolucionaria. La nueva fase del Proceso busca la 
consolidación ideológica y la transferencia de la toma de decisiones 
a las comunidades organizadas. Y esto se adquiere con mayor nivel de 
compromiso revolucionario, inquebrantable convencimiento ideológico y 
clara actitud moral contra la corrupción. 

Por lo tanto, la cohorte generacional (nuevos rostros o rostros 
viejos reciclados) que asuma la conducción del Proceso en esta nueva 
fase, tiene que manifestar sus actos de gobiernos con base en las
necesidades reales del colectivo y atendiendo los compromisos 
implícitos en los actos constituyentes y soberanos de las comunidades
organizadas. 

Si hasta ahora eso no ha ocurrido, debido entre otras razones al
analfabetismo ideológico o a la rigidez del Estado reformista, ya
estas no pueden ser las variables en uso para negar el poder popular.
Si la cohorte de la transición (2000-2004) ha actuado igual a la IV
República con base en decisiones usufructuarias del poder,
clientelares o sin ser consultadas con el pueblo, ya esa práctica
viciada y contrarrevolucionaria se agotó. Ahora lo que viene es la
conversión de los mandos del Estado en vocerías populares y la toma 
de decisiones por parte del pueblo a través de las asambleas, CLPB,
cabildos, organizaciones comunitarias, grupos de acción social y
estructuras culturales del pueblo. Viene ahora la fase de los
presupuestos estimados y ejecutados por las mismas comunidades; la
implantación de la contraloría social; el acoplamiento de los
programas gubernamentales a las tareas cotidianas del colectivo. Lo
que viene es que los gobernadores, alcaldes, diputados regionales,
asuman su nuevo rol como voceros: hablan lo que le diga el pueblo y 
no quien decide en su nombre convirtiéndose en cúpula de mando. La 
nueva cohorte tiene que ser revolucionaria y estar convencida que el 
mando no es de un ser supremo, que posee un conglomerado de vasallos 
que se deben a él. 

La nueva cohorte tiene que despojarse de la superioridad humana,
generadora de prepotencia, endiosamiento y pragmatismo, para asimilar
la horizontalidad jerárquica, humildad igualitaria y fomento del bien
común sustentado en la buena voluntad y el amor al prójimo.

izarraw en cantv.net

Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar

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"Sí, una sola debe ser la patria de los sudamericanos".
Simón Bolívar al gobierno secesionista y disgregador de 
Buenos Aires, 1822
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