[R-P] [A. Soliz] Constituyente en Bolivia: la piel indomestiza

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Dom Sep 5 15:24:18 MDT 2004


[Andrés Soliz previene contra quienes desean convertir a los 
bolivianos en "palestinos del cono sur americano".  La batalla hay 
que empeñarla en todo el Cono Sur, y los argentinos no vamos a callar 
ni recular ante ese atropello]

CONSTITUYENTE EN BOLIVIA: 
LA PIEL INDOMESTIZA

                       Por: Andrés Soliz Rada

 La anunciada Asamblea Constituyente, a realizarse el próximo año, ha
desatado expresiones que enfatizan lo que divide a los bolivianos.
Como la elección de delegados se hará, probablemente, por
circunscripciones territoriales, nada mejor que hablar mal de los
demás para conseguir el apoyo lugareño y culpar a “los otros” de
nuestros males. Las campañas proselitistas se harán en momentos en 
que el Estado nacional, que nunca llegó a consolidarse, ha agudizado 
su debilidad debido a que las políticas neoliberales han exacerbado 
los conflictos interétnicos y regionales de vieja data.

 El escenario se torna aún más  preocupante por la existencia de
 importantes  reservas de gas natural, controladas por 
transnacionales, a las que la existencia de Bolivia les importa menos 
que un alfeñique. En consecuencia, habría  llegado el momento de 
hipertrofiar los legítimos derechos de nacionalidades y pueblos 
originarios, víctimas del colonialismo interno, Se olvida, sin 
embargo, que ninguna cultura es estática y que en los 500 años 
transcurridos desde la conquista hispana se ha producido un extenso 
mestizaje, que, sin anular potencialidades culturales e idiomáticas 
de enorme valor, como las de aymaras, quechuas o guaraníes, ha 
generado también un común proyecto inconcluso.

 Es verdad que el mestizaje ha sido un pretexto para encubrir abusos
centenarios a pongos y mitayos, pero es cierto, asimismo, que lo
indomestizo, esa combinación inescrutable en la que no se sabe donde
comienzan y terminan los genes de unos y de otros, ha tejido un
abigarrado entramado, al que llamamos Patria. La punta de ese ovillo
está en la migración quechuaymara extendida a todos los confines de 
la República,  la que, mezclada con vigorosas culturas regionales, ha
diseñado un común denominador que nos identifica como pueblo y nos
diferencia como país. Lo mestizo se ha nutrido del concurso indígena
en la guerra de la independencia, en la Junta Tuitiva de la 
Revolución paceña, en la sangre del Mariscal Andrés de Santa Cruz y 
Calahumana, el mayor estadista de nuestra historia,  y en el gobierno 
heroico de Belzu. La piel de la República, nacida con la falla 
geológica de la opresión indígena, no resistió las invasiones 
foráneas al Litoral y al Acre, pero comenzó a demostrar consistencia 
en la Guerra del Chaco. 

En ese enfrentamiento fratricida con Paraguay, salió a luz 
ese silencioso contacto entre campesinos  y citadinos, pueblos
originarios, mineros, soldados, curas, monjas, pastores evangélicos,
estudiantes, campesinos y maestros que fue forjando una comunidad que
impidió, en la dramática batalla de Villamontes, que Bolivia fuera
fagocitada por sus vecinos. La contienda chaqueña oficializó el
nacimiento de lo indomestizo, cuya fuerza social impulsó los procesos
de Toro, Busch, Villarroel y, sobre todo, la gesta de abril de 1952.

En la perspectiva histórica, la carretera Cochabamba – Santa Cruz,
fue el fruto más consistente de la Revolución de abril, al quebrar la
visión occidentalista y altiplánica de la República e impulsar el
desarrollo del oriente boliviano, estructurado con el esfuerzo de sus
propios hijos, al que se sumaron los brazos quechuaymaras.

El centralismo, estructurado por la oligarquía minero feudal, ha 
caducado. El país enfrenta enormes desafíos que serán
encarados por la Constituyente. Allí se debatirán temas tan
trascendentes como el nuevo país que queremos, el problema de la
tierra, la forma de preservar nuestras culturas y de explotar
racionalmente los recursos naturales. Se discutirá, asimismo, desde 
la conveniencia o no de mantener la división política de la 
República, hasta el bilingüismo y las bases de la identidad nacional. 
Sabemos, asimismo, que no podemos parcelar la política exterior, las 
Fuerzas Armadas,  la seguridad nacional, la política monetaria y la
planificación económica global. Nuestra diversidad nos obliga a tener 
planes educativos regionalizados, pero articulados transversalmente
por el común anhelo de construir una Patria que nos cobije a todos, 
en el marco bolivariano impulsado por el presidente Hugo Chávez.

Frente a modelos mecánicos que nos incitan a calcar los cantones 
suizos o las regiones autonómicas de España, pasando por el
federalismo argentino o el unitarismo francés, sólo una verdad es
evidente. Bolivia, como todo país, es diferente a los demás y su
fortalecimiento dependerá de la capacidad de sus hijos para encontrar
respuestas propias a sus inéditos desafíos. La consistencia de la 
piel indomestica, respetuosa de su propia diversidad, es la fuerza
aglutinadora que resistirá a quienes quieren convertirnos en los
palestinos del cono sur latinoamericano.

Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar

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"Sí, una sola debe ser la patria de los sudamericanos".
Simón Bolívar al gobierno secesionista y disgregador de 
Buenos Aires, 1822
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