[R-P] [Fascistización de USA] Buenos datos de Dieterich
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Mar Oct 12 07:34:14 MDT 2004
Gentileza de Red Simón Bolívar
Date sent: Tue, 12 Oct 2004 06:51:06 -0400
Subject: [redial_s_bolivar] EE.UU.: EL INEXORABLE CAMINO DE
LA DEMOCRACIA BURGUESA AL FASCISMO por Heinz Dieterich (Rebelión)
12-10-2004
Estados Unidos: el inexorable camino de la democracia burguesa hacia
el fascismo
Heinz Dieterich
Rebelión
En su incontenible tendencia de explotación y subyugación de la
humanidad entera, el complejo militar-industrial estadounidense
expande sus negocios de la muerte, con un presupuesto record para el
próximo año de alrededor de 580 mil millones de dólares.
Esta suma es 1.14 veces superior al Producto Interno Bruto (PIB) del
país más grande de América Latina, Brasil; 4.4 veces superior al PIB
de Argentina; más de diez veces superior al de cualquier otra nación
sobre la tierra; superior al de los gastos militares combinados de
las 25 naciones siguientes y es prácticamente equivalente a los
costos directos de la Guerra de Vietnam, de 584 mil millones de
dólares
El total se compone de la siguiente manera: 420 mil millones de
dólares para el Pentágono; alrededor de 80 mil millones para las
guerras en Irak y Afganistán; cerca de 40 mil millones para el
Departamento de Seguridad Interna (Department of Homeland Security,
DHS) y alrededor de 40 mil millones para las docenas de agencias de
espionaje y seguridad, entre ellas las catorce que proporcionan
"inteligencia positiva estratégica sobre países extranjeros", según
el Programa Nacional de Inteligencia Externa (NFIP), más aquellas que
se dedican al nivel "táctico militar y de seguridad" y a dar
"respuestas de seguridad a amenazas transnacionales", como el tráfico
de drogas, la guerra informática y el terrorismo.
144 mil millones de dólares de esta suma serán gastados por el
Ministerio de Guerra de Estados Unidos, el Pentágono, en la
investigación y construcción de nuevas armas que son aún más
terroríficas que los existentes. En total suman 77 proyectos de
desarrollo armamentista, con un costo total de 1.3 billones de
dólares, entre ellos:
La extensión de la flota de bombarderos "invisibles" (B-2); la
construcción de treinta nuevos submarinos nucleares de la clase
Virginia; de 200 cazabombarderos avanzados F-35; del nuevo destructor
"invisible" DDX con un costo por unidad de 2.7 mil millones de
dólares; la adquisición de nuevos mísiles cruceros Tomahawk; el
desarrollo de nuevas cabezas termonucleares para la destrucción de
fortificaciones subterráneas; de un avión de reconocimiento que
alcanza siete veces la velocidad del sonido; de soldados robóticas
con armas de alta energía que combatirán en las futuras guerras
urbanas, cuando, a partir del 2010, más del 60 por ciento de la
población mundial vive en ciudades.
Parte de esas armas de alta energía ya son operativas, como, por
ejemplo, armas que emiten microondas. Algunas armas de microondas
están prácticamente listas y su primer uso está planeado para la
ofensiva general contra los insurgentes en Irak, en noviembre y
diciembre de este año. Como en un horno de microondas convencional,
este arma de radiación electromagnética, cuyas ondas penetran 0.4
milímetros en la piel humana, causa a las moléculas de agua vibrar
con una frecuencia muy superior a la normal, generando un fuerte
ardor y dolor insoportable para la víctima. Otra arma en pruebas es
el uso de pulsiones de láser para cegar temporalmente (¿?) al
adversario.
Otro programa es el Global Area Strike System, que consistirá en un
sistema de láser de alta energía instalado en Estados Unidos que
envía emisiones de láser hacia espejos estacionados en el espacio,
desde donde son redirigidas hacia blancos en el espacio, la atmósfera
y la superficie de la tierra.
Similar, pero aún más terrorífico, que el programa de High-Frequency
Active Auroral Research Program (HAARP) que mediante el calentamiento
deliberado de la ionosfera (capas de aire ionizado desde los casi 80
Km. sobre la superficie terrestre hasta 640 Km.) altera el clima, los
sistemas eléctricos y las comunicaciones en regiones escogidas de la
tierra, por ejemplo, mediante precipitaciones, huracanes, niebla y
tormentas extremas. Iniciado en los años noventa en Alaska, la
instalación de cientos de antenas que emitirán la energía necesaria
para calentar la ionosfera y aplicar la guerra climática, ha sido
esencialmente terminado bajo el gobierno de Bush, en un gran negocio
compartido entre la cuarta corporación armamentista más importante de
Estados Unidos, Raytheon y la cuarta transnacional armamentista más
importante del mundo, la británica BAE Systems (BAES).
De tal manera que el sueño de la Fuerza Aérea estadounidense,
expresado en sus proyecciones programáticas del futuro, Air Force
2025, de que las fuerzas aeroespaciales de Estados Unidos puedan ser
"dueños del clima" en el año 2025 (>US forces can "own the weather,"
as they "own the night" now<) y que la modificación del clima será
"parte de la seguridad nacional e internacional", probablemente se
realizará mucho antes de lo programado en sus centros y cerebros
perversos de investigación bélica. La vocación antidemocrática del
complejo militar-industrial estadounidense es formulada
explícitamente en el programa integral de sus fuerzas militares,
"Joint Vision 2010", que expresa la necesidad de alcanzar la
"dominación en todos los aspectos" en la sociedad global (full
spectrum dominance) y que reafirma la voluntad de dominar y explotar
unilateralmente al mundo entero: "Estados Unidos es la única
superpotencia global" y tiene que asegurar "su preeminencia en
cualquier tipo de conflicto". ("The US is the only global
superpower", and "must ensure it is preeminent in any
form of conflict.")
La insistencia totalitaria de la dominación unilateral sobre un
sistema global que se desarrolla hacia la multipolaridad, es una
alarmante expresión de la involución de la democracia plutocrática
estadounidense hacia una creciente fascistización. De hecho, puede
entenderse como el anuncio de esa fracción del gran capital
estadounidense, sobre el fin de la democracia burguesa.
La manifestación abierta de esa voluntad fascista, avalada por los
programas de armamentismo y política exterior, refleja la
oligarquización del sistema estadounidense, es decir, la amalgamación
de la clase política con la elite económica que convierte las
instituciones democráticas formales crecientemente en puro adorno de
la realpolitik de esta nueva oligarquía.
Cuando trece miembros del Congreso estadounidense solicitaron al
Secretario General de la ONU, Kofi Annan, que enviara observadores
internacionales a las elecciones presidenciales de Estados Unidos en
noviembre de este año, el mensaje no pudo ser más revelador.
El mensaje es el siguiente: Un grupo de ladrones electorales del
Partido Republicano y sus patrocinadores del gran capital robaron las
elecciones presidenciales en el año 2000. Estos usurpadores robarán
nuevamente las elecciones en este año y ni la Constitución, ni la
Corte Suprema, ni los medios, ni la policía, ni el Congreso, ni los
partidos, ni los ciudadanos estadounidenses pueden impedir el nuevo
robo.
En buen romance, todas las instituciones del sistema inventadas para
impedir su paralización, están fallando, hecho, por el cual sólo una
intervención extrasistémica puede volverlo funcional dentro de sus
parámetros originales.
En el fondo de este proceso de involución de la superestructura
democrática-burguesa hacia la oligarquización y fascistización se
encuentra una legalidad de su proceso de acumulación que es la
concentración y centralización del capital.
"Un capitalista mata a muchos otros", describió Karl Marx
gráficamente el implacable proceso de centralización del capital en
un sistema basado en la producción privada de mercancías. A la
primera fase de centralización, en la cual el capitalista expropia al
productor inmediato, convirtiéndolo en proletario y sus condiciones
de reproducción en capital, sigue la expropiación de los capitalistas
débiles por los más fuertes.
Esa segunda fase de centralización conlleva profundos cambios
cualitativos en la arquitectura del sistema al introducir dos
dinámicas de acumulación de poder asimétricas: mientras que los
magnates capitalistas sobrevivientes concentran cada vez más poder
económico en sus manos, el poder institucional de los funcionarios
políticos queda esencialmente igual, operándose, en consecuencia, un
creciente cambio en la correlación de fuerzas entre el segmento
político de la clase dominante y el segmento económico.
En determinado momento del proceso, ese creciente poder económico se
convierte, en un salto cualitativo, en poder político y borra las
fronteras entre la clase política y la clase económica, entre la
esfera pública y la privada. Nace, de esta manera, una nueva
oligarquía que tiene un interés en invalidar las leyes de la
democracia. Este es el proceso de involución que estamos observando
en el sistema estadounidense en la actualidad.
Ese proceso estructural hacia la plutocracia integral se observa
entre diversas fracciones del gran capital y la clase política, pero
quizás se encuentra más avanzado en el complejo militar-industrial,
donde se ha llegado a una verdadera simbiosis oligárquica entre el
Partido Republicano y la industria de la muerte.
Durante los últimos seis años, más del 40 por ciento de las compras
del Pentágono, es decir, un total de 362 mil millones de dólares,
fueron realizadas sin licitación pública competitiva alguna, es
decir, de una manera monopólica entre el complejo militar-industrial
y la clase política.
Las cifras respectivas para las más grandes empresas beneficiadas,
son las siguientes:
1. Lockheed Martin, 74% de todos los contratos
militares, igual a 69.7 mil millones (mrd) de dólares, sin
competencia;
2. Boeing, 60%, igual a 48.6 mrd $;
3. Raytheon, 67% igual a 26.5 mrd $;
4. Northrop Grumman, 59%, igual a 23 mrd $;
5. United Technologies, 95%, igual a 17.1 mrd $;
6. General Electric, 88%, igual a 9.4 mrd $;
7. Newport New Shipbuilding, 98% igual a 8.7 mrd $.
Alrededor del 80 por ciento de todos los gastos contractuales del
Pentágono fueron a los bolsillos del uno por ciento más importante de
todas las empresas que buscaron contratos. Actualmente, alrededor de
la mitad del presupuesto del Pentágono es manejado por empresas
privadas (outsourced) que son supervisadas por otras empresas
privadas, mientras el control a través de funcionarios del Estado
está siendo reducido sistemáticamente.
El Estado ya sólo sirve para repartir el dinero público entre el gran
capital bélico, "supervisado" por las empresas privadas de
contabilidad, abandonando sus funciones soberanas de ente político
conductor del sistema. Pero, los beneficios son mutuos. En el año
2000, la industria armamentista dio 9 millones de dólares a
candidatos republicanos, el doble de lo que recibieron los
demócratas. El valor bursátil de las empresas militares aumentó en el
mismo año, cuando se vio que Bush podía ganar las elecciones y desde
1998 a la fecha, esas empresas han aportado 62 millones de dólares al
Partido Republicano, comparado con 24 millones para los Demócratas.
Esto no quiere decir que con un triunfo de Kerry se podría hacer
retroceder la influencia del complejo militar-industrial. Kerry no se
ha atrevido a tocar el presupuesto del complejo en sus planteamientos
electorales y tampoco se puede prever que vaya a disminuir la
intervención militar estadounidense en América Latina que muestra
preocupantes aumentos de intensidad.
El número de militares latinoamericanos capacitados por militares
estadounidenses, por ejemplo, aumentó en un 52 por ciento, del año
fiscal 2002 al 2003, hacia un total de 22 mil 855 latinoamericanos. Y
en el año 2003, Washington entrenó más tropas en Colombia que en Irak
o Afganistán.
La salvación de los intereses de los pueblos latinoamericanos y de la
humanidad entera no vendrá de ningún presidente estadounidense,
aunque
en la situación actual es necesario hacer todo lo posible para
derrotar a la oligarquía neofascista que representa Bush.
La verdadera alternativa a Bush y Kerry es el Nuevo Proyecto
Histórico anticapitalista, el socialismo del siglo XXI o la
democracia participativa. Solo la lucha por la civilización
anticapitalista puede proporcionar a la humanidad una alternativa
capaz de derrotar el futuro neofascista que prepara el capitalismo
estadounidense.
El coqueteo con el desconocimiento de esta alternativa y su necesidad
estratégica y táctica, desde Paris hasta Chiapas, solo puede
dificultar esta lucha.
VISITA EL WEB SITE DE LA LISTA
www.geocities.com/redial_s_bolivar
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
"Sí, una sola debe ser la patria de los sudamericanos".
Simón Bolívar al gobierno secesionista y disgregador de
Buenos Aires, 1822
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular