[R-P] Interesantes declaraciones de Hugo Chávez
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Sab Nov 27 06:26:48 MST 2004
Gentileza de Red Simón Bolívar <redial_s_bolivar en elistas.net>,
Date sent: Sat, 27 Nov 2004 06:11:09 -0400
Subject: [redial_s_bolivar] Argos: 'Queremos trascender el neoliberalismo'
"QUEREMOS TRASCENDER EL NEOLIBERALISMO'
Medio centenar de intelectuales españoles charlan durante dos horas
con Hugo Chávez:
"Por encima de todo queremos trascender el neoliberalismo para llegar
a un estado social democrático y justo"
Por: Pascual Serrano
Rebelión
Noviembre 26 de 2004..
Durante su visita a Madrid, el presidente Hugo Chávez se reunió con
medio centenar de intelectuales en el Círculo de Bellas Artes.
Durante dos horas respondió a las inquietudes y dudas que libremente
y sin guión previo le hicieron escritores, actores, editores,
periodistas, entre otros. Este es un extracto de esa conversación
¿Cómo ve la próxima reunión de presidentes de Estado de América del
Sur?
Hemos sido muy críticos con los procesos de integración
latinoamericanos, que muchas veces han sido de desintegración. Simón
Bolívar fue quien llevó más lenta la idea geopolítica de conformar la
liga de naciones latinoamericanas. La primera Cumbre de las Américas,
hace diez años, fue en Miami. Clinton dijo que se hacía realidad el
sueño de Bolívar, pues no, lo que se hacía realidad era el sueño de
Monroe, es decir, el sueño de un control de los países
latinoamericanos por EEUU.
Iniciativas como por ejemplo el Mercosur son sólo un encuentro
comercial, no son una auténtica integración. Nosotros nos sentíamos
solos en nuestro proyecto integrador hasta hace dos años que llegó
Lula. El imperio siempre intentó evitar lo que ahora se está
formando, Lula, Kirchner, cae el gobierno neoliberal de Bolivia y
surge otro en transición, y ahora Tabaré en Uruguay. También el
presidente de Paraguay tiene un discurso neoliberal. La Cumbre de
Ayacucho nos va a permitir dar un paso, porque la unidad del bloque
de naciones latinoamericanas va avanzando de modo muy firme.
Usted ha denunciado el modo en que su gobierno y la situación han
sido tratados por los medios de comunicación, dentro y fuera de
Venezuela, ¿cómo ve esa situación ahora?
Ha sido terrible. Como diría Galeano "nunca tantos engañaron tanto a
tantas personas". A mi me dieron un golpe de Estado, me secuestraron
en un avión a un isla y nadie contaba la verdad. Todos decían que yo
había firmado la renuncia, algo que era mentira, primero me hubieran
tenido que fusilar. Antes de que el gallo cantara dos veces, el
pueblo y los militares leales a la Constitución lograron reinstaurar
el legítimo gobierno y el orden constitucional, un periódico aquí en
España llegó a titular "El pueblo derrocó a Chávez y los militares lo
repusieron". Después llegó el sabotaje a nuestra empresa pública de
petróleo, PDVSA, corazón de la economía venezolana, y el referéndum,
donde ganamos con un 60 % de apoyo del pueblo. Se acaba de demostrar
la oposición terrorista con el asesinato del fiscal que investigaba
ese golpe de Estado. La situación tiende a mejorar, Los medios
tienden a retomar su labor. Crítica, bienvenida sea. Nosotros no
hemos cerrado ningún medio a pesar de sus insultos y agresiones
verbales a mi persona. También creemos que en España está
evolucionando en cuanto al tratamiento informativo de Venezuela.
¿Cuál es el amparo internacional que considera que tiene su política
en Venezuela?
Cuando nosotros llegamos a la OPEP, ésta no valía ni un barril de
petróleo. Venezuela había sido hasta entonces la quinta columna de
EEUU en la OPEP. Nos reunimos con todos los países y relanzamos la
organización. Cuando sufrimos el paro empresarial que paralizó
nuestra economía, pudimos ver la solidaridad de Brasil que nos envío
petróleo, de Cuba con alimentos y azúcar, de Colombia que nos
permitió usar sus puertos en Santa Marta y Cartagena. Rusia también
nos mandó petróleo y Argelia y otros países de la OPEP pusieron
técnicos a nuestro servicio.
Después del golpe de Estado y mi restitución como presidente de
Venezuela, EEUU quiso aplicarme la Carta Democrática Interamericana,
una figura de intervención en toda regla, diciendo que yo fui quien
le dio el golpe a Carmona. Los países del Caribe, pequeños en tamaño
pero grandes en dignidad, y muchos latinoamericanos se enfrentaron a
las intenciones norteamericanas.
Efectivamente no está la Unión Soviética, pero hay muchos amigos en
el mundo.
Su sistema dice avanzar hacia una democracia participativa pero en
las últimas elecciones regionales la participación electoral ha sido
francamente baja, ¿Cómo se explica?
Las cifras finales de abstención en las recientes elecciones a
alcaldes y gobernadores han sido del 51 %. En los ochenta la
abstención en las municipales llegó a ser del 90 % y para
gobernadores del 60 %. La abstención en el referéndum revocatorio fue
sólo 35 %, una situación sin precedentes en Venezuela.
Hay que tener en cuenta que en las últimas elecciones locales, la
oposición llamó a no votar, por ello ganamos veinte de un total de
veintidós estados.
Pero con ser importante el número de votantes a las elecciones, la
democracia participativa no puede medirse por la afluencia un día a
votar. Es la participación de la ciudadanía en las más diversas
tareas: salud, comités de tierra, ejércitos de voluntarios
alfabetizando, círculos bolivarianos, grupos de estudio para el
estudio del uso del agua, grupos vecinales para definir las
necesidades y el destino del presupuesto... La democracia es todos
los días, no el de las elecciones. Si queremos acabar con la pobreza,
demos el poder a los pobres. Por eso nosotros hemos tomado
iniciativas como la microbanca, para darles préstamos a la gente
organizada en los barrios humildes.
Desde Europa se percibe a la sociedad venezolana como muy polarizada,
¿se prevé alguna iniciativa para apaciguar las relaciones entre su
gobierno y la oposición?
Lo que ocurre en Venezuela, desde el punto de vista matemático sucede
en todo el mundo. Bush-Kerry en Estados Unidos, Zapatero-Rajoy en
España, Lula-Serra en Brasil. Nosotros en 1998 sacamos un 56 % de
votos y la oposición aproximadamente un 40 %. En el 2000, con la
nueva Constitución, ganamos con un 58 % de los votos. Cuatro años
después logramos un 59 % de apoyo. En los años 1998 y 1999 no hubo
ninguna violencia social, había una paz total. Y se trataron temas
conflictivos como el aborto o los derechos de los homosexuales,
etc...
En el año 2000 tampoco hubo problemas. Pero llegó el año 2001, y
cuando se tocaron los privilegios económicos de la oligarquía estalló
la conspiración, los medios comenzaron a decir que si Chávez era un
fascista, o un comunista o que quería convertir a Venezuela en otra
Cuba. La situación era de tal crispación que a la gente la podían
cacerolar cuando estaba con su familia en un restaurante o en un
teatro hasta que le obligaban a irse. Salían en televisión militares
uniformados llamando a la insurrección, pagaban a soldados para que
hicieran acusaciones contra mÍ de cualquier tipo, pagaron hasta a un
piloto militar para decir que había llevado en su avión droga o armas
a la guerrilla colombiana.
Esos métodos son los que debemos superar en Venezuela y asumir y
normalizar las diferencias políticas como en cualquier otro país.
En mi opinión, Cuba es una dictadura ineficaz. ¿No deberían ustedes
apoyar una transición en Cuba? ¿Qué puede hacer Venezuela para que la
ayuda a Cuba la convierta en una democracia?
Nosotros somos muy respetuosos con Cuba. Y le prestamos la misma
ayuda que a República Dominicana, por ejemplo. Nunca se nos ocurriría
pensar que esa ayuda debe estar condicionada. Los amigos son los
amigos.
Respetamos a Cuba y tenemos nuestros propios criterios. Nadie mejor
que Fidel Castro para responder a esa pregunta. Jamás diré que lo que
ocurre en Cuba tiene comparación con una dictadura. No me siento con
la fuerza. ¿Por qué aquí en Europa no le piden a los árabes que
elijan sus presidentes?. En Cuba no hay analfabetismo, y en países
que se consideran democráticos hay un 40 % de analfabetismo. El tema
es muy delicado para mÍ por mi respeto a Cuba y a su revolución. En
mi país tenemos a los médicos cubanos trabajando en los barrios
pobres. Ellos han dejado a su familia en La Habana y pasan hasta dos
años asistiendo a los venezolanos. Sin duda, el modelo de integración
y cooperación que estamos ensayando entre Cuba y Venezuela es un
ejemplo que estamos llevando a muchos países latinoamericanos. Creo
que a esa pregunta, la respuesta más precisa se la daría un cubano.
¿Cómo se están aplicando en Venezuela las políticas redistributivas
de la riqueza? ¿cómo afecta a la revolución bolivariana la corrupción
estatal que existe en la administración venezolana y cómo participan
los movimientos sociales en la lucha contra esa corrupción?
Toda transformación económica debe derivar hacia lo social. Hemos
dado algunos pasos en cinco años. Nos costó mucho recuperar la
empresa pública de petróleos PDVSA que estaba en manos de una
tecnocracia desnacionalizada. Cuando yo era un joven teniente me
mandarON a buscar y apresar a guerrilleros como Alí Rodríguez y a
Guillermo García Ponce, ambos ahora aquí conmigo, el primero como
ministro y el segundo director de un periódico. Me di cuenta de que
ellos tenían razón en su lucha y sus reivindicaciones.
Recuperar PDVSA fue titánica, algún gerente de esta empresa ha
acabado de asesor del presidente norteamericano, lo que demuestra a
quien han servido siempre. Ellos iban a privatizarlo todo, ya habían
privatizado el cerebro de la empresa petrolera, es decir, todo el
control informático que estaba en manos de una empresa mixta cuyos
directivos eran todos miembros de la CIA. Ellos eran un Estado dentro
del Estado, no eran auditables ni controlables ni por el gobierno, ni
por el Congreso, ni por el Tribunal de Cuentas. Habían iniciado
inversiones en todo el mundo que no aportaban ni un céntimo a
Venezuela. Con el golpe y el paro petrolero 17.000 gerentes fueron
despedidos con toda la legalidad por haber abandonado su trabajo
durante dos meses para irse de vacaciones. Hasta hoy PDVSA tiene
gasolineras y refinerías en EEUU que no nos dan ni un céntimo y
además debemos hacerles un descuento en el petróleo. Y no podemos
suspender esa situación porque perderíamos el juicio ante los
tribunales norteamericanos. O sea, que estoy financiado a Bush. Y
luego dicen que le financio a Fidel Castro, a quien sí el estoy dando
el dinero es al presidente norteamericano no a Fidel.
Pero al menos hemos recuperado la parte venezolana de PDVSA y 1.700
millones de dólares se han destinado del presupuesto de PDVSA a la
lucha contra la pobreza. Hay otros dos mil millones presupuestados en
el próximo año para fines sociales. Ellos en cambio, cuando estaban
al frente de la empresa petrolera, no pagaban impuestos porque
declaraban gastos ficticios, incluso llegaron a perforar en lugares
donde sabían que no había petróleo para justificar sus desfalcos.
Otra cosa es la recaudación de impuestos. En Venezuela nadie pagaba
impuestos. Ahora estamos automatizando las aduanas porque, por
ejemplo, el contrabando estaba a la orden del día. Pero, por encima
de todo eso, queremos trascender el neoliberalismo para llegar a un
estado social democrático de justicia.
En España es difícil entender el importante papel que los militares
tienen en su gobierno y en su Administración. ¿Podría explicárnoslo?
En algunas partes creen que mi gobierno es militar y no lo es. Pero
sí es verdad la participación de las Fuerzas Armadas en el proceso.
Nuestra llegada coincidió con el caracazo, donde murieron miles de
venezolanos reprimidos por pedir más justicia social. A mí me
llamaron golpista, pero aquello que hicimos en 1992 fue una rebelión
cívico-militar. Mi ahora ministro Alí Rodríguez, un civil, se quedó
esperando fusiles y teníamos el proyecto de llevar al país a un
periodo constituyente. Entonces Venezuela estaba bajo el control de
una clase política corrupta. Fuimos a prisión y pedimos que no
hubiera un solo tiro, que no se produjera derramamiento de sangre.
Fíjense que en Caracas puede haber cuarenta muertos en un fin de
semana y en aquellas doce horas las muertes fueron de diecisiete,
aunque son muertos que mi me duelen mucho.
Después salimos de la cárcel, hicimos un partido, fuimos a las
elecciones y ganamos, y ganamos, y ganamos. También hay que pensar
que la extracción social de los oficiales venezolanos. Ellos proceden
de clases sociales bajas, son hijos de campesinos, por eso entienden
la necesidad de servir a un proyecto de lucha contra la pobreza.
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
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"Sí, una sola debe ser la patria de los sudamericanos".
Simón Bolívar al gobierno secesionista y disgregador de
Buenos Aires, 1822
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