[R-P] Putin: una restauración capitalista del Estado ruso
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Mar Jun 1 16:06:45 MDT 2004
[Traducción para uso personal de la versión en inglés (BBC) del
discurso de Putin sobre el estado de la nación, Moscú, 26 de mayo de
2004. N.M.G.]
Del servicio de escuchas de la BBC,
Vladimir Putin: Discurso al parlamento ruso sobre el estado de la
nación. Texto completo
Fuente: RTR Rusia TV, Moscú, en ruso
0800 gmt 26 May 04
[Traducción de Néstor Gorojovsky para la lista Reconquista Popular]
[El discurso se emitió en vivo por Rusia TV, Canal Uno de TV de
Rusia, TV Centro, Radio Rusia y Radio Mayak. En la presente versión
en castellano se omiten los comentarios y subtítulos intercalados por
la BBC]
Putin: Buen día, estimados miembros del Concejo de la Federación,
diputados de la Duma del Estado, estimados ciudadanos de Rusia. Creo
que ante este auditorio, al igual que en los años anteriores, no hace
falta hablar sobre los resultados que hemos alcanzado en tiempos
recientes. Hemos trabajado mucho, en forma conjunta, para
alcanzarlos.
Sólo haré notar que durante los últimos cuatro años logramos
atravesar una frontera compleja pero de gran importancia, y que por
primera vez en largo tiempo Rusia se transformó en un país política y
económicamente estable, un país independiente, tanto en el sentido
financiero como en el de las relaciones internacionales, algo que, en
sí mismo, no está mal.
Nuestros objetivos son totalmente claros: un alto nivel de vida en
el país y una vida segura, libre y confortable. Una democracia
madura y una sociedad civil desarrollada. Fortalecer el lugar que
ocupa Rusia en el mundo. Y lo principal, lo repito, es un
incremento significativo en la prosperidad de nuestros ciudadanos.
Hoy, tenemos más clara visión de nuestro verdadero potencial.
Sabemos qué recursos tenemos. Entendemos qué es lo que puede
detenernos en la consecución de los objetivos que hemos establecido,
y estamos modernizando activamente el Estado, esforzándonos para que
sus funciones se correspondan con la etapa moderna del desarrollo de
Rusia, una etapa que busca asegurar un nivel de vida sustancialmente
superior.
Recordaré que durante las últimas décadas del siglo pasado, con la
economía quebrada y habiendo perdido posiciones en los mercados
mundiales, Rusia se vio forzada a restaurar su estado y crear
simultáneamente una economía de mercado (algo nuevo para nosotros), a
defender la integridad territorial del país en la lucha contra el
terrorismo internacional, y a defender los logros democráticos del
pueblo.
Desde principios de la década del 90, Rusia ha atravesado varias
etapas de su desarrollo. La primera estaba vinculada al
desmantelamiento del sistema económico anterior. Lo acompañó la
caotización de nuestro modo de vida habitual y agudos conflictos
políticos y sociales; fue un tránsito difícil para nuestra sociedad.
La segunda etapa consistió en limpiar los escombros producidos por el
colapso del antiguo edificio. Pero nos las arreglamos para detener
las tendencias más peligrosas tanto en el terreno de la política como
en el terreno internacional. No todas las decisiones de esos años
eran de largo plazo. Y las acciones de las autoridades federales
fueron muchas veces más bien respuestas a las amenazas principales
que surgieron ante nosotros.
De hecho, sólo hace poco tiempo hemos ingresado a la tercera etapa
del desarrollo del moderno Estado ruso, a la posibilidad del
desarrollo a gran velocidad, de la resolución de tareas nacionales de
gran envergadura. Y ahora tenemos tanto la experiencia como las
herramientas para proponernos objetivos de verdadero largo plazo.
En los últimos cuatro años, nuestra economía, en su conjunto, se
desarrolló a una velocidad bastante razonable. Los niveles de vida
del pueblo subieron un poco. Los ingresos reales de la población,
durante ese período, los ingresos reales (repito) subieron un 50%.
La cantidad de personas con ingresos inferiores al nivel de
subsistencia cayó en un tercio. El año pasado, nuestra economía
creció a una tasa del 7,3%, mientras que la de los primeros cuatro
meses de este año fue del 8%.
Pero debemos preguntarnos: ¿Lo hicimos todo? Aprovechamos todas las
posibilidades de crecimiento económico y desarrollo social? Y nos
convence el modo en que las cosas se nos presentan ahora?
No. No nos convence, ante todo, el nivel de vida del pueblo.
Permítaseme recordar que durante la prolongada crisis económica Rusia
perdió casi la mitad de su potencial económico. Durante los últimos
cuatro años, nos las arreglamos para recuperar un 40% de lo perdido.
Pese a ello ni siquiera logramos alcanzar los niveles de 1989. Sólo
podremos impedir que se nos relegue a los suburbios de la economía
mundial si mantenemos las altas tasas de desarrollo que Rusia alcanzó
en nuestros días.
Ahora bien, para ocupar una posición dirigente en las complejas
condiciones de la competencia mundial actual, tenemos que crecer más
rápido que el resto del mundo. Tenemos que vencer a los demás países
en asuntos como la tasa de crecimiento, la calidad de los bienes y
servicios, y los niveles de educación, ciencia y cultura. Está en
juego nuestra supervivencia económica y la dignidad del lugar que
ocupa Rusia en las alteradas condiciones internacionales.
Es una tarea extremadamente difícil, lo sé, pero podemos llevarla a
cabo. Y nadie la hará por nosotros.
Sólo de nosotros depende que podamos transformarnos en una sociedad
de gente verdaderamente libre, económica y políticamente libre. Sólo
depende de nosotros el alcanzar exitosamente las tareas prioritarias
de toda la nación: duplicar el PBI en 10 años, reducir la pobreza,
incrementar la prosperidad del pueblo y modernizar las FF.AA.
Vuelvo a enfatizar que por primera vez en mucho tiempo estamos en
condiciones de predecir cómo será nuestra vida no dentro de algunos
meses o un año, sino dentro de varias décadas. Los logros de los
últimos años nos ofrecen los cimientos para poder empezar de una
buena vez la resolución de problemas que de hecho podemos superar,
pero solamente a partir de ciertas posibilidades económicas, de la
estabilidad política y la existencia de una sociedad civil activa.
No todo el mundo quiere tratar con una Rusia independiente, fuerte y
segura de sí misma. Muy lejos de ello: la guerra competitiva
internacional utiliza activamente la presión política, económica e
informativa. Intencionadamente, a veces se interpreta el
fortalecimiento de nuestro Estado como una forma de autoritarismo
En este sentido, deseo afirmar que no habrá revisión de los
principios fundamentales de nuestra política [aplausos].
La voluntad de nuestro pueblo, así como los intereses estratégicos de
la Federación Rusa, imponen la fidelidad a los valores democráticos.
Los ciudadanos son el principal capital competitivo del país, y la
fuente principal de su desarrollo. Para que el país se fortalezca y
se enriquezca, se debe hacer todo lo posible para asegurarle a cada
individuo una vida normal: para el individuo que está produciendo
bienes y servicios de alta calidad, creando los logros culturales de
nuestro estado y creando el nuevo país.
Para que este potencial se desarrolle, tenemos que unir nuestros
esfuerzos y crear condiciones seguras de vida, reduciendo
drásticamente la tasa nacional de criminalidad. Tenemos que mejorar
el estado de salud de la nación rusa, poner fin al crecimiento de la
adicción a los narcóticos, y erradicar el abandono infantil. Tenemos
que disminuir la tasa de mortalidad, aumentar la longevidad y superar
la declinación demográfica. Es posible que enfrentemos una carencia
de fuerza laboral en el futuro más cercano, y por lo tanto se
incrementará la carga que la sociedad impone a la joven generación de
trabajadores.
No escapará a vuestra atenciónq ue en mis discursos anteriores
prestaba atención, en general, a las principales tareas políticas y
económicas vistas a grandes rasgos. Creo que ahora tenemos que
apartarnos de esa tradición (y podemos hacerlo) para concentrarnos en
tareas que afectan virtualmente a todos los ciudadanos y familias de
la Federación Rusa. Hoy, tenemos que resolver juntos los problemas
más vitales de los ciudadanos de nuestro país: En primer lugar, la
calidad y accesibilidad de las viviendas, la educación y el sistema
de salud. Hemos llegado al momento en que podemos encarar esas
tareas con efectividad.
Me detendré un poco en estos asuntos.
Estimados colegas: creo que una de las tareas más apremiantes es la
provisión de vivienda accesible a nuestros ciudadanos. Éste sigue
siendo un tema ardiente para la mayor parte de la población de Rusia.
Una buena vivienda es importante para el descanso, para el trabajo y
para la vida de una familia normal.
Sin embargo, ni siquiera el crecimiento actual de los ingresos
populares permite a todo el mundo la adquisición de una vivienda o la
mejora de la que tiene. Es por esto que tenemos una movilidad
poblacional tan baja. Y esto impide a la gente desplazarse por el
país para conseguir un trabajo adecuado. Debemos admitirlo: es
demasiada la gente que sigue viviendo en edificios y departamentos
decrépitos y peligrosos. Hay poca actividad constructiva, y lo poco
que se construye suele no conformarse a las normas modernas de
seguridad y calidad. Además, solamente quienes tienen altos ingresos
pueden adquirir casas nuevas. El hecho de que los jóvenes no tengan
esa oportunidad influye sobre sus planes y la cantidad de hijos que
buscan tener. Todavía suelen encontrarse muchas generaciones
viviendo en el mismo departamento.
La conclusión se impone por sí misma: los antiguos métodos y
enfoques no lograron grandes soluciones al problema en el pasado, y
hoy directamente no funcionan. Tenemos que dejar de engañar a la
gente, de obligarlos a esperar año tras año, décadas a veces, en
largas colas para entregar viviendas, y tenemos que entregar a la
mayoría de los trabajadores de Rusia la oportunidad de comprar
viviendas en el mercado. Al mismo tiempo, tenemos que garantizar la
vivienda social para los pobres.
El gobienro y las autoridades regionales y locales deben proponerse
el objetivo de asegurar que un tercio de los ciudadanos rusos pueda
(pueda, realmente) adquirir un departamento que cumpla con las
exigencias modernas, y no un décimo, como ocurre hoy. Deberían estar
en condiciones de adquirirlo recurriendo a sus ahorros y con la ayuda
de préstamos para la vivienda. Para que esto ocurra, el préstamo
para viviendas tiene que pasar a ser de largo plazo, y accesible a la
gente común. Para que el crecimiento de la demanda de viviendas no
derive en un simple ascenso de precios, tenemos que asegurarle
condiciones competitivas a la construcción de viviendas.
¿Qué acciones emprender? En general, las conocemos: sólo las
describiré en términos globales. En primer lugar, necesitamos
mecanismos financieros que permitan a la gente mejorar sus
condiciones de vivienda utilizando no sólo sus ingresos y ahorros
corrientes, sino a partir de sus ingresos futuros. Necesitamos
condiciones legales claras para desarrollar el préstamo para la
vivienda a largo plazo, tanto para construcciones domésticas como
comerciales. Las hipotecas se tienen que transformar en un método
accesible para que la gente de ingresos medios pueda resolver sus
problemas. Ni falta hace decir que necesitamos también otras formas
de financiación, como la participación accionaria de la gente en
proyectos de construcción, o su participación en asociaciones de
ahorro para la vivienda.
Y para resolver todos estos asuntos, hace falta un sistema estatal de
registro de la propiedad inmueble, una oficina de historia
crediticia, y un mercado desarrollado de bonos hipotecarios, que
tienen que funcionar eficientemente. Todo esto está por hacerse.
En segundo lugar, hay que romper el monopolio de los mercados de la
construcción. Los ciudadanos de Rusia no tienen porqué pagar el
costo de las barreras administrativas a la construcción o las
superganancias de los monopolios del desarrollo urbano. Las
municipalidades tendrán que aprobar normas claras para el uso y
desarrollo de tierra urbana, procedimientos de aprobación y
consentimiento simples para las nuevas construcciones, y preparar la
infraestructura técnica y de servicios públicos necesaria. Todas
estas medidas deberán atender a la necesidad de reducir el tiempo y
el dinero gastado en la construcción.
En tercer lugar, un asunto fundamental es la garantía de derechos de
propiedad para el comprador de buena fe. Los acuerdos del mercado de
vivienda deberán tener solamente procedimientos transparentes y
comprensibles. Y, punto nada menor, baratos.
Y el último punto. Tenemos que ordenar el otorgamiento de viviendas
sociales. Los que realmente la necesitan deben estar en condiciones
de acceder a ella a través de acuerdos de renta social. También
tenemos que pensar en medidas adicionales de apoyo dirigido para
ciertas categorías de ciudadanos, en particular las familias jóvenes.
Algo hemos empezado a hacer en este sentido, pero lo hecho hasta hoy
es completamente insuficiente. Tenemos que aumentar nuestros
esfuerzos.
Y ahora pasemos a la modernización del sistema de salud, otro asunto
muy complejo y doloroso. Hace ya varios años que venimos hablando de
esto, pero las reformas avanzan morosa y lentamente, sin producir
hasta hoy ningún resultado significativo. En los principales
indicadores de salud, Rusia sigue atrasada con respecto a muchos
países: la expectativa de vida es 12 años inferior a la de EE.UU.,
ocho años inferior a la de Polonia, y cinco años inferior a la de
China. Lo más importante es que esto se vincula a la alta mortalidad
de la población trabajadora. Aunque la mortalidad infantil está en
baja, sigue siendo entre un 50 y un 100% más alta que la de los
países desarrollados.
Una de las principales razones para este estado de cosas es la
ineficiencia del sistema ruso de protección a la salud. E incluso
ahora sigue cayendo la accesibilidad y calidad del sistema de
servicios médicos en su conjunto, pese a que los gastos en salud
siguen creciendo.
La garantía de asistencia gratuita suele ser mera declamación, porque
la gente no entiende qué es lo que puede recibir gratis y qué es lo
que tiene que pagar. Es más, son los más necesitados quienes se
encuentran en la situación más difícil. Están obligados a distraer
una porción desproporcionadamente alta de sus ya bajos ingresos a la
asistencia médica, o simplemente arreglárselas sin medicinas
elementales, algo que consideramos simplemente inadmisible.
El objetivo central de la modernización del sistema de salud es
incrementar el acceso a una asistencia médica de creciente calidad
para porciones crecientes de la población. De aquí se desprende ante
todo que todo el mundo debería conocer y comprender las garantías de
asistencia média gratuita, y que deben prepararse y confirmarse
normas de servicio médico para cada enfermedad, con una lista
obligatoria de tratamientos, medicamentos y procedimientos
diagnósticos, así como los requisitos mínimos respecto a las
condiciones ambientales en que se brinda la asistencia médica.
Es más: estas normas deberán estar disponibles en cualquier
localidad de la Federación Rusa, y los pacientes solamente deberán
abonar la asistencia médica adicional y niveles de confort
especiales.
La elaboración detallada de las normas permite calcular el costo real
de esos servicios, y abandonar el principio de sostén presupuestario
del servicio al de pago por volumen y calidad de la asistencia médica
ofrecida. Es más: esos pagos deberían tener lugar de acuerdo a los
principios del seguro obligatorio. Al mismo tiempo hay que crear
incentivos para desarrollar seguros médicos voluntarios.
Ejecutivo y legislativo deberán construir la base legal para el
seguro médico obligatorio, la garantía estatal de asistencia médica,
la práctica médica privada y la oferta de servicios pagos.
La tarea que sigue, en importancia, es el desarrollo del sistema
educativo ruso. Deseo confirmar que la educación rusa, en sus mismos
cimientos, ocupó y sigue ocupando uno de los sitios de vanguardia en
el mundo. Bajo ningún concepto podemos admitir la pérdida de esta
supremacía. Las condiciones de la competencia global exigen que
fortalezcamos la dirección práctica de la educación y esto, ante
todo, significa que habrá crecientes demandas de educación
profesional, entendido esto último en el más amplio sentido de la
palabra.
Hoy en día, la educación vocacional no tiene vínculos fuertes con el
mercado de trabajo. Más de la mitad de los que abandonan su esfuerzo
educativo se encuentran imposibilitados de encontrar trabajo en su
campo de especialización. Lamentablemente, la educación superior de
masas se acompaña con una declinación de los niveles educativos,
justo cuando las solicitudes de ingreso a la educación superior se
han triplicado en comparación con la era soviética (piensen, por
favor, en esta cifra) y la cantidad de ingresantes es prácticamente
la misma que la de los que terminan la escuela secundaria. ¿Quién
necesita algo así? Y, con tantos especialistas calificados, seguimos
teniendo una escasez de esos cuadros calificados que tanto necesita
el país.
Uno de los más serios problemas es la ausencia de acceso a la
educación de calidad por parte de los más necesitados. A la
matrícula se le agregan pagos adicionales que no todo el mundo puede
efectuar. Hay menos residencias estudiantiles, y las becas son
bajas; así, los alumnos de familias disfavorecidas, en especial las
de pueblos y aldeas remotas, no pueden llegar a una educación de
calidad.
Debemos pasar a medir el éxito de la reforma educativa analizando la
calidad de la educación, su accesibilidad, y su capacidad de cumplir
con las necesidades del mercado laboral. Al respecto, daré los
siguientes lineamientos de acción (target guidelines). En primer
lugar, todos los que hayan abandonado sus estudios, más allá de la
riqueza de sus padres, deberán tener la oportunidad de reingresar al
sistema educativo, a un nivel adecuado a sus conocimientos actuales.
Para lograrlo, hace falta un sistema de evaluación e ingreso a los
establecimientos educativos completamente transparente y objetivo, la
reconstrucción masiva de los cursos básicos en otras instituciones
educativas y préstamos vinculados a los promedios. A los jóvenes que
viven lejos de las universidades prestigiosas se les deberá dar la
oportunidad de rendir exámenes de ingreso.
En segundo lugar, deberemos esforzarnos para asegurar que la mayoría
de los graduados de educación superior puedan trabajar en su área de
especialización. No estoy proponiendo, por supuesto, retornar a la
indicación compulsiva de dónde debe trabajar cada uno. Estoy
pensando en otra cosa, en pronosticar cuántos empleados calificados
requerirá el Estado. Al mismo tiempo, estoy proponiendo que se
firmen contratos con los alumnos para que, una vez que hayan recibido
su educación gratuita, trabajen por un período determinado de tiempo
en el campo que eligieron o devuelvan el dinero que el estado gastó
en educarlos [Aplausos].
Y evidentemente tenemos que empezar con las profesiones donde tenemos
poca oferta ante una fuerte demanda. Creo también que es del interés
del empresariado ruso hacerse cargo del entrenamiento de los
especialistas que requiere la economía, utilizando para ello
préstamos educativos. Esto ya está en marcha, pero deberá ser más
común.
En tercer lugar, deberemos introducir normativas educativas adecuadas
a nuestro tiempo. Es más: los contenidos de nuestra educación
tienen que estar a la altura de los máximos niveles internacionales.
Al mismo tiempo, no tenemos que olvidar nuestras propias ventajas, y
tenemos que aumentar al máximo nuestras capacidades en aquellas
áreas donde la educación rusa está al nivel de las normas mundiales,
o las supera. Existen áreas así.
También tenemos que integrar más la educación y la actividad
científica. El desarrollo de la ciencia en los establecimientos
educativos superiores y en los principales centros científicos y
educativos tiene que transformarse en una prioridad.
Estimados colegas: el acceso a la educación y los servicios de salud,
junto a la posibilidad de adquirir viviendas nos ayudarán a aliviar
el problema de la pobreza. En este momento, 30 millones de nuestros
ciudadanos tienen ingresos por debajo del nivel de subsistencia. Es
una cifra muy grande. Es más, la mayor parte de nuestros pobres son
personas en plenitud de sus capacidades físicas. Es obvio que el
estado y la empresa tendrán que dirigir sus esfuerzos a un incremento
adicional del empleo, especialmente en las regiones con desempleo
persistente, a desarrollar empresas pequeñas y medianas en esas
mismas regiones, y a aplicar efectivamente las medidas de ayuda
social focalizada.
Pero sólo el crecimiento económico podrá darnos una base
verdaderamente confiable para la solución a largo plazo de los
problemas sociales, incluida la lucha contra la pobreza. Estamos en
perfectas condiciones de duplicar en 10 años nuestro potencial
económico. Podemos hacerlo, con sólo mantener las tasas medias de
crecimiento al nivel del primer trimestre de este año.
Es más: si podemos sostener estas tasas, podremos duplicar el PBI no
en 10 años, sino en 2010 [aplausos]. Veo que hay miembors del
gobierno que aplauden. Entonces, están de acuerdo.
[Si eso no fue una advertencia, no sé cómo llamarlo, NMG]
Al mismo tiempo, para obtener altas tasas de desarrollo tenemos que
completar las reformas que están en marcha en varios sectores de la
esfera económica y social.
Unas pocas palabras sobre la reforma presupuestaria: su principio
básico es el abandono de la gestión del gasto presupuestario para
pasar a la gestión de sus resultados.
El gobierno en su conjunto necesita constituir un sistema de
evaluación los planes e índices de actividad de todos los cuerpos
ejecutivos, y solamente sobre esta base deberá sumar resultados,
sacar conclusiones y hacer los ajustes específicos de su política.
En este sentido, la base para constituir el presupuesto deberían ser
los objetivos, claramente expuestos, de la política que se persigue,
así como los resultados esperados. En sí misma, la planificación
presupuestaria tiene que pensar en el largo plazo. Y al mismo
tiempo, la independencia en la utilización de los fondos
presupuestarios de que gozan los receptores de los mismos se tiene
que acompañar por la responsabilidad ante los resultados de su
trabajo.
Señalo que llegar al nivel óptimo de gastos del estado -insisto en
especial: el nivel óptimo de gastos del estado- tiene que
transformarse en principio fundamental de política económica. No hay
tanto dinero como parece. Lo que solemos encontrar es que los fondos
se disipan en tareas secundarias. En primer lugar y ante todo el
gobierno tiene que llevar adelante la reestructuración de la vasta
red de instituciones presupuestarias, que crecen como hongos por todo
el país. Tiene que modificar el método de financiamiento y el status
que tienen ahora buena parte de esas instituciones.
Al respecto, quiero tocar otro punto importante.
Hay en este momento más de 35 000 instituciones del estado federal en
el país. Muchas de ellas tienen funciones de monitoreo y
supervisión. Y no es raro que, sencillamente, impongan sus
'servicios' de estudio, consultoría, etc., etc., a ciudadanos y
empresas. Este año, el gobierno tiene que eliminar todos los poderes
ejecutivos de que están investidas las instituciones estatales que no
son cuerpos administrativos. Además, esas funciones estatales que ya
se han reconocido como innecesarias no deben renacer al nivel de las
partes componentes de la federación, ni de las municipalidades.
También tenemos que enderezar las cosas en lo relativo a la propiedad
estatal y municipal. Ya he dicho que cada nivel de autoridad deberá
poseer solamente la propiedad que necesita para cumplir las tareas
para cuyo logro se le han dado poderes públicos. Y no más que eso.
También deberá tenerse en cuenta este principio cuando se efectúen
reducciones adicionales en las funciones de ministerios y secretarías
de gobierno.
También tendremos que prepararnos para introducir nuevas líneas
demarcatorias en los poderes de recaudación y expensas entre los
diversos niveles del sistema presupuestario del país.
Tanto las partes que constituyen la federación como las
municipalidades deberían saber por cuáles funciones son responsables,
y qué servicios públicos se espera que provean. También deberían
conocer las fuentes de financiación para lograrlo.
Y finalmente, las responsabilidades de los diversos niveles de poder
para el apoyo social del público tienen que delimitarse y demarcarse
con claridad.
Los problemas de la provisión de viviendas aceptables, los asuntos
educativos y de salud son del interés directo de las partes
constitutivas de la Federación Rusa. Y será correcto que tomen parte
activa en el diseño de las leyes y normativas -así como el sistema de
medidas de implementación práctica- del conjunto de los programas
sociales, teniendo en cuenta la demarcación de poderes entre los
diversos niveles del poder del estado.
De resultas de estas medidas, debería haber un nuevo sistema de
relaciones interpresupuestarias, y debería incrementarse la
autosuficiencia y el nivel de responsabilidad de regiones y
municipalidades.
Soy conciente de que las regiones y municipalidades tienen mucha
preocupación por el proceso de resolución de estos asuntos. Espero
que el gobierno y los diputados de las dos cámaras del parlamento
ruso prestarán atención a estas preocupaciones, pesarán los pro y
contra y tomarán decisiones que se adecuen a nuestros tiempos y a lo
que exige la economía.
La realización de las reformas presupuestarias nos permitirá
continuar con la reforma impositiva.
Hemos dado importantes pasos en este sentido durante los últimos
cuatro años. Han comenzado a dar resultado. La recaudación
impositiva se ha incrementado, mientras que la evasión ha disminuido.
También disminuyó la carga impositiva sobre la economía.
Pero, por supuesto, estamos lejos de haberlo hecho todo. Y para
llegar a un sistema impositivo efectivo hay que aprobar e implementar
varias medidas en los próximos dos años.
¿Qué clase de sistema impositivo tendremos cuando terminen las
reformas? En primer lugar, por supuesto, no será caro para las
empresas, y no sólo en términos de tasas impositivas: también en los
términos de los mecanismos de ajuste y pago de impuestos. Además,
habrá adecuada legislación regulatoria de inspecciones y
contabilidades impositivas.
En segundo lugar, será equitativo para todos los que forman parte de
la economía. Las condiciones de imposición seran iguales para las
empresas del mismo sector. El sistema no permitirá la evasión.
En tercer lugar: nuestro sistema fiscal, como en el pasado, se
orienta excesivamente hacia las funciones fiscales en lugar de asumir
otras funciones, en particular el estímulo al crecimiento de la
competitividad.
Teniendo esto en cuenta, el sistema impositivo ruso debería ser más
favorable a la inversión y el desarrollo empresario: más favorable
que en países que compiten con nosotros. Más competitivo, en sí
mismo.
Pasando a otro tema: El gobierno ha planteado repetidamente la
necesidad de reducir el impuesto social único. Tenemos que blanquear
una parte significativa de los salarios, proteger los derechos
sociales de los trabajadores, y crear incentivos para que la gente se
haga cargo de sus previsiones jubilatorias, aliviando la carga que
pesa sobre las empresas.
Otro asunto sensible es el IVA. Tenemos que cambiar los
procedimientos para recaudarlo, y además tenemos que reducir su tasa,
resolver el problema de su pago en término en el caso de negocios de
exportación e inversión de capital, y finalmente eliminar el impuesto
a los pagos por adelantado.
Por último, es importante que se diferencie la práctica legal de la
optimización impositiva y el delito de evasión impositiva.
Permítaseme reafirmar que la estabilidad del presupuesto y de la
política impositiva constituyen un factor importante en el desarrollo
económico. Pero esta estabilidad no puede eliminar todas las
incógnitas de la marcha de los negocios.
Lo que necesitamos es una política macroeconómica bien planeada.
Tenemos que seguir con lo que ha desarrollado nuestra economía en los
últimos años.
Tenemos que seguir con la política de reducción consistente de la
inflación, y creo que el gobierno puede llegar a una tasa annual del
tres por ciento, mientras que en los próximos dos años se crearán las
condiciones para asegurar la completa convertibilidad del rublo
[Aplausos]
Sabemos de las leyes que hemos planteado en este terreno. Sabemos
que tanto el gobierno como el Banco Central se están dedicando al
asunto, pero se permiten un mayor espacio de maniobra, porque esperan
llegar a este objetivo alrededor de 2007. Ahora es posible (muy
posible) alcanzarlo antes.
También tenemos que crear un sistema eficiente para usar los recursos
naturales. Tenemos que tener condiciones de acceso transparentes a
los mismos, para no generar corrupción. Por ejemplo, se podría
llamar a licitaciones (auctions). Tenemos que pasar de las
autorizaciones administrativas a los contratos, donde se definan
claramente los derechos y deberes del empresario y de lestado.
Tenemos que segurar que esas relaciones sean predecibles y estables.
También hay que cambiar el sistema de pagos dentro de cada sector de
la industria extractiva. Debería generar condiciones de igual
competitividad tanto dentro de la industria minera y extractiva como
entre las industrias extractivas y las industrias de procesamiento y
refinación. También hay que asegurar un uso racional de los recursos
naturales.
Creo que el nuevo código forestal y la ley de recursos mineros
deberían atender todos estos asuntos.
Estimada asamblea: quisiera señalar particularmente otra tarea,
entre las principales que está encarando el país. Creo que
coincidiremos: es el desarrollo de la infraestructura de transporte
de nuestro país. Teniendo en cuenta el tamaño de Rusia y las enormes
distancias que median entre sus diversos territorios y los centros
económicos y políticos del país, diría que el desarrollo de esta
infraestructura es más que un tema de economía. Su solución tiene
influencia directa no sólo sobre la marcha de la economía, sino que
asegura la unidad del país como un todo y sobre la sensación del
pueblo de pertenecer a un gran estado unificado, capaz de usar las
ventajas que conlleva esto.
En este momento, la red vial, el sistema de oleoductos y gasoductos,
y la infraestructura eléctrica están desgastadas y son escasos. Esto
plantea serias restricciones al desarrollo conjunto de la economía
rusa. Si no se pueden entregar bienes en forma rápida y barata, las
empresas no pueden funcionar normalmente. La falta de desarrollo del
sistema vial y portuario ya se ha convertido en un freno a las
exportaciones, porque no da abasto al creciente volumen de bienes en
tránsito.
Es perfectamente claro que tanto las condiciones de nuestro clima
como la extensión de nuestro territorio hacen que los costos de
transporte representen una proporción significativa de los costos de
muchos tipos de bienes y servicios.
Al mismo tiempo, una infraestructura de transporte moderna y bien
desarrollada puede transformar las peculiaridades geográficas de
Rusia en ventajas competitivas. ¿Qué debe hacerse para llegar a este
objetivo?
Ante todo, hay que vincular los centros económicos del país. Las
empresas tienen que tener asegurado un acceso irrestricto a los
mercados regionales e internacionales, y al mismo tiempo los
servicios de infraestructura que se provean deberán ser de primera
clase a nivel mundial.
El gobierno deberá encontrar mecanismos eficientes de control de
calidad y costos durante la construcción de las nuevas instalaciones.
La situación solamente cambiará drásticamente creando un ambiente de
competencia.
El estado tendrá que controlar el desarrollo de la infraestructura
del país por un largo tiempo aún. Llamo vuestra atención sobre esto:
estoy convencido de que ese tiempo será muy largo. Al mismo tiempo,
la inversión privada podrá hacer una importante contribución al
establecimiento de una red desarrollada de infraestructura del
transporte de alta calidad y confiabilidad.
Sin embargo, el capital privado necesita tener seguridad de cuáles
son los planes del estado. Teniendo esto en cuenta, el gobierno
anunciará sus planes, sus proyectos, y los detalles de las
condiciones de su implementación. Tenemos ese tipo de proyectos.
Tendrán que finalizar antes.
Permítaseme recordar algunos. En el sector petrolero, por ejemplo,
incluyen la diversificación de las vías de entrega de nuestro
petróleo. Son muy conociedos. Incluyen la expansión de la capacidad
de transporte del sistema de oleoductos del Báltico, la construcción
de oleoductos entre Siberia Occidental y el Mar de Barents, la
determinación de las rutas entre los depósitos de Siberia Oriental,
una ruta que cruce los estrechos del Bósforo y los Dardanelos, y la
integración de los oleoductos Druzhba (Amistad) y Adria.
Pero hace ya años que el gobierno no ha podido determinar sus
prioridades. Digámoslo claramente: la solución de este asunto ya
está largamente en mora. Permítaseme llamar vuestra atención al
hecho de que los lineamientos para la adopción de las decisiones
necesarias deberían estar dados por la implementación de objetivos
nacionales y no de los intereses de compañías individuales.
En cuanto al sistema de transporte de gas, ante todo tenemos que
desarrollar la red de distribución de gas dentro de nuestro propio
país, incluyendo la expansión del sistema a Rusia Oriental.
En lo tocante a las exportaciones, el principal de los proyectos en
construcción es el gasoducto de Europa del Norte. Permitirá
diversificar los flujos de exportación, vinculando directamente las
redes rusas y las de los países del Báltico con la red gasífera
paneuropea.
También es importante para Rusia la modernización vial, no sólo de
los caminos que conectan los principales centros económicos del país,
sino los que sirven de paso. La red caminera básica debe orientarse
hacia la integración consistente con la red paneuropea y -a través
del corredor transiberiano- con la del Extremo Oriente.
Otro proyecto es la construcción y modernización de caminos en el
corredor Norte-Sur. Aquí ya se está trabajando, y esto debe
continuar. Este tipo de proyectos facilitarán los flujos
interregionales y de tránsito hacia los destinos principales del
transporte internacional de bienes, y, lo que es más importante aún,
desarrollarán los territorios adyacentes a las vías de comunicación.
Y por último: hace mucho que venimos hablando de caminos por peaje.
Creo que ya tenemos que comenzar a poner los proyectos en práctica en
los caminos más importantes. Por supuesto: tienen que correr junto
a los caminos sin peaje existentes. El gobierno determinará, en el
futuro inmediato cuáles serán. Es una prioridad nacional.
Otra prioridad nacional indudable es la modernización del ejército.
Necesitamos fuerzas armadas listas para el combate, bien equipadas
técnicamente y modernas, para asegurar la defensa del estado.
Necesitamos salvaguardar nuestro país contra cualquier tipo de
presión militar o política, y contra cualquier agresión exterior
potencial. Así podremos obtener con tranquilidad nuestros objetivos
socioeconómicos internos.
En este sentido, la modernización de nuestras fuerzas armadas sigue
siendo una tarea de la máxima importancia. Incluye el equipamiento
de nuestras fuerzas estratégicas y nucleares con los sistemas más
actualizados de armas estratégicas. Tenemos todo lo que hace falta
para esto [Aplausos]. Del mismo modo, equiparemos las restantes
ramas de las fuerzas armadas con las armas tácticas y operativas
adecuadas. Repito: disponer de armamento de la calidad adecuada es
un determinante directo del grado de disposición al combate de un
ejército moderno.
Nos estamos lanzando también a reformar las garantías sociales para
el personal de las FF.AA. Estamos creando para ellos un sistema de
Creo también que la educación militar, el entrenamiento de expertos
en las particulares profesiones que requieren hoy las FF.AA., puede
impartirse en los establecimientos civiles de educación superior.
Deseo enfatizar que para que la modernización de toda la organización
militar del estado sea exitosa, tendremos que tener precisa
conciencia de cómo se gastan estas considerables sumas de dinero
(incluso en la provisión de viviendas al personal de servicio, en
medicina y educación militar).
Es más: el ejército y otros departamentos del "poder" han construido
grandes activos. Se los tiene que evaluar y gestionar
eficientemente. Una economía militar transparente es esencial para
la reforma.
Todos estos pasos debería hacer más prestigioso y atractivo el
servicio en las FF.AA. Deseo recordar al Ministro de Defensa y al
gobierno que recuerden que la suma de dinero que gastan, los
intereses de la capacidad de defensa del país y también los
parámetros sociales vitales de la reforma los hacen responsables por
la supervisión civil de la efectividad de las reformas en curso en
las FF.AA.
Estimados colegas: el crecimiento de la economía, la estabilidad
económica y el fortalecimiento del estado han tenido influencia
benéfica sobre el posicionamiento internacional de Rusia. Hemos
logrado, de un modo significativo, impartir a nuestra política
exterior un sello pragmático y dinámico. Es obvio que la escala de
tareas que enfrenta el país ha cambiado sustancialmente, y tenemos
que lograr que nuestra política exterior se ajuste tanto a los
objetivos como a las oportunidades de esta nueva etapa de desarrollo.
Dicho de otro modo: tenemos que usar las herramientas de la política
exterior para tener resultados más tangibles y prácticos en la
economía, y en el cumplimiento de nuestras más importantes tareas
nacionales.
Nuestra prioridad sigue siendo el trabajo para intensificar la
integración de la esfera de la Comunidad de Estados Independientes,
incluyendo las tareas de formulación del Espacio Económico Único y de
la Comunidad Económica Euroasiática. No es una exageración afirmar
que se trata de una precondición de la estabilidad regional e
internacional. Estoy convencido de que la CEI tendrá que trabajar,
en forma efectiva, para el bienestar de los ciudadanos de nuestros
estados, asegurando la máxima apertura de nuestras economías y
eliminando las barreras a las corrientes comerciales y a los sistemas
de información, a las iniciativas públicas y empresariales, así como
a los contactos humanos directos.
Estamos interesados en integrar más aún la economía rusa en la
economía mundial. Esto incluye el ingreso a la Organización Mundial
de Comercio bajo condiciones que nos resulten ventajosas. Los países
desarrollados se ven obligados a incrementar su apoyo a los
productores internos y a sus exportadores, debido al encarnizamiento
de la competencia comercial mundial. El ministerio ruso de Asuntos
Exteriores, y el gobierno en su conjunto, deberán buscar los caminos
más adecuados para aumentar las exportaciones rusas y proteger de un
modo confiable los intereses de las empresas rusas en el extranjero.
Este enfoque adquiere particular importancia ahora que Rusia y la
Unión Europea son vecinos directos. La expansión de la Unión Europea
no sólo nos tiene que acercar geográficamente: también debe hacerlo
económica y espiritualmente. Estoy convencido de que hay aquí una
garantía de éxito no sólo para las empresas rusas sino también para
todas las empresas de Europa. Estamos hablando de nuevos mercados,
nuevas inversiones, y, en último análisis, de nuevas oportunidades
para el futuro de Europa en su conjunto.
Seguiremos desarrollando diálogos políticos y económicos con los
EE.UU. de América del Norte, así como con socios de primer orden,
tales como China, la India y el Japón. Trabajaremos también con
otros países.
Hay un gran potencial comercial, económico, cultural y humanitario
para crear vínculos de cooperación limítrofe y en las regiones que
trabajan en conjunto a través de las fronteras. Las condiciones para
que podamos hacerlo realidad son, evidentemente, una seguridad
confiable para Rusia, fronteras inviolables y una respuesta adecuada
a las más peligrosas amenazas del siglo 21: el terrorismo
internacional, la diseminación de armas de destrucción masiva, y los
conflictos regionales. La comunidad mundial, trabajando de consuno,
es la única respuesta a todos estos desafíos, sobre la base de los
instrumentos de Naciones Unidas y la ley internacional.
El terrorismo es una amenaza a los derechos humanos. Desestabiliza
estados y regiones enteras del planeta. Se interpone en el camino
del progreso económico y social. Los terroristas internacionales
siguen cometiendo actos de violencia y asesinando ciudadanos
pacíficos. Intentan provocar el caos y desestabilizar la situación
en diversas regiones.
Rusia, por desgracia, no es una excepción. Pese a provocaciones de
este género (que incluyeron el reciente asesinato político del líder
de la República Chechena y el intento de impedir el funcionamiento de
los cuerpos de gobierno republicanos, elegidos legalmente) nuestra
línea de combate al terror sigue siendo consistente y no se
modificará. Nada ni nadie detendrá a Rusia en su camino hacia el
fortalecimiento de la democracia y la consolidación de los derechos y
las libertades humanas [Aplausos]
Seguiremos trabajando en el desarrollo de instrumentos legales
reconocidos internacionalmente y de mecanismos colectivos para
neutralizar amenazas globales. La tarea de fortalecer la coalición
antiterrorista es, a mi entender, una de las principales. En este
sentido, deseo señalar que ninguna referencia a la necesidad de
combatir el terror puede transformarse en un argumento para
restringir los derechos humanos o, en el plano internacional, para
crear dificultades injustificables en los contactos interpersonales.
Para terminar con el tema de la política exterior: la sociedad rusa
tiene que ver resultados prácticos de nuestra tarea en las relaciones
internacionales. Esto significa asegurar la seguridad personal, la
expansión de las oportunidades empresariales y la protección efectiva
de los derechos de nuestros ciudadanos en el exterior. Tengo la
certeza de que, junto a la Asamblea Federal, podremos ser más
productivos aún en los temas que mencioné.
Estimados diputados de la Duma del Estado y miembros del Concejo de
la Federación: la base de nuestro futuro desarrollo estable está en
la continuidad de la línea estratégica probadas durante los últimos
cuatro años y en mantener las transformaciones ya realizadas en ese
período. Es más: la única fuente de poder y su único portador en la
Federación Rusa es su población multiétnica, y sólo el pueblo, por
medio de las instituciones de un estado democrático y una sociedad
civil democrática, tiene derecho a que los cimientos morales y
políticos del desarrollo del país, por muchos años, permanezcan
firmes, y es el único que puede garantizar esa firmeza.
Al mismo tiempo, tenemos que observar críticamente la situación en
que se encuentra nuestra democracia. Tal como está ahora, ¿es el
sistema político un instrumento de poder del pueblo real? Cuán
fructífero es el diálogo entre las autoridades y la sociedad? Es
obvio que a medida que se fue consolidando, la joven democracia rusa
alcanzó significativos éxitos, y nadie que persista en no verlo o que
no quiera verlo es totalmente sincero. Aún así, nuestra estructura
social está lejos de ser perfecta, y hay que reconocer que sólo
estamos empezando.
No hay solución efectiva a los problemas más urgentes de la población
sin una sociedad civil madura. La calidad de la vida cotidiana del
pueblo depende directamente de la calidad del sistema político y
social. También aquí tenemos varios asuntos pendientes. Quisiera
recordarles que, ante todo, el poder significa mayor responsabilidad.
Sería inadmisible que la competencia política civilizada fuera
reemplazada por una lucha mercenaria por el derecho a recolectar
conrtribuciones, que el público desconociera el origen de los fondos
que financian las actividades de las asociaciones políticas o que el
mercado de tecnología electoral y servicios de cabildeo se orientara
en primer lugar hacia el sector oscuro. Y todo esto con un trasfondo
marcado por la deprimente similitud de la mayor parte de los
programas partidarios.
Unas pocas palabras sobre las organizaciones públicas no políticas.
Hay miles de asociaciones de ciudadanos y de sindicatos que trabajan
constructivamente en nuestro país. Pero no todas, lejos de ello, se
dedican a defender los intereses reales del pueblo. La prioridad de
algunas de estas organizaciones es más bien otra: obtener fondos de
fundaciones influyentes, locales o extranjeras. Para otras, la
prioridad consiste en servir dudosos intereses grupales y
comerciales.
Es más: los más agudos problemas del país y sus ciudadanos siguen
fuera de su foco de interés. Me veo obligado a decir que cuando
están en juego violaciones de derechos humanos básicos y
fundamentales, o el avasallamiento de los verdaderos intereses
populares, la voz de esas organizaciones, a veces, es totalmente
inaudible.
No hay, en el fondo, nada de lo cual sorprenderse. No pueden morder
la mano que los alimenta. Naturalmente, esos ejemplos no deben
servir para culpar a las asociaciones civiles en su conjunto. Creo
que fenómenos negativos de este tipo son inevitables y temporarios.
Para limitarlos y vigorizar un crecimiento adicional de las
instituciones de la sociedad civil no hace falta inventar nada.
Nuestra propia experiencia, y experiencia recogida en otros lados del
mundo, han mostrado ya que existe una buena cantidad de modos
productivos de encarar el asunto.
Por lo tanto, se hace necesario transferir gradualmente al sector no
estatal las funciones que el estado no debería llevar adelante, o las
que no puede llevar adelante con eficiencia. También es sensato
utilizar la experiencia de trabajo de las cámaras públicas,
organizadas en varias regiones de Rusia. Esas instituciones
permanentes no estatales pueden asegurar el escrutinio independiente
de los instrumentos legales principales que afectan directamente los
intereses de los ciudadanos de nuestro país.
También los partidos políticos deberán cooperar más estrechamente con
las estructuras ciudadanas. Lazos directos con el pueblo, con la
sociedad, ayudarán a mejorar la calidad de la representación popular
a todo nivel. Los partidos deberían interesarse por sumar
adherentes, por fortalecer su base material, su potencial intelectual
y técnico, por generar bancadas en los parlamentos regionales, por
hacerse cargo de las tareas de gobierno local.
Deberían incrementar el nivel de la cultura política, aprendiendo los
hábitos del diálogo con otros partidos y la constitución de
coaliciones. Deberían aprender a llegar al poder y a abandonarlo, de
acuerdo a la voluntad popular.
Permítaseme enfatizar nuevamente que una revisión radical de las
políticas económicas, cualquier restricción de los derechos y
libertades civiles, cambios cardinales en los lineamientos de
política exterior, cualquier desviación de la senda histórica que
Rusia ha elegido y -lo diré con más fuerza- que ha alcanzado a través
del sufrimiento podría tener cosecuencias irreversibles, y por lo
tanto deben ser abandonadas por completo [Aplausos]
Estimados amigos: hoy hablé sobre las más importantes tareas de la
nación. Creo que nuestra tarea más importante, así como la más
compleja, es la creación en Rusia de una sociedad libre de personas
libres. Es la más importante porque un individuo que no es libre ni
independiente no puede hacerse cargo de sí mismo, de su familia, o de
su Madre Patria. Es compleja, porque no siempre se da valor a la
libertad, y mucho más rara es la capacidad para utilizarla.
No se puede introducir por decreto la energía creativa, el sentido de
empresa, el sentido de las proporciones y la voluntad de vencer. No
se los puede importar. No se los puede tomar a préstamo. Seguiremos
luchando para incrementar la prosperidad de los ciudadanos, y al
mismo tiempo preservaremos y defenderemos los logros democráticos del
pueblo ruso. Reforzaremos la seguridad del estado y lucharemos para
que los problemas clave de la política mundial encuentren solución
civilizada a partir de la ley internacional.
Espero que todos los niveles y ramas del gobierno me den su
cooperación constructiva. Cuento con el apoyo y la solidaridad de
todos los ciudadanos de Rusia, tanto como con la confianza que tienen
en sí mismos, en sus propias fuerzas y en el éxito de nuestro país.
Gracias.
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
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"Sí, una sola debe ser la patria de los sudamericanos".
Simón Bolívar al gobierno secesionista y disgregador de
Buenos Aires, 1822
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