[R-P] (Diario La Nación de Chile) Pinochet: Un "demente brillante"
Familia Escobar Pesano
escobar45 en infovia.com.ar
Dom Jul 25 13:31:12 MDT 2004
La tradición más que la historia cuenta que Ditalcón, Audax y Minuro, los
asesinos del caudillo ibérico Viriato, que durante años mantuvo en jaque a
las legiones romanas, tuvieron que escuchar de sus mandantes la frase :
"Roma, no paga traidores". No se si Pinochet es aficionado a la historia
antigua, pero la investigación del Senado norteamericano ha actualizado esta
lección del pasado que los que traicionan a sus pueblos conviertiéndose en
cómplices de los imperios no terminan de aprender.
Juan María Escobar
POR UNOS DOLARES MAS
Artículo del diario La Nación de Santiago de Chile (25-07-04)
Informe sobre el Riggs demuestra cómo Pinochet engañó a la Suprema: no
padecía de demencia
Lo peor para Augusto Pinochet aún no llega. En las próximas semanas, la
Suprema deberá confirmar o rechazar el desafuero de la Corte de Apelaciones
de Santiago por los delitos de la Operación Cóndor. Clave para tal
resolución será el informe del subcomité del Senado en el que aparecen al
menos 20 operaciones bancarias realizadas por el ex dictador después de
haber sido eximido de juicio por "demencia subcortical moderada
Jorge Escalante / Luis Narváez
El más grande de los mafiosos estadounidenses cayó en la cárcel, no por sus
crímenes, sino por sus delitos tributarios. Es el afamado epílogo de Los
Intocables. Aunque los contextos son distintos, muchos hacen la analogía
cuando dos ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago, de estilos y
generación distintos, tienen en sus manos el destino del general (R)
Pinochet.
En el ocaso de su vida, habiendo sorteado juicios por violaciones de los
derechos humanos, Estados Unidos, el mismo país que vio cometer las
fechorías de Al Capone en la década del '20, abrió una senda inesperada,
porque detectó movimientos considerables de dinero realizados por el
matrimonio Pinochet-Hiriart, que hasta ahora nadie puede explicar.
Los dos jueces proyectan realizar una investigación exhaustiva en todos sus
bienes, en el origen patrimonial de la familia del ex comandante en jefe del
Ejército y en sus movimientos financieros.
Inesperadamente el ojo de la justicia, la policía y los organismos
fiscalizadores (léase Servicio de Impuestos Internos y Consejo de Defensa
del Estado) vieron abierta la puerta para someter al más agudo examen de
rayos X que se le hiciera a una familia. Y eso es lo que ya han comenzado a
realizar con el beneplácito de La Moneda.
El trabajo que implicó la elaboración del informe del Congreso
estadounidense no es menor y ofrece pocos reparos. Por ello junto con saber
qué se hará en Chile, una mirada profunda al documento arroja insospechados
antecedentes.
LOCO PERO PILLO
Aferrándose a razones humanitarias concedidas por el ministro británico
Jack Straw y a los jueces de la Sala Penal de la Corte Suprema, quienes por
su pretendida "demencia" lo arrancaron de las manos del ministro Juan
Guzmán, el ex dictador Augusto Pinochet realizó, al menos, 20 operaciones
bancarias después de fines de enero del 2001.
La fecha es importante porque fue cuando los cuestionados exámenes médicos
que se le practicaron en el Hospital Militar en Santiago, declararon que
padecía una "demencia subcortical moderada". De acuerdo a los tests que se
le hicieron, éste había perdido la memoria, no podía coordinar sus ideas y
pensamientos, su inteligencia estaba "descompuesta" y no podía tomar
decisiones complejas. Vale decir sufría de "una enajenación mental".
Pero Pinochet estaba, en verdad, plenamente lúcido para mover sus millones
de dólares de una cuenta a otra, depositando a plazo para ganar intereses,
abriendo y cerrando cuentas a su nombre o camufladas bajo nombres de
fantasía, y dando permanentemente órdenes a los empleados del Riggs Bank en
Estados Unidos acerca de su fortuna. O reuniéndose con ellos en Santiago.
Además, poco tiempo antes de la fecha en que se declaró su "demencia", en
Chile, Pinochet había efectuado, el menos, otras cuatro operaciones con el
Riggs Banks.
Todas estas actuaciones bancarias quedaron demostradas en el informe del
Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de Estados Unidos, en
detalle y con fechas de cada una de ellas. Este informe producto de la
investigación al Riggs Bank por sus eventuales lazos con clientes vinculados
a actos terroristas y al lavado de dinero, y que abrió un nuevo frente de
batalla en contra de Pinochet, fue posible gracias a la llamada Patriot Act,
establecida después de los atentados del 11 de septiembre de 2001.
El 2 de marzo de 2000 Pinochet regresó a Chile de su arresto en Londres.
Como se lo pidió entonces el gobierno de Chile, Straw lo había liberado de
ser extraditado a España por "razones humanitarias". El ministro británico
argumentó que, según exámenes médicos que se le practicaron en Londres,
Pinochet tenía "deficiencia mental para recordar hechos recientes y remotos,
e incapacidad mental para comprender frases y consultas complejas", por lo
que no podía comparecer en juicio.
Diez meses después, a fines de enero de 2001 Pinochet fue declarado en Chile
oficialmente "demente". Sobre esta base, el 1 de julio de 2002 la Corte
Suprema lo sobreseyó definitivamente del juicio que en su contra instruía el
juez Juan Guzmán por los crímenes de la Caravana de la Muerte.
La Sala Penal dijo que Pinochet no podía instruir a sus abogados para su
defensa, por lo que no estaba capacitado para seguir siendo juzgado. "Una
persona que no está en pleno uso de sus facultades mentales, no está
capacitada para dar sus declaraciones", fundamentó la corte. El burlón ex
jefe militar se había salvado.
Momentos "lúcidos"
Pero de acuerdo al informe norteamericano, en agosto de 2002, cuando se
suponía que la "demencia" de Pinochet había aumentado "progresivamente",
como habían pronosticado los resultados de los exámenes, éste concordó con
sus ejecutivos del Riggs Bank el cierre de su "cuenta personal de inversión"
Nº76-835-282, que fue abierta el 24 de marzo de 1999, estando Pinochet
detenido en Londres.
Durante tres años a partir de la fecha de apertura, Pinochet movió su cuenta
con un "balance que osciló entre US$ 20 mil y US$ 550 mil", según el
informe. O sea, durante ese tiempo efectuó depósitos, giros y otras
transacciones.
Algo similar ocurrió con su otra cuenta personal Nº74-041-013, donde
Pinochet también realizó operaciones entre 1997 y 2002.
Lo mismo sucedió con los movimientos de sus tres "cuentas corporativas" a
nombre de las empresas de fantasía Ashburton Company y Althorp Investiment.
Entre ellas "la cuenta más grande de Pinochet" según el informe, que a julio
de 2002 "contenía por lo menos US$ 4,5 millones" y que hasta el cierre de
ésta en agosto de 2002, Pinochet realizó "numerosas transacciones de
inversión".
En estas "cuentas corporativas", Pinochet efectuó después de enero de 2001
varios movimientos que le fueron acreditados por "certificados de depósito"
por dinero puesto a plazo, entre ellos el 5 de mayo de 2001, el 5 de abril
de 2002 y en junio de 2002.
Después de que el "austero" general como él mismo se definió tantas veces,
ya había regresado a Chile en silla de ruedas, "altos funcionarios del Riggs
Bank y la gerente de cuentas de Embajada del banco" viajaron a Chile a
reunirse con Pinochet para tomar otras decisiones sobre sus cuentas.
30 viajes al banco
A partir del 15 de mayo de 2001, declarado ya "demente", a Pinochet le
sobrevino la claridad mental para cobrar "en varios bancos en el curso de
varios meses (...) diez cheques bancarios cada uno por US$ 50 mil" que el
Riggs Bank le hizo llegar por "correo expreso a Chile". Pero tal vez la
"lucidez" recobrada más escandalosa, fue aquella que le sobrevino después
del "11 de octubre de 2001", tres meses después de que la Corte Suprema lo
había sobreseído definitivamente el 1 de julio de 2001 por su "irreversible
incapacidad mental".
Esta vez cobró "en el curso de varios meses" diez cheques por US$ 50 mil,
operación que repitió a partir del "8 de abril de 2002" cuando el Riggs Bank
le envió por "correo expreso" otros diez cheques por US$ 50 mil.
El informe del Senado de Estados Unidos entrega el detalle para confirmar la
burla de Pinochet a la justicia chilena por su pretendida incapacidad
mental, diciendo que "el análisis de estos cheques cobrados, indica que el
señor Pinochet los firmó y cobró personalmente en el curso de varios meses".
O sea, Pinochet fue 30 veces al banco a efectuar estas operaciones después
de que la Corte Suprema lo sacó de las manos del juez Juan Guzmán por los
crímenes de la Caravana de la Muerte, única causa en la que fue procesado
por 57 homicidios y 18 secuestros.
Sin contar la entrevista de una hora que en noviembre de 2003 dio al canal
22 de Miami, y que por la notoria prueba de que no está "demente" ni
"enajenado mentalmente", ayudó en mayo pasado al desafuero por la Corte de
Apelaciones de Santiago por los delitos de la Operación Cóndor.
Ahora, los abogados querellantes en esta causa que también instruye el juez
Juan Guzmán, y que deben alegar próximamente sus argumentos ante el pleno de
la Corte Suprema que deberá decidir si confirma el desafuero, incluirán en
sus argumentos estas nuevas muestras de la "demencia" del ex dictador.
Cómo lo hizo
De dónde sacó Pinochet su fortuna de "4 a 8 millones de dólares" y su
patrimonio "estimado en 50 a 100 millones de dólares", según el Riggs Bank,
es ahora tarea del juez Sergio Muñoz averiguarlo. Una fuente de fortuna mal
habida pudieron ser coimas o "cometas" pagados a Pinochet por empresas
fabricantes de armamentos, agradecidos por haberse "ganado la licitación"
bajo su mando para vender armamento al Ejército. Si ese fue uno de los pozos
de su riqueza será difícil rastrearlo porque normalmente no quedan "huellas"
.
Vinculada a esta fuente están los dineros que corresponden al Ejército
provenientes del 10 por ciento de las ventas anuales de cobre de Codelco,
fondos que están destinados sólo para adquisición de material de guerra.
Por esta vía Pinochet también pudo obtener cuantiosas ganancias personales
al cerrar compras de armamento con empresas, "cortándole la cola" al negocio
con un 10 ó 20 por ciento del total "donado" por las compañías en
agradecimiento a la "preferencia".
Otra posibilidad la constituyen los gastos reservados que tuvo a disposición
Pinochet al retornar a ejercer sólo la comandancia en jefe del Ejército
entre 1990 y 1998, y que correspondieron a US$ 3 millones anuales. Con esta
plata bien pudo Pinochet, por ejemplo, darse "una pasadita" por la Bolsa de
Valores para embolsicarse las ganancias del juego bursátil. Sobre todo dado
el poder que controlaba para que alguien le "soplara" al oído al "pingo
ganador". Según el informe norteamericano, "el jefe de cuentas de la Sección
Embajadas de Riggs le dijo al subcomité que el señor Pinochet había tenido
ganancias sustanciales en la bolsa de Chile".
El informe estadounidense destaca un reporte escrito por uno de los
inspectores de la Contraloría de Estados Unidos que "apretó" al Riggs para
que entregara información sobre las cuentas de Pinochet.
"Me deja confuso toda la relación de Riggs con alguien de esa calaña (...)
Tal vez esa es la razón de tanto secreto. Su control absoluto de la economía
chilena añade todavía más interrogantes sobre el origen de sus fondos. Junto
con el potencial de fondos derivados del posible terror y de los fondos
personales de los miles de desaparecidos, su papel en la disolución de la
estructura económica de Chile durante su extenso mandato, seguramente abrió
la puerta de posibles fuentes de ganancia y enriquecimiento personal".
EN LA MIRA
Con toda la información acumulada por las autoridades de Estados Unidos, la
justicia chilena ya lanza sus primeras redes. Aunque tanto los abogados que
representan a familiares de víctimas de violaciones de los derechos humanos
como algunos parlamentarios han presentado denuncias que movilizaron el
nombramiento de Sergio Muñoz, como ministro de fuero -a estas alturas
convertido en un megaministro- y a Juan Guzmán, el emblemático juez que
procesó a Pinochet en su momento, existen otras instancias que hoy se
encuentran en un punto casi inerte frente a las implicancias políticas que
tiene el investigar los bienes y los movimientos financieros que realizó el
matrimonio Pinochet-Hiriart.
Uno es el Consejo de Defensa del Estado (CDE), organismo que por ley debe
representar al fisco cuando, por las sospechas de la comisión de ilícitos,
puede estar comprometido el patrimonio del Estado.
La presidenta del organismo, Clara Szczaranski, ya interpuso una denuncia
que los hizo parte en el proceso que instruirá el juez Muñoz. Pero aún no
han ejercido todas sus facultades para intervenir en el tema.
Hasta ahora, el CDE no ha hecho ninguna diligencia. Lo que no es casual. Al
interior del organismo existen voces discrepantes respecto al actuar del
organismo en este caso. Uno de sus consejeros, que prefirió mantener en
reserva su identidad, dijo a LND que "no es lo mismo y estamos en otros
tiempos, pero cuando se vio el caso de los 'pinocheques' pasó lo mismo y el
consejo se dividió".
Por ahora, se formó al interior del CDE un equipo especial dirigido por los
dos consejeros a cargo del Comité Penal, Eduardo Urrejola y Guillermo Ruiz
Pulido, más unos cuatro abogados especialistas en el tema que están
reuniendo antecedentes para ser presentados, se estima, este martes en la
reunión del Consejo General del organismo.
Ese día podría definirse los alcances del trabajo que realice el ministro
Muñoz y la posibilidad cierta de abrir una investigación administrativa que
abriera la puerta a examinar las operaciones financieras realizadas por la
familia Pinochet tanto en Chile como hacia y desde el extranjero.
Una eventual querella por lavado de dinero, presentada ante el magistrado,
sería la puerta de entrada para el juez para ingresar a las operaciones
bancarias, algo que sin la investigación por esta figura legal complica las
acciones que pueda tomar el juez, de oficio.
A esto se suma la gran experiencia que el organismo tiene con las
autoridades del país del norte en investigaciones por narcotráfico y lavado
de dinero. Las fuentes señalan que el CDE tiene canales abiertos de
comunicación, por ejemplo, con el Departamento del Tesoro para intercambiar
información, algo que en el caso de la investigación contra Aerocontinente,
ha sido fructífera, experiencia que está, según las fuentes, "disponible"
para el juez Muñoz.
Pero existe otro actor aparentemente inerte, que también puede -si lo
quiere- tener una actuación decisiva en esta etapa del caso. El Servicio de
Impuestos Internos también tiene facultades para investigar internamente
irregularidades cometidas por contribuyentes que puedan constituir evasión
tributaria o, simplemente, fraude al fisco. Fuentes del organismo, dijeron a
LND que desde el jueves 15 de julio, día en que el Washington Post destapó
el informe que hace referencia a las cuentas que mantenía Pinochet en el
Banco Riggs, comenzaron a reunir antecedentes respecto a los tributos
cancelados por el general en retiro. Lo primero, determinar sus rentas e
ingresos declarados, los que sumados no superan los $ 230 millones en los
últimos 12 años.
Con la información respecto a los movimientos realizados en el banco
estadounidense y los cheques por US $ 50 mil algo no calza. Sin embargo,
mayor movimiento no se registra en el SII.
Son los dos organismo, el CDE y el SII, quienes podrían tener una actitud
más agresiva, sin embargo, las fuentes consultadas por este diario en ambas
entidades, indican que existe una fuerte presión entre ellos para determinar
la forma en que van a actuar.
Los jueces
El ahora ministro de fuero para investigar a Pinochet, Sergio Muñoz, ya
envió oficios a la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras y
al SII para que, si los tienen, envíen antecedentes respecto a Augusto
Pinochet y Lucía Hiriart.
Eso será todo, al menos por un par de semanas, ya que el magistrado espera
que el ministerio de Relaciones Exteriores le haga llegar una copia oficial
traducida del informe elaborado por la comisión especial del Congreso de
Estados Unidos.
Fuentes cercanas al tribunal indicaron que "el juez Muñoz tiene claro lo que
va a hacer, porque los lineamientos básicos están determinados por el
documento estadounidense". Sin embargo, un asomo del estilo conocido y
particular del ministro asoma. "Él (Muñoz) va a investigar las cuentas y sus
movimientos, lo que se le está pidiendo, pero además todo el contexto que
rodeó cualquier hecho que pueda ser constitutivo o presunción de delito".
La misma fuente interpreta esta primera aproximación al caso como la
determinación de retroceder en el tiempo, inclusive, hasta los inicios del
gobierno militar y los primeros pagos que recibió Pinochet.
Las voces venidas desde el equipo jurídico que ha defendido al ex dictador
de todos los juicios que enfrenta ya hablan de prescripción o media
prescripción de algunas conductas.
"El juez tiene claro que al instruirse un sumario se deben respetar las
normas procesales. Es decir, primero establecer el hecho punible; luego, si
lo hay, establecer las responsabilidades de participación en dichos hechos;
si corresponde, procesar, acusar y solo en la etapa de plenario analizar las
agravantes, atenuantes y eximentes de responsabilidad, que es donde aparece
la prescripción", explicó la fuente.
Muñoz tiene en sus manos a menos 10 causas criminales, en su mayoría por
violaciones a los derechos humanos y la causa de Spiniak. Esta última,
aunque sigue con diligencias tendientes a encontrar a más proxenetas y
usuarios de menores para explotación sexual comercial, está en pausa
respecto a nuevas resoluciones, ya que el voluminoso expediente (32 tomos)
está en la Corte Suprema a la espera de analizar el recurso de amparo
interpuesto por la defensa del empresario.
Por su parte el ministro Juan Guzmán, quien debe determinar los bienes de
Pinochet y analizar si procede un embargo, despachó una orden de investigar
al Departamento V de la policía civil para realizar las diligencias. Fuentes
del proceso aclararon a LND que el magistrado sólo se remitirá a establecer
los "bienes y activos" del retirado militar y descartó al resto de su
familia,"porque entiende que en ello estará abocado el ministro Muñoz".
LOS DINEROS DE LONDRES
La Nación
María Luisa Córdova S.
Uno de los argumentos que más han defendido los partidarios del general (R)
Augusto Pinochet para justificar las cuentas secretas que mantenía en el
Banco Riggs, es que esas platas provenían de donaciones que empresarios
nacionales y extranjeros realizaron después del plebiscito de 1988 y durante
su detención en Londres.
Uno de los puntos que deberá esclarecer el ministro Sergio Muñoz, es si
efectivamente esos recursos salieron del aporte generoso de los "amigos" del
ex gobernante o de otras partes.
Mientras el ex gobernante permaneció recluido en Inglaterra, en Chile se
conformó una red de apoyo destinada a costear no sólo el pago de las
residencias que ocupó, sino que también el equipo jurídico que lo defendió.
El organismo encargado de obtener y canalizar los recursos fue la Fundación
Augusto Pinochet, institución que mes a mes debía reunir por lo menos 57
millones de pesos para cubrir la mantención del ex comandante en jefe del
Ejército en la capital británica y el pago de los abogados del estudio
Kingsley & Napley, encargado de defenderlo en los tribunales de Londres.
Para eso, los asesores de Pinochet a fines de 1998 decidieron abrir una
cuenta corriente en el Banco de Chile para recoger los aportes personales y
crearon un sistema de llamadas telefónicas en que los adherentes hacían sus
donativos.
Y si bien la lista es larga, algunos de los más importantes "sostenedores de
Londres" fueron, por ejemplo, los Ibáñez, dueños del grupo empresarial D&S.
Según comentan cercanos al general (R), en más de alguna oportunidad Nicolás
Ibáñez al recibir la llamada de los directivos de la Fundación Pinochet
"regaló" las ventas de una hora que se realizaban en los supermercados
Líder, Ekono y Almac.
"Se los llamaba y en un rato había que ir a recoger la plata, no ponían
mayores problemas", comenta un miembro de la institución.
Otros empresarios que apoyaron al ex presidente mientras estuvo en Londres,
fueron los hermanos Horst y Jurgen Paulmann, dueños de Jumbo, Mall Plaza,
aerolíneas Sky y los supermercados Las Brisas y Santa Isabel, quienes
también hicieron sus aportes.
"De pronto faltaban 10, 15 millones de pesos, y ahí teníamos que empezar a
llamar, a explicar que había que donar, que era para la defensa, para el
arriendo de la casa y el mobiliario, pero nunca ponían mayores problemas",
asegura la misma fuente.
Una segunda línea de aportes provenía de los empresarios Jorge Selume, Jorge
Kasis, dueño de las Cecinas San Jorge y Guillermo y Andrónico Luksic, a
quien debe sumarse Peter Schaad, el multimillonario suizo amigo personal de
Pinochet y que según sus cercanos, fue sumamente "generoso" durante el
tiempo de Londres.
Sin embargo, uno de los aportes más significativos -no por el monto sino que
por la persona que lo entregaba- era la donación que hacía el pastor Javier
Vásquez, quien cada mes llegaba con de 2 millones de pesos.
Asimismo, otras importantes sumas de dinero la consiguió el ex ministro
Alfonso Márquez de la Plata, quien en numerosas oportunidades reunió los
aportes de los agricultores.
Sin embargo, a quien más recuerdan en la Fundación Pinochet es el empresario
de origen judío David Feuerstein, quien siempre colaboró con importantes
sumas. Y si esos aportes fueron importantes, en el entorno de la fundación
consideran que la ayuda del empresario Álvaro Saieh fue fundamental. De
hecho, desde ese entonces que el dueño de Copesa y de Corp Banca le paga la
tarjeta visa mensualmente al general.
A pesar de que es muy difícil que los amigos de Pinochet reconozcan sus
donaciones, eventualmente podría haber registro de estos dineros, ya que las
donaciones eran depositadas en la cuenta del estudio Kingsley & Napley de
Gran Bretaña a través del Banco de Chile, y el buffet posteriormente pagaba
los costos de arriendo de las casas y de sus mismos abogados.
Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular