[R-P] NOTA DE ACTUALIDAD TORTILLA DE PAPAS

Hugo Presman hugopresman en yahoo.com.ar
Jue Jul 8 14:52:23 MDT 2004


TORTILLA DE PAPAS
                       Por Hugo Presman
¿Como hacer una tortilla de papas, con un huevo de codorniz, media papa,
careciendo de sartén y con una cocina que no funciona?
Seguramente, salvo que el interrogado se atrinchere en un optimismo a prueba
de infortunios, contestará que las probabilidades son mínimas, con tendencia
a cero. El cocinero puede buscar soluciones alternativas, que cambien este
estado de situación. Organizarse con los comensales para conseguir más
papas, emprender la búsqueda de huevos de gallina, solicitar un crédito para
acceder a la compra de un sartén y reparar la cocina. El cuadro se agrava en
su perentoriedad, porque hay muchísimos comensales que sólo pueden volver a
la vida o conservarla, si finalmente se puede elaborar y distribuir la
tortilla. Entre ellos el 24% de los indigentes, o el millón y medio de
jóvenes entre 15 y 29 años que no trabajan ni estudian, o los tres millones
de personas que viven en las villas miserias del conurbano, o que el 70% de
los jóvenes menores de 14 años son pobres.
En un cuadro idílico, los protagonistas son solidarios y sus intereses son
complementarios. En la realidad, el productor de papas sólo le interesa que
sea un comodity, que le garantice un mercado internacional a buen precio y
fácil colocación. Nada de pensar en aceptar las retenciones que afecten su
rentabilidad, y que van a proporcionar paliativos a  los que no pueden
acceder  a la  tortilla. El fabricante de sartenes y el de cocinas, en
convocatoria por la convertibilidad, han mejorado su situación con la
devaluación y ahora ha vuelto a fabricar con la cuarta parte del personal de
las mejores épocas, pero para crecer necesitan capital de trabajo que no
obtienen de los bancos, convertidos en agencia de servicios extrabancarios
accesorios. Su problema es el sistema financiero que no funciona, un mercado
comprimido progresivamente por la caída de los salarios y la desocupación.
Significativamente recitan una letanía extraída de sus diarios de cabecera
que  elogiaban las políticas que llevaron a su empresa a la cesación de
pagos. A eso se  suman sus prejuicios ancestrales que lo inducen a sostener
que el  problema radica en las leyes laborales, en la indolencia de la gente
que "no quiere trabajar". No están dispuestos a arriesgar el dinero que
sacaron del país o que mantienen en sus cajas de seguridad bancaria.
Los que reciben un huevo de codorniz y media papa cortan rutas y protestan,
mientras cargan sobre su miseria y su futuro amputado, las deudas por las
papas y los huevos que consumieron o acumularon otros. Los que tienen
centenares de huevos de gallinas y galpones de papas piden histéricamente
que la policía termine con esos vagos insatisfechos. Pero también protestan
los que tienen seis huevos de codorniz y tres papas chicas.
El gobierno cree  que el acotamiento de los reclamos se producirá con el
mejoramiento de la situación. La receta propuesta es la reconstrucción o la
generación de un capitalismo nacional.
Para ello es necesario contar con cuatro elementos fundamentales: un Estado,
una burguesía nacional, un mercado, y un sistema financiero puesto
efectivamente al servicio de la producción.
 El Estado está desmantelado y fofo por treinta años de sostener que
"achicar el estado es agrandar la Nación". La burguesía fue arrasada o
vendió en muchos casos ventajosamente sus establecimientos durante la
apertura irrestricta de la economía. El mercado es liliputiense, como lo
exteriorizan la presencia  de los "indeseables" piqueteros, representación
simbólica de millones de desocupados y excluidos.
El sistema financiero, privilegiado en las últimas décadas, actúo como
garrapata y terminó achicado como reflejo de la anemia productiva a la que
contribuyó  con denuedo y entusiasmo.
El cocinero, es decir, el gobierno, habla de las funciones esenciales del
Estado, pero no da pasos concretos en su reconstrucción. Vive de los efectos
beneficiosos de la devaluación, de una coyuntura favorable de los precios
internacionales del petróleo y de la soja, mientras es mezquino en los
paliativos para los sectores cuyos ingresos fueron evaporizados por la
depreciación del signo monetario.
Para los que quedaron afuera del sistema, hace más de dos años que se le
ofrece el huevo de codorniz y la media papa.
¿Como hacer una tortilla de papas, con un huevo de codorniz, media papa,
careciendo de sartén y con una cocina que no funciona?
BURGUESÍA NACIONAL: CRÓNICA DE UNA DERROTA
Cuando Urquiza, en la batalla de Pavón, se retiro sin combatir, para
disfrutar de sus campos y su palacio en Entre Ríos, el resultado de las
guerras civiles argentinas quedó en mano de los comerciantes y hacendados
del puerto y de la provincia de Buenos Aires. Las artesanías del interior,
esbozo primitivo de una posible burguesía nacional, serían arrasadas. Corría
el año 1861. En EE.UU comenzaba la guerra de secesión. Después de cuatro
años, el norte industrial se impuso sobre el sur algodonero y esclavista. La
burguesía norteamericana integraría territorialmente al país y aplicaría
políticas económicas proteccionistas que posibilitarían el desarrollo
industrial, incluyendo a la mayor parte de la población. En la guerra de la
secesión argentina triunfó "el sur" de producción primaria. Eso
condicionaría el devenir posterior de ambos países.
La burguesía argentina surgiría como consecuencias de las crisis del
capitalismo mundial. Durante la primera guerra mundial, en la crisis de
1929, el flujo de productos industriales de los países europeos cesa
significativamente. Es en esas circunstancias que surge el proceso de
sustitución de importaciones. También engendraría una burguesía sustitutiva
de una verdadera burguesía. Con el peronismo el Estado actuaría en su
nombre, consolidándola y sustituyéndola en empresas mayores. No obstante,
franjas importantes de sectores industriales minimizaron los beneficios y
agrandaron las limitaciones que al derecho de propiedad les imponía los
sindicatos y la legislación laboral. La industria y los trabajadores
recibían una transferencia de ingresos de los sectores agropecuarios. Pero
el burgués nacional era en realidad mucho más capitalista que burgués. Su
reinversión en la fábrica era el remanente, en muchos casos, de las compras
de campos y de inversiones suntuarias en las costas argentinas y uruguayas.
Muchos terminaron conspirando contra el peronismo. Se ilusionaron después
con el frondicismo, que le prometía frenar la soberbia obrera al tiempo que
prometía integrar al campo y desarrollar la industria. Como se suprimió la
transferencia de ingresos del campo a la industria, se intentó sustituirla
con la inversión extranjera.
Luego se ilusionaron con los gobiernos autotitulados de la Revolución
Argentina que continuó serruchando las ramas donde se apoyaba la burguesía
nacional. Con el tercer gobierno peronista, fue parte integrante del mismo,
a través de dos de los representantes de la CGE: Gelbard y Broner.
Nuevamente, hubo sectores que por razones ideológicas alienadas militaron en
contra de sus propios intereses.
Miraron con simpatía o actuaron entusiastamente a favor del golpe del 24 de
marzo de 1976. Muchos fueron cómplices de los asesinatos masivos. Se aliaron
a una política que los excluía como la de Martínez de Hoz. Disfrutaron de la
estatización de la deuda privada realizada por Cavallo. Luego apoyaron con
entusiasmo la continuación de las políticas neoliberales en democracia.
Coronaron su infalibilidad para el error cantando loas al hoy prófugo en
Chile.
Los restos dispersos de la burguesía sustitutiva, serían una de las patas
del propuesto capitalismo nacional.
Menos que la mitad de un huevo de codorniz, para hacer una tortilla de
papas.
ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL CAPITALISMO NACIONAL
En 1890, la Argentina entró en default. La deuda externa era aproximadamente
de novecientos cincuenta millones de dólares con una población de dos
millones ochocientos mil habitantes. En 1933, Argentina salió del default,
en el que estaban inmersos catorce países latinoamericanos. El gobierno
norteamericano encomendó al investigador Henry Shepherd que analizara como
se había salido en tan corto plazo de la crisis y los motivos de la misma.
El periodista Julio Nudler lo relató con precisión: ".la mayor parte del
dinero fue utilizado por los bancos argentinos para otorgar a la elite
política y a los empresarios amigos. Esto financió una feroz especulación y
un enorme consumo ostentoso. Fue cuando en París, se acuñó la expresión
"rico como un argentino". Por Palermo se paseaban dos mil carruajes tirados
por caballos rusos, de la misma raza predilecta de los Romanof..lo que más
asombra a Shepherd es que los acreedores le hubieren prestado tan
alegremente a un país  que presentaba sistemáticamente un serio déficit
comercial, emitía cantidades insólitas de papel moneda sin respaldo
alguno... con un déficit presupuestario que superaba el 50%. Con esos
números, la Argentina recibió en 1889 la mitad de todas las inversiones
externas de la Bolsa de Londres, que era el Wall  Street de entonces. La
pregunta es: ¿Por qué le prestaron tanto? Shepherd  lo atribuye a las bajas
tasas de interés que prevalecían  en Europa entre 1884 y 1890  (2% anual).
Los bonos argentinos rendían casi el triple. Por otro lado los banqueros,
los brokers los promovían con entusiasmo porque les dejaban grandes
ganancias. Es la misma película que volvimos a ver hace poco..el esquema
sólo podía sostenerse en la medida en que el país siguiera recibiendo
financiamiento. Pero cuando comenzó la desconfianza, se desató un proceso
conocido: corrida bancaria, devaluación, default, desocupación en masa,
hambre en la ciudad, ahorros perdidos.
La renegociación del default fue muy largo concluyendo en 1906, tras 16 años
en default. Tras la fallida Revolución del 90, Juárez Celman fue reemplazado
por su vicepresidente Carlos Pellegrini, quién obtuvo un préstamo puente de
75 millones de dólares a tres años. Fue un préstamo muy criticado porque
estaba garantizado con los derechos aduaneros, que eran el único ingreso
fiscal relevante. Además, seguía el criterio de saldar deudas viejas
contrayendo nuevas. El resultado de esa política, según Shepherd fue muy
malo: el oro batía record y seguía la fuga de capitales. Así que al asumir
la presidencia Luis Sáenz Peña, el secretario de Hacienda, Juan José Romero,
le informó que en el Tesoro sólo quedaban, a fines de 1892, 17.004 dólares..
Romero le decía a los acreedores cosas muy parecidas  a las que les dijo
Roberto Lavagña. Fijó en 7,5 millones de dólares anuales el máximo que podía
pagar el país. Recién en el décimo año empezaría a amortizar capital. Los
acreedores averiguaron, discretamente, si el gobierno inglés estaba
dispuesto a enviar buques de guerra al Río de la Plata para hacer entrar en
razones a los argentinos. Pero el premier Gladstone "no veía razones para
intervenir a favor de súbditos que invierten imprudentemente en el
extranjero". Por lo tanto aceptaron la propuesta. Firmándose el llamado
"Acuerdo Romero". Pellegrini lo calificó de concordato compulsivo, acusando
al gobierno de "haber matado la gallina de los huevos de oro" incurriendo en
un grave error de concepto, ya que "todo el mundo paga deudas con otra
deudas" Como corolario curiosamente repetitivo "los que recibieron los
créditos bancarios como contrapartida de la deuda no pagaron casi nada. En
el mayor banco, el Nacional, ya fundido, a los 10 años se habían recuperado
un 13%, devaluado y sin intereses. Los contribuyentes pagaron las deudas de
la "burguesía nacional". Como se verá la historia se repite"
En definitiva: a la burguesía nacional es impensable solicitarle que haga la
tortilla de papas y mucho menos que tenga un proyecto que incluya el reparto
con otros sectores sociales.
EL BONAPARTISMO
La debilidad de la burguesía nacional fruto de su origen y desarrollo llevó
a que el peronismo, de 1945 a 1955, basado en el apoyo de las fuerzas
armadas y de los trabajadores realizara su política. Para ello se contó con
un mercado creado a partir de una poderosa distribución de ingresos, con un
Estado poderoso que reemplazaba en los hechos a esa burguesía  pequeña y
mezquina, y un sistema financiero que operaba en función de la producción.
Así se hacía la tortilla, con los huevos de gallina apropiados, abundante
provisión de papas, un  sartén generoso, y una cocina con capacidad de
abastecer a los comensales.
TORTILLA DE PAPAS
Sin reconstruir el estado, sin desmantelar un sistema financiero creado para
esquilmar todo proyecto productivo, sin un cambio total del sistema
impositivo, sin desmantelar el queso gruyere de la aduana, sin políticas
activas, sin un poderoso plan de obras públicas, sin un significativo cambio
en la distribución del ingreso, sin inclusión social, sin la recuperación de
resortes económicos básicos que tienen los países capitalistas
desarrollados, no existe la más mínima posibilidad de un capitalismo
nacional. Es como intentar hacer una tortilla con un huevo de codorniz,
media papa, sin sartén y con una cocina que no funciona. Si el proyecto se
lo concibe con las dimensiones del huevo de codorniz y no el de gallina,
terminan disgustados y conspirando los presuntos beneficiarios, los
criadores de codornices, los productores de papas, los fabricantes de
sartenes y cocinas y con hambre los comensales. La primera regla para hacer
una tortilla, es tener la audacia para romper bien los huevos. Se empieza
usando los bordes del sartén para su rotura. Si sólo se amenaza o se lo hace
parcialmente, la tortilla sale mal y los que tienen que comerla se quedan
con hambre.
Los huevos de avestruz, como obuses, son arrojados sobre la humanidad del
cocinero a través de los medios  que responden a los que atesoran
mayoritariamente las papas y los huevos. La situación se enchastra. Los
hambrientos quedan cada vez más lejos de la tortilla.
No está en la edición de bolsillo de este libro, la receta adecuada para dar
vuelta la tortilla.

5-07-2004

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ESCUCHE DE LUNES A VIERNES DE 20 A 21 HORAS   POR AM 740 RADIO COOPERATIVA
EL TREN CONDUCIDO POR GERARDO YOMAL Y HUGO  PRESMAN. LA VUELTA AL DÍA EN 60
MINUTOS. PRODUCCIÓN FERNANDO IANNI y FERNANDA KOBELINSKY. LOCUCIÓN LAURA
GARCÍA.
EL TREN, EL PROGRAMA POLÍTICO CULTURAL DE MAYOR REPERCUSIÓN EN SU FRANJA
HORARIA.
UNA HORA DIARIA PARA DEJAR LA REALIDAD BAJO ANÁLISIS. CON ENTREVISTAS EN
ESTUDIO.
EL TREN CUMPLIÓ UN AÑO EN EL AIRE EL 7 DE JULIO.
EN LA SEMANA DE SU PRIMER AÑO FUERON ENTREVISTADOS EN NUESTROS ESTUDIOS:
Carlos "Chacho" Alvarez, Eduardo Aliberti, Claudio Orellano
ENTREVISTAS EN ESTUDIO CONFIRMADAS:
9-07-2004: Ensayista Alejandro Horowicz
12-07-2004: Periodista Stella Calloni
19-07-2004: Historiador Felipe Pigna
26-07-2004: Periodista Adrián Murano.   Autor del libro: "BANQUEROS DUEÑOS
DEL PODER COMO Y QUIENES DEVASTARON LA ARGENTINA"
27-07-2004: Periodista Nelson Castro
28-07-2004: Escritora Elsa Drucaroff
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