[R-P] [Iraq] U. Eco analiza el discurso de los analistas italianos

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Sab Dic 25 07:59:10 MST 2004


[Los semiólogos hablando de política pueden acertar o equivocarse, 
como cualquier ciudadano.  La especialidad en semiología (o 
semiótica) no es garantía de nada.  Chomsky, por ejemplo, la acertó 
en Viet Nam y se equivocó horrendamente en Yugoslavia.  Eco tampoco 
entiende mucho del Tercer Mundo.  Pero Eco, indudablemente, entiende 
de palabras, entiende que a veces las palabras que uno elige para 
expresarse son, en esa misma elección, acciones que uno ejecuta en el 
tema sobre el cual se está expresando.  Sigue, entonces, algo de lo 
mejor de Eco, por cortesía de la lista redial_s_bolivar]

25-12-2004

Guerras, vandalismo e Irak 
Cuando decir es hacer

Umberto Eco 
El Mundo

 En uno de los últimos números de la revista Expresso, Eugenio 
Scalfari terminaba su columna escribiendo: «Está prohibido hablar de 
la resistencia iraquí sin pasar por fascista o imbécil». Uno dice: 
exagera, como de costumbre.

 Pero, el mismo día, en el Corriere della Sera, Angelo Panebianco 
escribía: «Los resistentes, como les llaman algunos desconsiderados 
occidentales...». Un observador marciano diría que, en Italia, 
mientras a nuestro alrededor se cortan cabezas y saltan por los aires 
trenes y hoteles, seguimos jugando con las palabras.

 El citado marciano diría que las palabras cuestan poco, dado que 
leyó en Shakespeare que una rosa sería siempre una rosa con cualquier 
otro nombre.

Y sin embargo, a menudo utilizar una palabra en vez de otra cuenta 
mucho.

 Está claro que algunos de los que hablan de resistencia iraquí 
pretenden apoyar lo que consideran una guerra del pueblo. Otros, por 
el contrario, parecen sobrentender que dar el nombre de resistentes a 
los degolladores significa echar por tierra a nuestra Resistencia.

 Lo curioso es que gran parte de los que consideran escandaloso 
utilizar el término resistencia son precisamente los que, desde hace 
tiempo, intentan deslegitimar a nuestra Resistencia, describiendo a 
los partisanos como una banda de degolladores. Paciencia. Pero es que 
se olvida que resistencia es un término técnico y no implica juicios 
morales.

 Ante todo existe la guerra civil, que se produce cuando ciudadanos 
que hablan la misma lengua se disparan entre sí. Era guerra civil la 
revuelta vandeana, lo era la guerra de España, lo fue nuestra 
Resistencia, porque había italianos de ambos lados.

 Salvo que la nuestra fue también un movimiento de resistencia, dado 
que con este término se indica el levantamiento de parte de los 
ciudadanos de un país contra una potencia ocupante. Si después de los 
desembarcos aliados en Sicilia o en Anzio se hubiesen formado bandas 
de italianos que hubiesen atacado a los angloamericanos, se habría 
hablado también de resistencia, incluso por parte de los que pensaban 
que los aliados eran los buenos.

 Incluso el bandidismo meridional fue una forma de resistencia 
filoborbónica, salvo que los piamonteses (buenos) echaron fuera a 
todos los malos, a los que recordamos sólo como bandidos. Por otra 
parte, los alemanes llamaban a los partisanos bandidos.

 Raramente una guerra civil alcanza dimensiones campales (ocurrió, 
sin embargo, en España) y, a menudo, se trata de guerra de bandas.Y 
la guerra de bandas es también un movimiento de resistencia, hecha de 
golpes de «ataca y huye».

 A veces, en una guerra de bandas se inmiscuyen también los señores 
de la guerra con sus bandas privadas, a menudo bandas sin ideología, 
que se aprovechan del desorden. Pues bien, la Guerra de Irak parece 
presentar aspectos de guerra civil (son iraquíes los que matan a 
otros iraquíes) y de movimiento de resistencia, con el añadido de 
todo tipo de bandas.

 Estas bandas actúan contra los extranjeros. Y poco importa si dichos 
extranjeros están en el bando justo o equivocado y, ni siquiera, si 
han sido llamados y bien acogidos por una parte de los ciudadanos. Si 
los locales luchan contra tropas ocupantes extranjeras forman parte 
de la resistencia, y eso no hay nadie que lo pueda negar.

 Otra cosa es el terrorismo, que tiene otra naturaleza, otros fines y 
otra estrategia. Hubo y, en parte, todavía hay, terrorismo en Italia, 
sin que sea ni resistencia ni guerra civil. Y hay terrorismo en Irak, 
que actúa traversalmente entre las bandas de resistentes y las 
distintas facciones en guerra civil.

 En las guerras civiles y en los movimientos de resistencia se sabe 
quién es y dónde está (más o menos) el enemigo. Con el terrorismo, 
no. El terrorista puede ser incluso el señor que se sienta a su lado 
en el tren.

 Las guerras civiles y las resistencias se hacen con combates 
directos o rastreo de los enemigos, mientras que el terrorismo se 
combate con los servicios secretos. Guerras civiles y resistencias 
luchan en un lugar; el terrorismo, en cambio, hay que combatirlo en 
todas partes, donde los terroristas tengan sus santuarios y sus 
refugios.

 La tragedia de Irak es que allí hay de todo y puede suceder que un 
grupo de resistentes utilice técnicas terroristas o que los 
terroristas, a los que por cierto no les basta con cazar a los 
extranjeros, se presenten como resistentes.

 Esto complica las cosas. Pero negarse a utilizar los términos 
técnicos las complica todavía más. Supongamos que, considerando 
Atraco a mano armada una bellísima película, donde había malos y 
buenos, alguien se niegue a llamar atraco a mano armada al asalto de 
un banco y prefiera hablar de robo con habilidad.

 Pero el hurto con habilidad se combate con agentes de uniforme que 
patrullan las calles y los lugares turísticos y que, a menudo, ya 
conocen a los pequeños profesionales locales. En cambio, para 
defenderse del atraco a bancos hacen falta costosos aparatos 
electrónicos y patrullas de intervención rápida, contra enemigos 
todavía desconocidos.

 Y sin embargo, elegir el nombre equivocado puede parecer, a veces, 
tranquilizador, pero también induce a elegir los remedios 
equivocados.Creer que se puede combatir al enemigo terrorista con 
patrullas con las que habitualmente se lucha contra los movimientos 
de resistencia es una pía ilusión. Pero creer que se puede combatir 
contra el que ataca y huye con métodos que deberían utilizarse contra 
los terroristas, es igualmente equivocado. Por lo tanto, sería 
necesario utilizar los términos técnicos cuando sea necesario, sin 
someterse a pasiones o a chantajes.

 VISITA EL WEB SITE DE LA LISTA 
www.geocities.com/redial_s_bolivar


Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar

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"Sí, una sola debe ser la patria de los sudamericanos".
Simón Bolívar al gobierno secesionista y disgregador de 
Buenos Aires, 1822
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