[R-P] Jesuitas contra Libre Comercio

edgar smith condornacional en yahoo.com.ar
Sab Dic 18 12:02:26 MST 2004


Pronunciamiento de los jesuitas.

¿Por qué decimos no a la ratificación del TLC?

Después de un amplio debate entre diversos sectores,
con argumentos tanto a favor como en contra, hacemos
público nuestro convencimiento de que el texto actual
del TLC entre Estados Unidos, Centroamérica y
República Dominicana no debe ser ratificado. 

Estamos a favor de un proceso de negociación comercial
en las Américas que sea muy cuidadoso de las grandes
asimetrías o desigualdades de los países. Estamos a
favor de un proceso gradual, que asuma la
globalización de la solidaridad y no consagre la
insostenible situación actual de miseria y pobreza
masiva. Estamos a favor de un proceso de integración y
pactos económicos y políticos entre los países de
América Latina y el Caribe, que nos hagan más fuertes
para poder negociar con Canadá y los Estados Unidos,
así como con la Unión Europea y Japón. Estamos a favor
de negociaciones globales en la OMC, que adopten un
punto de vista equitativo. 

El Cafta RD trata de la liberalización y de los
derechos de las inversiones extranjeras directas, que
son especialmente las de las empresas transnacionales
y del capital financiero. Además trata de los derechos
de la propiedad intelectual, de la liberalización de
las compras gubernamentales, de profundizar la
privatización de los servicios públicos, del libre
paso y el derecho al trabajo de los ejecutivos y
técnicos de empresas. Pero no se ofrece ninguna
propuesta al fenómeno global de los trabajadores
migratorios: libre paso, trabajadores temporales,
trabajadores indocumentados en EU, entre otros.
Además, la resolución de las controversias entre los
Estados y las empresas queda en manos de paneles de
arbitraje internacionales cuyos miembros serán
nombrados por la OMC o el BM. Pero la resolución de
las controversias laborales no se somete a la OIT ni
tampoco se someten las controversias medioambientales
al Protocolo de Kyoto, sólo porque EU no lo firmó. 

Centroamérica puede hoy exportar a los EU azúcar,
textiles o ropa, gracias a los privilegios concedidos
en la Iniciativa de la Cuenca del Caribe o en el
Sistema General de Preferencias. Y ha tenido que
negociar el TLC con el riesgo de perder esos
privilegios si la negociación no se consumaba. C.A. ha
tenido que abrir sus mercados a los granos básicos que
producen los EU mientras esta misma nación no ha
aceptado negociar la disminución o supresión de los
subsidios a la producción y la exportación de estos
granos básicos. El Cafta mantiene las barreras
aduaneras no arancelarias (sanitarias y
fitosanitarias) y C.A. se encuentra en situación de
inferioridad tecnológica para cumplir con ellas. A
todas éstas se añaden hoy las imprevisibles barreras
antiterroristas. 

Este no es el camino. Los Estados centroamericanos
deben dotarse de leyes antidumping (contra los precios
artificialmente bajos), que protejan su agricultura y
fortalezcan la soberanía alimentaria, impidiendo la
competencia desleal, en el mercado, de alimentos
subsidiados con los producidos sólo con el sudor del
campesinado. 

No es negociable la concesión de la producción y de la
distribución de medicamentos genéricos y su
competencia en el mercado con los de marca, porque la
salud y la vida de las personas están por encima de
los derechos de patente de las transnacionales
químicas, biogenéticas o farmacéuticas. 

Cualquier TLC tiene que negociarse con vistas al libre
paso de trabajadores, a los derechos de migración y a
la mejora de la situación de trabajadores migrantes.
Para que las personas no tengan necesidad de emigrar,
los Estados más desarrollados deben poner al servicio
de los menos desarrollados la tecnología que permita
producir en forma más eficiente y eficaz, y
capacitarlos para usarla. La transferencia de
tecnología y el concatenamiento de las inversiones con
el resto de la economía de nuestros países deberían
ser requisitos normales exigidos por los Estados. 

No se puede aceptar el presupuesto doctrinario no
declarado de los TLC: que el Estado debe intervenir
poniéndose al servicio no del bien común sino de las
empresas transnacionales y de sus inversiones. Con la
Doctrina Social de la Iglesia pensamos que también en
el nuevo capitalismo de hoy “es deber del Estado
proveer a la defensa y tutela de los bienes
colectivos, como son el ambiente natural y el ambiente
humano, cuya salvaguardia no puede estar asegurada por
los simples mecanismos del mercado... Existen
necesidades colectivas y cualitativas que no pueden
ser satisfechas mediante los mecanismos del mercado
(y) escapan a su lógica; hay bienes que, por su
naturaleza, no se pueden ni se deben vender o comprar”
(Juan Pablo II en Centesimus Annus, 1991). El agua, la
salud, la seguridad alimentaria, el medio ambiente, la
educación, la seguridad social y las pensiones y
jubilaciones son algunos de esos bienes colectivos 

Los Estados centroamericanos podrán negociar mejor si
apoyan la estrategia de integrar a América Latina y,
desde la fuerza de la unidad, negociar con los EU y el
resto del mundo en la OMC. El Cafta   RD puede aún no
ser ratificado y ser impugnado como inconstitucional.
Por ello, nos unimos a muchos otros sectores
centroamericanos para hacer más fuerte el NO y para
que fortalezcamos la unidad de los pueblos en torno a
hacer realidad el sueño de que “otro mundo es
posible”. 



P. Ismael Moreno s.j. 

Secretario Apostólico 

P. Francisco Iznardo s.j. 

Coordinador Apostolado Social 




	

	
		
___________________________________________________________ 
250MB gratis, Antivirus y Antispam 
Correo Yahoo!, el mejor correo web del mundo 
http://correo.yahoo.com.ar




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular