[R-P] UN MONARCA QUE DURE CUATRO AÑOS
Casimiro J Lazor
clazor en velocom.com.ar
Jue Dic 9 10:19:16 MST 2004
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Director: Dr. Mariano Rovatti
Buenos Aires, 9 de diciembre de 2004
Lea en argenpolitica:
Un monarca que
dure cuatro años
por Mariano Rovatti
Cuando Juan Bautista Alberdi escribió Las Bases, abreviatura de su máxima obra y
fuente principal de los constituyentes de 1853, recomendó que el Presidente
debía estar dotado de todas las facultades necesarias para ejercer plenamente el
poder. El tucumano -que fue y vino del rosismo a lo largo de su trayectoria-
sostenía que un país como la Argentina debía estar gobernado por un Presidente
fuerte, con tantas atribuciones que de él pudiera decirse que era un monarca que
dura seis años. Años después, Bartolomé Mitre llegó a decir que el Presidente
argentino gozaba en la Constitución de mayores poderes que el Zar de Rusia.
En medio de la crisis del 2001/2002, el entonces Presidente Eduardo Duhalde
manifestaba que una vez superados los peores efectos de ésta, la Argentina debía
ir virando hacia un sistema parlamentarista. Su ex delfín, Néstor Kirchner,
parece no hacerle caso.
La semana anterior, casi silenciosamente, el Congreso Nacional produjo el hecho
político más importante del año: al votar los superpoderes le dio al Poder
Ejecutivo un cheque en blanco, admitiendo la posibilidad de disponer, sin
limitación alguna, de los fondos del tesoro nacional. La Ley de presupuesto
anual, queda como un borrador, ya que el Jefe de Gabinete puede cambiar a
piacere los destinos de las partidas aprobadas por el Poder Legislativo.
Es verdad que no es la primera vez que el Congreso delega facultades en el
Ejecutivo, en materia de ejecución presupuestaria, pero sí es inédito el
contexto: sobraron seis mil millones de pesos del ejercicio 2004, y quizás pase
lo mismo el año que viene, que es electoral. Ello implica una fenomenal
transferencia de poder hacia el Presidente, que se convierte en un
cuasi-emperador, capaz de desarrollar un aparato electoral tanto o más poderoso
que el del PJ bonaerense.
En un contexto de gran pobreza y desempleo, y con semejante cantidad de recursos
para hacer asistencialismo, pequeñas y rápidas obras públicas y sobre todo,
abundante propaganda oficial (lo que le asegura el apoyo multimediático) la
relación de fuerzas será absolutamente desigual a favor del gobierno en las
próximas elecciones.
Ello, y un juego de extorsiones y presiones políticas de distinto calibre, han
disciplinado al Partido Justicialista en sus distintos niveles, generando un
apoyo a la gestión presidencial - el mejor ejemplo es la delegación de
facultades presupuestarias- que aún no es digerido por gran parte de la
dirigencia y la militancia del peronismo.
Esta paz armada seguirá por lo menos hasta las elecciones del 2005. Luego, la
marcha de la economía, y los resultados de la gestión irán determinando cuáles
son los caminos a seguir para las huestes fundadas por el General Perón.
Si la marcha de le economía no se desborda, y se sigue con la actual tendencia
reactivadora, la reelección de Kirchner será un hecho, y detrás suyo marchará el
PJ.
Si las cosas se complican -el posible fracaso del canje de deuda alarma al
gobierno- y los resultados pasan a ser negativos, se pondrá en escena, hacia el
2006, una nueva comedia de enredos, conspiraciones y traiciones.
Si Kirchner triunfa, el peronismo estará con él, y le pasará la factura por su
victoria.
Si fracasa, lo abandonará, para hacer todo lo posible para que en el 2007 sea
electo un nuevo presidente peronista.
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