[R-P] Campaña de Terrorismo ideológico del stablishment contra el Frente Amplio

INFOR-MET rmermet en yahoo.com.ar
Dom Ago 8 17:53:23 MDT 2004


el marxismo para que "su propio hijo no lo delate"

Encabezados por El País, los diarios de los partidos
tradicionales llamaron a votar contra

En el año 1971, la prensa de derecha desató en el país
una feroz campaña de terror ideológico

"Aléjese del comunismo, máquina de tiranía, miseria y
tristeza", fue uno de los anónimos publicados en la
prensa en 1971. Otro: "Demócrata Cristiano rechace al
Peón Del Comunismo", jugando con las letras del PDC.
"Ellos votan para que usted no pueda votar nunca más",
surge en un aviso a toda página, donde también hay un
texto en el que se afirma que "quieren apoderarse del
Municipio de Montevideo para aterrorizar a la ciudad".
Cosas como estas se leyeron y se escucharon hace 33
años. Hoy parecen volver con el intento de poner a
Marx en la solapa de todos los progresistas.  

En los últimos días el diario El País ha recobrado su
tradicional prédica antimarxista, para poner dentro de
una misma bolsa a cualquier corriente política o
ideológica que esté identificada o próxima al
EP-FA/Nueva Mayoría, procurando generar temor en la
sociedad y desconfianza de la población conservadora
en la izquierda.

Su primer grito desesperado fue cuando tituló "O
blancos o Tupamaros", una semana después de las
elecciones internas, creyendo que con eso alentaba a
los seguidores del doctor Jorge Larrañaga, quien no
acostumbra a discrepar con las opiniones de El País.

Con esa nota editorial se buscó sacarle punta al
resultado de la interna del progresismo, donde el MPP
fue la primera fuerza: "El Frente, con el nombre de
´Encuentro' o de 'la Nueva Mayoría' o todo junto y de
corrido, electoralmente se define como los tupamaros y
los otros. Así de sencillo".

Luego tomó una serie de reflexiones del senador
Reinaldo Gargano dichas en una emisora radial, las
pasó por una 'cocktelera' para hacerle decir al
Presidente del PS que el programa del FA tiene, "sin
duda" (el único entrecomillado de la cita), postulados
marxistas. 

En las primeras horas de la tarde de ese sábado, el
escribano Guillermo Stirling se apresuró a dar su
opinión, también en un estilo "setentista": "Yo le
pido al doctor Tabaré Vázquez que se expida
públicamente sobre si está de acuerdo en que la
doctrina marxista debe ser lo que debe apuntalar las
bases programáticas del Frente Amplio".

Al otro día el que se subió a la campaña de terror
contra la izquierda fue el ex vicepresidente de la
República, doctor Gonzalo Aguirre, quien sostuvo que
"El senador Gargano, que siempre ha sido de los que ha
cortado el bacalao en el conglomerado, expresó sin
pelos en la lengua --en su estilo agrio y cortante--
que si ese gobierno no es marxista él se iría para su
casa. Es decir, que renunciaría a su banca senaturial,
la cual, a esta altura, va resultando casi vitalicia,
pues va por su quinta legislatura". Afirmación que,
por cierto, jamás dijo. No lo dijo ni en la entrevista
radial, ni en la "setentista" versión de El País.

No contento con golpear la osamenta de Gargano,
Aguirre --ahora candidato en las listas de Larrañaga--
cambió la dirección de la mira y se dirigió a la
frente de los comunistas uruguayos: "La misma señora
Arismendi, en la sesión senaturial de despedida al
doctor Larrañaga, le dijo crudamente a éste --más allá
de corteses expresiones de consideración personal--,
que no le deseaba suerte en lo electoral, pues él
representaba lo mismo que los gobiernos blancos y
colorados de toda la vida. Su proyecto de país es muy
otro. Es el que corresponde a una digna y marxista
leninista hija de Rodney Arismendi y a todos los que
piensan igualito o muy parecido a ella, que en la
dirigencia frentista son la gran mayoría".

Nada nuevo bajo el sol 

Esta forma de encarar el debate ideológico --de alguna
manera hay que llamarlo-- no es nueva en El País, a
pesar de que con el transcurrir de los años deben
haber cambiado muchos de sus protagonistas, aunque no
todos. Su hábitat preferido es y ha sido el agitar
fantasmas, desatar el terrorismo ideológico y pasar
las declaraciones por las "cocteleras".

En este sentido es un buen ejercicio ir a la
Biblioteca Nacional o a la biblioteca del Palacio
Legislativo, tomar al azar cualquier número de
cualquier año y encontrar siempre, pero siempre, algún
rechazo al más mínimo pensamiento emparentado con la
izquierda y el progresismo. Un buen ejemplo de este
ejercicio, se puede intentar otros, es recurrir a sus
páginas del año 1971, cuando naciera el Frente Amplio.
Vaya, entonces, sólo un adelanto.

En ese año El País, junto a La Mañana y El Día, los
dos diarios colorados que agonizaron antes de su
partido, no sólo escribieron editoriales, trucaron
declaraciones, sino que también utilizaron el
mecanismo de los avisos anónimos para despertar a los
fantasmas del terror.

La campaña de 1971 

El 26 de marzo de 1971 el general Líber Seregni, en su
primer discurso como candidato a la Presidencia de la
República por el Frente Amplio, definía las
carácterísticas del momento político: "Los hombres
progresistas y populares del Partido Colorado y del
Partido Nacional, de clara y firme militancia
política, que quieren ser fieles a su pueblo,
comprendieron que tenían que romper el cascarón vacío
de los viejos lemas y unirse con las otras fuerzas
populares y progresistas, que ya no importan los
cintillos; que no son válidas las vallas con que
quisieron separarnos, que la única línea divisoria
está entre quienes quieren mantener un orden como el
actual, un régimen caduco, opresor, antipopular, y
aquellos que desean los cambios que el país exige; que
de un lado está la oligarquía blanca y colorada, y del
otro lado el pueblo, blanco, colorado, democristiano,
comunista, socialista, independientes. Esa es la
verdad y ésa es la definición de la hora actual". 

Mientras esas palabras comenzaban a coagular con forma
de unidad de pueblo, desde El País y otros medios de
comunicación conservadores y de derecha, aparecían
avisos anónimos que se complementaban con otros que no
ocultaban la autoría. "Aléjese del comunismo, máquina
de tiranía, miseria y tristeza", era uno de los
anónimos. Otro: "Demócrata Cristiano rechace al Peón
Del Comunismo", jugando con las letras del PDC. "Ellos
votan para que usted no pueda votar nunca más", se lee
en un aviso a toda página, donde también hay un texto
en el que se afirma que "quieren apoderarse del
Municipio de Montevideo para aterrorizar a la ciudad".


"La patria está en peligro, usted tiene que votar para
salvarla del autoritarismo", se aseguraba, mientras no
faltaba el alerta para aquellos que pudieran no ir a
votar: "Si cumplió 18 años de edad antes del acto
eleccionario y no ha votado, no podrá ingresar a la
Administración pública". Todos, por cierto, sin firma.


Entre los avisos firmados, el que hizo punta fue el de
Jorge Pacheco Areco, quien promovía su reelección.
"Para derrotar al comunismo ponga en el sobre de
votación la papeleta de color verde con el SI, para
que su voto sea válido, por Pacheco debe incluir la
hoja verde del SI". Otro: Montevideo no será Berlín, a
votar por el SI por Pacheco y por Rachetti, para
salvar a la ciudad y derrotar al comunismo".

Un burda utilización de un test para descalificar a la
izquierda

En esos días también apareció en la prensa escrita de
derecha, un test para poder autoencuestarse y conocer
sus motivaciones individuales más profundas. 

"¿Está usted seguro de cómo y por qué votará?",
aparece en la cabeza de la página y al lector se le
presentan nueve items en la columna A y otros nueve en
la columna B. El fino sicólogo que elaboró el test le
informa al lector que si llega a tener de diferencia
entre los ítems A y B, una B, el lector votará "Por
envidia". Pero si la diferencia es de dos B, "lo hará
por odio". Veamos algunos ejemplos. En la primera
línea tenemos el A1: "A usted le gusta hablar
libremente --sin miedo en el café, en el ómnibus o en
el estadio --, especialmente si se trata de hablar mal
de un político". También el B1: "A usted no le importa
no poder hablar nunca más del gobierno porque no sabrá
si su propio hijo será quien lo delate".

Otra de las opciones es el A4: "Usted alguna vez faltó
a su trabajo para ir a la playa o para hacer
compritas, dando parte de enfermo en el trabajo". La
otra es el B4: "Usted no podrá faltar nunca más al
trabajo; y si lo hace, irá preso, porque ello
perjudica al Estado".

Al final del test, llega la conclusión: "Si sus
respuestas son mayoría B, usted tiene que preguntarse:
¿Qué hizo mi patria para que yo quiera destruirla?".

Treinta y tres años después aquellos fantasmas parecen
revivir.

 La tradición artiguista

En su discurso del 26 de marzo de 1971, Seregni
también dijo: "El Frente Amplio es el legítimo
heredero de la tradición artiguista y toma sus
banderas y su ideario". Algunos no lo escucharon o no
lo quisieron escuchar, porque siguen buscando en los
sótanos de la historia, la forma de demostrar que la
izquierda es una fuerza ideológica extranjera. Como si
la ideología de los partidos tradicionales hubiera
surgido de las tolderías de los charrúas. *











 




	
	
		
___________________________________________________________
100mb gratis, Antivirus y Antispam
Correo Yahoo!, el mejor correo web del mundo
http://correo.yahoo.com.ar




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular