[R-P] Muchos Axel mueren por desnutricion -Pavlosky

INFOR-MET rmermet en yahoo.com.ar
Sab Abr 10 21:37:09 MDT 2004


Muchos Axel mueren por desnutrición 
Por Eduardo Pavlovsky 
 
 
 La gran marcha cívica por el asesinato de Axel
Blumberg desbordó las calles y también la capacidad de
imaginación de muchos de nosotros. Una marcha
imponente con características muy singulares. Parecía
que un espíritu religioso la recorriera de un extremo
al otro. Excepto alguna pequeña disconformidad con los
políticos, tuvo una inmensa capacidad de tolerancia.
Como esas marchas religiosas donde no existen
protestas porque todos parecen involucrados en una
misma mística que afectara el “cuerpo de todos” por la
misma causa noble. 

El liderazgo del señor Blumberg encarnaba y expresaba
el sentir y el sentido de esa enorme muchedumbre que
colmaba las calles de Buenos Aires. La presencia de
las velas y el silencio compartido parecían expresar
el sentido ceremonial de la muchedumbre. Esta vez un
hombre parecía representar el tremendo dolor de la
pérdida de sus hijos y el miedo de la mayoría a que en
el futuro se siguieran perdiendo hijos en secuestros,
extorsiones o simples asesinatos policiales. ¡Basta a
los crímenes de nuestros hijos y basta a la
inseguridad! Pocas marchas multitudinarias en Buenos
Aires tuvieron las características de esta gran
concentración cívica. Imponía respeto y dolor más allá
de las diferencias. Una micropolítica nueva. 

La marcha fue tan masiva que sólo su presencia
abrumadora merecía el respeto de tanta solidaridad
compartida. Una gran “procesión” con fuerza y con
dolor, expresando esa inmensa civilidad esa “nueva
cultura” de civilidad fue su singularidad.

“Las clases medias en este momento han ganado la
hegemonía social debido a que la clase obrera perdió
la centralidad del protagonismo... desarticulada por
el desempleo masivo... hasta el punto que el
trabajador perdió la centralidad del protagonismo...
desarticulada por el desempleo masivo... hasta el
punto que el trabajador perdió la noción del “derecho
a tener derechos”, dijo José María Pasquini Durán en
este diario. 

La inmensa mayoría de la clase media que colmaba la
plaza tiene noción de sus derechos cívicos y lo sabe
ejercer. Los excluidos han perdido la cultura de la
protesta sólo expresada en las calles por los
“piqueteros” generalmente repudiados por la misma
clase social que colmaba el jueves las calles
porteñas.

Los “condenados de la tierra” en nuestro país forman
parte de la “otra” Argentina. Que no se interiorice
como obvia esa condena. Que esa condena no se
convierta sólo en estadística. Son los nuevos sujetos
sociales que con su presencia en las calles nos
permiten “visualizar” el horror inaceptable. Es la
única muestra social de los condenados. No debiéramos
despertar del horror y la indignación. No debiéramos
dormir. Allí está alojado el gran crimen y la gran
indiferencia histórica. 
Muchos Axel Blumberg mueren por día en la Argentina
por desnutrición. Siete de cada diez niños en nuestro
país son pobres y con gravísimos daños neurológicos. 

Que no se nos vuelvan habituales en nuestra percepción
los “petisos sociales” de nuestra Argentina. Un millón
y medio de niños de entre 6 y 14 años entraron al
mercado laboral. Niños condenados a construir una
especie nueva de desposeídos. Para ellos el trabajo en
las peores condiciones humanas es “normal”. Los nuevos
rostros de la desnutrición se nos han vuelto
habituales. No conocen la infancia del juego y la
alegría de los niños. Para ellos el basural y la
comida que extraen de los desperdicios son su comida
“normal”. Están no solamente marginados de la
marginación sino que carecen de conciencia de otro
mundo posible. Marginados en la conciencia de sus
derechos. 

Los padres de estos niños han perdido también la
“cultura” de una alimentación apropiada para ellos,
según médicos que trabajan con ellos. No saben nada y
lo que es peor no saben que no saben nada. 

Muchos Axel Blumberg mueren por día en la Argentina.
Sólo que en silencio, como mueren los condenados. Es
un silencio ensordecedor. Abismal. Siete de cada diez
niños en la Argentina son desnutridos. Un millón y
medio trabaja en condiciones subhumanas. La mortalidad
infantil trepó al 17 por ciento.
Cuando los nuevos sujetos sociales invaden diariamente
las calles -independientemente de sus diferencias–
expresan este crimen diario e insoportable. Este grito
ensordecedor en medio de tanto silencio cínico.

Los mayores crímenes son los silenciosos. Esa es la
infancia condenada. La que no tiene fotos. La
invisible. Como esos niños de la novela de la italiana
Susana Tamaro que ejercían diariamente la prostitución
infantil y regresaban a sus hogares a la noche
“normalmente”. Para ellos la vida era “eso”. Que no se
convierta en “es” o la vida de nuestros siete de cada
diez niños argentinos subalimentados.
Puerto Madero y Nueva Pompeya: de esa tremenda
desigualdad social surgen los crímenes y secuestros. 

Ese es el gran motivo. La deshumanización de lo
humano. En provincias pobres donde no existe tanta
desigualdad, la delincuencia disminuye. Hay que
informarse. En el país que el señor Blumberg citó como
modelo institucional a imitar –el innombrable– el 15
por ciento de la población es negra, pero en las
cárceles los negros son más del 50 por ciento de la
población carcelaria. Cuidado con el castigo como
única respuesta a la delincuencia porque la
criminalización de la miseria es según el sociólogo
francés Louis Wacquant el gran paradigma
norteamericano. Dos millones de presos en la nueva
industria carcelaria habitada en su mayoría por
negros. Cuidado con la victimización de los más
débiles.

Siete de cada diez niños en la Argentina viven
subalimentados. Un millón y medio trabaja en
condiciones subhumanas. Existen muchos Axel Blumberg
que mueren por día en la Argentina por desnutrición.
No podemos tampoco olvidar este crimen de los niños
que nacen condenados. No deberíamos olvidarlos. 


------------
Los mejores usados y las más tentadoras 
ofertas de 0km están en Yahoo! Autos.
Comprá o vendé tu auto en
http://autos.yahoo.com.ar




Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular