[R-P] Homenaje a Ramos-Mi opinion

INFOR-MET rmermet en yahoo.com.ar
Jue Abr 1 20:31:24 MST 2004


Respecto al proyectado homenaje a Ramos, que Mingo
introduce, con el texto de Gustavo:

Comparto, para mi sorpresa, debo decir, algunas de las
afirmaciones de Cangiano. 

Particularmente acuerdo con este largo párrafo:

“ Ramos, que fue el padre político e ideológico de
muchos de nosotros, es simultáneamente un hijo de la
Izquierda Nacional, es decir, del socialismo
revolucionario de la Argentina. Y no fue sólo un Hijo
más. Fue el mejor de todos los hijos. Nuestra
corriente ha dado grandes pensadores y escritores.
También ha dado grandes organizadores, grandes
propagandistas y grandes teóricos. Pero Ramos ha sido
posiblemente el único que supo reunir en sí mismo
todas estas condiciones a la vez y en un grado
mayúsculo. ¿Cómo no homenajearlo entonces? ¿Se dirá
que el error final de Ramos al apoyar a Menem fue
también un error mayúsculo? ¡Claro que lo fue! Pero es
que Ramos, a pesar de todos sus méritos, fue un hombre
de carne y hueso, como todos nosotros. Estaba, como
nosotros, sujeto a las enormes presiones de un mundo
que por un lado reclama a gritos la revolución social
y por otro se empecina en postergarla una y otra vez.
Hasta el más grande de todos los hombres está expuesto
a tropezar, trastabillar y caerse.Cuando un gran
hombre cae, no por eso deja de ser un gran hombre.
Hasta es posible que la debilidad que lo hace caer
dimensione aún más su grandeza al revelar su condición
humana. En 1989 se derrumbaba la Unión Soviética y el
Peronismo desaparecía de la escena histórica como
expresión de un movimiento nacional antiimperialista.
Las ideas revolucionarias retrocedían en todo el
planeta.La organización militante de la Izquierda
Nacional había perdido el vigor alcanzado veinte años
atrás con el FIP. Ya muertos Jauretche, Hernández
Arregui, Puiggros y otros, los pensadores
nacional-populares habían desaparecido del horizonte
visible. Nadie parecía llegar para reemplazarlos.
El país y el mundo que Ramos había conocido e
interpretado genialmente a partir de los años 40,
dejaban de existir. Y Ramos asistía al fin de 
Una época y al comienzo de otra a punto de cumplir los
70 años (que son muchos más que los 40 que deprimen al
joven Facundo). ¿Por qué habríamos 
Entonces de ser tan exigentes como para no perdonarle
su defección final? Por estas razones, creo que el
Ramos de los últimos 5 años no debe hacernos olvidar
al Ramos de los 50 años anteriores. Es a ese Ramos, al
Ramos desbordante de optimismo revolucionario,
confianza en sus propias fuerzas y las de sus
camaradas, al Ramos lleno de ideas originales e
irreverencia, al que debemos homenajear, recuperar y
llevar hacia las nuevas generaciones. “ fin cita.

Opino, que cuando pasen los años, la defección de 
Ramos,-aun considerando yo, que su inicio es bastante
anterior al que explicita Gustavo- quedará sin duda en
el olvido de las futuras generaciones de Argentinos.Y
será justo que así fuera. Lo que perdurará, será lo
otro: Su aporte creador, su talento, y su osadía
genial ,adelantada a su época. En ese sentido, es
correcta la afirmación de Gustavo. 

Tambien acuerdo con que el grupo que acompañó a Ramos 
hasta el final, en el Menemismo, promotor de la
iniciativa, no sirve para nada. Y que organizar algo
con ellos es juntar agua y aceite, y salir todos
manchados.

Pero mi objeción, es que el planteo de Cangiano me
parece sumamente mezquino y bastante oportunista.
Quiere “apropiarse” del prestigio que evidentemente el
mejor Ramos ha ganado con justicia y mérito propio, a
nivel nacional e internacional, para obtener un
posicionamiento sectorial, que lo beneficie. Y eso, no
me parece honesto. 
Fijensé como delimita anticipadamente el marco de los
posibles adherentes, a su grupo web...y amigos. 

Un verdadero homenaje a Ramos, tendría un sentido
real, si fuera promovido por TODO el arco de la
Izquierda Nacional. Desde Ferrero, Guerberoff, los
Tacuaries, Patria y Pueblo, el Foro del F.I.N., y los
cros alejados, ex FIP. Deberia incluir ademas, a la IN
de América Latina: Pedro Godoy, Soliz Rada, Methol
Ferre,etc. Pero es claro que para los muchachos, los
únicos que pueden arredrarse la identidad de I.N. son
ellos... Guerbe es nacionalista popular, Julio es un
acomodaticio, Spili, un resentido y seguidista del
nacionalismo burgues, y así hasta el infinito...

Estimado Mingo: A nadie mas que a mi, me placeria que
la realización de tal homenaje sirviera como prenda de
unidad. Como en alguna medida, lo fue el homenaje de
Spili. Pero las diferencias políticas entre los grupos
existen. Triste homenaje, tironearse los restos de
alguien tan grande, para obtener un rédito tan
chico....

Yo, estimado Mingo, homenajeo al maestro todos los
días. Reproduzco sus textos, los divulgo. Doy las
escuelas de formación política a los nuevos  cros del
frente social, con esos mismos textos, trato de
aplicar sus tésis brillantes como brújula y guía. Pero
me temo, que con esa estrechez sectaria que postula
Gustavo, terminará habiendo 3 o 4 homenajes, de grupos
que intentarán capitalizar la fecha, (10 años) para
llevar agua a su dique... Flaco favor y Triste
homenaje. 
Como dijo alguna vez Karl Marx, ya viejo: Sembré
Dragones y recogí pulgas...

Para mi modesta opinión, la figura de Ramos, es como
la de Jauretche. Un genio maldito, que remó
contracorriente toda su vida. Tuvo el vigor y la
osadía. Inventó un mundo. Supo rodearse de pares. Supo
darle carnadura a un sueño. En determinado momento, se
cansó. Perdió la fé revolucionaria. Y se rindió.  

Yo, como dice Cangiano, recordaré de el, solo la
primer parte. De la segunda, digamos del 77 en
adelante, la dejo para los “historiadores de la IN”.

En todo caso, estoy muy dispuesto a discutir
políticamente, los POR QUE, de ese viraje. Pero no
desde lo personal. No desde la “personalización” en
Ramos, de lo que son responsabilidades colectivas,
también. Pero eso, es tema de otro debate, que está
pendiente. Aspiro, mas que nadie, a una nueva
síntesis. Pero la síntesis, parte de reconocer la
existencia de diferentes interpretaciones del pasado y
tambien del presente, es más, tambien sobre el
futuro...Ocultarlas, como quien esconde la basura bajo
la alfombra, no es bueno. Nunca lo ha sido. 

La continuidad histórica de la Izquierda Nacional no
se dará por un sello, por un homenaje más o menos, ni
por que cada uno diga que es “ el verdadero heredero”.
Se va a dar, en forma práctica, en el reencuentro y en
la ejecución de acciones políticas comunes, refundando
lazos de confianza, disolviendo prejuicios infundados,
confrontando con lealtad, y fundamentalmente, por el
reclutamiento de nuevas camadas de jóvenes, menos
comprometidos con el pasado, y más atentos al futuro y
la necesidad de analizar y desentrañar los nuevos
problemas, de esta, nuestra América, y nuestra
Argentina, que es bastante diferente de la que Ramos
analizó, amó ,descifró, y por la que luchó.

Ese será el homenaje que Ramos merece. 

Un gran abrazo a Mingo y los demás cros.

Rolando.

pdta: reenvio el artículo que Enea Spilimbergo
escribió, en el fallecimiento de Ramos.
======================================================
Volanta: "CUANDO SE PIERDE LA CONFIANZA EN LA
CAPACIDAD TRANSFORMADORA DE LOS OPRIMIDOS, 
A PESAR DE LA REGRESIÓN DESINDUSTRIALIZADORA DE
MARTÍNEZ DE HOZ, SOURROUILLE Y CAVALLO"

Título: RAMOS: CAUSAS DE UNA CAPITULACIÓN QUE LO
HUNDIÓ EN LA CELEBRIDAD

A pocos días de anunciar la disolución de su
Movimiento Patriótico de Liberación (MPL) para
ingresar en el Partido Justicialista de Carlos 
Menem, ha fallecido Jorge Abelardo Ramos. Los
fundamentos de aquella decisión están contenidos en un
documento interno del MPL, que lleva su firma, y en
extensos reportajes que le dedicaron "Clarín",
"'Ámbito Financiero" y otros órganos.

EXISTENCIA E INEXISTENCIA

Esta notoria publicidad contrasta con el
ininterrumpido silencio de prensa que rodeo su figura
durante las décadas de su actuación pública. ¿Así que,
finalmente, Ramos existía? ¿Así que su existencia 
se hizo explícita cuando puso fin, oficialmente, a su
pertenencia a la Izquierda Nacional (que ya había
consumado, de hecho, mucho tiempo antes)? ¿Así que su
previo modo de existir había sido la inexistencia 
para el sistema de los medios de comunicación masivo y
las diversas fábricas del prestigio oficial? La
perversidad de ese sistema de in-comunicación, al
servicio del Poder, vuelve a quedar de manifiesto. 
Sólo cuando Ramos se reconcilia oficialmente con el
Poder, éste lo acoge en su caja de resonancia.

"FRENTE OBRERO" Y EL 17 DE OCTUBRE

Pero preferimos recordarlo en aquellas décadas en que
merecía la conspiración del silencio. Ramos fue un
promotor protagónico de la 
Izquierda Nacional. Algunos, desde una disidencia poco
ecuánime, le negaron originalidad y lo ciñeron a un
papel de "vulgarizador" de ideas ajenas. Los orígenes,
dijeron, debían buscarse en Liborio Justo (lo que era
un disparate) o en Aurelio Narvaja, un abogado 
santafesino inspirador, en 1945, del grupo editor del
periódico trotskista "Frente Obrero".

Los hasta aquí nombrados pertenecían a La constelación
de los pequeños grupos trotskistas (brevemente
unificados en el Partido Obrero de la Revolución
Socialista, PORS, a fines de La década del 
40). Fuertemente impregnados de ortodoxia bolchevique,
tuvieron el mérito do oponerse al ingreso argentino a
la segunda guerra mundial, que calificaban a justo
titulo como guerra entre dos bloques imperialistas, Si
bien defendiendo a La Unión Soviética, caracterizada
como "Estado obrero degenerado por la usurpación 
burocrática".

La oposición al ingreso a la guerra los aproximaba a
los reales intereses nacionales, y su antistalinismo
los dotaba de un margen de independencia crítica
respecto a una izquierda enteramente absorbida 
en la antinomia "democracia-fascismo", que nos soldaba
a la oligarquía liberal y los imperios "democráticos",
precisamente nuestros explotadores directos.
Independencia crítica que unos supieron aprovechar
mejor que otros.

Pero fue 'Frente Obrero", bajo La inspiración de
Narvaja, el órgano que ya a fines de octubre de 1945,
contemporáneamente a las jornadas del día 17, supo
percibir la originalidad de esa irrupción masiva del 
joven proletariado fabril en la política argentina.
Para medir la audacia intelectual del planteo es
preciso comprender el grado de alienación a los
fantasmas ideológicos del imperialismo "democrático" 
que impregnaba a la intelectualidad, la vieja
izquierda y vastos sectores medios de nuestra sociedad
en aquellos años.

"Frente Obrero", como decíamos, se atrevió a ubicar a
irrupción del recién bautizado peronismo en una doble
coordenada histórica y mundial. Históricamente, ya en
el 17 de Octubre una continuidad superadora de las
viejas luchas populares, desde la Independencia y 
los caudillos federales al Yrigoyenismo.

Sincrónicamente, vinculó el hecho argentino a La ala
de revoluciones nacionales incubadas en el tercer
mundo a partir de la segunda post-guerra. Esto era muy
difícil de percibir por tratarse de un fenómeno 
en ciernes. Pasaría tiempo antes de aflorar La
revolución nasserista, la independencia de la India,
Guatemala de Arévalo y Arbenz, el MNR boliviano, La
guerra de liberación de Argelia, las revoluciones
china y vietnamita, Soekarno en Indonesia, el Pacto de
Bandung. Por aquel entonces, La Unica revolución
nacional (sic) que se avizoraba era la de los
sionistas israelíes contra el protectorado colonial 
inglés. La palabra imperialismo había desaparecido del
léxico en uso, y quien la pronunciara era
automáticamente sospechado de fascismo. 
Hacía apenas 5 meses que Hitler sucumbía en su búnker
de Berlín.

"OCTUBRE" Y "FRENTE OBRERO"

Un par de meses después, hacia fines de 1945, Ramos y
otros compañeros de su gene ración (más jóvenes que
los de "Frente Obrero", ninguno mayor de 25 años)
editaban el primer número de La revista "Octubre", a
mitad de camino entre un izquierdismo abstracto
(equidistante, por así decirlo, de la Unión
Democrática y de Perón) y las posiciones de Aurelio
Narvaja. De todos modos, "Octubre" criticaba con
acierto y sin concesiones a la Unión Democrática en
que naufragarían los partidos de La vieja izquierda,
Socialista y Comunista. En el verano del '46, ambos
núcleos se aproximan y colaboran en la redacción de
los siguientes números de "Octubre", cuyas ideas
centrales se resumen así: unidad nacional de América 
Latina, apoyo critico al peronismo, polémica contra la
vieja izquierda enfeudada a La oligarquía liberal.
Estas definiciones son el resultado de una discusión
que permite al grupo "Octubre" superar sus iniciales
limitaciones a la luz de las criticas formuladas por
"Frente Obrero".

¿UN "DIVULGADOR"?

Vuelvo ahora a lo de "divulgador". Este demérito
inspirado por rencores me recuerda por contraste el
encomio que hace Gramsci del papel de los
"divulgadores" como puentes entre los grandes 
intelectuales y el pueblo trabajador. Ciertamente, en
este sentido, Ramos lo fue, como todos los que
modestamente tratamos de difundir el pensamiento
revolucionario. Pero no paró allí su papel.

Por de pronto, enriqueció con aportes propios lo
recibido, bastando recordar su juvenil "América
Latina, un País", de 1950, que es un esfuerzo, sin
duda inmaduro, por entroncar el pensamiento de
izquierda nacional con La tradición histórica
federalista que recorre nuestras antiguas luchas
populares, acudiendo, a veces acrílicamente, 
a las principales fuentes disponibles, las del
nacionalismo rosista. 
Hasta entonces, La izquierda manejaba los tópicos del
unitarismo rivadaviano-mitrista, presa de La antinomia
"civilización-barbarie" 
(que "marxistizaba" como capitalismo
progresista-feudalismo retrógrado).

SU LABOR INTELECTUAL Y POLITICA

Fruto de estos enriquecimientos son sus dos obras
principales, ambas concebidas en tiempos de dictaduras
militares oligárquicas: 
Revolución y Contrarrevolución en la Argentina"
(1956), "Historia de la Nación Latinoamericana"
(1968), de conocimiento inexcusable para  una visión
socialista crítica de nuestra cuestión nacional. No es

posible omitir, ciertamente, su redescubrimiento de
Manuel Ugarte, un socialista latinoamericano sepultado
por el rencor oligárquico, y su "Crisis y Resurrección
de la Literatura Argentina", incisivo análisis 
del pensamiento colonizado alrededor de dos
paradigmas, Borges y Martínez Estrada, en relación con
la tergiversación del "Martín Fierro".

Pero hay una segunda contribución de no menor
importancia, y es que Ramos, supliendo el voluntario y
sigiloso silencio en que se enquistaran Narvaja y sus
acompañantes de "Frente Obrero", puso el 
pensamiento de la Izquierda Nacional en la arena
caliente de la política argentina. Lo hizo como
editor, como periodista y como político partidario.
Llevan su sello las editoriales Indoamérica, 
Amerindia y Coyoacán; los periódicos "Izquierda"
(1955), "Lucha Obrera", "Política", "Izquierda
Nacional", "Izquierda Popular"; los artículos de
Víctor Almagro en "Democracia". Fundó y condujo el 
Partido Socialista de La Izquierda Nacional (PSIN) y
el Frente de Izquierda Popular (FIP). Olvidar estos
aportes serla cercenar una memoria histórica, una
identidad, que hoy más que nunca necesita 
mantenerse y profundizarse como patrimonio ideológico
para la liberación nacional.

Por eso, a pesar de las tajantes divergencias que nos
separaban desde hace ya mucho tiempo, en nuestro
número anterior insertamos su nombre junto a los de
Jauretche, Scalabrini, Hernández Arregui, Cooke, 
Puiggrós o Ernesto Giudici, como forjadores de una
conciencia emancipatoria y revolucionaria.

CRISIS Y DECLINACION

Es cierto que, a diferencia de los así nombrados,
Ramos cancela su ciclo político mucho antes de su
desaparición física. El reciente ingreso al partido de
Menem es como el paso por el Registro Civil de 
una pareja con hijos grandes. Hace rato que las
heridas que traen los disensos políticos (por aquello
de que no hay peor astilla que la del mismo palo), si
alguna vez existieron, han cicatrizado. Nos 
esforzamos, "sine ira et sine studio", en comprender
el por qué de esa paulatina y luego acelerada
abjuración.

Creemos que ella obedece a dos razones íntimamente
vinculadas. Por un lado, el esfuerzo por sintetizar el
quehacer intelectual y la proyección política
transformadora se le desbarataba en los previsibles
finales de una vida, empujando al hombre de acción
hacia el oportunismo práctico, de resultados a la
vista. Este declive, a nuestro juicio, ya se insinuaba
a mediados do La década del 70.

Por el otro, Ramos pareció haber perdido su confianza
en La clase trabajadora y las grandes mayorías
populares como factores dinámicos de transformación.
Son el aspecto subjetivo y el objetivo de una 
misma cuestión.

El primero, nos habla de una Argentina "ingrata", no
por las calidades de su gente, sino por su particular
sistema de dominación, una Argentina que, en este como
en muchos casos, arrincona talentos 
hacia el silencio y la frustración, y solo los
registra cuando sucumben física y moralmente.

El segundo aspecto parte de una percepción con base de
realidad. Es cierto que, particularmente desde 1976,
sobreviene un proceso de desindustrialización y
desvertebración dispersiva de la clase 
trabajadora, con su secuela de desempleados crónicos,
marginalizados, cuentapropismo, pauperización de la
pequeña burguesía, etc.
Aquel proletariado que en el pensamiento de Marx, a
diferencia de las clases populares destruidas por la
revolución industrial, se fortalecía con ella
irguiéndose como antagonista y sepulturero del 
capitalismo; o aquel otro, rudo, juvenil e impetuoso
del 45, suerte de versión terrena del anterior, han
dejado de existir. Que así sucumban las perspectivas
de una reacción obrera y popular capaz de 
torcerle el rumbo a la historia, es otro cantar; pero
excede los límites de estas notas.

DEMARX A HEGEL

Por consiguiente, ¿qué quedaba de orgánico en la
sociedad argentina, fuera de la superestructura
estatal?  Desde entonces, creemos, Ramos 
buscó arriba lo que ya no esperaba encontrar abajo. 
Esta búsqueda sin destino tuvo tres períodos
principales.  La guerra de Malvinas, que con entera
razón apoyó esperanzadamente, apareció a sus ojos como
la posibilidad de un replanteo crítico, de signo
nacional y popular, en el seno de la rama militar del
Estado, que barriese con la cúpula liberal-castrense.
Triunfante Alfonsín con su simulacro del "tercer 
movimiento histórico", pensó que ese "nacionalismo
militar" confusamente contestatario podría ser el eje
de una recuperación, y apostó a ellos contra Alfonsín
y la "renovación peronista" a la que consideró
satélite del radicalismo en el gobierno.

Cuando el 8 de julio de 1988 Menem derrota en las
internas a Cafiero, Ramos ve La oportunidad de
empalmar con el proceso peronista del que 
habla quedado descolgado por su anticafierismo y apoyo
a Herminio Iglesias. Durante ese tramo, pudo conjugar
sin conflicto su apoyo a Menem y a La disidencia
militar, ya que esta última se encolumnaba 
tras el riojano y aún se disponía a actuar Si La
cúpula liberal castrense pretendía cerrarle el paso al
gobierno.

Pero Menem, como es sabido, tenía "in pectore" otro
programa que era La antítesis del peronismo histórico.
Al quebrarse La entente de Menem con La disidencia
militar, Ramos no vacila en su norte, que es 
el poder del Estado, y opta por el presidente. Las
razones esgrimidas en adelante solo se hacen
entendibles a partir de una visión en que lo
sustantivo y real ha pasado a ser el Estado, y La
sociedad civil, con sus intereses, ideas y principios,
dolores y esperanzas, pura fantasmagoría.

El discurso justificatorio entremezcla viejos párrafos
convertidos en tópicos con distorsiones asombrosas en
que toda La política del  gobierno se ensalza
indiscriminadamente, incluso los aspectos 
esenciales donde Menem y Cavallo aparecen como los
enterradores del pensamiento y la obra de Perón. Es
que cuestiones que para el hombre común son
importantes, como la extranjerización de las empresas 
públicas, el desempleo, la desregulación laboral, los
salarios en baja, La liquidación de las  provincias
"inviables", La sumisión diplomática, el arrasamiento
tecnológico, etc., resultan meras 
circunstancias frente a la sustantividad exclusiva y
excluyente del Poder. ¿Si Hegel vio en el Estado
prusiano a realización de la Idea, por qué no ver en
el Estado menemista su equivalente transoceánico?

Sería tarea vana polemizar con tal discurso, cuyo
propósito subyacente se trivializa en razones
disparatadas. También seria un error el atribuirlo a
apetitos personales. Es suficiente con explicarlo. 
Y seguir el propio rumbo.

Jorge Enea Spilimbergo
Publicado en "Acción Popular para la Liberación", nro.
16, octubre de 1994
-----------------------------------------------------
Compañeros:

Mi punto de vista sobre el homenaje a Ramos que está
organizando un grupo de personas que perteneció a la
Izquierda Nacional y luego la abandonó 
Para sumarse al menemismo, es el siguiente:

1) Al cumplirse 10 años del fallecimiento de Ramos, lo
menos que puede esperarse de la Izquierda Nacional, la
corriente que él contribuyó a 
fundar y a la que ofreció sus mejores energías
militantes, es que le rinda un merecido homenaje.

2) Como todos sabemos, a partir de 1989 Ramos asumió
posiciones políticas reñidas con las de la corriente.
Esta no es una interpretación sujeta a
discusión, como pueden serlo algunas posiciones de
Ramos en el período 1978/89, o aun anteriores. Es la
constatación objetiva de un hecho. Basta con poner
frente a frente por un lado todo lo que Ramos escribió
en sus libros y artículos o los programas y
declaraciones de principios del PSIN, el FIP y demás
organizaciones por él fundadas, y por otro la obra del
gobierno menemista, para corroborar lo que digo. Puede
uno estar de Acuerdo con las posiciones de la
Izquierda Nacional o puede estar en desacuerdo. Pero
lo que no puede es desconocer la incompatibilidad
entre la Izquierda Nacional y el menemismo.

3) Una confirmación de la incompatibilidad entre la
Izquierda Nacional y el menemismo es que, precisamente
para ingresar al menemismo, el propio 
Ramos debió disolver la organización militante de
Izquierda Nacional que él presidía (el MPL). De modo
que sobre este punto no queda nada por discutir.

4) Pero si Ramos abandonó la Izquierda Nacional para
sumarse al menemismo, ¿corresponde homenajearlo con
motivo del décimo aniversario de su muerte? Yo
sostengo que sí corresponde. Ramos enseñó que no fue
Perón quien creó al peronismo sino el peronismo el que
creó a Perón. Análogamente, podríamos decir que no fue
Ramos quien creó la Izquierda Nacional sino la
Izquierda Nacional la que creó a Ramos. El, que fue el
padre político e ideológico de muchos de nosotros, es
simultáneamente un hijo de la Izquierda 
Nacional, es decir, del socialismo revolucionario de
la Argentina. Y no fue sólo un Hijo más. Fue el mejor
de todos los hijos. Nuestra corriente ha dado grandes
pensadores y escritores. También ha dado grandes
organizadores, grandes propagandistas y grandes
teóricos. Pero Ramos ha sido posiblemente el 
Único que supo reunir en sí mismo todas estas
condiciones a la vez y en un grado mayúsculo. ¿Cómo no
homenajearlo entonces? ¿Se dirá que el error final de
Ramos al apoyar a Menem fue también un error
mayúsculo? ¡Claro que lo fue! Pero es que Ramos, a
pesar de todos sus méritos, fue un hombre de carne y
hueso, como todos nosotros. Estaba, como nosotros,
sujeto a las enormes presiones de un mundo que por un
lado reclama a gritos la revolución 
Social y por otro se empecina en postergarla una y
otra vez. Hasta el más grande de todos los hombres
está expuesto a tropezar, trastabillar y caerse. 
Cuando un gran hombre cae, no por eso deja de ser un
gran hombre. Hasta es posible que la debilidad que lo
hace caer dimensione aún más su grandeza al revelar su
condición humana. En 1989 se derrumbaba la Unión
Soviética y el Peronismo desaparecía de la escena
histórica como expresión de un movimiento 
Nacional antiimperialista. Las ideas revolucionarias
retrocedían en todo el planeta.
La organización militante de la Izquierda Nacional
había perdido el vigor alcanzado veinte años atrás con
el FIP. Ya muertos Jauretche, Hernández
Arregui, Puiggros y otros, los pensadores
nacional-populares habían desaparecido del horizonte
visible. Nadie parecía llegar para reemplazarlos.
El país y el mundo que Ramos había conocido e
interpretado genialmente a partir de los años 40,
dejaban de existir. Y Ramos asistía al fin de 
Una época y al comienzo de otra a punto de cumplir los
70 años (que son muchos más que los 40 que deprimen al
joven Facundo). ¿Por qué habríamos 
Entonces de ser tan exigentes como para no perdonarle
su defección final? Por estas razones, creo que el
Ramos de los últimos 5 años no debe hacernos olvidar
al Ramos de los 50 años anteriores. Es a ese Ramos, al
Ramos desbordante 
de optimismo revolucionario, confianza en sus propias
fuerzas y las de sus camaradas, al Ramos lleno de
ideas originales e irreverencia, al que debemos
homenajear, recuperar y llevar hacia las nuevas
generaciones.

5) Pero, ¿debemos entonces participar del homenaje que
le está organizando la Comisión que parecen coordinar
Fossati y Cabral? Mi opinión es que no
debemos participar ni de ese homenaje ni de esa
Comisión. No vamos, por supuesto, a objetar que quien
desee homenajear a Ramos lo haga. Pueden
homenajearlo los peronistas, los menemistas, los
nacionalistas, los académicos, los legisladores, los
periodistas, los historiadores, etc. 
Pero, ¿no creen que la Izquierda Nacional,
precisamente la Izquierda Nacional, debe realizarle su
propio homenaje? ¿No creen que debe la Izquierda 
Nacional garantizar un homenaje que no sea un
reconocimiento meramente ritual a un argentino que
alcanzó notoriedad, sino un acto que exprese la
voluntad política de mantener en alto las banderas que
Ramos, tras su partida,dejó en nuestras manos?

6) Cada quien tendrá sus razones para homenajear a
Ramos. Quienes pegaron el salto al menemismo desde la
Izquierda Nacional tendrán las suyas. 
Quienes llegaron a la conclusión de que la Izquierda
Nacional no tiene sentido como corriente diferenciada,
socialista, dentro del campo nacional-popular y la
asimilan a un nacionalismo más o menos militarista,
más o menos democratista, también tendrán las suyas.
Pero nosotros, la Izquierda
Nacional que no renuncia a sí misma, tenemos las
nuestras. Debemos, entonces preparar nuestro propio
homenaje. Que no será un encuentro de viudas
llorando a un muerto. Será una manifestación política
y militante de cara al futuro. Es lo que el mejor
Ramos hubiese esperado de nosotros.

7) Opino que desde ahora debemos empezar a preparar
nuestro propio homenaje militante. Debemos preparar un
texto en el que se explique por qué 
razones los revolucionarios argentinos debemos
reivindicar a Ramos. El texto debería
titularse LA IZQUIERDA NACIONAL HOMENAJEA A JORGE
ABELARDO RAMOS, o algo semejante. Debe quedar claro
que no somos como esos viejos egresados de 
la escuela primaria que siguieron cada uno su rumbo en
la vida pero que se juntan cada década para contarse
anécdotas, lagrimear un poco y 
comparar el deterioro propio con el ajeno. Debemos
transformar nuestro homenaje a Ramos en una
manifestación de nuestro compromiso militante con las
posiciones del socialismo revolucionario y
latinoamericanista.

8) Dos cosas más.
1)	En este Foro hay compañeros que no tuvieron
experiencia militante junto a Ramos. Es importante que
esos compañeros no sientan nuestro homenaje a Ramos ni
como una manifestación de sectarismo ni como algo que
les es ajeno. Ningún compañero del Foro debe sentirse
cohibido  para criticar posiciones políticas o
historiográficas que Ramos haya tenido.Acaso el mejor
homenaje a Ramos sea saber desbrozar aciertos y
errores 
en su obra, aprendiendo de unos y otros para así
seguir luchando por lo mismo 
que él lucho, por la emancipación nacional y social.
2) Deberíamos crear un grupo promotor que empiece a
poner en marcha el asunto. Por ejemplo, habría que
empezar a pensar en el acto, el lugar, 
los oradores, en el texto de la convocatoria, en la
edición de materiales (recuerden que Honorio tiene
prácticamente listo un libro sobre la obra
hiostoriográfica de Ramos), etc. etc. Debería ser un
grupo promotor pequeño que vaya ampliándose en los
próximos meses. Me parece que Alberto 
Converti,Daniel Yepez, Raúl Dargoltz, Osvaldo Calello,
Honorio Díaz y Martín Ramos podrían ser los compañeros
adecuados. También Pablo Rivera, desde la
distancia. Cada uno de ellos podría garantizar que no
se nos escapara ninguno de los diferentes perfiles que
nos interesa destacar en la 
figura de Ramos. A lo mejor sería importante intentar
sumar a compañeros que no pertenecen al Foro, como
Andrea y Markus.
Mi opinión es que nuestro homenaje no debe quedar
reducido a los miembros del Foro, pero no debe
extenderse a quienes no pertenecen a la 
Izquierda Nacional, han roto con ella o no tienen
voluntad de pertenecer (las personalidades amigas, por
supuesto, pueden adherir desde su propia
identidad: Pero debe quedar en claro que no proponemos
un homenaje hecho desde una identidad difusa sino
desde una identidad clara de Izquierda
Nacional que aspira a proyectarse hacia adelante).





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