[R-P] Un artículo de Alberto Lapolla

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Dom Sep 29 11:11:36 MDT 2002


Si no me equivoco, Alberto Lapolla sigue siendo miembro de R-P. Se ve 
que cuando envió esto a la lista venezuelabolivariana se olvidó de 
incluirnos en la lista de receptores. Subsanado el eventual olvido. 
Para discutir y debatir...

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El Domingo 29 de Septiembre de 2002 a las 9:18,
venezuelabolivariana en gruposyahoo.com dijo sobre [Venezuela 
Bolivariana] Resumen número 194 que:

La Izquierda en su laberinto
         Un artículo de Alberto J. Lapolla

La historia otorga una nueva oportunidad a la compleja
izquierda argentina.  Tal cual lo señaláramos en
ocasión delas elecciones porteñas del año 2000(1)
queremos reiterar nuestro llamado a que la misma asuma
el rol que la historia y la realidad político social
ponen ante su paso. Hacerlo  puede significar el
inicio de un nuevo movimiento popular; de la llamada
Tercera etapa del Movimiento Nacional, del Tercer
Movimiento Histórico, o como se  prefiera llamar a la
reformulación de la representación  mayoritaria del
pueblo argentino que la sublevación popular del 19 y
20 de diciembre  puso en el tapete, al destruir toda
la trama y  telaraña de dominación que desde 1983
tejieran Alfonsín, Menem, Cafiero, Duhalde, De La
Sota, Rucucu,  y demás apóstoles de la República
alvearista  restaurada en  1983 y aplastada por la
irrupción de una nueva generación rebelde y combativa 
que con arrojo sin par aportó su nueva cuota de
mártires y  combatientes, vaciando de contenido la
representación del gatopardismo en el poder, dejando
vacante la representación popular que desde 1945
ocupara el peronismo,  terminando de hundir en el
fango al radicalismo salvado de la desaparición
anterior por la astucia sin par de Carlos Chacho
Alvarez.
El 19 y 20 de diciembre accionan sobre el movimiento
popular -en otras condiciones históricas- tal como un
nuevo 17 de octubre de 1945, solo que sin Perón y sin
la poderosa organización sindical allí existente, de
la misma manera que en 1890, en 1945 y ahora después
de  diciembre de 2001 el pueblo profundo destruyó el
Régimen de dominación montado  por el bloque de poder
oligárquico disfrazado de más o menos democracia, de
mas o menos gatillo fácil y mano dura, mandando  toda
la representación burguesa existente al  arcón de los
recuerdos aunque el grupo mafioso en el poder se
niegue a aceptarlo e insista en estirar su vida de
rapiña y depredación más allá de su tiempo histórico.
Esta caída de la representación incluye también
especialmente al progresismo que huyó espantado de la
escena al ver que el pueblo en la calle olvidaba de un
plumaso los largos años que Chacho, Graciela y Aníbal 
intentaron  convertirlo en gente. También han quedado
descolocados los sectores que habían representado y
contenido hasta entonces las formas de protesta y
resistencia  al modelo, gestadas desde 1994 -Marcha
Federal mediante- en adelante, esto es la crisis  de
la CTA, la CCC y el Moyanisno ausentes sin aviso ni
motivo de las heroicas jornadas de diciembre del 2001.
Por esas  vueltas gramscianas de la historia  les
ocurre a ellos aquello que el 17 de octubre deparara
al viejo PC codovilliano que confundiera la rebelión
proletaria y popular del 17 de octubre con una marcha
de lúmpenes, prostitutas y proxenetas organizadas por
la policía y el ejercito -Codovilla dixit- , quedando
fuera de la historia por muchos años. La terrible 
pregunta que reformuló al movimiento popular por
entonces ¿Que hiciste el 17 de octubre? estalla hoy en
los rostros de las conducciones de la  CTA, de la CCC
y del moyanismo -ya debilitado profundamente por su
apoyo al  fresquista Duhalde. Como una burla marxiana
la terrible sombra de Codovilla parece no abandonar a
sus hijos, aun a los herejes como Otto Vargas y sus
compañeros del PCR.   

Un nuevo movimiento popular
De tal manera, ul nuevo movimiento emergido de la
rebelión popular del 19 y 20 simbolizado tal vez en la
actitud heroica sin par de los jóvenes motoqueros, que
enfrentaron cual moderna caballería motorizada sin
armas, a los asesinos de la federal  y  engrandecidos
unos meses más tarde por el ejemplo maravilloso
-guevarista, cristiano, que nos remite al Sargento
Cabral- del inmenso Darío Santillán, nace a la
izquierda del CTA, la CCC y Moyano -ausentes sin aviso
de tamaña batalla- y por lógica consecuenia otorga una
nueva oportunidad histórica a la izquierda -orgánica y
la que no lo es- existente hasta allí y presente en
forma individual y colectiva la noche del 19 y en
forma organizada el día 20 acompañando la rebelión
popular pese a los dichos en contrario del compañero
Petras.  Este nuevo movimiento popular  emergente en
un nuevo movimiento piquetero poderoso, potente y
combativo expresado en el Bloque Piquetero, en el
fenómemo inédito de las asambleas populares y en su
articulación con la izquierda orgánica existente,  su
resistencia  y astucia ante los intentos de represión,
intimidación   y cooptación del matrimonio Duhalde,
han generado de hecho un espacio de movilización y
participación nuevo que superó holgadamente las
prácticas macartistas, manijeras y diletantes del
espacio  nucleado alrededor del ARI-CTA-CCC y lo ha
superado ampliamente en la movilización de masas, como
quedara evidenciado en las sucesivas  marchas
populares realizadas a partir del 9 de julio, donde la
movilización del espacio compuesto por las Asambleas
Barriales, el Bloque Piquetero y la Izquierda orgánica
superó en varias veces la cantidad de gente aportada
por el espacio Carrió-De Genaro- Vargas-Zamora. 
Así las cosas la izquierda
-IU(PC-MST)-PO-PTS-PSA-PL-Fre.Cam.-MIJD-MAS-FOS  y
demás grupos no organizados pero expresión de la
izquierda del sistema, tales  como los sectores del
Nacionalismo Popular Revolucionario, los Cristianos de
Liberación, el creciente movimiento antiglobalización
y demás sectores en lucha- se encuentran ante una
resposabilidad y una oportunidad históricas. Situación
que por supuesto  sabemos, no está claro aun si esta
izquierda estará  en condiciones de resolver y
aprovechar para articular y sentar las bases de un
nuevo movimiento popular argentino que alumbre  un
proceso similar al vivido por el Frente Amplio
uruguayo, el PT brasileño o el Chavismo venezolano,
permitiendo generar una nueva herramienta popular que
quiebre la dominación oligárquico-imperialista
instalada a picana y vuelos de la muerte desde el 24
de marzo de 1976.
Esta responsabilidad histórica  incluye  -en nuestra
opinión- de manera inexorable dos tareas máximas:
poder articular un frente electoral, político y social
 que alumbre un frente de liberación nacional y social
y en segundo lugar la recreación de un nuevo partido
popular en la Argentina sobre la base de generar un
nuevo partido multitendencias o partido-frente, 
plural, diverso en cuanto a líneas, tendencias  y
orígenes, donde converjan las distintas identidades,
de diferentes tradiciones, que deberá ser
obligatoriamente plural, democrático, tolerante,
colectivo, con una gran democracia interna y con
liderazgos obligatoriamente colectivos, renovados y
renovables, que  permita incluir y respirar a la gran
intelectualidad de izquierda hoy desperdigada y
desperdiciada. Ambas posibilidades van dela mano y
pueden ser construidas con tiempos diferentes
respetando todas las dinámicas involucradas en el
proceso. Es una tarea ardua, paciente y compleja por
articular elementos que tienen en común al enemigo y
las tareas principales a resolver, pero que cultural,
política y orgánicamente aun están alejados.

La cuestión de la ideología y la política  
La tercer cuestión que la izquierda  debe resolver
cuanto antes y que hasta ahora no pudo solucionar en
casi toda su historia -si exceptuamos el período
previo al disciplinamiento estaliniano en el PC de
Penelón, Forlini y Recabarren  y  la acción de
Palacios, Ugarte y Del Valle Ibarlucea en el PS- es la
cuestión de la ideología y la política. La izquierda
en general y en particular  algunos de sus dirigentes
y periódicos más notables, siguen hablando en
ideología y no pueden articular un discurso político
para una sociedad altamente política y culturalmente
politizada como es la actual sociedad argentina. Este
es uno de sus talones de Aquiles para poder construir
una herramienta  política instrumento de un nuevo y
verdadero poder popular. El pueblo argentino sabe de
sobra el papel del imperialismo y las lacras del
capitalismo que asolan la nación, las vive a diario y
son su razón de existir,  lo que pide es que la
herramienta política que le permita superar y aplastar
esta situación y los caminos para salir de allí. Lo
que le reclama  a la izquierda es que asuma de una vez
el rol de intelectual colectivo y pueda articular un
nuevo movimiento político popular.
Debemos dejar de hacer ideología y hacer política,
entender que la ideología es el contenido de la
política es el horizonte de su accionar, su rumbo,
pero no es su lenguaje y su forma, sus reglas son
diferentes y particularmente sus tiempos son
absolutamente distintos.  Raras veces la lucha de
clases se presenta desnuda en la sociedad, como por
ejemplo ocurriera en diciembre de 2001 en nuestro
pais, generalmente lo hace envuelta en los tenues,
sutiles y engañosos envoltorios de la política. La
ideología sirve para desentrañar  el contenido de la
política, para develar lo oculto, lo enmascarado pero
no la reemplaza, sirve para que la política no marche
a ciegas: Grondona hace la ideología del poder 
dominante baja línea a los cuadros del poder sóbre lo
pasos a seguir, pero se mantiene en el terreno virtual
de la teoría y en ese sentido su papel es fundamental
para los cuadros el enemigo de clase. Pues bien la
izquierda pretende -casi siempre- hacer política desde
la ideología lo cual la muestra desnuda, dura, tosca, 
como si pretendiéramos reemplazar la ingeniería por la
física que es su base pero no su forma, ni contiene
todas sus leyes.
Es allí donde radica una de las fallas mas complejas
que la izquierda argentina debe resolver, falencia que
ya nos fuera fatal en los setenta -tanto para la
reformista, como a la Revolucionaria-,  y que tiene su
origen -amén de la parálisis de pensamiento
estalinista- en el largo período que la izquierda
quedó separada de la conducción real del movimiento de
masas y de la integración del poder real de la
sociedad; largos años de marginalidad  y lejanía del
manejo de la sociedad civil construyeron una izquierda
ideológica, teórica, autoreferencial, sectaria, 
irreal en cuanto al conocimiento y traducción política
de los contenidos y contradicciones de clase de la 
sociedad. Es en este momento  -la primera vez desde
1945- que los pobres vuelven a marchar sin rubores, ni
temores bajo las banderas rojas de la izquierda junto
a las argentinas -a su vez enarboladas sin rubores por
la izquierda- que la izquierda en su conjunto debe
aprovechar la oportunidad para recuperar y estrechar 
su contacto con la realidad, bajanado al pueblo 
politizando su discurso, sus consignas, sus programas,
sus tácticas, su accionar y en particular su
estrategia de largo alcance en lo político.

Ser unitarios y grandes y además parecerlo
Lo que se dio en llamar el espacio de Colombres
convocante de las grandes marchas que permitieron
hacer retroceder los planes fascistas del
Duhalde-menen-rucuquismo-giacominisno expresados en la
matanza del 26 de julio, donde convergen casi todos
los partidos de la izquierda, el Bloque Nacional
Piquetero y gran parte de las asambleas barriales así
como expresiones nacional populares aisladas, sienta
las bases de esta  posibilidad.
En términos políticos la izquierda en particular la
más grande y estructurada -IU, PO, PL- debe  hacer
serios esfuerzos por ofrecer a la sociedad 
alternativas políticas que permitan canalizar el
estado de bronca y rebelión que caracteriza la
situación política y que el enemigo pretende sofocar
creando el clima de miedo, terror y violencia que
reemplace el inmenso movimiento de solidaridad y lucha
contra el hambre que atraviesa al pueblo argentino.
Las fuerzas mayoritarias dela izquierda  deben hacer
serios esfuerzos por interpretar los anhelos de
amplios sectores populares que miran con simpatía su
lucha pero que no se sienten totalmente interpretados
por una fórmula exclusivamente de  izquierda. Y en
este sentido es necesario luchar y construir la unidad
mas amplia y seria abandonando las viejas practicas
ombliguistas y pequeñas que utilizan nuestros partidos
a la hora de pensar las candidaturas.  Si la izquierda
pudiera expresar un amplio frente electoral, político
y social  a través de una formula electoral que
incluyera a una figura como Alicia Castro  y a
cualquiera de los dirigentes de la izquierda -Patricia
Walsh, Patricio Echegaray, Vilma Ripoll, Jorge
Altamira- estaría diciendo que además de hablar de
unidad y grandeza comienza a  practicarlas. Está claro
que esto sentaría las bases para la  generación de un
amplio Frente de Lliberación Nacional que permitiera
retomar el frustrado -pero correcto- intento del
Frente del Sur parasitado por las huestes
proimperiales de Chacho, Graciela, y Auyero. Esta
opción política permitiría a la izquierda, a toda la
izquierda -para el imperio Alicia Castro es una zurda
que ubicó muy claro al enemigo al arrojar la infame
bandera sobre la escoria duhaldista. En este sentido
anteponer  posiciones personales vedetistas o
falsamente hegemónicas de chicos enojados o mareados
por la posibilidad de duplicar los votos, sería un
error de gravísimas  consecuencias. La izquierda  se
transformará en alternativa real de poder popular y de
nuevo movimiento mayoritario del pueblo a condición de
que pueda  incluir en su seno a las vertientes
antiimperialistas y francamente populares del
peronismo, tal cual hiciera el peronismo en 1945 con
el Forjismo como expresión sobreviviente del
irigoyenismo, o mas aun del ideario alemniano. En ese
sentido apostar claramente a una fórmula de todo el
arco de la izquierda que incluyera a una peronista,
antiimperialista y antimenemista no sería la
repetición de errores anteriores con arlequines
diversos, sino que -condiciones históricas
absolutamente distintas mediante- permitirían  dar un
salto real en la construcción de poder popular.

La Ciudad de Buenos Aires y la Provincia 
Lo mismo podemos decir de una posibilidad que la
izquierda  tiene latente y suybacente pero que por
ahora parece ocultar deliberadamente de sus 
aspiraciones, detrás de estúpidos juegos de liderazgo.
Si la izquierda toda se une y elige al mejor de sus
candidatos posibles -¿Zamora?- puede ganar la Ciudad
de Buenos Aires con comodidad, es más  ya lo hizo en
las elecciones del 2001, destruyendo los sueños del
increíblemente fascista y políticamente torpe Mauricio
Macri y los deseos de libre flotación del Carilindo
Aníbal. Y aquí es necesario pensar que implicaría qué
la izquierda en su conjuto pudiera gobernar el segundo
distrito electoral del país que posee un presupuesto
superior a los 3000 millones de pesos anuales, los que
separados del monto de la corrupción política legal
que mantiene las estructuras de radicales, peronistas,
frepasistas, socialistas y belicistas de la Ciudad,
permitirían disponer de casi el 40% de ese inmenso
presupuesto para resolver de un solo golpe el hambre,
la miseria, la pobreza, la marginalidad, el desempleo
y la mortalidad infantil en al Ciudad e incluso ayudar
a los habitantes más pobres del conurbano, ya que la
izquierda no va a caer en la estupidez portuaria de
pensar que la Ciudad Autónoma es independiente del
resto del país y no la frutilla que produjo la
plusvalía diferencial extraída a todo nuestro país en
generaciones y generaciones de espurios negociados.
Un gobierno de la izquierda transformaría el inmenso
negociado de la basura que involucra descaradamente al
increíble Mauricio Macri y que provoca una erogación
multimillonaria anual para el erario de la Ciudad para
contaminar el conurbano, en una actividad que
produciría ganancia, empleo y resolvería uno de los
mayores problemas ambientales de la Ciudad. ¿Que no
haría un gobierno de izquierda en la Ciudad con la
infame vergüenza Nacional conducida por Giacomino?
Seguramente todo lo que Ibarra y sus compañeros de
clase del Nacional Buenos Aires ni siquiera se
atrevieron a pensar. El tema está en pensar que es
posible gobernar desde un frente de izquierda y por lo
tanto hay que moverse en esa dirección y no en seguir
declamando un rol de oposición dejando al poder del
enemigo los resortes de gobierno.
La provincia de Buenos Aires ofrece otra alternativa
para poder construir una nueva herramienta de mayorías
 a ser aprovechada y potenciada por  un frente que
articule todo el campo antiimperialista. ¿Contamos
acaso con un dirigente de mayor prestigio, calor
popular y de lucha social que el compañero Raúl
Castells? Seguramente no, y es necesario articular con
él una formula y un frente Provincial que permita
disputar seriamente poder local y Provincial a la
estructura narco-mafiosa-policial del PJ y al
riquismo-saaismo. Con las fórmulas tradicionales de la
izquierda -si bien en el último período el crecimiento
y desarrollo del  Polo Obrero, el MTL y Barrios de Pie
abren camino a una nueva generación de dirigentes
representativos y valiosos- todavía  cuesta poder
descontarle poder real al peso espurio construido por
el PJ tanto a nivel de poder  impedir el habitual
fraude y manipuleo electoral  de peronistas y
radicales, como de expresiones simbólicas que permitan
incorporar y disputar partes importantes de ese
electorado; tanto los compañeros Raúl Castells como
Alicia Castro pueden ser demoledores para tanto para
Chicho Chico  como para El Adolfo y causarnos una
agradable sorpresa. Claro que para eso hay que dejar
la cancha de metegol.

Lo que vendrá
La conformación de este frente sentaría las bases de
un Frente de Liberación Nacional inédito en la
Argentina y a no dudarlo obligaría a otros sectores
del campo popular como el PCR y la CCC poseedores de
una larga historia de lucha, resistencia y con líderes
populares de fuste como el Perro  Santillán, el
compañero Ardura o el mismo Alderete y a los mejores
sectores del CTA a rever sus posiciones y seguramente
acompañar  este nuevo movimiento popular, pero eso
depende del rumbo y los pasos que hoy tome la
izquierda. Estamos seguros que por primera vez en
mucho tiempo -desde 1973- la posibilidad de construir
un Frente de Liberación Nacional y Social en  nuestro
país, que pueda  empezar a disputar poder real al
bloque de poder dominante, permitiría ayudar a dar
vuelta la correlación de fuerzas en América Latina y
empalmaría con el proceso de Chávez, el posible
triunfo de Lula en Brasil, iniciando otra página de la
historia americana, casualmente  ahora que Georgie
Bush está descubriendo que no es tan fácil jugar a ser
el nuevo Hitler.
La Argentina es un país inmensamente rico, con una
potencialidad económica-industrial latente inmensa,
posee la mayor producción de alimentos por habitante
del orbe, nuestra  población es escasa y nuestro
pueblo durante años y generaciones vivió de otra
manera y sabe que puede vivir mucho mejor porque lo
hizo, por más trampa  mediática-represiva que le diga
lo contrario. Con una fuerte vocación política
nacional-popular-antiimperialista un Frente de verdad,
podría resolver los graves problemas que hoy hacen
peligrar la propia subsistencia de la Argentina como
entidad histórica soberana, en un plazo histórico
sumamente breve. La posibilidad está, sería casi  un
crimen contra el pueblo no llevarla adelante cuando no
existen trabas objetivas o materiales que lo impidan.
Las dificultades son solo subjetivas es decir que las
podemos resolver si queremos. Tal vez nuestro  pueblo
tan generoso no nos perdone otro poco de estupidez.
Buenos Aires setiembre  de 2002              					 (1)
Revista Reunión junio 2000




Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar

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"Aquel que no está orgulloso de su origen no valdrá nunca 
nada porque empieza por depreciarse a sí mismo".
Pedro Albizu Campos, compatriota puertorriqueño de todos 
los latinoamericanos.
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