[R-P] Marxismo y marchismo

Nestor Gorojovsky nestorgoro en fibertel.com.ar
Lun Sep 23 05:28:01 MDT 2002


El Movimiento Bambú expresa, como tantos equivalentes, al mundo de 
las asambleas populares y los piqueteros de carne y hueso. Vaya esto 
que sigue como demostración de que quienes lo constituyen son gente 
sensata y perciben claramente hasta dónde el "que se vayan todos" 
carece de objetivo y finalmente desgasta.
------- Forwarded message follows -------
Send reply to:  	bambupress en iespana.es
From:           	Movimiento Bambú <bambupress en hotmail.com>
To:             	bambupress en iespana.es
Subject:        	PÁLIDAS, Y UNA BUENA
Date sent:      	Mon, 23 Sep 2002 02:29:53 -0500

RECIBIMOS Y REENVIAMOS

"Vecinos Preocupados"<vecinos_preocupados en ciudad.com.ar> 	 

“Marchismo” y “marxismo” son dos palabras que
suenan muy parecido: encontramos perfectamente
comprensible que muchos las confundan y sean
fervientes practicantes de lo primero mientras creen estar
actuando en nombre de lo segundo. Pero se equivocan.

Igualmente, hay que aclarar que “movilización” y
“coreografía” no son sinónimos. En la Argentina, en
cuyo fértil suelo se da muy bien la compulsión a la
repetición, muchos se creen que obtienen puntaje
por km caminado, que si acumulan un buen
kilometraje pasan por ventanilla y les dan una
revolución como premio.

No es así.

Con las marchas inocuas no sólo se desgastan los
zapatos, sino la gente. (Con las marchas y con otras
acciones no vinculantes con los objetivos que
aparentemente persiguen, como aquellos famosos
paritos de la burocracia sindical que no tenían otro
propósito real que desmovilizar y descomprimir.)

Movilizar es poner en acción los potenciales políticos
e ideológicos, no los musculares. Es ganar espacios
de poder, no envenenar el espacio quemando
neumáticos. Es poner a trabajar las empresas que
cierran y organizar un mercado para sus productos y
servicios, es ocupar las tierras útiles inactivas, es
resistir los desalojos y los cortes de servicios, es
echar a la mafia peronista de los sindicatos, las
comisiones internas y las organizaciones barriales.
Y coordinar todo eso por la base, desde abajo hacia
arriba, resistiendo todo tipo de aparateo.

Como salta a la vista, con estas marchitas, en lugar
de ganar espacios de poder se ha perdido
convocatoria y credibilidad. Llamamos a las bases
a reflexionar sobre ello y a actuar en consecuencia.

Ha llegado la hora de dejar solos a los “dirigentes”,
cuidando sus pedorras quintitas.

Y ahora, la buena: un vecino nuestro, que es muy
gamba, ofrece su casa para la próxima manifestación.
Tiene un terrenito al fondo con parrilla y un living
grande, 6 x 4, por si llueve. Vamos a estar cómodos.

Dijimos el jueves 19/9:

MARCHITA CONTRA LA OSTEOPOROSIS

No estamos en contra de las marchas, sino del
marchismo. Si sucediera un hecho concreto que no
se puede dejar pasar sin repudiar y resistir, bueno,
adelante los que seamos (rompiéndonos el alma,
siempre, para ser muchísimos). Pero, si se trata
simplemente de producir un hecho político, el acto
tiene que ser a favor, y no en contra: tiene que demostrar
—hacia afuera y hacia adentro— potencia y proyección,
no estancamiento y debilidad. Es un hecho, por otra
parte, que no te podés estar rompiendo el alma por
algo que no tiene una dinámica definida, ni mucho
menos pedirle eso a los periféricos, y menísimos que
menos al conjunto de la población, a la cual
necesitaremos indefectiblemente si queremos producir
un cambio real.

Pensamos que los promotores saben que no se
decide nada y consiguientemente, se convoca (en
realidad, sólo de palabra) de un modo desganado y
resignado. Resignado a ver siempre las mismas caras.
Porque si mañana se decidiera algo, desde hace diez
días que en cada esquina de cada barrio de cada
pueblo del país debería haber piquetes desgañitándose
para que no quedara nadie sin enterarse de lo que está
en juego, para que no hubiera ningún indiferente, para
que no quedara nadie sin sumarse a la fuerza arrolladora
que aplastara lo que se le pusiera a su paso. Como no
se hace esto, quienes organizan o son conscientes de
que es simple entretenimiento —a lo sumo, un modo de
dirimir cuestiones de espacio con otras agrupaciones—
o son traidores que llevan una lucha importante a la
derrota.

Nos parece que con esta táctica empujan a la población
a la indiferencia y al hastío.

A nuestro modo de ver, así se dilapida y desgasta el
poco poder que tenemos, en lugar de acrecentarlo.
Verdaderamente, muchas de estas marchas sólo nos
Las explicamos sirviendo a la necesidad de aquellos a
quienes el médico aconsejó caminar. De otro modo no
tienen sentido.

Vecinos Preocupados.                      

 * * * * * * * * * *
Bambú no es un grupo pacifista. Está contra lo
“políticamente correcto", el "pensamiento único"
y la “mundialización” impuesta desde arriba.
Está a favor de la ética, las relaciones
fraternales entre personas y la globalización
construida desde abajo.

Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 
"Aquel que no está orgulloso de su origen no valdrá nunca 
nada porque empieza por depreciarse a sí mismo".
Pedro Albizu Campos, compatriota puertorriqueño de todos 
los latinoamericanos.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 






Más información sobre la lista de distribución Reconquista-Popular