[R-P] Una nota de Hugo Presman
Nestor Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
Sab Oct 12 09:43:35 MDT 2002
CUANDO LA VIDA SE SIENTA A TOMAR UN CAFÉ
El primero de enero, el hombre morrudo y de densa barba ingresará en
el Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial de los
mandatarios brasileños, como se lo pronosticó su adversario y amigo,
el actual presidente Fernando Henrique Cardozo después de derrotarlo
electoralmente por segunda vez. Ese día, Luiz Inácio Lula da Silva
entrará acompañado por millones de sus compatriotas y de los millones
de latinoamericanos que apuestan sus sueños y sus expectativas a que
en el primer día del 2003 se forje una visagra a siglos de opresión,
pero especialmente sea el principio del fin de la ignominia
neoliberal. No será por supuesto la toma del Palacio de Invierno. En
el mundo globalizado del capitalismo financiero no hay Palacio de
Invierno ni toma de la Bastilla. Los enemigos se atrincheran en la
invisibilidad golpista del mercado y las transferencias virtuales de
dinero. Esas son sus urnas diarias donde votan y reinan con sigilo y
desparpajo. Tienen sus días amargos cuando los pueblos votan como el
6 de octubre. Y tienen hasta el último día del 2002 para escamotear
la voluntad popular. Pero no podrán hurtar la victoria electoral como
diariamente roban riquezas y vidas. Intentarán crear un escenario
inmanejable para condicionar y domesticar a Lula. Más allá de las
dudas y de las incertidumbres, más acá de la suerte de ésta riquísima
experiencia política y social, es un día para celebrar. Para sentir,
como en la canción de Serrat que "hay días en que la vida se sienta
con uno a tomar un café". Y agrega el genial catalán " Y está tan
bonita".
LA MEMORIA DE LULA
Cuando Lula salude a la multitud como el primer presidente obrero de
América Latina y uno de los pocos de ese origen en la historia
mundial, tendrá ante si la opción eterna de ser fiel a sus votantes y
a su historia, o si claudica ante los poderosos. Si las concesiones
propagandísticas tendientes a evitar atemorizar a los que
instrumentan diariamente el miedo, no penetró en su conciencia de la
misma manera que los trajes de Armani reemplazaron a sus ropas
proletarias, estaremos en presencia de una realidad que puede
encarnar las necesidades y aspiraciones de las grandes mayorías. Que
no piden nada más que lo elemental: trabajo, vivienda, salud,
justicia y educación. Un programa mínimo, que en el escenario
capitalista unipolar es una aspiración de máxima.
En ese momento único en que se accede al gobierno, Lula, para ser
leal a su gente y a su historia, deberá recordar diariamente su vida.
La pobreza omnipresente de su infancia en el nordeste, el hambre
atenuado con los frijoles, maíz y mandioca cultivados en la pequeña
huerta familiar, el recuerdo de su prolífico padre que abandonó el
hogar para buscar trabajo como estibador del puerto de Santos. El
viaje de trece días en camión hasta San Pablo, en busca de su padre,
al que recién conoció a los cinco años, compartiendo con su madre y
hermanos una pequeña ración de queso. Su modesto alojamiento en San
Pablo. Su primer empleo, con escasos doce años en una tintorería. Su
diploma de tornero mecánico. Su ingreso a la fábrica metalúrgica
Villares en San Bernardo do Campo en los alrededores de San Pablo. Su
incorporación al sindicalismo. Su elección como secretario del
Sindicato con el 90% de los votos. Las grandes huelgas de 1979 y
1980. La represión impiadosa de la dictadura. Los helicópteros
artillados apuntando al Lula orador. La cárcel. La muerte de su
madre, a la que reconoce como la persona que más influyó en su vida,
cuando se encontraba en prisión. La intervención del sindicato. La
fundación el 10 de febrero de 1980 del PT, el Partido de los
Trabajadores. La presidencia del mismo que ejerce hasta 1987. En 1982
se presentó a la gobernación del estado paulista. Fue el diputado más
votado en 1986. Se postuló como candidato presidencial en 1989, 1994
y 1998. Las derrotas consolidaron al PT, lo que le permitió el acceso
a intendencias importantes como San Pablo y Porto Alegre, Brasilia.
Hasta que llegó el 2002, el año en que maduró la larga marcha
emprendida en 1975. Realizó una alianza con sectores de la burguesía
nacional, llevando como candidato a vicepresidente al propietario
textil José Alencar. Los industriales brasileños nunca compraron
integralmente el discurso neoliberal. En la década del noventa,
Brasil creció, mantuvo básicamente y en algunos casos expandió su
infraestructura industrial. Sin embargo la desocupación, la
diferencia entre los más ricos y los más pobres se acrecentó
considerablemente, en un país en que la distribución del ingreso es
una de las más regresiva del planeta. Esa que Lula pretende revertir
y cuya posibilidad lo llevará a tensar la cuerda con sus aliados.
LOS ALIADOS
El abogado argentino Alberto Ferrari Echeverry, cercano al futuro
presidente, analizó con lucidez las razones de la sorpresiva alianza
que ha merecido reparos de los grupos de la izquierda bullanguera.
Considera que la pregunta correcta es¿ por qué Alencar acepta ser el
vice de Lula? Y se responde: " Porque el PT es eje de un proyecto
nacional. Queríamos que Alencar explicara al diario La Nación, al
señor Mariano Grondona, a FIEL, al CEMA, a los gobernadores, a los
legisladores, a la Sociedad Rural, a la Unión Industrial, a Pérez
Companc, a Bulgheroni, a la señora Fortabat por qué un empresario
...con un patrimonio personal calculado en quinientos millones de
dólares acepta ser el segundo de un nordestino que emigró a San Pablo
huyendo del hambre, obrero metalúrgico que no se sonroja por ser
amigo de Cuba ni oculta su oposición al ALCA.
A la pregunta si hay un Alencar argentino responde con ironía: " Si,
probablemente en Miami" Y sostiene con énfasis:" El sector industrial
es más favorable que el sector financiero precisamente porque es un
proyecto nacional. No hay nación sin desarrollo industrial, porque no
hay capitalismo real sin desarrollo industrial. La Argentina actual
muestra al mismo tiempo la injusticia y la debilidad raquítica de
nuestro capitalismo que arrastra a la nación. La unión entre
producción y trabajo que propuso la Alianza en la Argentina era pura
retórica." En palabras de Lula: " .....en el discurso sesudo y
sombrío de la lógica financiera, el único futuro que interesa es el
que no altera el presente"
UN ANTÍDOTO CONTRA LA DERROTA ETERNA
El 1 de enero del 2003, cuando un obrero que sólo llegó a quinto
grado, pase a gobernar la décima economía del mundo y la quinta por
población y número de habitantes, entre los que se reúnan para
alentarlo y desearle suerte, estará Luiza María, la que regentea el
bar del sindicato metalúrgico donde se inició Lula. Ella, como los
millones de brasileños esperan que con el nuevo año comience el
cambio esperado y deseado. Ella, con la voz quebrada dirá: " Lo
quiero a Lula, por el coraje, por la sensibilidad ante la pobreza. No
se fija como es el que está al lado. Quién tiene formación y quién no
la tiene y vive en la favela. Para él todos son iguales. Se lo digo
yo, que soy analfabeta de la lectura pero no de la memoria". Ese
Lula, aficionado al fútbol, hincha del Corinthias, que vio separarse
a sus padres cuando tenía nueve años, el que aprendió a leer a los
diez, que perdió el meñique de la mano izquierda a los dieciocho, y
que accederá a la Prersidencia de Brasil a los cincuenta y siete
años. Es el Lula, que no tiene un título de Chicago y tal vez por eso
puede decir con precisión: " Un estudio de la embajada brasileña en
Washington constató que las exportaciones brasileñas a EE.UU pagan un
arancel medio del 45%, mientras que los productos norteamericanos
pagan en Brasil una media de 15%. Si eso no cambia ¿ que vamos a
discutir con ellos?"
Ese día desde el fondo de la historia reciente, resonará la voz
cristalina y vibrante, en su último discurso a minutos de su muerte:
"La historia es nuestra y la hacen los pueblos......Sigan Uds.
sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes
alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad
mejor"
Una brecha se ha abierto en el muro del neoliberalismo. No hay seguro
que indemnice contra los fracasos políticos. La vida no es una
compañía de
seguro que garantice el éxito.
Aún a riesgo de transitar el penoso sendero de la desilusión, lo que
alguna
vez atisbamos la posibilidad de un mundo distinto, podemos decir como
Octavio Paz: " Quién ha visto la esperanza, no la olvida, la busca,
bajo todos
los cielos y en todas las gentes"
HUGO PRESMAN
Néstor Miguel Gorojovsky
nestorgoro en fibertel.com.ar
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"Aquel que no está orgulloso de su origen no valdrá nunca
nada porque empieza por depreciarse a sí mismo".
Pedro Albizu Campos, compatriota puertorriqueño de todos
los latinoamericanos.
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