[R-P] Fragmento de la entrevista al presidente Hugo Chavéz
leo cofre
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Lun Jul 29 17:05:10 MDT 2002
LA PÁGINA DE HARNECKER
30 de julio del 2002
Fragmento de la entrevista al presidente Hugo Chavéz: La Oficina de los
Estados Unidos para la Transición
Leña seca para una candela que queremos apagar
Marta Harnecker
-¿Y hablando de política internacional, ¿qué puedes decirme acerca de lo que
salió en El periódico El Nacional acerca de que Estados Unidos pretende
abrir en Caracas una oficina para la transición?
-Mira Marta, nosotros estamos averiguando primero de qué se trata antes de
adoptar una posición. Como nos hemos enterado básicamente por la prensa, y
creo que cualquiera puede entender que tenemos bastantes razones para dudar
de los grandes titulares de la prensa opositora. No vaya a ser que sea un
manejo periodístico para que nosotros reaccionemos ahora que hemos venido
dando pasos suavecitos, con mucha cautela, para no complicar más las
relaciones con Estados Unidos.
Estamos, por lo tanto, indagando. Le hemos pedido al gobierno de Estados
Unidos a través de su embajada que aclare; estamos buscando información por
otras vías. Ellos han dado algunas explicaciones pero aún no lo
suficientemente detalladas. El diario Últimas Noticias -uno de los más
objetivos que tenemos- del martes 23 de julio, es decir de hoy, dice al
respecto (leo): "Aclaratoria: La embajada de Estados Unidos en Caracas
confirmó ayer que el gobierno estadounidense está considerando la
posibilidad de abrir una abrir una "oficina para iniciativas para la
transición" y aclaró que su objetivo es fortalecer la democracia. El
agregado de prensa de la sede diplomática, John Low, dijo que la iniciativa
esta siendo considerada en Washington ante la complicada situación política
que vive Venezuela. "Esta es una iniciativa que se viene considerando desde
hace meses, es una posibilidad que se inscribe en los programas
internacionales de fortalecimiento de las instituciones democráticas -
aseveró Low-. Si la oficina se abre será de una manera pública y va a
trabajar con el gobierno, la oposición, las organizaciones no gubernamenales
y los ciudadanos." Aclaró que el nombre de la oficina se debe a la labor que
desarrolló en sus orígenes para cooperar en la transición que llevaron
adelante los países que tenían regímenes comunistas a sistemas democráticos.
¿Qué actitud debemos adoptar frente a esto? Primero, debemos mirarlo con
atención, con cuidado, con calma, con paciencia; debemos indagar a fondo.
Hasta ahora están aclarando que es sólo una posibilidad. Ahora, te puedo
decir que hoy mismo encomendé al canciller Charleston la tarea -y ya la
cumplió- de hacerle ver al gobierno de Estados Unidos a través de su
embajada en Caracas, que a nosotros nos parece que una iniciativa de este
tipo, si se diera, no ayudaría a nuestro esfuerzo de bajar las tensiones
internas, de buscar alternativas de solución para el país, para lo cual
hemos demostrado amplitud sobrada.
Por otra parte, es sabido que estamos dispuestos a dialogar. Hemos dialogado
con gobiernos de muchas partes del mundo, hemos invitado al Centro Carter, a
las Naciones Unidas a visitarnos. Hemos dicho que puede venir aquí quien
quiera venir siempre que respete nuestra soberanía y venga a cooperar.
Ahora, ¿por qué digo yo y le hemos dicho al gobierno de los Estados Unidos
que en nuestro criterio y ante estas primeras informaciones creemos que esto
no ayuda? Porque generaría, como ya empezó a generar en algunos sectores de
oposición, la idea, la percepción de que ese gobierno los estaría apoyando.
Fue esa sensación de sentirse apoyados lo que los alentó a hacer lo que
hicieron el 11 de abril. Cuando en aquellos meses iban a Washington sectores
de la oposición y eran recibidos en diversas oficinas, no sé si de
transición o no, yo manifesté varias veces a embajadores anteriores y al
actual, y lo hice también cuando visité ese país, que me parecía muy
riesgoso la buena acogida que le estaban dando allá a gente que estaba
conspirando aquí, que eso era muy riesgoso porque pudiera hacerles creer a
ellos y a otras personas, incluyéndonos a nosotros como gobierno, de que
allá estaban apoyando y dándole luz verde a iniciativas como esa.
Esto de la Oficina de Transición podría generar el mismo efecto. Y lo más
negativo es que eso ocurre en un momento en que hay algunas razones
objetivas para sentirse optimista. Hay algunos sectores de oposición que han
venido reflexionando acerca de la necesidad de evitar salidas que pusieran
ser traumáticas o salidas más allá de la Constitución y eso puede ir
aislando a los sectores más radicalizados de la extrema derecha y la
contrarrevolución. Hacia allá apuntan nuestros esfuerzos de diálogo, de
rectificación en algunas cosas y la cooperación de algunas figuras y
entidades internacionales.
Entonces, el establecimiento de una oficina como la que se está planteando,
con el nombre y los antecedentes que tiene, pudiera más bien ser leña seca
para una candela que queremos apagar.
Esto es lo que podemos decir hasta la fecha de hoy, 23 de julio.
Pero si más adelante esto llegara a concretarse, nosotros tendríamos también
que concretar nuestra posición y llevar ese debate primero al país, a
nuestras instituciones -ya han comenzado a surgir voceros de la oposición
aplaudiendo la propuesta, pero también por supuesto hay sectores que empieza
a manifestarse en contra de esa propuesta- y luego más allá de Venezuela.
Por otra parte, aquí ya está en marcha una transición. Venezuela está
viviendo un proceso de transición desde hace tres años, una transición de un
modelo político, económico y social a otro modelo que está señalado en la
Constitución nacional. Esa es nuestra transición. Ahora, si el gobierno de
los Estados Unidos quiere tener más presencia en Venezuela para apoyar esa
transición que es la única que yo reconozco, bienvenido sea. Si el gobierno
de los Estados Unidos quiere instalar en Caracas unos asesores, unos equipos
para ayudarnos en el programa de micro créditos a los pobres, en la
construcción de viviendas para las clases desposeídas, en la aplicación de
la Ley de Tierras, bienvenido sea. Y lo será él y cualquier otro gobierno.
Quiero que sepas Marta, que no tenemos ningún interés en complicar las
relaciones con los Estados Unidos, en dañarlas, ni mucho menos en romperlas.
Eso sí, plantearemos siempre el tema de la soberanía, de la independencia,
pero eso no sólo con los Estados Unidos sino con cualquier país del mundo.
28 de julio 2002
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