[R-P] ENRON - WORLDCOM -VU y los demás o la crisis del nuevo /ATTAC
leo cofre
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Jue Jul 25 02:15:13 MDT 2002
25 de julio del 2002
ENRON - WORLDCOM -VU y los demás o la crisis del nuevo capitalismo
Dominique Plihon
ATTAC
Los desastres en cadena de los grupos Enrón, WorldCom y Vivendi-Universal
(VU) no son acontecimientos independientes y merecen ser convenientemente
analizados. Estos accidentes reflejan las graves disfunciones, para no decir
los fracasos del capitalismo bursátil, recientemente puesto al descubierto
por la mayor parte de los profesionales y de los medios. Lo que está en tela
de juicio es la actual concepción empresaria. La empresa es considerada como
un objeto financiero cuyo valor bursátil es preciso acrecentar por cualquier
medio, recompra de acciones , fusiones-adquisiciones, venta se sectores
menos rentables, montajes financieros. De modo que el apogeo y luego la
caída de Enron no tienen nada que ver con su actividad industrial - el
negocio del gas y la electricidad - sino que proceden únicamente de sus
actividades financieras. Detrás del montaje en cascada de préstamos cada vez
más riesgosos, destinados a financiar operaciones de fusión-adquisición
sobremanera jugosas, Enron no estaba aportando ninguna contribución real al
mercado de la energía, el que por otra parte ni siquiera fue afectado por su
desaparición. Lo mismo que Vivendi-Universal que se ha transformado en un
holding financiero, conformado por superposiciones de activos financieros
sin ninguna coherencia industrial, destinado solo a crear mayor valor para
los accionistas. De este modo se explica el hiato producido, en la crisis
inicial de VU, entre el sector tradicional de la ex Compañía General de
Aguas y sus actividades ligadas a la nueva economía.
Lo que se halla igualmente en tela de juicio es la capacidad de los mercados
financieros para regular el sector productivo. En el nuevo capitalismo
accionario la Bolsa juega un triple papel: el primero financiar a las
empresas; sin embargo se comprueba que este no es el caso dado que en los
años recientes, en Europa tanto como en los EEUU, han sido negativas las
emisiones netas de acciones empresarias (es decir las emisiones brutas menos
las recompras de acciones y los dividendos) Esto significa que las empresas
pagan más de lo que reciben de sus accionistas. La segunda función de la
bolsa es valorizar las empresas: también esto es dudoso! Los niveles
totalmente irreales de los valores tecnológicos y de empresas del sector
tradicional como Enron no proporciona ninguna indicación seria sobre el
valor de las empresas. Finalmente se supone que la Bolsa favorece las
reestructuraciones industriales, en las que las acciones sirven como moneda
de cambio en oportunidad de las OPA. Ha quedado comprobado que en la mayoría
de los casos estas reestructuraciones se hallan gobernadas por una lógica
puramente financiera ajena a toda lógica industrial.
Estamos así ante una contradicción fundamental: por una parte la Bolsa
domina al nuevo capitalismo por la otra la Bolsa resulta incapaz de guiar a
las empresas hacia opciones susceptibles de asegurarles su desarrollo en el
largo plazo. La famosa "disciplina del mercado" tampoco funciona! Los
accionistas y sobre todo los fondos de inversión impulsan a las empresas a
adaptarse a las normas financieras de corto plazo ( práctica del "bench
marking"). Esto es lo que llevó a los dirigentes de Enron, WorlCom y VU a
trucar sus cuentas para mostrar a cualquier precio los resultados esperados.
En cuanto a los demás actores del mercado financiero que se supone controlan
a las empresas tampoco juegan su papel de contrapoder frente a los
dirigentes de quienes son a menudo cómplices activos o pasivos. Tal es el
caso del gabinete de auditores (Andersen) o de las autoridades reguladoras
(fundamentalmente las Comisiones de operadores bursátiles), pero también los
bancos de negocios, las agencias de facturación, los analistas financieros y
los periodistas bursátiles. Resulta particularmente curioso constatar que el
más emblemático fiasco económico y social se produjo en el sector de las
telecomunicaciones al que los liberales querían convertir en un paradigma de
la regulación del mercado.
En síntesis el actual episodio nos confirma lo que ya la historia nos había
enseñado: el capitalismo es incapaz de autorregularse y dejado a su propio
arbitrio no puede generar otra cosa que grandes disfunciones en las que los
asalariados y más ampliamente los pueblos del mundo corren con los gastos En
definitiva estos son los principales mecanismos del capitalismo accionario
actualmente en crisis. Se imponen en consecuencia profundas reformas. Su
principal objetivo debe ser la dramática apropiación de las empresas y mucho
más globalmente de la economía por las finanzas del mercado.
Son dos las primordiales reformas que se requieren. Es necesario en primer
término orientarse hacia una nueva concepción empresaria en que la empresa
se halle considerada no ya un "objeto" perteneciente a los accionistas sino
como una "comunidad de intereses" cuya finalidad no sea buscar beneficios
sino crear empleos y riqueza. Es preciso por lo tanto terminar con una idea
de la gestión enteramente dirigida a "crear valores accionarios" Ello
implica una refundación del marco jurídico actual que reconozca los derechos
de todos los que participan en la empresa entre quienes los primeros deben
ser los asalariados.
Estos constituyen la actual fuente económica fundamental basada en el
conocimiento y deben serles reconocidos sus nuevos derechos poniendo límites
a los vinculados a la propiedad del capital y otorgándole poder obligatorio
a un código laboral que actúe por sobre las estrategias de los accionistas.
La segunda serie de reformas debe abordar la excesiva desregulación
financiera para limitar su actividad, fortaleciendo el control del Estado
(manteniendo especialmente un fuerte sector público)de sus autoridades y
estableciendo instancias de control público eficientes a escala europea e
internacional.
Es en vano esperar que los gobiernos y las instituciones internacionales
saquen conclusiones sobre la situación actual y se comprometan con el buen
sentido aceptando poner en tela de juicio los dogmas liberales. Las reformas
que acabamos de delinear solo podrán ver la luz del día si se construye un
movimiento social capaz de imponerlas a escala nacional e internacional. El
actual movimiento de lucha contra la globalización, del que ATTAC forma
parte, está indicando el camino.
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Dominique Plihon. Economista, profesor en la Universidad Paris Norte.
Presidente del Consejo Científico de ATTAC-France. cs en attac.org
Traducción S. Merino
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