[R-P] La isla Perejil, Ceuta, Melilla, el Peñón, Boadbil el Chico, Malvinas y el infame imperio gallego
Julio Fernández Baraibar
julfb en alternativagratis.com.ar
Jue Jul 18 17:57:07 MDT 2002
Sé que el asunto de este mensaje parece más un inventario que una
síntesis. Pero la enumeración, junto con la metáfora, es uno de los
recursos retóricos clásicos, como lo demuestra, por ejemplo, Homero
Manzi en "la casa del herrero, barro y pampa, tu casa, tu vereda y el
zanjón, un perfume de yuyos y de alfalfa y a lo lejos la voz del
bandoneón".
Recién empecé y ya me fui por las ramas.
Vuelvo. España, la monarquía heredera del franquismo, el país montado
sobre la desocupación y el dinero del turismo (casino, coños, sol y
coñac Carlos III) convertido en capital financiero, la infame burguesia
enriquecida sobre el cadaver de la república y la derrota de la
revolución socialista en los campos de Aragón y en las calles de Madrid,
la España de los señoritos Aznar y Felipe es un país imperialista. Eso
lo sabemos los argentinos que mensualmente pagamos a la Telefónica las
tarifas más altas del mundo, los que perdieron sus ahorros en el Banco
de Bilbao y Vizcaya, los trabajadores de Aerolineas, los pasajeros de
Aerolineas. Pero además de ser un país imperialista, España es un país
colonialista. Junto con la rapiña del capital financiero hispano convive
la vieja idea del Imperio, con sus rémoras de ocupación territorial.
Ceuta y Melilla, los dos dominios coloniales españoles en el continente
africano, en el corazón de un país musulmán, están ahi, testimoniando la
calaña del estado español, la naturaleza reaccionaria de un país que
decidió sumarse a la barca de Caronte del bloque imperialista.
Es por esta razón que el reino de España, el colonialista e imperialista
reino de España, puede ponerse de acuerdo con el Reino Unido, el
colonialista e imperialista Reino Unido, sobre el Peñón de Gibraltar. Ya
no tienen nada que discutir. Al formar parte del mismo bando, el de los
esquilmadores de pueblos, el de los ocupadores de territorios ajenos,
Gibraltar es, en todo caso, de ellos, de los dos.
Y es por esta misma razón que el reino de Marruecos no se puede poner de
acuerdo con el reino de España, porque el primero forma parte del bloque
de los explotados y el segundo del de los explotadores. Es la misma
razón, que el pobre de Galtieri ignoraba, por la cual (y ahora va
cerrando la larga enumeración del asunto) la Argentina no puede poner de
acuerdo con el Reino Unido sobre el tema de nuestra imprescriptible
soberanía sobre las Malvinas e Islas del Atlántico Sur. Y así como
Thathcher e Isabel II enviaron la Task Force para desalojar a nuestros
soldados, Aznar y Juan Carlos I enviaron al ejercito colonialista
español y a su Legión Extranjera, para reocupar el islote de Perejil,
situado a doscientos metros de la costa marroquí.
Al hacerlo, la España de los financistas, de los expropiadores del
ahorro popular argentino, de los saqueadores de empresas públicas del
mundo semicolonial, se enfrenta a lo mejor que le ocurrió en su
historia, antes de las Juntas que la lucha contra la ocupación francesa
generó en 1810 y la Asamblea constituyente de Cadiz que sancionó "La
Pepa", la constitución liberal de 1815. Hasta ese extraordinario momento
que, entre otras consecuencias, produjo la emancipacion americana, lo
más grande, lo más exquisito, lo más refinado, lo más rico de la
historia de España fue la cultura que vino de Marruecos y que produjo el
más importante esplendor cultural en el Occidente sumido en las
oscuridades de la entropía romana.
Se enfrenta con la Alhambra y el Generalife, con la Mezquita y con la
Universidad de Cordoba -la primera y más grande del continente europeo-
, con los introductores del pensamiento griego en Occidente, con la
España mozárabe, con la Sefarad de Sevilla y Granada. De Marruecos
vinieron los moros que civilizaron la barbarie visigoda y a Marruecos
volvio Boadbil el Chico, el rey que derramó lágrimas sobre la belleza y
el refinamiento de la Granada perdida. Allí viven todavía sus
descendientes que, posiblemente, sólo podrán conocer el Patio de los
Leones como ilegales indocumentados.
La isla Perejil, Melilla, Ceuta y todo asentamiento español fuera del
continente europeo es un enclave colonial y debe ser devuelto a sus
pueblos originales. El gesto de España es belicoso, reaccionario e
imperialista. La solidaridad de los pueblos está con los marroquíes.
Y ahora sí creo que cerró la enumeración del principio.
Julio Fernández Baraibar
julfb en sinectis.com.ar
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